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Leer El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 49 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
Aunque los elegidos podían convertirse en valiosos compañeros y en excelentes guerreros, esto... no significaba que todos ellos merecieran respeto. Al menos, cierto sujeto de abultada cabellera roja no lo merecía. En este preciso instante, Alice y Berserker compartieron exactamente ese mismo pensamiento... Dejando de lado a Demacia, cuya montaña rusa emocional no encontraba fin, una vez que todos los presentes estuvieron reunidos, la ceremonia para establecer la matriz de teletransportación dio inicio de manera oficial. La matriz de teletransportación temporal ya había sido desmantelada por HootyBird. Tras participar en la misión principal, ella comprendió que, aunque había practicado algo de taekwondo en la vida real, definitivamente no estaba hecha para el combate cuerpo a cuerpo. Por ello, al momento de cambiar de clase, HootyBird optó por cambiar de rama y se convirtió en una maga élfica de nivel 11, con la intención de tomar más adelante el camino de la fabricación de artefactos mágicos y el diseño de matrices. En esta ocasión, la construcción del círculo mágico estaría bajo su entera dirección. La ubicación elegida para la matriz se fijó justo frente a las ruinas del templo. Este lugar había sido antaño la Plaza Sagrada de Florencia, el mismo escenario donde los jugadores lograron derrotar a la encarnación de Uller. Con el fin de raspar algo de contribución, todos los jugadores presentes se habían integrado en un mismo equipo, algo sobre lo que Evé ni siquiera se molestó en objetar. Después de que la santa Alice alzara el Códice de la Naturaleza en sus manos y orara en silencio en dirección al Árbol del Mundo, la ceremonia de construcción comenzó oficialmente. HootyBird sacó los materiales requeridos para trazar la matriz, respiró hondo y comenzó a estructurarla desde cero tomando como referencia los planos. Cientos de pares de ojos contemplaban sus movimientos repletos de expectación. HootyBird trabajaba de manera meticulosa, con un ritmo sereno y constante; tal grado de concentración y esmero provocó que incluso la santa Alice, quien observaba a su lado para asesorarla, asentiera en silencio con aprobación. "¡Esta elegida posee un talento innato para las matrices mágicas!" No pudo evitar pensar para sus adentros, al punto de albergar la vaga idea de transmitirle habilidades sobre el trazado de círculos mágicos. A medida que HootyBird avanzaba en la construcción, la matriz circular de teletransportación comenzó a tomar forma paulatinamente. Finalmente... junto con un destello de luz resplandeciente, ondas de energía mágica comenzaron a propagarse desde la estructura. La construcción de la matriz había sido un éxito. 【❗】 【Objetivo de la misión principal 1: Establecer una matriz de teletransportación permanente en Florencia (Completado) 】 【Todos los jugadores que participaron en la construcción de la matriz reciben como recompensa: 500 puntos de contribución】 【❗】 【¡Misión principal: La antigua Ciudad Sagrada completada! 】 【¡Todos los jugadores que participaron en la trama principal reciben como recompensa: 5000 puntos de experiencia, 1 oportunidad de resurrección perfecta y 500 puntos de contribución! 】 En un instante, todos los jugadores que habían tomado la misión principal recibieron la nueva notificación del sistema. "¡Lo logramos!" "¡Misión completada!" "¡Jajaja!" Al observar la llegada de sus recompensas, los jugadores rompieron en estruendosos vítores. La santa Alice y el guardián del roble Berserker se dejaron contagiar por el entusiasmo y comenzaron a aplaudir a la par. Acompañando a la notificación del sistema, la música de fondo del juego comenzó a transformarse. De pronto, la melodía en la interfaz de todos los jugadores adoptó un tono festivo y alegre; esa tonada melódica y envolvente hacía sentir a cualquiera como si estuviera recorriendo las concurridas calles de una ciudad clásica. Esta era la música de la ciudad principal seleccionada por Evé, titulada La mañana de Florencia, una pieza folclórica de la raza élfica de belleza excepcional. Ahora que Florencia había sido reconquistada, con el tiempo terminaría convirtiéndose en la nueva ciudad principal de los elfos. En un principio, el plan de Evé consistía en que los jugadores construyeran una nueva urbe élfica directamente bajo el Árbol del Mundo para albergar tanto a los usuarios como a los creyentes nativos. Sin embargo, tras descubrir las ruinas de Florencia, decidió modificar el plan original. Ahora, Evé planeaba convertir el pequeño asentamiento élfico bajo el Árbol del Mundo en un mero bastión para los jugadores, ¡mientras que transformaría a Florencia en el hogar de los elfos que regresaran! Este era el resultado de una minuciosa reflexión; la convivencia entre los jugadores y los habitantes nativos no era algo que pudiera lograrse de la noche a la mañana, por lo que resultaba mucho mejor contar con un espacio de amortiguación. Tiempo atrás, Evé solo podía dominar un radio de diez kilómetros a la redonda, por lo que no tenía la capacidad de incluir a Florencia dentro de su zona de influencia. Sin embargo, las cosas eran muy distintas en este momento. Tras obtener los 26 cristales de sangre divina sacrificados por Berserker, sus reservas de poder divino se habían disparado en 37 puntos de un solo golpe. Por su parte, el exterminio de todos los duendes en Florencia a manos de los jugadores también le había otorgado un total de 10 puntos de poder divino. Incluso descontando los diversos gastos consumidos, Evé ya contaba con un total de 67 puntos de poder divino. Como aún no había salido del estado crítico cerca de la muerte, el radio máximo de dominio de Evé continuaba siendo de 10 kilómetros; no obstante, ahora podía erigir una nueva estatua divina e irradiar su poder tomando esa estatua como centro, abarcando una zona determinada bajo su control. Esto constituía un método bastante astuto: según sus cálculos, si erigía la estatua divina en Florencia, esta abarcaría con exactitud el templo de Florencia y sus áreas colindantes. La Ciudad Sagrada de Florencia contaba con un área total de casi treinta kilómetros cuadrados; si deseaba cubrirla en su totalidad, Evé aún debía continuar recuperando sus fuerzas. Por supuesto, dado que los creyentes nativos todavía no habían regresado, Evé tampoco tenía excesiva prisa. El siguiente paso en su plan consistía en que los jugadores comenzaran a explorar Florencia a fondo. Florencia contaba ya con un milenio de antigüedad. En su calidad de antigua Ciudad Sagrada de la raza élfica, este lugar albergaba antaño multitud de manuscritos y tomos antiguos con lo más grando de la civilización élfica; Evé estaba convencida de que aún se podrían hallar bastantes pistas en las ruinas. Aunque Evé heredó el legado del Árbol del Mundo y obtuvo del mismo modo un sinfín de conocimientos sobre la civilización élfica, aquello estaba muy lejos de ser suficiente. No solo eso, sino que Evé también aguardaba con ansias la posibilidad de descubrir en Florencia algunos métodos de cultivo para las distintas clases. El ascenso de los jugadores no podía depender para siempre de su poder divino o de la absorción de fuerza vital al derrotar a otras criaturas. El cultivo propio por parte de los jugadores resultaba del todo indispensable. De lo contrario, el talento prodigioso que les había configurado habría sido un desperdicio. Si bien Evé era capaz de conceder habilidades y poder a los jugadores, no entendía muy bien los detalles del cultivo de cada clase. El legado concerniente al entrenamiento se había perdido desafortunadamente en el momento en que heredó la divinidad. Aunque como diosa verdadera Evé podía consumir puntos de poder divino para deducir los métodos de cultivo de las clases, en este momento no disponía de tanto poder divino como para derrocharlo. Y Florencia le brindaba una luz de esperanza. Además, cuando los jugadores llevaran a cabo su entrenamiento, la acción del Sacrificio de Guerra provocaría que una porción de esa energía retornara del mismo modo hacia Evé. Era un beneficio mutuo. En resumen, ¡la exploración de Florencia no admitía la menor demora! Aparte de encomendar a los jugadores una exploración profunda de Florencia, Evé también decidió comenzar los intentos para reparar la Orbe de Almacenamiento de Almas de Hela. Sin embargo, tras la extracción forzada de poder divino de la muerte que realizó Evé el día anterior, la Orbe de Almacenamiento de Almas se encontraba aún más deteriorada en este momento. Evé evaluó la situación a grandes rasgos: calculó que necesitaría invertir casi 21 puntos de poder divino y por lo menos diez días enteros para repararla por completo. No obstante, tras estudiarla detenidamente, concluyó que si únicamente buscaba adaptar la esfera para sostener un fragmento de su alma divina, el costo no sería tan elevado; bastaría con tan solo 5 puntos de poder divino. Aunque, de hacerlo así, eso limitaría drásticamente la fuerza de la encarnación erigida sobre la orbe como núcleo. Por fortuna, Evé tampoco pretendía que el poder de su avatar fuera abrumador. Ella no buscaba obtener un cuerpo físico ni encarnarse de manera permanente; tan solo requería un vehículo para desplazarse, una identidad secundaria que nadie pudiera reconocer... para ocuparse de aquellos asuntos que resultaba inconveniente gestionar bajo la investidura de una diosa verdadera. Y de paso... disfrutar de tanto en tanto de una grata sensación de libertad. Sumado a todo esto, Evé tomó la decisión de reclutar muy pronto a un nuevo lote de jugadores para dar inicio a la segunda beta cerrada. ¡En esta ocasión, planeaba convocar a 900 personas de un solo golpe! Asimismo, pretendía aprovechar esta segunda beta cerrada para implementar todas las funciones pendientes del sistema del juego, como el mecanismo de JcJ. Una vez estructurados sus planes a corto plazo, Evé movilizó nuevamente su poder divino, preparándose para encomendar las misiones de exploración a los jugadores. Sin embargo, en ese preciso instante, su alma divina se estremeció de golpe al percibir una colosal oleada de fuerza de fe atravesando el lejano vacío... para infundirse directamente sobre su ser. En un pestañeo, las reservas de poder divino de Evé volvieron a dispararse, ascendiendo de un solo jalón 18 puntos más, ¡alcanzando una cifra jamás vista de 85 puntos! Al sentir semejante incremento repentino en su poder divino, Evé quedó sumamente perpleja. Examinó la situación con mayor detenimiento y descubrió con asombro que, en el espacio de su divinidad, ¡habían aparecido de la nada más de doscientos fotones de luz verde! Al mismo tiempo, un sinfín de murmullos de oración resonaron pausadamente en la lejanía, etéreos y flotantes, cargados de expectación, inquietud y esperanza... ¡Eran... las plegarias pertenecientes a sus creyentes!
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Estás leyendo el capítulo 49 de El Juego del Árbol del Mundo (Novela), un novela. En _El Reino de los Elfos_, la Guerra Celestial de hace mil años provocó la caída del Árbol del Mundo. En un mundo gobernado por dioses verdaderos, la caída de la civilización élfica no tardó en llegar. Han pasado mil… Este capítulo tiene publicado el 22 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Nishino. El Juego del Árbol del Mundo (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.