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Leer El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 22 online gratis en español

Debo analizar la situación... Una cueva que ya de por sí es antinatural; no llega la luz solar. Incluso aunque haya casi doscientos metros de distancia, debería haber un mínimo de luz, pero al parecer, en la boca del techo donde se encuentra el cráter que nos trajo hasta acá, debe tener una especie de barrera mágica, si no, no tendría sentido. Luego la cueva en sí; al mirar alrededor, por lo que veo, el tamaño de este sitio es abismal. Se presiente que hace un rato, cuando Eclipse lloró, no se escuchó eco; eso también la hace extraña. “Este lugar debe estar repleto con una especie de magia que nuble los efectos ambientales como la recepción de luz y de sonido, y ahora, teniendo a Eclipse tan aterrada y mi mano izquierda y ambos pies rotos, no puedo hacer más que pensar, pero el pensar no me llevará a sobrevivir; necesito actuar.” Me paré y me senté frente a Eclipse, cara a cara; solo nos separaba un metro y medio de distancia. —Eclipse. —Alcé la voz de forma tenue. Ella me miró de reojo ya que su cabeza estaba mirando hacia abajo, rendida ante la situación y con nulo instinto de supervivencia, preparada para la muerte que vendrá por nosotros; pero ese día no será hoy, no mientras yo esté en este mundo. —Eclipse, necesito que te levantes. Tenemos que seguir. Mis manos y pies están rotos; tuve que hacer un sacrificio válido para salvarte y ahora necesito que tú me salves. Llevo casi siete minutos perdiendo sangre de forma leve pero constante, y necesito que pares el sangrado. ¿Puedes hacer eso? —Pregunté con una voz tenue, mirándola con firmeza pero sin agresión y una leve mueca; sin irrumpir en su sentir, tampoco rebajándome a un nivel de sumiso, pero debo ser alguien en quien ella pueda confiar. Aunque sea por este pequeño instante, debo priorizar nuestra supervivencia. Eclipse parecía entender lo que decía a pesar de estar en trance por el miedo; ella se levantó y comenzó a canalizar una especie de luz muy brillante en sus manos, un color que parecía ancestral: amarillo con tonos dorados y también tonos pálidos. Solo se podía definir como el poder de un “santo.” —Coloca tu mano para sanarla y luego sanaré tus pies. —Dijo Eclipse con algo de seriedad, aunque su rostro indicaba que seguía con terror; su palidez no desaparecía, al igual que el temblor leve en su cara y manos. Coloqué mi mano rota por debajo de las suyas; al instante, la luz comenzó a acercarse a mi mano y esta empezó a sentirse incómoda e inquietante. Sentía un calor abrasante en mi mano, una sensación extraña; sentía viscosidad y cómo mi mano recuperaba su fuerza. Los nervios y tendones se comenzaban a regenerar poco a poco. “Esta magia es...” \[_Magia de la Vitalidad: Regeneración_\] “Solamente unos pocos magos pueden usar este tipo de magia. Lo ideal es que los curanderos regeneren a base de su propio maná, ya que ellos tienen una recuperación más acelerada que un mago promedio; pero la magia de Eclipse es distinta, proviene de la luz, aunque no estoy seguro de cómo funcionaba; no lo recuerdo del todo.” Sin embargo, su cara parecía agotada; sus ojos se cerraban y se abrían constantemente, como si batallase contra su propia consciencia. —Eclipse, descuida, trata de descansar. —Dije con un tono gentil mientras colocaba mi mano recién regenerada en las suyas, las llevé a su abdomen y la recosté en el suelo para que descansase. “Mi mano...” —Aprieto con fuerza la mano recién reconstruida, la abro y la cierro repitiendo el patrón varias veces. —“...Fue reconstruida por completo, desde los nervios hasta los tendones, carne y uñas. Es increíble lo que puede hacer Eclipse con su magia, pero al ver cómo quedó, significa que su magia la agota hasta este punto.” —Me preocupaba que quedase inconsciente; aún tiene sus ojos entrecerrados, pero en cualquier momento podría cerrarlos y dormir, menos en un lugar como este. Me senté a su lado y comencé a meditar, ya que no había nada más que hacer. Arriesgar la posición podría ser fatal, especialmente en nuestras condiciones y, en el peor de los casos, encontrarnos con un monstruo de alto riesgo. “Además que mi núcleo está desestabilizado; no poseo grandes habilidades mágicas. ¿Debería poner en práctica lo que he estudiado?” —La intriga me carcomió en ese instante; no podía depender siempre de mi fuerza física, tampoco de mi magia, pero debo fortalecerme y encontrar el equilibrio. Cerré los ojos y comenzó a recordar lo estudiado en los libros de magia nivel principiante; volúmenes que consisten en la subdivisión de la magia. Están los de nivel principiante, que son unos libros azules con diseño lineal de color dorado por fuera; esos enseñan magia básica y los principios de la elemental. Luego viene la magia intermedia, que son conjuros de la magia básica pero con mayores requerimientos, también una mayor complejidad en la concepción del maná como tal; son libros de color morado con diseños circulares anaranjados. Y el último, que enseña la magia como tal, desde la materia misma hasta magia de nivel aspectual, un tipo de magia que es extremadamente habilidosa y compleja de manipular, ya que es el mismo aspecto de la afinidad como tal; estos eran unos libros blancos con bordes negros, un libro que solamente pocos podrían comprender por su complejidad de conjuros. “En los libros, la afinidad más básica no existe, sino que tu cuerpo opta y la elige. Solo debo cerrar los ojos y comenzar a absorber la mayor cantidad de maná posible.” Para optar por una afinidad debo servir como filtro, ya que el maná solo tiene como nombre “maná puro.” Al filtrarlo y darle un propósito, puedo aprender un conjuro pasivo, pero incluso siendo meticuloso con el entrenamiento, se me hace difícil sentir una afinidad como tal. De forma rápida oí un crujido a lo lejos, una pisada que dejó un eco ensordecedor. Lo raro es que en esta cueva no debería haber eco por la magia que hay aquí. No entré en pánico, pero sí en alerta; tengo a Eclipse casi inconsciente, mis pies no están del todo recuperados, mi maná se está recuperando y desconozco sobre el monstruo que puede haber aquí. “Hay una infinidad de variables, la mejor sería... escondernos.” Fui donde Eclipse y, en un movimiento algo brusco, la subí a mi hombro dirigiéndonos rápido a la pila de cadáveres. Colocándonos al lado de esta pila nos podemos camuflar con el olor a descomposición y a quemado de los restos. La dejé recostada cerca de los cadáveres mientras yo me metía en la montaña, mezclándome con el hedor a muerto para verificar bien qué era la presencia que, con cada paso que daba, hacía retumbar la magia establecida en este lugar. “La única probabilidad es que el monstruo que habita aquí tenga una anulación a la magia, que su poder sea superior a la magia de barrera, o un caso extraño sería que pueda alimentarse del maná.” —La última de las opciones era la que más me aterraba; si llegaba a ser un corrompido, sería un gran problema lidiar con él estando con Eclipse aquí. A pocos metros oía los pasos que se acercaban con más y más peso. Una inmensa presencia llenó el lugar; no lo veía, lo sentía. Su respiración fuerte y agitada... podía calcular por su maná su tamaño y lo que me aterra es su sed de sangre. “Sigo sin ver lo que es... sin embargo, siento una presencia repugnante, una sed de sangre insaciable. Por su cantidad de maná debe ser un monstruo con el que sea difícil tratar.” Sus pasos cada vez los escuchaba más y más cerca; lo sentía a muy pocos metros de mí. Cada movimiento suyo hacía que el piso expulsara una pequeña cantidad de polvo y tierra seca. Y en ese instante dejé de sentirlo... “¡¿Dónde está?!” —Mi mirada se dirigió a Eclipse, quien... tenía una inmensa sombra antinatural a su lado. Una silueta siniestra estaba encima suyo; babeaba saliva como loco desde sus fauces y sus ojos eran vacíos y rojizos como la sangre misma. En un movimiento desesperado, agarré un hueso y lo rompí en su cabeza. Agarré a Eclipse en el momento que se alejó por el dolor y corrí hacia el otro lado de la habitación, pero... Una pequeña esfera brillante rozó mi piel; sentí mucho calor con un mero roce. La esfera chocó en un musgo que se propagó por toda la habitación. Solo pude contemplar semejante desastre que se comenzó a formar. “Con que era un musgo mágico el que anulaba la luz y el sonido de este lugar. Definitivamente no pudo ser una bestia, sino alguien quien, de forma muy meticulosa, preparó un lugar así; el único que podría ser sería Sebastián, pero no tengo suficientes pruebas para acusarlo.” Mi pensamiento fue interrumpido por un gran gruñido de molestia y furia. Ahora podía verlo: era un corrupto, un ser que busca seres que posean maná para arrebatárselo. “Eso significa que viene por Eclipse...” —Solté un respiro de molestia. —“...Tendré que pelear incluso en estas condiciones.” Dejé a Eclipse pegada a una pared, sentada e intentando que estuviese cómoda. —Necesito que te quedes aquí. Cuando puedas moverte otra vez, necesito que corras por ese túnel de ahí sin mirar atrás. —Le dije de forma seria. —¿Puedo confiar en ti? —Preguntó. —¿Pero qué hay de ti? —Preguntó con una voz tan tenue que apenas se escuchaba. Yo me paré y le di la espalda, no por descortesía, sino porque nunca hay que darles la espalda a los enemigos. Eclipse es la prioridad; tendré que protegerla de alguna manera. Curvé mi espalda levemente hacia adelante, apreté ligeramente los dorsales y con mucha fuerza apreté mis puños. —No te preocupes por mí, solo soy un plebeyo. —Respondí con ironía, aunque lo que transmití fue verdadero; debía generar algo de confianza para que este plan pueda resultar. \*\*\* “¿Por qué Edward peleará contra un corrupto que está muy por encima de su nivel? ¿Acaso es para protegerme?” —Muchas preguntas rondaban mi mente, pero no podía hacer nada más que mirar la espalda de la última muralla entre la vida y nuestra muerte. No podía más que confiar en él; caminaba con tranquilidad y se posicionaba para pelear. No titubeaba ni temblaba; su mirada estaba llena de una determinación inquebrantable y fría. La bestia de ojos rojizos medía alrededor de casi tres metros. Edward debió notar que no era un corrompido normal; debe estar modificado, además de que el hecho de que pudo lanzar un hechizo de fuego antes lo hace aún más extraño. Edward dio una zancada larga inclinándose, listo para ir a la colisión. La bestia corrió adoptando una pose cuadrúpeda; sus pasos hacían retumbar el sitio. Era la definición de una fuerza antinatural y descontrolada. Edward se barre pasando entre sus piernas una vez que esta, por unos pocos segundos, adoptó una pose erguida; Edward corrió rápidamente hacia la pila de cadáveres, buscaba y excavaba con velocidad. La bestia, confundida, no sabía a quién mirar. Me miraba a mí y a los pocos momentos a Edward, como si estuviese eligiendo a quién comer primero; pero la mala suerte cayó en mí: la bestia dirigió su atención hacia mí. Yo solo cerré los ojos esperando mi destino, pero escuché un sonido de vacío, como dos palmas chocando entre sí. —Eclipse, no te rindas, recién estamos comenzando. —La voz de Edward sonaba forzada, como si estuviese forcejeando algo. Al abrir los ojos estaban las manos de Edward agarrando la suya, pareciendo una competencia de fuerza. —No podré retenerlo por mucho, así que necesito que ruedes hacia un costado. —Dijo Edward, quien aguantaba a la bestia con toda su fuerza. Quedé en shock. Cómo era posible que un estudiante de primer año estuviera compitiendo en fuerza con una bestia que pesa tres o incluso cuatro veces más que él. Espera, él está utilizando: \[_Magia Básica: Refuerzo físico_\] Está utilizando su maná de manera concentrada en sus pies dañados, rodillas, manos y muñecas; en todas sus articulaciones para no ceder contra el peso de su contrincante. Eso significa que debe tener un motivo oculto por el que esté minimizando el malgastar maná de forma innecesaria. “Ahora lo que vendría sería...” —Edward cede en fuerza quitando rápidamente su brazo derecho. —“...Usar la fuerza de su oponente en su contra.” —El brazo del corrupto pasa de largo quedando apoyado en la pared de atrás, momento en donde Edward golpea con fuerza su mentón haciendo que este caiga de rodillas. Su mirada se dirigió a mí, me tomó en sus brazos y me dirigió hacia los cadáveres dejándome en un... ¿nido? “Así que lo que cavó hace rato fue un lugar donde ni el fuego ni el corrupto me pueden percibir. Además, dejó este musgo que inhibe la magia; o sea que él... ¿me está protegiendo?” Aunque estaba asqueada por el sitio donde estaba, la carne podrida y carbonizada, el olor a descomposición... estaba recostada en una capa de musgo y en... ¡¿la chaqueta de Edward?! —Sé que a las princesas les da asco los entornos tan poco sublimes y horripilantes, pero lo mejor que pude hacer para agradecerte por mi mano fue dejar mi chaqueta... —Edward usa su corbata como un guante para su mano izquierda, atándola con fuerza. —...Ahora yo me encargaré de él. Una vez que te recuperes, ve a buscar a los demás. —Dijo Edward con total seguridad, una voz inquebrantable. El corrupto salió del trance; el golpearle el mentón quizás sacudió temporalmente su cerebro y eso nos dio tiempo para todo esto. ¿Cómo él sabe todo eso siendo alguien tan inexperto? Y al siguiente movimiento mis ojos se ensancharon. Edward comenzó a apretar su puño izquierdo, que comenzaba a absorber el viento y maná de su entorno; un hechizo que no había visto, uno en donde el viento converge y se arremolina en su mano con brusquedad, generando que su puño esté bañado en magia de viento. Era un hechizo extraño, uno que ni siquiera en la academia he visto. ¿Quién eres, Edward Vangort?
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El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 22

Estás leyendo el capítulo 22 de El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela), un novela. Edward Vangort, ¿Quién es? Un personaje que ni siquiera aparece en la trama de la misma historia, pero antes de llegar a este mundo era…¿Quién era…? Debido a una amnesia parcial provocada por el sistema dando solo… Este capítulo tiene publicado el 10 de marzo de 2026. El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) tiene 47 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.