Leer El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 64 online gratis en español
🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
Feng era una jugadora bastante peculiar.
Así lo pensaba Little Salty Cat.
En un principio, creyó que la otra persona tal vez pertenecía a esa clase de aficionadas al turismo virtual que solo buscaban el entretenimiento ocasional.
Sin embargo, muy pronto, ciertas acciones de Feng terminaron por desmoronar las suposiciones que se había formado previamente.
Feng no demostró un entusiasmo desmedido por recorrer el mapa en busca de paisajes hermosos para tomarse capturas de pantalla de recuerdo, ni tampoco le preguntó en ningún momento dónde se encontraban los parajes más impresionantes.
Aquello provocó que Little Salty Cat, actuando como una jugadora enfocada a la vida cotidiana, se quedara con una infinidad de excelentes recomendaciones en mente sin hallar la forma de sacarlas a relucir.
No obstante, Feng parecía sentir una predilección muy particular por las delicias culinarias de este mundo.
A lo largo del trayecto, cada vez que divisaba algún alimento que despertaba su interés, se detenía a degustarlo.
Era como una viajera que llevaba muchísimo tiempo sin probar buena comida.
Además, daba la impresión de no contemplar este mundo con extrañeza; aunque Little Salty Cat tampoco sabía explicar el motivo exacto, percibía esa sensación con total claridad.
Tal vez... se debía a ese estado de absoluta libertad y soltura que Feng demostraba al andar.
Sin ataduras ni el entusiasmo desbordante propio de quien llega a un territorio desconocido; por el contrario, lucía exactamente igual a quien pasea por el jardín trasero de su propia casa...
Mmh... seguro eran puras imaginaciones suyas.
Little Salty Cat sacudió la cabeza.
Aún así, su curiosidad hacia Feng no hizo más que intensificarse.
Esta extraña jugadora poseía un carácter sumamente apacible y conservaba casi siempre una leve sonrisa indescifrable en el rostro; en especial al contemplar a los usuarios realizando sus misiones con entusiasmo, aquella sonrisa suya parecía volverse todavía más dulce y serena.
Por si fuera poco, le fascinaba de verdad deambular por el lugar; Little Salty Cat la acompañó durante un largo rato mientras ella recorría las calles sin detener su marcha ni un instante.
Parecía... disfrutar enormemente de semejante caminata.
"¿Le gusta mucho la sensación de pasear así?"
Al final, Little Salty Cat no pudo contener por más tiempo su curiosidad.
Al escuchar la interrogante de Little Salty Cat, Feng se dio la vuelta, revelando unas pupilas verde esmeralda que destellaban con un resplandor sumamente profundo.
Se llevó a la boca una pequeña baya roja y pronunció con voz etérea:
"Me gusta esta sensación de libertad."
Libertad, ¿eh...?
El corazón de Little Salty Cat dio un vuelco y, sin saber por qué, evocó de golpe su propia realidad.
De forma imperceptible, sintió que germinaba en su interior una profunda empatía.
Sin embargo, en este preciso instante, Feng adquirió un aura todavía más misteriosa en su mente.
"Ella... luce exactamente como una princesa que se escapó a escondidas de su castillo...."
Sin saber cómo ni por qué, a Little Salty Cat se le vino a la cabeza semejante pensamiento.
¡Sintió que definitivamente había leído demasiados cuentos de hadas!
No obstante, en cuanto ese pensamiento germinó, percibió que la otra parte encajaba a la perfección con esa clase de personaje...
A pesar de emplear únicamente la apariencia básica del sistema,
nada lograba ocultar la naturaleza misteriosa y noble que emanaba de Feng...
Aunque permanecía al alcance de su mano,
Feng infundía la constante sensación de que al segundo siguiente abandonaría este sitio para retornar al lugar al que verdaderamente pertenecía...
Parecía no haber pertenecido jamás a este lugar.
Tampoco daba la impresión de pretender integrarse de verdad aquí.
Su mundo y su futuro no se encontraban en este sitio.
Ella asemejábase a una trotamundos solitaria que solo buscaba tomar un breve descanso para hacer una pausa momentánea.
Muy pronto emprendería la marcha una vez más...
Debía de sentirse sumamente sola, ¿verdad?
Pensando en esto, Little Salty Cat dudó un instante y le extendió una invitación:
"Este... Esta noche organizaremos una gran fiesta de bienvenida con fogata para los nuevos jugadores en la plaza central. ¿A usted... le gustaría participar?"
Al escuchar las palabras de Little Salty Cat, Feng se desconcertó levemente.
Un destello brillante cruzó por el fondo de sus ojos y acto seguido asintió suavemente con la cabeza:
"De acuerdo."
...
La penumbra de la noche no tardó en descender.
Gracias a la guía dispensada por los veteranos de la primera prueba, los usuarios de la segunda prueba beta terminaron por familiarizarse con las mecánicas de Reino Élfico.
Al tiempo que elogiaban fervientemente que este juego hacía verdadero honor a su reputación, aceptaron complacidos la invitación al festín extendida por los antiguos jugadores.
Sin saber desde cuándo, las fiestas alrededor de la fogata se habían convertido en la forma habitual de festejar dentro de Reino Élfico.
Una pira de leña de cuatro metros de altura lucía amontonada en el centro de la plaza, siendo encendida entre un mar de aplausos y silbidos.
Las llamas que ardían con fiereza alcanzaban los siete u ocho metros de elevación, iluminando la totalidad de la plaza con deslumbrante intensidad.
Los jugadores de la primera prueba organizaron un festín a lo largo de la plaza, disponiendo una multitud de banquetes cuyos platillos se componían de diversas bayas recolectadas del Bosque de los Elfos, frutos secos de nombres desconocidos pero de textura exquisita, así como suculentas carnes asadas obtenidas tras cazar bestias mágicas.
Por supuesto, la ubicación de estas últimas se disimuló con especial cuidado para evitar que Alice y Berserker las descubrieran, lo cual habría derivado inevitablemente en un severo regaño.
Además, algunos jugadores consiguieron miel en las profundidades del bosque y prepararon una infusión mezclándola con una planta similar a los crisantemos de la Tierra, sirviéndola como sustituto del licor.
Los jugadores se congregaban en pequeños grupos de dos o tres, pasándose los brazos por encima de los hombros con absoluta camadería.
Ciertos usuarios idearon juegos de mesa artesanales, reuniendo a una multitud a su alrededor que jugaba y reía de buena gana.
Otros veteranos de la prueba beta comenzaron a explorar el sistema de combate jugador contra jugador en medio de la plaza, consumiendo puntos de contribución para enfrentarse en duelos individuales; la magia y las técnicas de espada relucían con un esplendor deslumbrante, desatando la admiración y las ovaciones de los espectadores, al tiempo que esa muestra de poderío y desenvoltura hacía brillar los ojos de los novatos de la segunda prueba.
Incluso un talentoso jugador fabricó una guitarra rústica utilizando madera y pelaje de bestias mágicas, cantando y rasgando las cuerdas mientras los presentes le dedicaban silbidos y aplausos...
La plaza entera permanecía sumida en una atmósfera festiva y entrañable.
Little Salty Cat y Feng se sentaron sobre una alfombra cuadrada tejida con vides, degustando los manjares silvestres del banquete mientras contemplaban el magnífico espectáculo de la plaza.
La expresión de Feng lucía sumamente serena.
Sus ojos reflejaban destellos estelares al calor del fuego, asemejándose a la superficie de un lago cristalino deslumbrando bajo la luz del sol.
Al contemplar su mirada absorta, las comisuras de los labios de Little Salty Cat se curvaron paulatinamente hacia arriba.
"Este juego posee un grado de libertad verdaderamente astronómico; por lo tanto... mientras se trate de algo que deseemos realizar, casi todo podemos llevarlo a cabo. Esta clase de fiestas alrededor de la fogata las hemos organizado en infinidad de ocasiones desde que abrieron el servidor...."
Dicho esto, Little Salty Cat se desperezó, dio un sorbo al dulce té de miel y sonrió:
"Hablando de eso, resulta bastante curioso. En teoría, una gran cantidad de nosotros no siente mayor afición por la vida social en el mundo real... sin embargo, terminamos enamorándonos perdidamente de estas juergas nocturnas junto a la fogata dentro del juego."
Feng no articuló palabra; permaneció sentada a su lado, comiendo fruta en silencio mientras escuchaba sus reflexiones con atención.
"Muchos integrantes de mi gremio me han confesado que en la realidad son personas bastante introvertidas..."
Mientras Little Salty Cat hablaba, su mirada comenzó a distanciar de forma lenta:
"Sin embargo... en este sitio las cosas son completamente distintas."
Al contemplar cada uno de aquellos rostros radiantes de felicidad, la expresión de su rostro se volvió gradualmente más suave:
"Al principio, cuando me lo contaron, me quedé bastante sorprendida. A mis ojos, todos ellos lucían sumamente extrovertidos y calurosos. Realmente no podía imaginarme que en la vida real muchas personas fueran tan reservadas e introvertidas."
"Tiempo atrás, alguien me dijo... que la razón por la que a muchas personas no les agrada socializar no se debe a una introversión genuina, sino a que han logrado descifrar la falsedad y la hipocresía del mundo real, detestando las interacciones vacías y superficiales que no conducen a nada..."
"Antes que andar con zalamerías e hipocresías, prefieren permanecer resguardados en la autenticidad de sus pequeños mundos."
"No obstante, aquello no significa que en verdad abominen la comunicación humana; únicamente ocurre que no han encontrado a las personas indicadas con quienes conectar."
"Aquellos que no sintonizan en la misma frecuencia jamás podrán entenderse mutuamente..."
"Quienes comparten la misma frecuencia terminarán reuniéndose sin importar las montañas o ríos que deban cruzar; mientras que aquellos con campos magnéticos incompatibles jamás tomarán el mismo sendero, aun si conviven juntos día y noche."
"En el pasado no comprendía el significado oculto tras esas palabras, ni sentía la menor identificación con ellas."
"Sin embargo, tras llegar a este juego, creo que... por fin he logrado comprender el sentido de esas afirmaciones."
Dicho esto, Little Salty Cat bebió de un trago el té de miel de su copa, dejando que una dulce sonrisa se dibujara en la comisura de sus labios:
"Aquí, todos han encontrado su lugar de pertenencia... No hace falta esconderse ni disimular lo que uno piensa; es como si cada persona hubiera iniciado una nueva vida de absoluta libertad."
"Tal vez... esa sea la verdadera magia de este juego."
Tras guardar silencio un momento, Little Salty Cat dejó escapar un suspiro:
"Este juego... verdaderamente posee un encanto muy especial. A veces, de verdad me gustaría que esto no fuera un simple videojuego, sino un mundo completamente real."
"De verdad quisiera expresar mi gratitud a las personas que desarrollaron este juego."
"Darles las gracias... por haber trazado para nosotros otra hermosa vida...."
"¡Bang—!"
"¡Bang—!"
"..."
Una serie de fuertes estallidos interrumpió las reflexiones de Little Salty Cat.
Ambas levantaron la cabeza por instinto y dirigieron la mirada hacia el firmamento.
Allí arriba, una tras otra, se desplegaban paulatinamente "flores de fuegos artificiales" moldeadas con magia...
De múltiples colores brillantes, de una belleza cautivadora.
El esplendor de la magia se reflejaba en las pupilas de Little Salty Cat, haciéndolas destellar con intensidad.
Exactamente igual al estado de su corazón en este instante.
Feng ladeó el rostro, deteniendo la mirada unos segundos en el perfil de Little Salty Cat, mientras una sonrisa dibujábase en las comisuras de sus labios:
"De verdad te fascina este juego."
Sin apartar la vista de los fuegos artificiales mágicos, Little Salty Cat asintió con firmeza mientras su voz resonaba sin un ápice de duda:
"¡Pero claro que sí!"
"Es estupendo que te guste."
Feng esbozó una sutil sonrisa y acto seguido se incorporó con parsimonia.
Al contemplar a Feng ponerse de pie de imprevisto, Little Salty Cat se desconcertó un instante:
"¿A... a dónde va usted?"
"Ya se ha hecho tarde, es momento de regresar."
Respondió Feng.

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El Juego del Árbol del Mundo (Novela)
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El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 64
Estás leyendo el capítulo 64 de El Juego del Árbol del Mundo (Novela), un novela. En _El Reino de los Elfos_, la Guerra Celestial de hace mil años provocó la caída del Árbol del Mundo. En un mundo gobernado por dioses verdaderos, la caída de la civilización élfica no tardó en llegar. Han pasado mil… Este capítulo tiene publicado el 28 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Nishino. El Juego del Árbol del Mundo (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.