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Leer El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 46 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
"Tch—" Fried tomatoes soltó un bufido de frustración y envainó su espada de madera; su expresión tampoco era la mejor en ese momento. Li Mu no tardó en descifrar lo que ocurría. Conteniendo su indignación, intentó hablar con la mayor serenidad posible: "Si te marchas ahora mismo, haré de cuenta que no ha pasado nada.” El dinero despierta la codicia. Los videojuegos y la realidad son mundos muy distintos. A diferencia del mundo real, donde existen la moral y las leyes para contener a las personas, el universo de un videojuego ofrece una libertad mucho mayor y desinhibida, lo que facilita que florezca el lado más oscuro de la naturaleza humana. Incluso entre apenas trescientos jugadores, era imposible que todos se mantuvieran unidos. 26 cristales de sangre divina equivalían a un total de 20 800 puntos de contribución. En los albores de un servidor, eso valía como mínimo unos 20.000 en dinero real. No resultaba extraño que alguien estuviera dispuesto a arriesgarse por semejante suma. Sin embargo, era evidente que este jugador llamado Fried tomatoes tampoco estaba preparado para ponerse en contra a todos los integrantes de la beta cerrada; de lo contrario, no habría recurrido a su habilidad definitiva desde el primer instante, buscando acabar con la vida de Li Mu de un solo tajo antes de que pudiera detectarlo. El Reino de los Elfos era en verdad muy diferente a otros juegos de realidad virtual en línea. En este título con un nivel de simulación prácticamente del cien por ciento, ‘morir de un solo golpe’ no era algo fuera de lo común. Aunque la probabilidad fuera baja, siempre y cuando se dominara el momento justo y se apuntara con precisión a un punto vital, incluso un jugador de nivel inferior podía eliminar instantáneamente a una criatura de mayor nivel de un solo golpe. A pesar de que esto rompía con las mecánicas habituales de los videojuegos, a ojos de los usuarios, era precisamente lo que lo hacía sentir más apegado a la realidad. Al mismo tiempo, esto dotaba a los combates en El Reino de los Elfos de un mayor dinamismo y jugabilidad. El ingenio y la estrategia a veces resultaban incluso más determinantes que el simple intercambio de estadísticas. Al menos, así era cuando la diferencia de niveles no resultaba abismal. Ese era el factor en el que se había respaldado Fried tomatoes para atreverse a atacar a Li Mu. Si Li Mu hubiera muerto de un solo golpe sin enterarse de nada, no habría tenido forma de explicar qué había pasado con los cristales de sangre divina, y Fried tomatoes se habría quedado con todo el botín del jefe con total impunidad. Por desgracia para él, había subestimado los reflejos de Li Mu, y el asalto sorpresa había fracasado. En un instante, ambos quedaron en un punto muerto. Li Mu no pertenecía a una clase orientada al combate. Al ser un druida de la rama de soporte, no había obtenido ni una sola habilidad de ataque hasta la fecha. Y en El Reino de los Elfos, el impacto de las habilidades era sumamente alto, en especial aquellas otorgadas por Evé. Si un habitante nativo de Saigües intentaba aprender una habilidad, sin duda requería un proceso de asimilación, práctica y familiarización hasta alcanzar la maestría... Pero las habilidades concedidas por Evé funcionaban de otra manera. A través del enlace con la conciencia de los jugadores, ella grababa directamente el método de ejecución del sortilegio en sus mentes, utilizando el sistema del juego como un asistente para facilitar su liberación. Para los jugadores, esto equivalía a contar directamente con un 100% de dominio en la habilidad. Es decir, los efectos de una habilidad superaban por un amplio margen al daño de un ataque convencional. Por lo tanto, Li Mu no tenía la certeza de poder derrotar en un duelo uno contra uno a Fried tomatoes, quien poseía la clase de guerrero. Y al desempeñarse como comandante, sus propias habilidades eran de conocimiento público para todos; si realmente llegaban a las manos, Li Mu tampoco confiaba en poder escapar de las garras de Fried tomatoes. Si mal no recordaba, este Fried tomatoes era considerado un jugador experto bastante destacado entre los 300 betatesters; aparte de Boxlunch, no había muchos que tuvieran un manejo de mecánicas más pulido que el suyo. Por más indignado que estuviera en su interior, en este instante a Li Mu solo le quedaba intentar ganar todo el tiempo posible y procurar convencer al jugador frente a él: "Fried tomatoes, hasta cierto punto puedo adivinar lo que estás pensando. No tengo intenciones de ponerme a juzgar nada más, pero dado que no me mataste a la primera, esto ya ha dejado de tener sentido. Me imagino que... tampoco tendrás ganas de ponerte en contra a los otros 71 jugadores de la beta cerrada, ¿verdad?” Una amenaza bien calculada resultaba del todo necesaria. Por supuesto, también había que darle una esperanza. "Así que, insisto: si te marchas ahora mismo, puedo hacer de cuenta que no ha pasado nada.” Habló Li Mu con serenidad. La expresión de Fried tomatoes cambió levemente. Tras lo que pareció ser un breve instante de duda, terminó por soltar una risa fría: "¿Y eso qué más da? Es solo un juego. Esto apenas es la beta cerrada; incluso si me pongo en contra a esos setenta jugadores, obtener veinte mil puntos de contribución lo vale totalmente. Ni siquiera ha empezado la prueba abierta. Al ser un juego en línea, tarde o temprano habrá guerras de facciones, y tampoco pensaba quedarme a jugar a las casitas con ustedes para siempre..." "Es más..." Al decir esto, la expresión de Fried tomatoes se volvió ligeramente burlona: "Aquí solo estamos tú y yo. Aun si te mato a la fuerza, ¿qué pruebas tienes de que fui yo?” Al escuchar sus palabras, un destello de desdén cruzó el rostro de Li Mu. En un bosque tan grande, hay pájaros de todo tipo. Aunque desde hacía tiempo preveía que situaciones de este tipo terminarían ocurriendo en el juego, no esperaba que se presentaran tan pronto, y mucho menos que le tocara vivirlas en carne propia. Li Mu guardó silencio un instante y volvió a hablar: "Si te marchas ahora mismo, puedo hacer de cuenta que no ha pasado nada.” "Jeje, no intentes ganar tiempo. Acabemos con esto de una vez.” Fried tomatoes soltó una carcajada burlona, levantó de nuevo su espada de madera y ejecutó la habilidad "Carga", abalanzándose contra Li Mu. La cara de Li Mu cambió drásticamente. Se apresuró a buscar refugio tras un árbol mientras comenzaba a cantar un conjuro. Sin embargo, sus habilidades no eran de lanzamiento instantáneo después de todo, por lo que fue medio segundo más lento. Fried tomatoes asestó un corte certero que inutilizó el brazo derecho con el que sostenía su bastón. La sangre brotó a borbotones. "Jeje.” Al contemplar cómo la barra de vida sobre la cabeza de Li Mu caía un cuarto de golpazo, la comisura de los labios de Fried tomatoes se elevó ligeramente. Sin embargo, antes de que pudiera continuar con su asalto, una notificación del sistema apareció de pronto en el campo de visión de todos los jugadores... 【¡ADVERTENCIA! ¡ADVERTENCIA! 】 【El jugador 'Fried tomatoes' ha atacado con malicia al jugador 'Li Mu', por lo que se le ha clasificado como jugador de nombre rojo de nivel primario】 【Penalización de nombre rojo primario: En este estado, la obtención de experiencia se reduce un 50% y la obtención de puntos de contribución se reduce un 50%; puede ser atacado por todos los jugadores. Tras morir, se confiscarán todos los objetos arrebatados durante el estado de nombre rojo y se devolverán de forma obligatoria a su propietario original】 【La penalización de nombre rojo primario durará hasta la muerte del objetivo. Al morir, ignorará las oportunidades de resurrección perfecta, perderá obligatoriamente 1 nivel y, por ser la primera muerte en estado de nombre rojo, la cuenta quedará suspendida durante 24 horas】 【Recompensa actual por eliminación: 50 puntos de contribución】 Fried tomatoes: “...” Li Mu: “...” ¿Acaso existía un sistema de nombres rojos en El Reino de los Elfos? Por supuesto que sí. Siendo una vieja haragana que no sabía cuántos años llevaba jugando títulos en línea, ¿cómo podría haber olvidado Evé un detalle así? De hecho, en el preciso instante en que Fried tomatoes atacó por sorpresa a Li Mu, ella también fijó su atención en este lugar. 26 cristales de sangre divina equivalían, según estimaciones conservadoras de Evé, a por lo menos 35 puntos de poder divino. Al tratarse de una riqueza tan colosal, a ella también le preocupaba que ocurriera algún contratiempo. Si no fuera para evitar interferir con las mecánicas del juego, le habrían dado ganas de arrebatarle los cristales de sangre divina a Li Mu directamente. Así pues, cuando Li Mu abandonó Florencia, Evé se mantuvo atenta a sus movimientos en todo momento, pero jamás imaginó presenciar semejante espectáculo. En su interior, Evé también sentía bastante desdén hacia Fried tomatoes. Aunque si se apoderaba de los cristales de sangre divina terminaría sacrificándoselos a ella de todas formas, el sujeto había quebrantado las reglas del juego. En un momento dado, Evé incluso llegó a pensar si no sería mejor suspender la cuenta de este tipo de forma permanente y acabar con el asunto. Sin embargo, en su rol de administradora del juego, debía sopesar muchísimos más factores... Los videojuegos y la realidad son mundos muy distintos, y resultaba imposible que todos los jugadores se mantuvieran unidos. En la sociedad real, existen incontables leyes, normas y principios morales que restringen la vida de los seres humanos para preservar el correcto funcionamiento de la sociedad. Sin embargo, del mismo modo, esto también arrebata a las personas una cierta sensación de libertad, en especial en lo que respecta a la liberación de algunos instintos biológicos: el deseo, la codicia, la violencia... Los conflictos y las guerras han acompañado la historia de la humanidad; en la médula misma del ser humano yacen enterrados los genes del exterminio y la destrucción. Por más que la civilización le haya arrancado los colmillos y lo haya vuelto cada vez más moral, el lado oscuro jamás se ha erradicado por completo. Estas facetas no se manifiestan mientras existan normas, pero en cuanto las reglas desaparecen, salen a la luz a toda prisa. Un videojuego es, precisamente, el escenario idóneo para avivar el lado más oscuro de la naturaleza humana. ¡Porque los videojuegos no se rigen por las reglas de la realidad! No solo eso, para un buen número de jugadores, dar suelta a sus impulsos dentro de un juego se ha convertido en su forma favorita de entretenimiento. ¡Pero El Reino de los Elfos no era un simple juego! Por ello, si Evé quería que los jugadores fueran obedientes, debía recurrir del mismo modo a las reglas para ponerles un freno. Y la primera regla elegida por Evé... ¡era el sistema de nombres rojos! El criterio de evaluación se basaba en la ‘malicia’ del jugador y en la magnitud del daño infligido. Por supuesto, esta restricción debía aplicarse con moderación; lo ideal era que no minara el entusiasmo de los usuarios y que, al mismo tiempo, lograra mantener un orden mínimo. Esto no solo tenía como fin crear una disciplina entre los jugadores, sino también sentar las bases para el futuro retorno de la raza élfica. ¡Evé no quería ver cómo sus filas se llenaban de un tropel de jugadores despóticos que trataran a los elfos como si fueran basura! A fin de cuentas, jamás se podía predecir hasta dónde era capaz de caer la decencia de un jugador.
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Estás leyendo el capítulo 46 de El Juego del Árbol del Mundo (Novela), un novela. En _El Reino de los Elfos_, la Guerra Celestial de hace mil años provocó la caída del Árbol del Mundo. En un mundo gobernado por dioses verdaderos, la caída de la civilización élfica no tardó en llegar. Han pasado mil… Este capítulo tiene publicado el 22 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Nishino. El Juego del Árbol del Mundo (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.