Leer El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) Capítulo 23 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Fue entonces cuando Joseph, saliendo de su estupor, dio órdenes con presteza:
"Soliciten de inmediato a la Dirección de Investigación un equipo de descontaminación NBQ. Nadie irrumpirá en la guarida hasta que concluyan las labores de descontaminación".
"¡Entendido!".
Por la densidad del gas, era probable que no hubiera peligro fuera de los niveles inferiores, pero más valía prevenir.
Además, Joseph apenas lograba sofocar el estremecimiento que le hervía por dentro.
'Pensé que era imposible, pero... ¡¿afinidad multielemental...?!'.
Si esa extraña magia que había pulverizado a las quimeras pertenecía al elemento viento...
Significaba que Kyle Clarke era un mago que dominaba tres atributos: relámpago, fuego y viento.
Y sumado a eso, poseía la destreza necesaria para controlar un maná comparable a un veneno letal.
'¿Entonces de verdad es alguien de la Torre Mágica...?'.
Sin embargo, eso no lo explicaba todo.
Por muy colosal que fuera el poderío oculto de la Torre Mágica, dominar más allá de una doble afinidad elemental ya era harina de otro costal.
En ese instante, una fotografía de hacía unos días cruzó por la mente de Joseph.
'... Marie Fleetwood'.
Rememoró el reciente contacto que Kyle Clarke había mantenido con la nieta del Señor de la Torre Mágica, quien se desplazaba de incógnito.
'Y, por lo que sé, en la actualidad el único individuo en la Torre Mágica de quien se sabe con certeza que maneja tres o más elementos es el mismísimo Señor de la Torre...'.
Tan pronto como su razonamiento llegó a ese punto, Joseph sintió cómo un escalofrío le recorría todo el cuerpo.
'No, no puede ser... por más que lo sospechara...'.
Clavó la mirada en la pantalla repleta de estática.
'¿Acaso en verdad desciende de la sangre del Señor de la Torre Mágica?'.
Desde luego, incluso para el propio Joseph, se trataba de una hipótesis descabellada e insolente.
Que un prodigio sin precedentes, dotado del mismísimo talento del Señor de la Torre Mágica, deambulara por los bajos fondos del Distrito Especial 8 y terminara reclutado en una unidad de castigo...
¿Qué clase de disparate era ese?
Y sin embargo, no había otra manera de justificar semejante talento.
Joseph soltó un quejido sordo.
'Pero si por una remota casualidad resultara ser verdad...'.
¿Qué demonios había ocurrido en la Torre Mágica para que alguien que llevaba la sangre del Señor de la Torre abandonara el recinto y terminara vagando por el mundo profano?
Mientras sus secretas dudas se hacían más profundas, Rin Yenitz lidiaba con una conmoción de distinta índole.
Claro que las portentosas habilidades mágicas de Kyle la habían dejado atónita, pero no era solo eso.
'... Con esto queda confirmado'.
La razón por la cual sobrevivió sin morir pese a haber inhalado una altísima concentración de maná semejante a un veneno letal.
Viktor Menshov parecía deducir que Kyle había controlado ese denso maná aun tras exponerse a él, pero la conclusión de ella era muy distinta.
'¡Simplemente posee una Constitución Antimagia, por eso no surtió ningún efecto...!'.
Si poseía esa fisionomía innata capaz de rechazar el maná externo, era evidente que un gas tóxico de esa naturaleza no le haría ni el más mínimo rasguño.
Se llevó una mano a la frente.
'Hasta ahora me resistía a creerlo por considerarlo un sinsentido, pero...'.
Si no había otra respuesta plausible, no quedaba más remedio que admitirlo.
Después de todo, ahí estaba el mayordomo de la prestigiosa Familia Marshall.
'De lo contrario, ¿por qué demonios el mayordomo de esa familia se preocuparía por el 43471?'.
Si fuera un hijo ilegítimo de Lutus, todo cobraría sentido.
Solo así se justificaba que la Familia Marshall, allegados directos de Lutus, señalara a dedo a un simple convicto para ofrecerle apadrinamiento y apoyo.
Aun así, todavía quedaban incógnitas.
'... ¿Por qué Lutus abandonaría a su propia sangre en el Distrito Especial 8?'.
¿Acaso porque era un mago sobresaliente?
Sin duda, el actual Alcalde Lutus no solo detestaba la Torre Mágica, sino que sentía una aversión visceral hacia ella.
A pesar de poseer un poder tan abrumador, la Torre Mágica permanecía indiferente ante los asuntos mundanos; aun así, por el mero hecho de haber contribuido a fundar la metrópoli en el pasado remoto, gozaba de protección bajo el amparo de Dun City.
Por consiguiente, era natural que tampoco sintiera aprecio por la magia.
'Pero pensar que ese fue el motivo resulta extraño'.
Al fin y al cabo, Kyle Clarke había aprendido magia.
Y por muy genio que fuera...
Resultaba inconcebible que hubiera dominado conjuros de ese calibre por su cuenta sin la tutela de la Torre Mágica.
Lo que significaba que, de un modo u otro, Lutus debió haber enviado a su propio vástago a la Torre Mágica en primer lugar.
'Sí, aun con todo, es imposible que ese Lutus, célebre por anteponer el linaje por encima de cualquier cosa, repudiara a su propia sangre solo por culpa de la magia'.
Antes le habría prohibido ejercerla que abandonarlo de esa forma.
'Para empezar, si en verdad lo hubiera repudiado, ¿se habría molestado la Familia Marshall en auxiliar a Kyle Clarke?'.
Negó con la cabeza.
Era imposible.
'... Hay alguna razón política detrás de todo esto, algo vedado a los ojos ajenos'.
Una conveniencia política tan delicada como para obligarlo a inventarse el alias de "Clarke" con tal de ocultar que pertenecía al linaje Lutus.
Los ojos de Rin Yenitz se entrecerraron.
'¿Qué demonios está ocurriendo en la Familia Lutus?'.
Justo en ese momento, una serie de aplausos resonó en la sala de mando y control: ¡plas, plas, plas!
Al girarse, todos divisaron al concejal Martin Lockton, quien aplaudía recostado sobre el lujoso respaldo de su asiento.
"Magnífico. Espléndido".
Dio un par de palmadas más y se puso de pie.
"Líder de equipo Joseph. Quién lo diría... ¿se guardaba un as bajo la manga como ese?".
Joseph y Yenitz intercambiaron miradas en una fracción de segundo.
Joseph carraspeó ligeramente antes de responder:
"Siempre existe un plan B".
"¡Jajaja! Hubo un momento en que temí lo peor, pero... supongo que ya podemos dar por exitosa esta memorable primera operación de erradicación, ¿no es así? Mis felicitaciones, líder de equipo Joseph".
"Se lo agradezco".
Lockton se aproximó, le apoyó una mano sobre el hombro y prosiguió:
"No sé mucho de magia, pero juraría haber oído que los magos capaces de manejar múltiples elementos son sumamente raros".
"... Sí, así es".
"Vaya hazaña ponerle una correa a semejante portento".
"......".
Lockton condujo a Joseph hacia un rincón apartado y continuó:
"Sin embargo... ¿acaso a los magos heréticos no se les solía confinar a todos en una prisión especializada en lugar de enviarlos a una unidad de castigo?".
"Verá...".
Joseph tragó saliva.
"Cuando lo reclutamos, desconocíamos que fuera un mago. Descubrimos que podía emplear magia solo después de que concluyeron los trámites de traslado...".
"No, no me malinterpretes, no pretendo culparte. Al fin y al cabo, tampoco es que esté estipulado por ley. Es solo que... la mayoría de esos sujetos no pueden ser controlados ni con un collar bomba. Y además estaba la cuestión de no indisponerse con la Torre Mágica".
No a cualquier recluso se le podía dar utilidad en una unidad de castigo.
Siendo un proyecto improvisado a toda prisa, las restricciones eran numerosas y la Oficina de Auditoría Municipal priorizaba si un convicto ofrecía un mínimo de docilidad y control antes que su propia destreza en combate.
Esta era la razón por la cual la Unidad 141 no pasaba de ser carne de cañón.
En ese sentido, Kyle Clarke representaba un caso insólito.
Era un combatiente formidable sin figurar como un prófugo infame, y sus evaluaciones psiquiátricas arrojaban un resultado completamente cuerdo.
"¿Cómo consiguieron entonces que ese sujeto cooperara de esa forma?".
"No hicimos nada especial. Simplemente ese convicto desea la ciudadanía con vehemencia...".
"Vaya, qué interesante. Pensar que un mago herético con semejante destreza aspire a convertirse en ciudadano de Dun City".
Con ese talento, podría haberse dado la gran vida en el Distrito Especial 8 sin tener nada que envidiarle a nadie.
El brillo en los ojos del concejal Lockton se tornó intrigado.
"Incluso si obtiene la ciudadanía, asentarse en un distrito administrativo respetable requiere de muchas cosas. ¿Se están encargando de ese aspecto?".
Tras echar un cauteloso vistazo a su alrededor, Joseph asintió:
"Sí. Le estamos facilitando un respaldo financiero para que logre integrarse a la sociedad una vez adquiera la ciudadanía".
"Vaya, vaya, amigo mío. ¿Acaso crees que eso bastará? Todavía queda mucho trabajo por delante; ¿no crees que amerita un mejor trato?".
Ante aquellas palabras, Joseph se esforzó por descifrar las verdaderas intenciones de Lockton.
'Si la memoria no me falla, ¿no fue el concejal Lockton uno de los más escépticos cuando se formuló este proyecto?'.
Tenía entendido que era de los que preferían desplegar al ejército para arrasar por completo con el Distrito Especial 8.
Solo había transigido debido a la férrea insistencia de Lutus.
"Disculpe, pero no alcanzo a comprender a qué se refiere...".
"Iré directo al grano".
Lockton chasqueó la lengua brevemente.
"A estas alturas, ya no queda otra alternativa que este proyecto para solucionar los problemas del Distrito Especial 8".
"¿Perdón...?".
"Me refiero a que la situación en la frontera no pinta nada bien".
"¡¡...!!".
Ante esas palabras, Joseph no pudo evitar sobresaltarse.
"¿Comprendes lo que significa? En el concejo municipal ya nadie menciona la idea de movilizar al ejército hacia el Distrito 8. Ya no tenemos el margen para permitirnos semejante lujo. Sin embargo, para que esta sociedad siga funcionando y para mantener un ejército poderoso, necesitamos una cantidad astronómica de esas malditas piedras mágicas".
Con visible frustración, se llevó un puro a los labios.
Al percatarse del gesto, Joseph sacó con presteza un encendedor de su bolsillo interior y le dio lumbre.
Tras expulsar una densa bocanada de humo acre, el concejal prosiguió:
"A partir de la segunda mitad de este mismo año, el precio de las piedras mágicas comenzará a dispararse. Y el próximo año, el volumen de importación también disminuirá. No obstante, nuestra Dun City necesita más piedras mágicas que nunca. ¿Entiendes?".
"Lo que quiere decir es...".
"Que la existencia de un recluso competente y colaborador como ese sujeto se ha vuelto de vital importancia".
"¡!".
Lockton le dio una palmada en el hombro al líder de equipo.
"De ahora en adelante, el apoyo a tu equipo se reforzará. También se entablarán discusiones orientadas a incrementar el poder bélico de la Unidad 141. Mmm, tampoco sería mala idea conformar una fuerza especial centrada en ese muchacho".
El concejal municipal señaló el monitor principal con el puro encendido y dijo:
"Como sea, es un sujeto ejemplar, así que préstale más atención de la que ya le dabas. Averigua qué desea hacer una vez que obtenga la ciudadanía. Mejora también sus condiciones de reclusión. Si necesita algo, nosotros nos encargaremos de facilitárselo todo".
Sacudió ligeramente la ceniza del puro y recalcó:
"Muy pronto, la Dirección de Inteligencia se pondrá en marcha para acelerar la conclusión del proyecto. Cuando llegue ese momento, la fuerza de un interno como él será más necesaria que nunca. ¿Queda claro?".
Ante aquella encomienda, Joseph asintió con semblante serio.
"Sí, entendido".
Lockton le propinó un par de palmadas más en el hombro mientras curvaba la comisura de sus labios en una sonrisa.
"Y... en alguna ocasión organizaré un encuentro privado con él".
"... ¿Perdón?".
El concejal municipal exhaló una espesa humareda acre antes de añadir:
"En beneficio de este proyecto, tengo un trabajo hecho a la medida de ese muchacho".
"¡¡...!!".
\*
Avanzada la tarde, una vez concluidos todos los procedimientos de descontaminación.
Tras entregar a Menshov inconsciente y lograr salir a duras penas del escondite, abordé el helicóptero para regresar al bloque de confinamiento. Fue en ese preciso instante.
Frente a mis ojos se desplegaron los mensajes habituales del sistema.
\[Ha completado la misión de forma excelente.\]
\[Ocupar el escondite de la Facción Veritas (★★★★★)\]
\[Eliminar a más de la mitad de los alquimistas de la facción (★★★★★)\]
\[Participar en la neutralización de Viktor Menshov (★★★★★)\]
\[Misión oculta completada: «Encontrar y destruir la zona sellada de la Facción Veritas».\]
\[Evaluación de cumplimiento de misión: Rango S.\]
\[Su nivel aumenta.\]
\[Sus atributos se incrementan de forma adicional gracias al alto rango alcanzado.\]
\[Se otorgan Puntos de Habilidad de Mejora como recompensa.\]
\[Se otorgan puntos de habilidad adicionales por completar la misión oculta.\]
Además de eso, me quedé esperando un mensaje más.
Si mis deducciones eran correctas, a partir de este punto debía aparecer una notificación suplementaria.
Tras un breve instante de silencio, las líneas que tanto anhelaba se imprimieron ante mi vista.
\[Cómputo de la causa de muerte completado.\]
\[Su comprensión sobre el maná de relámpago ha aumentado aún más.\]
\[¡Tiling!\]
\[Puede seleccionar y adquirir una de las habilidades desbloqueadas de Magia de Relámpago.\]
'¡Eso es!'
Al ver aquello, apreté el puño involuntariamente.
Tal como había previsto, no era indispensable que fuera una herramienta mágica empuñada por un enemigo; con tal de utilizarla y morir a causa de ella, la comprensión de la habilidad correspondiente aumentaba.
'El dilema ahora radica en cómo conseguir herramientas mágicas con un poco más de facilidad, pero...'.
No obstante, devanarme los sesos en este instante no me daría ninguna respuesta.
'Sí, por ahora lo primordial es la nueva habilidad'.
Pensando de ese modo, me concentré en el árbol de habilidades de relámpago que flotaba ante mis ojos.
La última vez, tras obtener \[Pulso de Descarga\], el árbol de Magia de Relámpago se había ramificado en un total de tres vertientes.
Una de ellas era \[Barrera Eléctrica\].
Tal como su nombre sugería, era una magia defensiva que utilizaba campos eléctricos; esa rama parecía enfocada a la protección.
'Esta no parece tener demasiada utilidad para mí'.
La otra rama parecía estar orientada a las trampas.
\[Trampa de Choque\]
\[Instala una trampa eléctrica en el suelo que, al activarse, restringe temporalmente el movimiento del enemigo. Dicha trampa solo se puede mantener dentro de un radio de 20 metros y es posible instalar hasta un máximo de diez según la cantidad de maná consumido.\]
'Esta habilidad tampoco parece nada desdeñable, pero...'.
Lo cierto era que tampoco pertenecía a la categoría de urgencia inmediata.
'Sinceramente, lo que más necesito ahora mismo es una habilidad a distancia'.
Por azares del destino, todas las destrezas que había adquirido hasta la fecha —\[Descarga de Grado Ínfimo\], \[Pulso de Descarga\], \[Anillo Ígneo\]— habían terminado siendo habilidades de combate cuerpo a cuerpo.
A causa de ello, los inconvenientes con los que lidiaba eran más de uno y más de dos.
Bajo esa perspectiva, posé mi atención en la última vertiente disponible.
\[Rayo Eléctrico\]
\[Invoca una lanza de relámpago que electrocuta al oponente para interceptar a objetivos distantes. Cuanto más maná adicional se inyecte para cargarla, mayor será su tamaño y más se maximizará su poder destructivo.\]
De entrada, me agradó el hecho de que fuera la habilidad a distancia que tanto deseaba.
Sin embargo, lo que atrapó poderosamente mi atención no fue otra cosa que el fragmento que rezaba: «Cuanto más maná adicional se inyecte para cargarla».
'Esto... ¿no significa que, en la práctica, yo podría cargarla de manera infinita?'.
Por supuesto, por naturaleza propia apenas poseía maná innato.
Por esa misma razón, con tan solo emplear \[Pulso de Descarga\], mis vísceras se retorcían y mi vitalidad era drenada sin piedad.
'Pero yo poseo la inmortalidad'.
Aunque mi reserva de maná fuera de apenas un puñado, podía suministrar ese mismo puñado una infinidad de veces.
Al fin y al cabo, bastaba con morir y volver a resucitar para que todo regresara a su estado original.
'En teoría, con un poco de suerte, hasta podría disparar una lanza de relámpago de tamaño colosal'.
Ya había funcionado con la Maldición inferior de Baal, así que supuse que esta vez también daría resultado.
Tomando una pronta determinación, seleccioné \[Rayo Eléctrico\].
Acto seguido, acompañado por un tintineo, un mensaje sumamente familiar se proyectó en el aire.
\[Ha adquirido «Rayo Eléctrico».\]
\[Su comprensión sobre el maná de relámpago ha aumentado.\]
\[¡Tiling!\]
\[Se ha desbloqueado la siguiente habilidad de Magia de Relámpago.\]
\[Estaca de Relámpago\]
\[Tras cargarse durante un tiempo determinado, clava una poderosa estaca de relámpago. Cuanto más prolongado sea el tiempo de carga mediante maná, mayores serán su capacidad de penetración de defensa y su potencia destructiva.\]
'Vaya, esta también es una habilidad de carga'.
Justo en el instante en que me preguntaba si la Magia de Relámpago solía contar con muchas habilidades de esa clase, ocurrió.
"¿Kyle Clarke?".
Al girar la cabeza hacia aquella voz melodiosa y refinada, no pude evitar estremecerme.
Sobre la escotilla que aún permanecía abierta...
Allí de pie se encontraba una hermosa mujer de semblante frío a quien le sentaba de maravilla el cabello corto.
A punto de retroceder por una repulsión puramente instintiva, pregunté:
"Eh... ¿quién es usted?".
"Un placer".
Tras acomodarse un mechón tras la oreja, ella me dedicó una sonrisa con la mirada y me tendió la mano.
"Soy Rin Yenitz, auditora de grado 3 adscrita a la Dirección de Auditoría Administrativa del Ayuntamiento Central".
\*
Mientras Rin Yenitz y Kyle Clarke intercambiaban un apretón de manos...
El oficial de policía que había subido al helicóptero junto a ellos comenzó a cerrar las ventanillas en silencio.
A simple vista, parecía el rostro sumamente ordinario de un agente con barba recortada.
Sin embargo, en cuanto ingresó a la cabina del piloto, aquel rostro ya se había transformado por completo en el de un hombre enteramente distinto.
Una tez blanquecina, desprovista de sangre, y pupilas del color de la sangre fresca.
Acompañadas incluso de colmillos afilados.
Aquel sujeto murmuró hacia el vacío:
"Sí, señor Gamlong".
La mirada serpentina del hombre se dirigió hacia Kyle Clarke, situado a sus espaldas.
"He localizado al bastardo".
\[Sí, excelente trabajo.\]
Entonces, en algún rincón lejano...
Portando su máscara de madera, Gamlong, del Culto de Baal, curvó la comisura de sus labios.
"Prepárate, pues. Porque yo mismo me encargaré de conferirle...".
Al falso emisario fabricado por el Sumo Sacerdote.
"... la maldición de muerte más atroz y agonizante de este mundo".
Su desagradable risa resonó en medio de la penumbra.
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• Novela: El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (죄수 부대의 불사자는 착각당한다)
• Autor: Full Draw (풀드로우)
• Traducción: Inmensurable
🪖 \[Fin del reporte de misión — Escuadrón 141\]
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