Leer El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 62 online gratis en español
🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
"¡Jajaja, por fin me convertí en un jugador de la prueba beta!"
"Uf... ¡Qué aire tan puro! ¡Qué bosque tan hermoso!"
"El nivel de realismo de este juego... ya ni siquiera sé cómo expresarlo...."
"Viajamos a otro mundo, sin duda alguna viajamos a otro mundo. ¡Esto es 100% una conspiración alienígena!"
"¿Este es el poblado que construyeron los primeros jugadores de la beta? Qué bonito...."
En la plaza, cientos de usuarios de la segunda prueba beta examinaban este mundo desconocido con una mezcla de curiosidad y verdadero entusiasmo.
Y lo que los recibía, además del espléndido paisaje del bosque, el pintoresco poblado élfico y el aire puro y cristalino...
Eran trescientas caras rebosantes de calidez.
"¡Jajajaja! ¡Bienvenidos los novatos a la gran familia de Reino Élfico!"
Soltando una carcajada, Demacia se abrió paso con total desenvoltura entre la multitud, pasando los brazos por encima de los hombros de dos chicas novatas que lucían algo tímidas:
"¿A que es súper emocionante? ¿A que están súper felices? ¿A que no tienen ni idea de cómo integrarse más rápido a este juego?"
Mientras hablaba, Demacia mostró con total naturalidad su cimitarra de rango Hierro Negro de calidad épica púrpura, presumiendo con orgullo:
"Jejeje... ¡Vengan, vengan! ¡Dejen que el tanque guerrero número uno de todo el servidor les enseñe cómo empezar!"
Apenas las palabras salieron de su boca, recibió una patada certera en el trasero que lo mandó a morder el polvo.
"Apártate. Ellas dos son mis amigas de la vida real, ¡no andes de coqueto!"
HootyBird se aproximó con el rostro completamente serio.
Demacia se levantó del suelo y, al ver de quién se trataba, encogió la cabeza y esbozó una sonrisa avergonzada:
"Ejem... Resulta que eran amigas de la hermana Hooty. Este... ¡Lo siento, lo siento de verdad! Iré a buscar a otros novatos que estén interesados en la clase de guerrero... ¡Jajaja, me retiro primero!"
Dicho esto, salió huyendo a toda prisa.
"Pfft...."
Al contemplar la espalda de Demacia, Little Salty Cat soltó una carcajada.
Ese sujeto de Demacia era un espécimen rarísimo y único en todo el servidor.
En el fondo no tenía malas intenciones, pero ¿cómo podía tener una inteligencia emocional tan baja?
Little Salty Cat sacudió la cabeza.
Observó a HootyBird, quien conversaba amenamente con las amigas que acababan de ingresar al juego, y tras dudarlo un momento, prefirió no interrumpir.
Mientras tanto, los jugadores de la primera prueba que aceptaron la misión de guía ya habían encontrado a sus respectivos objetivos, dando inicio a la actividad de acompañar a los novatos a cumplir sus misiones.
Esta era una tarea encomendada por la diosa: cada vez que orientaban a un novato para ponerlo en marcha, obtenían una jugosa recompensa de puntos de contribución.
El contenido de la misión resultaba sumamente sencillo: bastaba con acompañar a los novatos a completar una misión diaria; por cada persona guiada, se otorgaba una recompensa de 100 puntos de contribución.
Y con el fin de canjear aquel equipamiento de calidad épica que deslumbraba la vista en el sistema, además de aprender todo tipo de técnicas y habilidades, los 900 usuarios de la segunda prueba beta se convirtieron a ojos de los veteranos en auténticos puntos de contribución ambulantes...
Cada jugador de la primera prueba competía ferozmente por guiar a alguien; algunos incluso se llevaron a cuatro o cinco de un solo golpe.
Aquel grado de entusiasmo estuvo a punto de espantar a los novatos que acababan de ingresar al juego.
Little Salty Cat no tenía la menor intención de guiar a ningún novato.
En realidad, solo había venido a curiosear un poco y contemplar las caras de asombro de los recién llegados.
Le fascinaba enormemente la atmósfera dentro de Reino Élfico: aunque los jugadores de este sitio también discutían por beneficios y surgían fricciones ocasionales, en general se mantenían sumamente unidos y trataban a sus compañeros con absoluta sinceridad.
Incluso aquellos que se acercaban a ella para pedirle favores atraídos por su fama de jugadora magnate, lo hacían de una forma bastante auténtica.
Aquello superaba con creces a los sujetos hipócritas que lucían máscaras sonrientes en el mundo real.
Sin embargo, aunque Little Salty Cat no planeaba guiar a nadie, existían asuntos que escapaban a la voluntad de una persona.
En realidad, en el preciso instante en que apareció ante la vista de los usuarios de la segunda prueba beta, se convirtió de inmediato en el centro de atención.
No era para menos: el armamento restaurado por Evé, dejando de lado su efectividad en combate real, poseía un impacto visual imponente.
La apariencia ostentosa del equipamiento de calidad legendaria dorada del rango Hierro Negro provocó que la mismísima Alice creyera que se trataba de artefactos divinos al contemplarlo.
Y Little Salty Cat, ataviada por completo con un conjunto de equipamiento legendario dorado, se erigía sin duda alguna como una figura colosal a ojos de los jugadores.
Y sumado a que era una chica...
En muy poco tiempo, quedó rodeada por un grupo de jugadores de la segunda prueba beta.
"¡¿Little Salty Cat?! ¿Es la misma Little Salty Cat del foro? ¡Una novata pide que la guíes!"
"Cat la grande, ¿podrías ser mi maestra?"
"¡Gran magnate! ¡Un recién llegado solicita agregarte a su lista de amigos!"
Por un instante, la joven acorralada llegó a sentirse un poco desconcertada.
"Este... Lo siento de verdad, pero por el momento no tengo planes de guiar a nadie."
Al final, no le quedó más remedio que declinar la oferta con una disculpa avergonzada.
Los novatos rechazados mostraron una marcada decepción.
Sin embargo, no tardaron en ser divisados por otros viejos lobos de mar de la primera prueba, quienes aprovecharon la oportunidad para llevárselos...
De forma gradual, el espacio alrededor de Little Salty Cat volvió a quedar despejado.
A ella no le importó en lo más mínimo; en su lugar, buscó una esquina de la plaza para sentarse y observó con una amplia sonrisa el ir y venir de los jugadores por todo el poblado.
Recién llegados ebrios de entusiasmo.
Jugadores veteranos rebosantes de calidez.
Y la Santa de la Naturaleza, Alice, ajetreada de un lado a otro.
El ambiente no podía estar más bullicioso.
En comparación con la realidad, las personas en este lugar parecían tener muchísima más vitalidad y mostraban una autenticidad superior.
A Little Salty Cat le fascinaba esta sensación.
Paseaba la mirada de un lado a otro entre la multitud, disfrutando enormemente de esta pausa placentera.
De pronto, una silueta atrajo por completo su atención.
Se trataba de una jugadora novata bastante peculiar.
A diferencia de los demás usuarios desbordantes de emoción, ella lucía sumamente serena.
No tenía prisa por realizar misiones ni entablaba conversación con los jugadores veteranos; en su lugar, permanecía de pie en silencio junto a la estela de piedra en el centro de la plaza.
Extendía la mano y acariciaba la roca con parsimonia, sumida en pensamientos indescifrables.
Y con solo dedicarle una mirada, Little Salty Cat sintió que no podía apartar los ojos de ella.
No se debía a que el rostro moldeado de esta jugadora fuera despampanante.
De hecho, la belleza estética de los usuarios en Reino Élfico poseía de por sí un nivel superior absoluto.
Sin embargo, el aspecto de esta jugadora resultaba tan común que no podía ser más ordinario.
El color de su cabello era el dorado más habitual, sus ojos poseían el verde esmeralda más corriente y hasta su peinado lucía el corte hasta los hombros más estándar.
De complexión media, estatura promedio... absolutamente todo respondía a los ajustes más básicos del sistema.
Podía decirse que, juzgando únicamente por su apariencia exterior, esta jugadora no se diferenciaba en nada de los demás usuarios.
Pero... su presencia era totalmente distinta.
El aura personal constituía una cualidad verdaderamente peculiar.
A pesar de que la apariencia física fuera muy similar en todos, una persona provista de un aura distintiva y alguien desprovisto de ella lucían de forma completamente diferente al estar juntos.
Tomando como ejemplo a Demacia: a pesar de cargar con un rostro agraciado, cada vez que esbozaba una sonrisa infundía una marcada sensación de vulgaridad.
No obstante, con esta jugadora ocurría algo muy distinto.
A pesar de permanecer allí de pie, parecía no encajar en lo absoluto con su entorno, emanando un aire de distancia que advertía a los extraños no aproximarse.
Aun cuando lucía bastante corriente, transmitía una sensación de nobleza, elegancia y un desapego absoluto del mundo terrenal...
Como si al segundo siguiente fuera a abandonar este mundo.
Las comisuras de su boca exhibían una leve sonrisa casi imperceptible.
Aquella sonrisa brotaba desde lo más profundo de su corazón, pero al mismo tiempo cargaba con un matiz indescifrable.
¿Alivio... nostalgia...?
Sin saber por qué, semejantes conceptos brotaron de golpe en la mente de Little Salty Cat.
De forma gradual, una chispa de curiosidad germinó en su corazón.
Little Salty Cat echó un vistazo al ID sobre la cabeza de la jugadora.
Constaba de un solo carácter.
"¿Feng?"
Arqueó las cejas.
¿Feng... eh?
El viento, sin raíces ni rumbo, carente de sombra y de forma.
El viento, que nace del deseo del corazón y fluye libremente según sus impulsos...
Con el interés despierto en su interior, Little Salty Cat se puso de pie desde el suelo.
Se arregló la indumentaria y comenzó a caminar en dirección a ella...

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El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 62
Estás leyendo el capítulo 62 de El Juego del Árbol del Mundo (Novela), un novela. En _El Reino de los Elfos_, la Guerra Celestial de hace mil años provocó la caída del Árbol del Mundo. En un mundo gobernado por dioses verdaderos, la caída de la civilización élfica no tardó en llegar. Han pasado mil… Este capítulo tiene publicado el 28 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Nishino. El Juego del Árbol del Mundo (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.