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Leer El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 45 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
"¡Ganamos!" "¡Buen trabajo!" Al contemplar la destrucción de la encarnación de poder divino, los jugadores soltaron una ovación colectiva. Acto seguido, centraron toda su atención en el máximo responsable de la victoria: "¡Fue el gran Boxlunch!" "¡Qué jugada tan limpia! ¡La combinación de habilidades fue genial!" "¿Cómo demonios hiciste eso hace un momento?" Al escuchar los elogios de los demás jugadores, Boxlunch no dijo mucho; en su lugar, se agachó en silencio y comenzó a recoger uno por uno los cristales de sangre divina que se encontraban esparcidos por el suelo. Al mismo tiempo, una nueva barra del sistema apareció ante los ojos de todos los jugadores. 【❗】 【El jefe de la historia 'Encarnación de poder divino de Uller' ha sido derrotado】 【Vencedor: El jugador 'Boxlunch'】 【¡Todos los jugadores que participaron en el combate recibirán sus recompensas calculadas según su contribución de daño!】 Iniciando el cálculo de recompensas... En el campo de visión de Boxlunch también apareció la notificación del sistema, con la única diferencia de que el suyo incluyó un efecto especial de la diosa en versión chibi celebrando con fuegos artificiales... E inmediatamente después, llegaron sus recompensas correspondientes: 【❗】 【En esta misión, aportaste un 4.53% del daño total, obteniendo un acumulado de 4532 puntos de experiencia y 1373 puntos de contribución】 【Como vencedor de la 'Encarnación de poder divino de Uller', obtienes las siguientes recompensas adicionales de la misión: 1000 puntos de contribución, 3 oportunidades de resurrección perfecta y el título exclusivo 'El Intrépido'】 【El Intrépido: ¡Incluso al enfrentarte a una deidad, la fuerza de tu corazón te mantiene libre de temores! 】 ¿El Intrépido? Al leer la descripción en el sistema, un destello de emoción cruzó por las profundas pupilas de Boxlunch. Extendió la mano, cerró la ventana flotante que le preguntaba si deseaba equiparse el título y luego se puso de pie para caminar hacia donde estaban los demás. Los jugadores también fueron recibiendo sus respectivas recompensas de la misión y, tras alegrarse por unos momentos, volvieron a concentrar su atención en el botín que había dejado caer el jefe. "¿Y los cristales de sangre divina? ¡Hace un momento vi que cayeron un montón!" "Este jefe estaba forrado en oro... No se podía esperar menos de una encarnación de poder divino". "¡Cayeron por lo menos veinte!" "Me parece que el gran Boxlunch los recogió todos". "¿Cómo nos vamos a repartir los cristales?". En medio de las discusiones de los jugadores, Boxlunch se acercó a Li Mu. Durante la batalla de hace un instante, aunque Li Mu no había aportado una gran cantidad de daño, se había encargado de coordinar y dirigir a los jugadores en todo momento. De manera sutil, ya se perfilaba como el líder del grupo de la beta cerrada, ocupando un rol muy similar al de un comandante de incursiones. Boxlunch caminó directo hacia Li Mu y le extendió los veintiséis cristales de sangre divina que había recolectado, hablando con una voz breve pero firme: "Repártelos tú". Li Mu arqueó una ceja, asintió y recibió los cristales de sangre divina. Al instante, más de setenta pares de ojos brillaron con intensidad fijos en él. Tras guardar los cristales de sangre divina y ver a los jugadores observándolo con miradas expectantes, Li Mu sintió que le empezaba a doler la cabeza. Reflexionó por unos instantes y luego tomó la palabra: "Tengo dos propuestas en mente. Hagamos una votación a mano alzada y que decida la mayoría". "La primera opción es canjear todos los cristales de sangre divina por puntos de contribución y luego dividir esa cantidad en partes iguales entre todos los presentes". "La segunda opción es tirar dados. Todo dependerá de la suerte de cada uno; los repartiremos de mayor a menor puntuación obtenida, y los veintiséis más afortunados se quedarán con un cristal de sangre divina". Los jugadores se miraron entre sí, asintieron y comenzaron a alzar las manos para votar. Al final, el resultado se inclinó mayoritariamente por canjearlos y dividir los puntos de contribución equitativamente. Después de todo, la única función actual de los cristales de sangre divina era cambiarlos por puntos de contribución; a fin de cuentas, eran el equivalente al dinero dentro del juego, por lo que a los jugadores les pareció que un reparto equitativo era la opción más justa para todos. Al ver el veredicto del grupo, Li Mu asintió: "De acuerdo, entonces los canjearemos todos juntos. Son veintiséis cristales de sangre divina en total, lo que equivale a 20 800 puntos de contribución. Participamos setenta y tres personas en la batalla, así que nos tocan 284 puntos a cada uno. Los 68 puntos restantes se los daremos a Boxlunch por dar el golpe de gracia, ¿están todos de acuerdo?". Al escuchar las palabras de Li Mu, los jugadores asintieron uno tras otro. Boxlunch: "Por mí está bien". Little Salty Cat: "Sin objeciones". Fried tomatoes: "No pensé que al dividirlo entre tantos nos tocaría tan poco...". Demacia: "Jaja, no es una mala cifra. Si se los vendes a los que compran puntos de contribución, valen casi trescientos yuanes en dinero real". ... Al ver la aprobación general de los jugadores, Li Mu soltó un suspiro de alivio. Él echó una mirada al cielo y comentó: "Entonces yo me quedaré con los cristales de sangre divina por ahora. El resto continúe limpiando a los duendes de Florencia; hagamos el esfuerzo de completar la misión principal de 'Exterminar a los duendes' en la Antigua Ciudad Sagrada antes del amanecer. ¡Luego, cuando amanezca y estemos todos reunidos, restableceremos la matriz de teletransportación para completar juntos los objetivos restantes de la misión!". La aparición de la encarnación de Uller había acaparado la gran mayoría de la atención de los jugadores, obligándolos a pausar la persecución de los duendes. Sin embargo, ahora que el jefe había sido eliminado, era natural que los jugadores regresaran a su misión principal de erradicarlos. Aunque un buen número de duendes había aprovechado el caos para huir de Florencia, todavía quedaban bastantes que no habían escapado, sino que se escondían entre las ruinas alimentando una vana esperanza. No obstante, estaban destinados al fracaso. Bajo el efecto de una fuerza misteriosa, muchos de los jugadores que habían ascendido al nivel 11 obtuvieron habilidades de detección, por lo que las criaturas con un nivel inferior al suyo no tenían forma de ocultarse frente a tales efectos. No solo eso, el sistema del juego también mostraba de forma muy atenta la cantidad restante de duendes en Florencia dentro de la barra de misiones. Eso era algo que Evé calculaba apoyándose en su aguda percepción de la vida. Tras las palabras de Li Mu, los jugadores se pusieron en marcha uno tras otro, comenzando a registrar las ruinas de Florencia en busca de los duendes que se habían librado de la red. De vez en cuando, los alaridos de dolor de los duendes y las risas de los jugadores resonaban desde distintos puntos de los vestigios arqueológicos... lo que, bajo la lúgubre penumbra de la noche, resultaba bastante espeluznante. Li Mu no continuó con la cacería de duendes; en su lugar, se equipó correctamente, aseguró los cristales de sangre divina y dio media vuelta para caminar en dirección a la matriz de teletransportación. Debía entregar los cristales de sangre divina cuanto antes a Berserker, el guardián del roble que custodiaba las inmediaciones de la matriz de teletransportación, para que este realizara el sacrificio a la diosa. Llevar los cristales de sangre divina encima seguía siendo demasiado inseguro, ya que existía el riesgo de perderlos si moría. Canjearlos por puntos de contribución lo antes posible también le daría tranquilidad a Li Mu. Esta era su responsabilidad; ya que los jugadores habían depositado su confianza en él, jamás los defraudaría. Incluso si eso significaba recibir menos experiencia y puntos de contribución por no matar duendes. "Si tan solo este juego tuviera un sistema de inventario... Aunque busquen simular la realidad, la verdad es que no hay necesidad de simularlo absolutamente todo; moverse con las cosas encima es demasiado incómodo". Al sentir sus bolsillos completamente llenos, Li Mu sacudió la cabeza. "Aunque bueno, esto también forma parte del encanto de este juego... ¿No se supone que los lanzadores de conjuros de alto nivel pueden fabricar herramientas mágicas de almacenamiento? Quizás pueda conseguir una cuando tenga un nivel más alto". Pensaba para sus adentros con gran regocijo mientras caminaba. El bosque por la noche se volvía mucho más lúgubre y gélido que durante el día, pero los elfos, al contar con visión nocturna, no se veían afectados en lo absoluto. Li Mu avanzaba por el bosque con total naturalidad, como si caminara sobre terreno llano. Sin embargo, ¡justo en ese instante, una intensa sensación de peligro invadió repentinamente su mente! La expresión de Li Mu cambió y su cuerpo se tensó por instinto. Apoyándose en la experiencia de combate que había acumulado en el juego, se lanzó hacia un lado como un acto reflejo... Apenas esquivó el golpe, una espada de madera impactó en el lugar por el que estaba a punto de pasar, destellando con el resplandor de una habilidad que cortó limpiamente por la mitad un árbol del grosor de un cuenco. ¡Si Li Mu no hubiera reaccionado a tiempo, es muy probable que ese único golpe lo hubiera partido en dos! Giró la cabeza consternado y, al distinguir al agresor, su rostro se encendió de furia de inmediato: "¡¿Fried tomatoes?! ¡¿Qué demonios estás haciendo?!" Nombre de usuario: Fried tomatoes. ¡Se trataba de otro jugador de nivel 11 que acababa de participar en la batalla contra el jefe de la historia!
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El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 45

Estás leyendo el capítulo 45 de El Juego del Árbol del Mundo (Novela), un novela. En _El Reino de los Elfos_, la Guerra Celestial de hace mil años provocó la caída del Árbol del Mundo. En un mundo gobernado por dioses verdaderos, la caída de la civilización élfica no tardó en llegar. Han pasado mil… Este capítulo tiene publicado el 2 de julio de 2026, Traducido por el grupo Nishino. El Juego del Árbol del Mundo (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.