Leer El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 52 online gratis en español
🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
Habían transcurrido dos días desde la reconquista de Florencia.
Luego de que los jugadores establecieran de manera oficial una matriz de teletransportación permanente y completaran la primera misión principal, las subsiguientes misiones de la trama no tardaron en manifestarse.
A saber: explorar en profundidad la antigua Ciudad Sagrada para rastrear vestigios de la civilización élfica.
Sin embargo, en esta ocasión, no todos los jugadores optaron por aceptar la misión de exploración.
Un sector aficionado al combate prefirió abandonar la zona segura tras ascender al nivel 11, aventurándose hacia territorios más vastos.
En términos llanos: salir a masacrar monstruos para subir de nivel.
A diferencia de otros títulos, la mecánica de combate de este 'juego de realidad virtual' llamado El Reino Élfico gozaba de un dinamismo formidable; una vez que los usuarios se familiarizaron con las reglas, se apasionaron de inmediato por este estilo de batalla tan cercano a la realidad.
Aventurarse en un juego de esta naturaleza les brindaba la auténtica experiencia de haberse transformado en mercenarios y cazadores.
No solo eso: multitud de jugadores acostumbrados a la lucha descubrieron incluso que, al regresar al mundo real, su capacidad de respuesta y sus reflejos habían experimentado una clara mejoría.
E incluso se rumoreaba que alguien empleó las técnicas aprendidas en el juego para someter a un delincuente durante un asalto...
Acontecimiento que avivó aún más el fervor de los usuarios por las batallas.
A la par, la inmensidad del bosque que se extendía más allá de la zona segura les facilitaba las condiciones para dicho fin.
Fuera de la zona protegida, el Bosque Élfico albergaba una cantidad descomunal de bestias mágicas, compuestas en su mayoría por criaturas de rango Hierro Negro, idóneas para el adiestramiento de los jugadores.
En especial aquellos monstruos de nivel Hierro Negro Bajo.
Desde luego, el bosque tampoco carecía de imponentes bestias de rango Plata; no obstante, semejantes especímenes solían merodear por las regiones más septentrionales.
Y según se rumoreaba, en el extremo norte habitaban entidades colosales de rango Oro e incluso de nivel Legendario.
Por supuesto, semejantes seres de leyenda trascendían todo lo que los jugadores actuales podían siquiera concebir.
Todas estas informaciones fueron obtenidas directamente de boca de Alice, luego de que los jugadores se devanaran los sesos e idearan toda clase de artimañas para ganarse sus favores.
Alice les enseñó incluso a rastrear las huellas de animales temibles y la manera de eludir a las bestias mágicas de alto nivel.
Todo esto debió su éxito a la notable mejoría en las relaciones entre Alice y los jugadores.
Gracias a la invitación cursada por los usuarios en Florencia, a excepción de Demacia, la relación de Alice con la mayoría de los elegidos dio un vuelco positivo.
En especial con aquellos que formaron parte de la reconquista de la Ciudad Sagrada, llegando a alcanzar un estatus de amistad con ella.
Ante este panorama, Alice finalmente se mostró dispuesta a entablar diálogos profundos con los elegidos.
Sumado a ello, Alice se percató del talento innato de HootyBird para las matrices mágicas, por lo que comenzó a orientarla con frecuencia, despertando la envidia de la multitud de usuarios.
Así, HootyBird se convirtió en la primera jugadora en desbloquear la rama secundaria de Alice, transformándose en la pionera de los elegidos en el estudio de las matrices mágicas.
Bueno... al menos eso era lo que creían los jugadores.
...
En Florencia, entre las ruinas de las edificaciones élficas.
Li Mu sostenía una antorcha de luz oscilante mientras exploraba con cautela en medio de la penumbra.
Como un jugador apasionado por la narrativa, rehusó las invitaciones de otros usuarios y prefirió no aventurarse a los confines del mapa, optando en su lugar por dar cumplimiento a la misión principal de la trama.
Tras las misiones previas y la entrega en sacrificio a la diosa del botín compuesto por cimitarras, arcos y garrotes arrebatados a los duendes, logró acumular los puntos de contribución suficientes para canjear dos nuevas habilidades.
\[Gracia felina\] y \[Fuerza de toro\].
La primera estaba destinada a incrementar la agilidad, mientras que la segunda potenciaba la fuerza de manera integral.
En cuanto al equipamiento...
En fin, haber podido canjear dos habilidades ya representaba el fruto de un esfuerzo desmedido; no podía pretender más.
Tampoco es que fuera un magnate al que le sobrara el dinero.
Sin embargo, al poco tiempo de que los jugadores completaran las misiones, una nueva remesa de armas emergió en el sistema de canje.
Esta remesa constaba principalmente de cimitarras y arcos, acompañados por una serie de varas mágicas de excelente apariencia.
Lucían una confección refinada y ostentaban un costo reducido, requiriendo apenas uno o dos mil puntos de contribución; se trataba de equipamiento raro de calidad azul en su totalidad.
Aunque sus bonificaciones a los atributos no se equiparaban a los objetos de calidad épica morada, superaban con creces a las armas de duendes que Li Mu y los demás habían capturado.
Li Mu dedujo que este debía ser el equipamiento diseñado por la compañía para el jugador promedio.
Tenía planeado juntar los puntos de contribución necesarios para canjear una vara mágica.
No obstante, en el fondo no podía evitar sentir una ligera familiaridad con esa remesa de equipamiento, aunque era incapaz de precisar dónde la había visto antes.
Tal vez solo fuera una ilusión.
Li Mu sacudió la cabeza y continuó explorando entre la penumbra de las ruinas.
Este sector representaba una de las ruinas de mayor envergadura en Florencia, ubicado a una distancia considerable del templo de la Tierra Santa; el conjunto completo de la estructura parecía haber sido antaño una edificación espléndida erigida con bloques de piedra gigantescos.
Li Mu consideraba que únicamente en un complejo en ruinas de semejante magnitud existían verdaderas posibilidades de hallar los tesoros legados por la civilización élfica.
Por desgracia, llevaba ya dos horas explorando el lugar sin obtener el menor resultado.
Y lo que resultaba aún más exasperante era la presencia de cierta sombra a sus espaldas que no paraba de parlotear un solo segundo...
"Hermano Mu, Hermano Mu, ¿por qué insististe en elegir la exploración de ruinas? Llevamos ya dos horas dando vueltas por aquí y no hemos encontrado absolutamente nada."
Demacia llevaba una brizna de hierba entre los dientes mientras seguía a Li Mu, murmurando sin parar a sus espaldas.
"Escuché que Boxlunch y su grupo acaban de liquidar a un jabalí de roca de nivel 13 en el campo; están a nada de llegar al nivel 12. Ay... Hermano Mu, ¿por qué no organizamos una salida a cazar fuera de la ciudad?"
Demacia contemplaba la espalda de Li Mu con un tono de voz lleno de resentimiento.
Como un guerrero tanque especializado en provocar a los enemigos, no haber entablado combate en varios días ya le provocaba una picazón insoportable.
Esa cimitarra de calidad épica que canjeó no había probado la sangre todavía; para poder adquirirla, incluso había pospuesto momentáneamente el aprendizaje de nuevas habilidades.
Al escuchar las quejas de Demacia, Li Mu frunció el ceño y respondió:
"No hay prisa; no será tarde para ir cuando terminemos la misión de la trama."
"Pero llevamos dos días explorando y no hemos visto ni una sola pluma... Ay, según la trama, este lugar ha estado abandonado por casi mil años; incluso si quedó algo, es muy probable que los duendes lo hayan destruido todo."
Demacia negó con la cabeza al tiempo que hablaba.
Li Mu lo meditó por un instante y explicó:
"Si la trama nos otorgó esta misión, definitivamente no fue sin un propósito. Entre más difícil sea de encontrar, más demuestra lo valiosas que serán las recompensas de esta tarea..."
A decir verdad, tras andar merodeando durante dos días enteros, hasta él mismo sentía que sus palabras carecían de firmeza.
Por momentos, Li Mu también se quejaba en silencio; el planificador de este juego era un desquiciado por la forma en que había diseñado Florencia.
Había creado un complejo de ruinas de semejante magnitud para que al final resultara ser, literalmente, un montón de escombros; salvo por las inmundicias que los duendes dejaron a su paso, no había absolutamente nada dentro...
"Ay... Y encima está ese Fried tomatoes. Escuché que hasta fundó un gremio enfocado exclusivamente en las incursiones de campo; no veas el tono de superioridad con el que habla, aj..."
Demacia torció la boca con desdén.
"Oye, Hermano Mu, ¿de verdad ese sujeto intentó arrebatarte los cristales de sangre divina la otra vez? Recuerdo que cuando el sistema le dio la advertencia, especificó que se debía a que te había atacado..."
Preguntó lleno de curiosidad.
Li Mu hizo una breve pausa y respondió:
"En lugar de perder el tiempo preguntando eso, mejor mira bien por dónde pisas y fíjate si hay algún pasadizo secreto o algún tesoro."
No lo negó, lo cual sirvió como una confirmación implícita a las sospechas de Demacia.
"Je, sabía que ese tipo no traía nada bueno entre manos."
Demacia soltó una risa fría:
"Jeje, ¡cuando se habiliten las guerras de gremios, le daré una buena lección a ese Fried tomatoes!"
Tras completar la primera misión de mazmorra, los jugadores comenzaron a fundar sus propios gremios uno tras otro.
Una organización como el gremio resultaba sumamente útil para fortalecer la cohesión entre los usuarios y, al mismo tiempo, cultivar la capacidad de trabajo en equipo. Además, fomentaba la competencia entre los jugadores y añadía una capa extra de diversión al juego.
Para conseguir que los usuarios cumplieran las misiones de manera más eficiente, Evé no pasó por alto esta función.
En realidad, incluso si Evé no implementaba el sistema de gremios, la tendencia natural de los humanos a agruparse terminaría formando pequeños bloques a medida que la población aumentara.
En lugar de permitir eso, resultaba mucho más ventajoso tomar la iniciativa y estructurar gremios de jugadores bien organizados a su entera disposición.
La cuarta calamidad, cuando actuaba unida, era cuando se volvía verdaderamente temible.
Por el momento, la función de los gremios únicamente habilitaba un canal de chat compartido y la posibilidad de compartir la ubicación en el minimapa.
En el futuro, Evé planeaba encomendar diversas tareas a través de los gremios para adiestrar aún más las habilidades de combate de los jugadores y su capacidad de actuar en masa.
El objetivo final de Evé consistía en emplear los gremios como un embrión para transformar a los jugadores en legiones capaces de atacar exactamente allí donde ella señalara.
Ahora bien, fundar un gremio requería una suma de 10 000 puntos de contribución.
Representaba una suma astronómica; sin embargo, si los jugadores unían sus recursos para cubrir el costo, la cifra dividida entre cada integrante se reducía considerablemente.
Así fue como los jugadores de la beta cerrada cooperaron, juntaron sus fondos y terminaron dando vida a los tres grandes gremios.

Continúa leyendo
El Juego del Árbol del Mundo (Novela)
Capítulo 53
El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 52
Estás leyendo el capítulo 52 de El Juego del Árbol del Mundo (Novela), un novela. En _El Reino de los Elfos_, la Guerra Celestial de hace mil años provocó la caída del Árbol del Mundo. En un mundo gobernado por dioses verdaderos, la caída de la civilización élfica no tardó en llegar. Han pasado mil… Este capítulo tiene publicado el 23 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Nishino. El Juego del Árbol del Mundo (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.