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Leer El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 26 online gratis en español

Llegué a mi habitación dentro de la academia y lo primero que hice fue tirarme a la cama, fatigado por el entreno físico y mágico. Una constante secuencia de entrenar el físico y, sin descanso, la resistencia mágica fue algo absurdamente agobiante; sentía como si me drenaran toda mi energía y la depositaran de vuelta como un veneno que agotaba mi cuerpo y lo debilitaba. “Mañana es el examen, aún no se me quita la emoción desde el plan para quitar a Damian de la academia.” Acostado mientras veía el techo, comencé a pensar si realmente el plan funcionaría; no era una duda, pero tenía una cierta incertidumbre recorriendo mi cuerpo. Damian fue quien me molestaba a mí, a Eclipse y a Iván desde que tenemos memoria; pero ahora le daremos la vuelta al juego con solo alguien que fue una variable tan grande que nos hará vencedores absolutos por primera vez. “Será mejor preguntarle a Edward si debemos comenzar a hacer algún plan interno dentro del examen, ya que siento que darle toda nuestra atención a Damian nos podría ocasionar una mala pasada.” Con la luna llena alumbrando la oscura noche y las estrellas siempre bonitas dando intensidad a la fría sombra que abraza con totalidad el cielo, decidí dormir temprano para que mañana fuera un gran día. … … —¿Oye, Eclipse, pudiste entrenar bien? —Dije con curiosidad mientras me acercaba poco a poco. —Sí. Entrené solamente mi magia elemental básica, ya que mi otra magia podría ocasionar problemas…—Dijo mientras bajaba de un tono serio a uno más sombrío y triste. —Sigues con la mierda del primer examen, ya basta de culparte…—Me comencé a rascar el mentón con los ojos cerrados.—… ¡Ya sé! Estaba pensando en ir a buscar a Edward para hablar del plan de hoy. —Dije con emoción. “Ya el entrenar con el profesor Silas fue algo intenso, pero dijo que no me mataría por ser alguien poco resistente; pero según lo que sé, Jannis es despiadada y no creo que le haya dado alguna oportunidad de descansar a Edward.” —Bien. Vamos. —Dijo Eclipse. —Bien, debe estar en el patio. El patio, hace unas semanas, fue el lugar donde conocí a Edward cuando peleamos; en ese entonces no era tan métrico con sus ideas, su personalidad era algo más abierta, pero a medida que pasaba el tiempo tuvo una progresión madura en sí y comenzó a duplicar e incluso a triplicar su esfuerzo. Es como una estrella en ascenso. —Bien, debería estar doblando este pasillo… —¡Y bien, pedazo de mierda, sigue levantándote que, si no, seguirás siendo débil! —Gritaba la voz de Jannis que, con los brazos cruzados, le gritaba a Edward, quien se encontraba haciendo flexiones de brazo con una roca que triplicaba su peso. Su expresión era rojiza, con venas en sus brazos, cuello y cara; fruncía el ceño y con dolor bajaba lento al igual que cuando subía. —¿Qué es esto? —Dije atónito; se me hacía una locura absoluta que Edward esté entrenando así el mismo día del examen. —Está entrenando, ¿qué no lo ves? —Dijo con sarcasmo. Más que un entreno parecía algo imposible con su cuerpo pequeño, a no ser que esté utilizando una cantidad absurdas de maná para poder levantar una roca así de grande; su cuerpo emanaba vapor, casi como una fogata cuando se apaga, pero esto era lo contrario: parecía que su rendimiento solo aumentaba. —Te confunde, ¿verdad? A mí, al inicio, también; pero una vez que lo puso en práctica, entendí. —Dijo Jannis mirando a Edward con discreción.—Hace una semana vino a mí para pedirme entrenar; yo creí que era para entrenar el físico, pero dijo que quería entrenar su maná. Puede sonar contraproducente, pero si ves bien, está utilizando una capa de maná fina, no tanto como el papel o el césped, pero lo suficiente para que sea efectivo el entreno. —¿Entonces a lo que te refieres es que Edward está entrenando su físico y su maná al mismo tiempo? —Dijo Eclipse algo confundida, y no la culpaba. —No es solo eso. Edward quería repetir una y otra vez el mismo conjuro básico porque, según su metodología, se le hacía imposible avanzar sin antes haber dominado lo principal; pero tiene razón en algo: los mejores magos son los que perfeccionan sus técnicas. —Dijo Jannis con un sutil respiro de impresión, moviendo la cabeza ligeramente de arriba hacia abajo. —¿Y qué hechizo está utilizando ahora? —Está utilizando magia básica: refuerzo físico; pero la cuestión ahora no es la calidad del hechizo, sino la cantidad de tiempo que lleva activo. —¿A qué te refieres? —Pregunté con un leve presentimiento de algo impactante. —Que Edward lleva activando el refuerzo desde el primer día que entrenamos; lo deja activo toda la sesión de entreno para que así, poco a poco, su cuerpo se acostumbre a utilizar menos maná, pero activándolo con la misma eficacia. —Dijo Jannis soltando una gran sonrisa de orgullo e impacto; parecía que su pequeño hermano hizo una locura, pero ella se veía enérgica, pues por dentro espera que él algún día la alcance. Al escuchar esas palabras quedé impactado; la piel se me erizó y se me congeló incluso el maná. Un estudiante de primer año entrenando con tal intensidad no era algo normal; incluso yo, en mi primer año, jamás vi a alguien esforzarse tanto por unos exámenes. —¿Entonces dices que Edward, desde que terminan las clases hasta que está a punto de ponerse el sol, está entrenando con el hechizo activo? —Preguntó Eclipse incrédula y sin poder creer cada palabra mencionada por Jannis; sonaba absurdo, pero viniendo de Edward era algo de esperar, siempre se lleva al límite. Edward, dejando su brazo derecho con el codo apoyado en el suelo y el otro extendido, dejó caer la roca hacia el lado derecho y, de forma agresiva, el vapor que se dispersaba por la masa de la roca ahora se veía con mayor claridad; parecía alguien que estaba a punto de explotar, como un volcán en erupción. —¿Vinieron a entrenar conmigo y Jannis? —Preguntó Edward con la voz agitada y cansada. —Eeh, no… Gracias por la oferta, pero debo rechazarla. —Respondí con sobrecogimiento; era como si mi cuerpo fuera recorrido por un pavor sublime que se sentía como un escalofrío gélido. Y al ver que Eclipse no respondía, nos hizo entender que ella tampoco quería. Edward, que se encontraba con la camisa arremangada y desabrochada, se veía imponente; sus abdominales no estaban del todo marcados, se veían solamente las líneas superficiales, pero va por muy buen camino y sus brazos están a la par. Luego de eso comencé a explicarle la razón de por qué vinimos sin previo aviso. Jannis, que parecía impactada por la contextualización que di con respecto al plan para sacar a Damián, se unió a la conversación mientras que, por otro lado, Eclipse miraba hacia abajo con sus pómulos algo sonrojados; debe tener fiebre o algo. —Oh, descuida Tadeo, no nos enfocaremos solo en Damián; solamente esperaremos el momento adecuado para hacerlo. —Dijo Edward mientras se abotonaba la camisa. —¿Entonces tu plan será esperar a que Damian elimine a la mayoría de los grupos para actuar? ¿No crees que es arriesgarse mucho? —Dijo Jannis con una clara situación hipotética mientras mantenía un tono lleno de curiosidad. —No. Nos moveremos, pero evitaremos a toda costa el grupo de Damián; antes de encontrárnoslo, debemos asegurar puntos por anticipado para luego, al derrotar a Damián, conseguir sus puntos y tener una gran calificación. En el caso de perder, tendremos un puesto alto asegurado. —Dijo Edward convencido mientras mostraba una expresión un poco orgullosa. —¿Entonces quieres formar un respaldo de puntos en caso de que el plan principal falle? —Pregunté. —Sí, es la forma más segura de que ganemos a pesar de no completar el primer plan. Bueno, me iré a duchar y nos veremos luego en el subsuelo. —Dijo Edward mientras se marchaba en conjunto con Eclipse. —Está bien, Edward…—Chocamos los puños; casi fue más parecido a un roce, ya que el tacto fue mínimo.—… Nos vemos luego. —Respondí con una sonrisa y una mirada ardiente en desafío. —Hasta luego. —Dijo de espaldas Jannis, sin mirar y alzando la mano para despedirse de nosotros. —Vámonos, debemos prepararnos. —Dijo Eclipse con más seriedad mientras miraba fija a un punto.—… Presiento que el día de hoy sucederá algo indeseado. —Dándose la vuelta, se fue sin siquiera dejarme preguntarle qué le pasaba tan repentinamente con esa actitud. —¡¿Oye, tú?!... —Me acerqué algo intrigado y con clara intención de molestarla.—… ¿Por qué de forma repentina te quedaste callada y algo sonrojada? ¿Acaso tienes fiebre? —Dije preocupado mientras estaba lo suficientemente cerca como para llamarlo “invasión al espacio personal.” Ella inhalaba aire con fuerza por su nariz, apretó los puños y con sus labios tensos mostró sus dientes mientras fruncía el ceño; estaba seguro de que estaba molesta… —¡YA CÁLLATE! —Gritó con furia total marchándose mientras yo seguía aturdido por el grito. … … —Bien, estudiantes, ya que todos se encuentran aquí haré la explicación igual de proactiva y simple. En el subsuelo existe un piso que los conducirá a un campus privado de la academia, ubicado en un bosque no muy lejos de aquí, donde comenzará la pelea en equipos…—Silas se sienta y toma una postura algo más relajada, subiendo su rodilla al escritorio en donde se sentaba y apoyando su brazo en esta.—… Simplemente el equipo que derrote a los demás y acumule más puntos obtendrá una puntuación perfecta, mientras que los demás se decidirán por su toma de decisión. Fue una explicación igual que la del año pasado, simple y entendible a simple vista; pero no era tan simple. El año pasado fuimos humillados por el grupo de Damián de forma inmediata, incluso sin que él estuviese aún en la academia, pero ahora todo depende de nuestro plan para eliminar a Damián. —¿Y bien? Ahora vamos al portal; el plan sigue tal cual como lo habíamos planeado. —Dijo Edward mientras se dirigía al portal, sin presión alguna; una calma serena, algo que me perturbaba en esta situación. —Sí, andando. —Dijo Iván, que siguió a Edward. Los demás estudiantes también entraban al portal, pero yo me inmovilicé; sentía que unas enredaderas me ataban al suelo. “¡Mierda! ¿Qué es lo que me sucede? ¿Acaso tengo miedo? ¿De fallar, o quizás de no poder ayudar?” Los pensamientos me inundaban, pero simplemente, con fuerza, saqué mis pies de estas enredaderas; si no soy fuerte, no soy digno de recibir ayuda, nadie ayudaría a alguien débil que se siente inseguro… Caminé junto a Eclipse, que se encontraba muy fría y seria desde la conversación con Jannis y Edward en su entreno previo al examen; pero un simple portal, un puntaje, nos separaba de si nuestras vidas académicas podrían mejorar o no. En un parpadeo llegamos a un bosque algo más tranquilo; el aire era fresco, muy similar a la mazmorra, incluso el clima: nublado, con grandes y densas nubes que cubrían por completo el azul del cielo dándonos un lienzo grisáceo. Era un bosque no muy grande ya que estaba recubierto por un escudo de maná, haciéndonos tener un espacio muy limitado. Miré alrededor y los equipos ya comenzaron a reunirse y alejarse para formar sus planes, esperando la señal del profesor Silas para comenzar. —Bien, ¿recuerdan el plan, verdad? —Dijo Edward con cautela, casi como un susurro muy sutil a nuestros oídos. Todos dijimos que sí de forma consecutiva. —¡El examen ya ha comenzado! Tienen un límite de tiempo de una hora para obtener la victoria. ¡Buena suerte! —Gritó el profesor Silas haciendo eco por toda el área. Edward soltó una leve mueca y, al escuchar eso, sentía que su presencia emanaba mayor seguridad. —Entonces, andando. —Dijo Edward caminando hacia nuestra victoria.
El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela)

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El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 26

Estás leyendo el capítulo 26 de El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela), un novela. Edward Vangort, ¿Quién es? Un personaje que ni siquiera aparece en la trama de la misma historia, pero antes de llegar a este mundo era…¿Quién era…? Debido a una amnesia parcial provocada por el sistema dando solo… Este capítulo tiene publicado el 17 de marzo de 2026. El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) tiene 47 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.