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Leer El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 15 online gratis en español

—Oye, ¿no escuchaste mi pregunta? ¿Qué crees que haces? —Dijo Edward con total seriedad mientras agarraba con fuerza el puño de Derek. Su mano estaba llena de venas y los tendones resaltaban sutilmente como si su cuerpo estuviese aguantando una gran fuerza. Los dedos de Edward se enterraban con fuerza en el puño de Derek, aferrándose como si quisiese hacerle daño al mismo tiempo que nos está defendiendo o simplemente es para contener la energía del impacto del puño. Y en un movimiento fugaz... ¡SHOV! Edward con un sutil y ligero movimiento devuelve el puño de Derek con total facilidad. El movimiento se sintió como un latigazo que apenas se vio y solo dejó una ligera brisa de viento. Lo que apenas pude observar fue el cómo Derek perdió levemente el equilibrio al no esperar una fuerza externa que impulsara su gordo cuerpo. Derek con cara de no entender su situación se coloca al lado de Damián quien mira a Edward con "asco". Una mirada con la que yo ya familiarizaba. Pero nunca había visto esa aura de Damián y los dragones. El aire se sentía algo denso y la presión hacía que el calor aumentara. Pero Edward mantenía la mirada tajante y fría hacia los dragones. —¿Están bien los dos? —Preguntó seriamente sin apartar la vista. —Sí, estamos bien, aunque yo me golpeé un poco solamente. —Dije algo atontado y con ironía haciendo que suelte una sutil sonrisa de forma casi involuntaria, como si quisiese ocultar mis heridas. —¿Eclipse era tu nombre, verdad? Lleva a Iván a la enfermería ahora. —Dijo Edward seriamente. Eclipse se quedó callada y obedeciendo me agarró de mi brazo izquierdo para luego pasarlo por detrás de su cuello y hacer una especie de palanca para subir mi cuerpo y usar el suyo como soporte. —¿Quién eres tú? ¿Acaso eres un tipo de héroe o eres imbécil? —Preguntó Damián con molestia y una cara que mostraba que aún tenía algo de carisma ya que sonreía. Pero su tono decía meramente lo contrario. —No me creo justiciero ni nada. Solo me molesta que los bastardos como tú dañen a la gente por ninguna razón. —Dijo Edward manteniendo su seriedad. "No sé por qué nos defendiste, pero... te debo una." —Poco a poco me alejaba de la pelea mientras Eclipse pedía permiso entre la multitud para poder pasar. Yo seguía mirando hacia atrás por si mis acciones causaban consecuencias en una persona que no debería estar involucrada. Perdóname, Edward. \*\*\* "Ese maldito gordo de Derek, un tipo con pelo sutilmente rizado, pecas en su cara, ojos y cabello castaño claro y lo que más destaca: su cuerpo obeso. Pero es músculo que está mal desarrollado. No puedo creer que un puñetazo tan simple me haya forzado a usar maná en mi mano para evitar el golpe. Por suerte no hubo heridos." —Al ver mi mano estaba sutilmente roja por el roce y fricción del golpe añadiendo que el impacto adormeció por un momento mi muñeca. —¿Acaso te haces el fuerte o estás buscando problemas? ¿No sabes quiénes somos? —Dijo Dalas. —Mmmmmh, claro que sé quiénes son... —Apunté a Dalas con mi dedo de mi mano derecha.—...Tú eres su mascota número uno y tú...—Apunté a Derek.—...Eres su mascota número dos. Así que el que está entremedio de ustedes es el que lleva sus correas. ¿O me equivoco? —Respondí con una sutil sonrisa. Simplemente los provoco no porque crea que gane sino para ganar tiempo para Iván y Eclipse. El ambiente se tensó. Dalas y Derek miraban al suelo enfurecidos, ambos con la misma expresión de ira haciendo que el ambiente pareciese ya campo de batalla ya que debido a mi respuesta no tuvieron mejor idea que expulsar su maná generando un aura de maná. —¡¿Quién te crees que eres?! —Dijo Dalas con la mandíbula cerrada. La fila superior e inferior de su dentadura chocaban y temblaban sutilmente como si quisiese explotar de ira. —¿Qué pasa? ¿Un mero comentario te afectó tanto? Quizás tienes el orgullo frágil. Porque no mejor vas a otro lado. No tengo tiempo de tratar con niños. —Dije con un tono de burla pero mezclado con seriedad. "Soné como alguien soberbio. Aunque no podría serlo ya que si ellos comienzan una pelea yo no tendría chance alguna en este momento para ganar. Por lo que sería una soberbia vacía y sin propósito." —Tranquilo, Dalas... —Damián coloca su mano derecha en el hombro derecho de Dalas.—...Un mero pobretón no debe ofender a alguien prodigioso como tú. Recuerda que él es del bajo mundo.—Dijo Damián con tono orgulloso y una sutil sonrisa que me miraba a mí. Su conducta, postura y tono me podrían el alma. A diferencia de los villanos cliché de manhwa o novelas web este tipo es el típico bravucón que no deja de molestar y es irritante pero necesario en la trama. —¿Esa es tu excusa para librarte de la humillación? ¿Qué pasará si yo fuese de la nobleza como ustedes en donde dependen de la riqueza de sus padres? —Respondí. Ahí mismo Damián se molestó raramente. Algo que no esperé ya que fue tan rápida su reacción a mi respuesta que no creí que se enojaría por algo tan superficial. Pero esto me sirve para mi plan. Aunque viendo su aura de maná dudo que pueda siquiera mantenerme en pie contra él en una pelea. —¡¿Acaso quieres pelear?!—Dijo Damián enfurecido mientras se peinaba hacia atrás y expulsaba una densa aura roja ígnea como si fuese un tornado de fuego que lo cubriera. No, más bien era un vapor tan denso que al acercarte sentías un inmenso calor. Simplemente sonreí y me posicioné para una pelea. —¡Y bien! ¿Qué esperas?—Pregunté mientras daba un paso largo para lanzar un puñetazo. Damián respondió de la misma manera. ¡PLAM! ¡PLAM! Una persona se interpuso en nuestro camino. Su fuerza era tal que con un simple movimiento de su mano anuló nuestra fuerza. Simplemente colocando su palma en un estado muerto logró frenar nuestros golpes. —¿Acaso quieren que me salgan más canas por el estrés? —Preguntó apenado el Profesor Miller quién fue el que nos detuvo. El profesor Miller mira a los dragones y con un sutil juego de miradas ellos entienden las órdenes que dio. Damián y yo teníamos que ir a la clase de él por lo que fuimos en la misma dirección sin decir ni una sola palabra. El ambiente era tenso. El caminar por dos o tres pasillos para llegar a la clase fue eternamente aburrido. El ver una puerta de madera que en la parte superior tenía una ventana y arriba de la puerta tenía un título que decía "Clase teóricas". —Joven Vangort, después de esta clase quiero hablar algo contigo. — Susurró el Sr. Miller a mi oreja. Él esperó al momento que Damián entrara a la clase para mencionarlo. Asentí con la cabeza y entré al salón en donde había doce mesas posicionadas en tres columnas con cuatro filas. Mi pupitre estaba al fondo del salón pegado a la pared. —Hola, estudiantes. Me presento. Soy el Profesor Silas Miller y seré su profesor el día de hoy. Hoy será una clase básica y simple. Veremos ¿qué es el maná y su función? "Dios, por favor, sálvame. No quiero escuchar esta mierda por milésima vez..." … … "Dios... qué clase más aburrida y simple. Solo explico los conceptos básicos que uno aprende en novelas web, manhwas e incluso en este mismo mundo con poca edad aprendes todo eso." —Entre dormido apenas podía tener los ojos abiertos por las lagañas formadas. Mi mesa llena de saliva y con el sutil mareo de despertarme de una siesta. —Joven Vangort, ¿cómo estuvo su siesta? —Preguntó el profesor Miller que estaba sentado en su escritorio de roble negro con una posición algo seria. Ambos brazos apoyados en la mesa y una mirada fija pero no mostraba hostilidad ni molestia alguna. —Estuvo bastante bien, la verdad. —Respondí. —Me alegra oír eso. Pero ahora cambiando el tema quiero hablar sobre lo que te susurré antes. — Dijo pasando de una sutil sonrisa a una cara algo más neutra. "Espero que no sea lo que estoy pensando." —Es sobre esa supuesta habilidad foco. —Dijo el profesor llevándose su mano al mentón como si estuviese buscando una respuesta o si su mente vagase en algún entendimiento sobre el tema. "¡Mierda...!" —Pero profesor, el foco no es más que una habilidad de concentración simple que todos adquirimos al tener un estímulo que nos impulse a concentrarnos. —Dije con incomodidad ya que no podía demostrar que estaba molesto. No por la situación sino porque era demasiado el hecho que me preguntaran tanto. —Sigo sin creer eso ya que en teoría todos deberíamos tenerlo. Pero lo tuyo es distinto, Edward. Tus ojos brillan. —Dijo intrigado el profesor. —Te daré una tarea ya que los estudiantes de primer año no tienen más clases por hoy. Ya que hoy solamente fue una introducción básica... —Sacó un libro y lo colocó en la mesa. —...Esto es un libro de investigación y me gustaría que intentaras hacerte una autoevaluación de tus habilidades. Lo quiero aquí para la próxima semana. Si cumples te entrenaré personalmente al igual que a tu hermana. — Dijo neutral. Pero en el fondo ocultaba una gran emoción. —¿Lo dice en serio? ¿Entonces solamente debo anotar mis aptitudes, habilidades y sobre todo "esa" habilidad? —Pregunté impresionado. —Así de simple. Bueno ya se me hace tarde. Debo irme. Nos vemos pronto. —Dijo el profesor que agarraba su maleta y se fue dejándome solo en una sala completamente vacía. "No entiendo esto. Expliqué la habilidad de foco pero aun así no me cree. Y para colmo tengo que hacer esta mierda de tarea. Solamente pondré lo mismo y luego veré cómo soluciono todo..." \[Notificación: Debes conocer a tu mente y tus recuerdos\] "¿A qué se referirá con eso?" —La emergente ventana brillante que apareció se desvaneció rápidamente. \[Misión: Descubre el Foco verdadero a través de tu mente. Recompensa: Foco verdadero\] —¿Así de fácil lo podré obtener? —Pregunté impresionado y casi soltando una carcajada. Era un regalo del cielo que me había escuchado. \[ADVERTENCIA: Una vez que el jugador entre al umbral mental podrá sufrir consecuencias y/o dolores unilaterales. Se recomienda que el jugador vaya con cuidado y no se precipite.\] "Una advertencia. Es la primera vez que aparece una ventana roja que me advierta. Quizás no sea una misión fácil o la otra opción es que... podría morir en mi propia mente." —No sentía miedo alguno. Pero sí la curiosidad me asustaba por el simple hecho que mi propia mente podría dañar a su propio cuerpo. Algo no cuadraba. Pero todo ser humano enfrenta al miedo a lo desconocido. Y yo no soy la excepción. … … —Al fin llegué a casa. —Murmuré agotado. La casa estaba vacía ya que Jannis seguía en clases. —Debería entrenar mi maná. Últimamente no he entrenado mi magia y estoy quedándome estancado en mi núcleo de grado I. Podría intentar llegar al grado II. Pero para eso necesito... concentrarme. —Mis propias palabras alumbraron la lluvia de ideas. Con una sonrisa comencé a generar un plan. —Muy bien entonces la idea será: obtener el foco verdadero, luego usarlo para mejorar mi núcleo y con eso fortalezco mi físico. Era una idea que dejaba consecuencias positivas, como si se tratase de una reacción en cadena. "Lo único que debo evitar es morir. Pero no creo que la complejidad de la misión sea tal que incluso lo que he vivido en estos casi cinco, seis meses quede opacado... ¿o sí?" — La duda me mataba tanto por la curiosidad generada como también lo que tendré que hacer para lograr la misión. … … —Muy bien. Ya es de noche. Jannis llegó cansada y se fue directo a ducharse y dormir. Ahora debo prepararme para la misión. Lentamente y de forma cómoda comencé a crear sueño intentando pensar que ya estaba en la misión o simplemente despertaré... en el otro día... \*\*\* ¿Qué es... este lugar? Por primera vez veía este lugar. Todo oscuro. El suelo era de agua pero podía caminar por encima. No había ruido alguno más que el del agua moviéndose sutilmente, mis pasos, suspiros y mis latidos. "El viento no corre aquí. Al igual que no hay día ni noche aquí. Por lo que debe ser mi mente." —A lo lejos veía una especie de rectángulo blanco. Era tan potente el color que era una especie de blanco resplandeciente. Caminé hasta el rectángulo. A medida que se acortaban las distancias mis latidos aumentaban y el sudor, nervios emergían. Al igual que mis manos temblaban y me daba un sutil tic de estrés en los párpados. "¿Por qué mi cuerpo actúa así?" —Miré el rectángulo que al verlo bien...—_"...Es... ¿una puerta?"_ —Al estar a unos cuantos metros se veía a detalle la puerta. Simplemente me acerqué y al abrirla... —¿Dónde estoy? — Al entrar volví a un mundo que no era el de donde provenía. No sentía el maná en el aire ni tampoco ese hedor mágico característico de los sitios que se conoce como maná fuente. —Teniente... ¡PIIIIIIIIIIII! Un pitido potente reventó mis oídos al oír las palabras de un joven que al parecer me llamaba. El pitido era interno por lo que no me generó mareo alguno ni pérdida de equilibrio. Solo fue un sonido potente y molesto. —¿Cómo está después de esa gran pelea? — Preguntó el joven. "Su aspecto... su uniforme... Él es... ¿Un marine? Eso significa que estoy en... ¡¿COREA?!"
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El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 15

Estás leyendo el capítulo 15 de El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela), un novela. Edward Vangort, ¿Quién es? Un personaje que ni siquiera aparece en la trama de la misma historia, pero antes de llegar a este mundo era…¿Quién era…? Debido a una amnesia parcial provocada por el sistema dando solo… Este capítulo tiene publicado el 3 de marzo de 2026. El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) tiene 47 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.