Leer El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 14 online gratis en español
¡THUD! ¡THUD! ¡THUD!
Los golpes caían como ráfagas en mi cuerpo. Aun con la coraza de la madre tierra el daño es visible y poco a poco mi maná se va desgastando.
"¿Cómo es posible que tenga tanto maná para atacar sin cesar ni titubear en ningún momento?" —Mi cuerpo no soportará por tanto tiempo...
¡THUD! ¡GUH!
Un gancho vertical atravesó mi defensa desde un punto ciego y me dio directamente en el mentón.
Mi cabeza miraba hacia arriba. En donde veía la sombra de Edward juntando sus dos puños. Sus dedos se entrelazaban. Su mirada seguía siendo la misma mirada tajante y discreta ante todo.
"Usaré todo mi maná y defenderé ese ataque tuyo. Aun si pierdo mi orgullo se mantendrá en pie." —Aun a pesar de mis heridas mi cara inflamada no perdía el fuego dentro de mí. La sensación de humillación se desvaneció por un instante. Y solo venían esas palabras de Iván a mi mente...
"Lo diste todo para protegerme a mí y a Eclipse. Gracias, Tadeo. Arriesgaste tu propia salud. No te sientas humillado..." —Iván me abraza.—_"...Para mí eres alguien fuerte."_ No entiendo el porqué. Pero Edward me transmite ese mismo sentimiento.
—¡¿QUÉ ESPERAS?! ¡ATÁCAME AHORA! — Grité con euforia total. Sentía mi sangre hirviendo de nuevo mientras cerraba mi defensa colocando mis dos brazos que formaron un escudo gigantesco de maná. Un color verde bosque característico.
Edward sonríe y volviendo a su estado neutral se abalanza su puño contra mi escudo. Que al entrar en contacto colisionan bruscamente.
¡VWOOOM!
El golpe de Edward colisionó contra mi defensa. El impacto liberó ondas expansivas que recubrían el área. El ambiente se intensificaba a medida que el puño de Edward parecía un mazo que juzgaba con una fuerza abrumadora mientras mi defensa absorbía tal poder. Las pequeñas brisas se convirtieron en vendavales potentes que nos rodeaban en forma de cúpula. La colisión me hacía generar más resistencia haciendo que mis piernas se hundieran en la arena. Agrietando el suelo bajo mis pies.
"¡Si sigue así esto terminará muy mal!" —Mi maná se estaba agotando poco a poco al igual que mi resistencia. El calor quemaba y agobiaba a mi cuerpo y el sudor que recubría mi cara nublaba mi vista. Mi respiración parecía tormenta en mis pulmones y me mareaba la fatiga de los golpes anteriores. Ahora mismo tengo toda la jugada en contra... Estoy en mi límite.
"¿Acaso este era tu plan? ¿Edward?" —La duda salía. Pero era en vano. Estábamos en la decisión final por lo que preocuparme por cosas tan irrelevantes y superficiales no me ayudarían a ganar. Solo tengo que seguir aguantando la presión.
La presión comenzaba a aumentar. Mis músculos comenzaban a agitarse de la misma forma que mis pulmones. Sentía cómo poco a poco pesaba el cuerpo. Aun colocando los brazos levemente por encima de mí parecía que estuviese cargando una gran roca en ellos.
Sentía que mis brazos, piernas y sobre todo mi orgullo cederían. No quería rendirme. Pero al mirar mi deplorable estado sentía que si perdía esta pelea todo lo que he construido hasta ahora no habrá servido de nada... Pero por un instante el tiempo se detuvo a un solo momento.
¡THUD!
—¿Qué acaba de suceder? — Sentí cómo el tiempo se paralizó a un solo momento. No había ruido ni viento. No sentía sensación alguna.
El Sr. Miller golpeó la cara de Edward con un contundente derechazo directo en el pómulo que lo hizo volar a unos pocos metros.
En ese instante mi cuerpo que estaba parado batallando contra el deseo de no caer cae de rodillas como si hubiese recibido dos latigazos en las rodillas. Mi cara miraba al suelo. Mi torso reposaba sentando en la parte trasera de mis piernas. Mi cuerpo tenía frío por el entumecimiento. Pero a la vez unas brasas que quemaban cada fibra muscular.
Mi cuerpo estaba relajado. Pero a la vez seguía forzándome para no perder la consciencia todavía. No aún. Aquella presión se esfumó como si el viento se la hubiese llevado. Mis piernas podían descansar al igual que mis brazos. Empapado en un sudor cálido que me abrumaba la mente. En una fatiga que se mantenía y un dolor que había olvidado en mi cuerpo.
—Oye... — Escuchaba una voz lejana con preocupación. —...¿Estás bien? —Preguntó quién parecía ser el Sr. Miller. No podía verlo ya que mi cabeza insistía en mirar abajo. Pero no porque yo quiera sino porque mi cabeza pesa y mi cuerpo está cansado.
—Descuida. Se recuperará. No tiene heridas mortales. Es solo un exceso de fatiga que lo abrumó al punto de llegar a un fallo muscular extremo. —Dijo Jannis con seriedad.
—¿Dónde... está Edward? —Pregunté mientras salía un pequeño hilo de saliva de mis labios que ni siquiera podía secar ya que mis brazos estaban llenos de moretones y adormecidos como si estuviesen muertos en vida.
—Descuida. Estoy aquí. —Dijo la voz de Edward con un cálido tono.
Veía su sombra parada al frente de mí. Traté de levantar la cabeza. Pero mi cuerpo me lo impedía.
—Descuida. No te desgastes más. Diste una gran pelea. Además que si el profesor Miller no hubiese intervenido sin duda el que hubiese perdido habría sido yo ya que mis nudillos estaban rompiéndose por el flujo de maná de tu escudo. Eres impresionante, Tadeo.
Esas palabras resonaron en mi mente... "Impresionante." Palabras que no escuchaba de la boca de nadie que no sea mi padre, Iván o Eclipse. Es la primera vez que un mero desconocido me decía tales palabras. No. Ahora no es un desconocido...
—Edward. Quiero hacerte una petición. —Hablé con cansancio. Mi respiración era baja por lo que no podía alzar más la voz.
Edward se colocó de cuclillas y me miró fijamente esperando mis palabras.
—Quiero que seas... mi compañero... de batallas. —Levanté la cabeza. Traté de sonreír. Pero al ver la cara de Edward fue una total impresión. Sus ojos ámbar claro brillaban ferozmente. Su expresión pasó de asombro a una de alegría.
—Claro que sí... —Se levanta y alza el puño.—...De ahora en adelante seremos compañeros de batallas.
Sentía que no había nadie más alrededor más que solo yo y Edward. Un momento que unifico la forma de pensar de la gente que pelea. El hecho de pelear con respeto es la forma más gloriosa y gratificante de conocer buenas personas. A veces pelear es para simplemente dañar. Pero en esta ocasión fue para conocerme. Entender que mi soberbia no es un escudo sino un impedimento que me hace menos humano. Ahora lo entendí.
—Gracias... —Con todas mis fuerzas alcé mi brazo para chocar puños con Edward.
¡TOC!
Nuestros nudillos apenas se tocaron. Pero con ese mínimo contacto demuestra que no fue solo palabrería. Sino que muestra esa certeza que cumplirá su palabra.
\*\*\*
—Edward. ¿Me ayudas a cargarlo hasta enfermería? —Preguntó el Profesor Miller.
—Claro. Ya que fue mi responsabilidad. —Respondí ingenuamente.
…
…
"Al fin llegamos a la enfermería. No puedo creer que quede al otro lado del campo de combate. Es completamente agotador llegar y cargando a alguien es muchísimo peor." —A pesar de todo estaba agotado. Pero no del todo. Sentía una cierta sensación de alivio porque las cosas terminaron bien entre Tadeo y yo.
—Joven, podría mostrarme su mano. —Dijo la enfermera que parecía haber visto algo. Una mujer prestigiosa como de las mejores sanadoras del reino. Pelo blanquecino como la nieve pero que llegaba levemente a la altura del hombro. Unos ojos amarillos.
Al mostrarle mi mano su cara cambió a una más seria. No era tanta la diferencia de seriedad. Pero parecía que lo que tenía mi mano era algo a tratar.
—Tienes quemaduras por maná. ¿Contra qué tipo de maná te enfrentaste? —Preguntó la enfermera.
Yo quedé boquiabierto. No entendía su pregunta ni mucho menos sabía qué responder por lo que me quedé callado mirando mi mano.
—¡Oye! ¡Te estoy hablando! ¡¿Acaso escuchas lo que te estoy diciendo?! —Gritó molesta la enfermera.
—Lo siento. Lo siento. No entendí su pregunta. —Dije ingenuo. Al oír mis palabras la enfermera se veía molesta pero intrigada. Probablemente porque no sepa su pregunta o de lo que trataba.
—Los tipos de maná son su naturaleza, agresiva o pasiva. Luego viene su naturaleza como el fuego, agua, tierra, entre otros más. Ahora responde mi pregunta.
"Así que a eso se refería. Qué imbécil soy." —Me sentía como un completo idiota. Pero ahora que sé el contexto de la pregunta puedo responder.
—Era de tipología pasiva ya que era un hechizo defensivo y su naturaleza era de tipo tierra, al parecer.—Respondí.
Pero al ver su cara de incredibilidad dirigí mi mirada a mi mano y al verla mi herida era de quemadura. Se veía la carne viva y por suerte la sangre no brotaba ni salía de la misma herida.
—¿Estás seguro de que fue así?—Dudó que con la información que me diste haya sufrido una herida así. ¿Cuál es tu tipología de maná?—Preguntó la enfermera mientras abría una estantería en la parte alta de su pared. En donde recogió unas vendas y unas pociones.
—No he descubierto mi tipología de maná... —Dije algo avergonzado.
Ella se quedó callada como si la tratase de tonta o sonara como si yo estuviese evadiendo algún tipo de conflicto. Pero la realidad es otra.
—Es raro que un chico como tú que va a cumplir casi diecisiete años no haya... —Echa el líquido de la poción en mi herida y luego comienza a vendarla con fuerza. —...Descubierto su tipología de maná. Lo promedio es descubrirla con las bases del maná a los nueve o diez años. —Dijo con una tenue voz de relajo. Una voz casual que no evoca preocupación alguna. Pero guardaba una intriga por mi caso.
—Al parecer soy un caso especial. —Dije encogiendo los hombros. Mostrar que no me afecta es la clave perfecta de demostrar que soy verdaderamente especial.
—Sí. Eres muy especial. —Dijo sarcásticamente... —Ahora haz el favor de retirarte. Tengo que atender a mi paciente aquí. —Dijo dándose la vuelta y abriendo una cortina en donde había una camilla al otro lado en donde estaba Tadeo completamente vendado.
Salí de la enfermería y no podía ser más irritante que al salir esté Jannis esperándome con una cara que me dice que le responda muchas preguntas. Probablemente es por esa habilidad.
—Hola, hermanito. ¿Cómo estás? ¿Qué tal tu mano? —Preguntó con un tono de falsa preocupación y con una inmensa sonrisa.
—Estoy bien, hermana. Ahora solo quiero irme a casa y dormir. Ya es tarde y no hay nadie en la maldita academia.
—¿Qué tal, joven Vangort? Quisiera hacerle una pregunta. ¿Podría explicarnos a mí y a Jannis esa habilidad que usted posee? — Dijo el Profesor con total seriedad. Pero a la vez intriga.
—Haaa... —Suspiré un poco para refrescar la cabeza. —...Se llama "foco". Es una habilidad que consiste en concentrarte en un objetivo específico que se puede abarcar a todas las áreas. Pero debe haber un detonante. Puede ser una persona, un objeto o simplemente una meta a corto plazo.
Hubo un silencio. No entendía por qué si ya expliqué lo que tenía que explicar. Pero sus caras no creían mi explicación.
—¿Y si ahora mismo te digo que actives esa habilidad, podrías hacerlo? —Preguntó el Profesor Miller con una cara aterradora. Era como si quisiese golpearme para verificar si mi explicación es correcta.
—No es tan fácil. Debe haber un estímulo o un detonante que la active de forma inconsciente. —Respondí.
—Es como si tu vida corre riesgo y tu adrenalina funciona como batería dándonos el famoso "lucha o huida" de nuestro cerebro. Bueno, la habilidad funciona igual. Solamente necesito un catalizador que la active. —Respondí.
—Entiendo. Váyanse a casa que ya es tarde. —Respondió con algo de decepción el Sr. Miller mientras entraba a la enfermería.
—Vayámonos, Edward. Mañana será un gran día... —Jannis miraba hacia el pasillo con seriedad. Pero con cierto aire de alivio.— ...Edward... estoy orgullosa de tu primera gran victoria.
Esas palabras llenaron sutilmente algo en mi corazón. Sentí un peso menos al oír tan dulces palabras de una persona tan cercana. Aunque no me las hubiese esperado agradezco este sentimiento que sigo sin entender.
Simplemente sonreí y caminé a su lado...
…
…
—¡MIERDA, ME QUEDÉ DORMIDO! —Corrí al armario para sacar mi uniforme e irme. —¡...TENGO QUE CORRER O LLEGARÉ TARDE A MI PRIMER DÍA DE CLASES!
"Nunca me había quedado dormido tan profundamente. Probablemente fue porque fue la primera vez usaba tanto mi maná al pelear. Quizás la quemadura fue por ese ataque final... No. Tengo que preocuparme de no llegar tarde..."
\*\*\*
—¿Oye, Iván, ya viste tus horarios y qué clases tienes ahora? —Preguntó Eclipse mientras caminábamos por los pasillos.
—Según ví tengo clase teórica de tipología mágica con el Sr. Miller. —Dije con timidez.
—Esa clase te encantará conociéndote. El Sr. Miller es muy buen profesor. Te encantará—
¡THUMP!
Un estudiante chocó de forma desprevenida y brusca a Eclipse que casi se cae. Por suerte pude reaccionar y me lancé al suelo para amortiguarla antes de que cayera.
—¡¿Oye, cuál es tu problema? ¡No ves que casi dañas a alguien?! — Alcé la voz molesto mientras en mi torso reposaba el cuerpo de Eclipse.
—¿Estás bien? —Pregunté.
—Sí. Descuida. No es nada. —Dijo Eclipse que se paró al instante. Pero al ver la cara del estudiante se congeló como una estatua. Como si hubiese visto un fantasma.
Me paré rápidamente y poniéndome por delante de Eclipse miré a su dirección. Al ver de quién se trataba era Damián Morgath y su grupo de amigos los "Dragones de la academia."
Se dice que ellos son un grupo consagrado como talentos innatos en sus áreas. Específicamente en la de combate y el más fuerte de ellos es Damián Morgath que se encuentra en primer año mientras los demás son de tercer año.
—¿Qué pasa, Iván? ¿Acaso te orinaste encima de nuevo? —Dijo con un tono frío, elegante y me trataba como si fuese un ser inferior al de un humano.
—Discúlpate con Eclipse. —Dije molesto apretando con fuerza mis puños por si pasaba lo peor.
Damián notó esto. Frunció el ceño. Pero sonreía vilmente.
—¡Ja! ¿Quieres golpearme? Adelante hazlo. Pero eres demasiado lento para hacerlo. —Dijo emocionado.
¡THUD! ¡THACK!
En un repentino momento me pateó el abdomen haciéndome volar a la pared detrás de nosotros. Por suerte Eclipse no sufrió daños por la patada.
—¡¿IVÁN ESTÁS BIEN?! —Gritaba Eclipse con preocupación mientras colocaba una mano encima de la otra para sanar mi fatiga y dolor.
Coloqué mi palma bloqueando su palma. No quería que gastase maná en mí. Pero sentía una sensación de molestia. Todos los estudiantes que pasaban terminaron formando un gran semicírculo alrededor como si esto fuese un espectáculo. En donde el bravucón rompe al estudiante que solo protegía a su amiga.
—Esto es aburrido, Derek. Encárgate tú. Noquea a esa mierda de ahí y luego ve contra su amiga.—Mencionó con un tono de desinterés mientras clavaba su mirada en nosotros.
—Sí, Damián. Además quería calentar algo antes de la clase de combate práctico. —Derek hacía movimientos circulares con su hombro para calentar mientras se acercaba. Estando a cinco metros se posicionó para atacar.
—Esto no dolerá si caes enseguida. —Dijo Derek con un tono perverso.
Y con fuerza corrió hacia nosotros a punto de lanzar el puñetazo. Enseguida por respuesta empujé a Eclipse a un lado para que no saliera herida y rápidamente me cubrí el rostro. Pero por miedo cerré los ojos y en un instante esperé el inevitable golpe...
¡PLAM!
El golpe no llegó y al abrir los ojos ví una mano a unos cuantos centímetros de mí que había atrapado el puño de Derek con total técnica y facilidad. Al ver de quién era tal mano no podía creer. Que al chico que derroté ayer me esté salvando de estos tipos. Su cara era seria. Emanaba un aire distinto al de ayer. Un aura dominante que estaba lista para pelear si le cedían el paso.
—Oye... ¿Qué crees que haces?

Continúa leyendo
El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela)
Capítulo 15
El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 14
Estás leyendo el capítulo 14 de El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela), un novela. Edward Vangort, ¿Quién es? Un personaje que ni siquiera aparece en la trama de la misma historia, pero antes de llegar a este mundo era…¿Quién era…? Debido a una amnesia parcial provocada por el sistema dando solo… Este capítulo tiene publicado el 3 de marzo de 2026. El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) tiene 47 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.