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Leer El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) Capítulo 21 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Alianza Al-Kimiya (1) \* Habiendo exterminado por completo a los goblins, me sacudí el polvo acumulado en el uniforme táctico y miré hacia atrás. "La retirada está completamente bloqueada, ¿eh?". El camino hacia la cloaca por donde había entrado se encontraba totalmente obstruido por los escombros del derrumbe. En ese instante, la voz de Jeff resonó desde el otro lado: "¡Oye! ¡¡Carnicero!! ¡¡¿Sigues ahí?!!". "¡Ah, sí! ¡Aquí estoy!". "¡¿Te deshiciste de todos los goblins?!". "¡Sí, al menos por ahora!". Ante mi respuesta, se escucharon murmullos al otro lado de los escombros. "Esos malditos goblins serán unos brutos ignorantes, pero son molestos por su número...". "Y acabar con ellos tan rápido...". "Al final, los rumores eran ciertos". Entre el rumor de voces, Jeff volvió a gritar: "¡El camino está bloqueado, así que tendremos que dar un rodeo por otra dirección! ¡Nos vemos luego en el escondite!". "¡Sí! ¡De acuerdo!". "¡Ten cuidado!". Ante eso, otro recluso comentó con tono incrédulo: "Pero carajo, ¿no somos nosotros los que deberíamos tener cuidado?". "No sé quién se preocupa por quién a estas alturas". "Es solo una forma de hablar, pedazos de imbéciles". Al oír cómo se alejaban sus pasos, dirigí la mirada hacia la oscuridad de la cloaca. "Bueno, supongo que seguiré avanzando por mi cuenta". \[Maldición inferior de Baal\] Tras extraer el terminal, eché a correr a toda velocidad a lo largo del alcantarillado. \* Mientras tanto, en la sala de mando y control instalada dentro de un enorme tráiler. En medio de una multitud de oficiales que monitoreaban en tiempo real la situación de cada pelotón a través de docenas de pantallas, Joseph, dando una calada a su pipa, preguntó: "¿Cuál es la situación de la fuerza principal?". "Los equipos Alfa 1 y 2 han completado su despliegue en el punto de encuentro. Los equipos 3 y 4 se encuentran actualmente en tránsito. Diez minutos para su llegada". "Una vez que la Unidad 141 liquide a las quimeras y despeje el camino, desplegaremos a la fuerza principal de forma secuencial". "¡Entendido!". En ese momento, un oficial reportó: "¡Líder de equipo! ¡Parece ser que esos bastardos contrataron a goblins carroñeros! ¡Además de las quimeras, una gran cantidad de goblins parece estar emboscada en las cloacas!". "Entra dentro de lo previsto". Habían diseñado la operación y desplegado a las unidades con la máxima premura posible, pero aun así no había garantía alguna de que el enemigo no hubiera detectado sus movimientos con antelación. 'Desde el incidente de los agentes infiltrados, seguro nos tenían bajo estricta vigilancia'. Como resultado, en efecto, los goblins habían adoptado una postura defensiva y los estaban aguardando. 'Sin embargo... la resistencia es más débil de lo previsto'. Por descontado, los carroñeros eran molestos, pero no suponían adversarios particularmente difíciles. Además, saltaba a la vista que el número de quimeras era menor de lo esperado. Joseph dejó escapar un sordo carraspeo. '¿Cuál es su objetivo?'. Con solo esas fuerzas, a lo sumo ganarían un poco de tiempo. Fue entonces cuando otro oficial se le acercó y le susurró al oído: "Líder de equipo. Ha surgido un pequeño imprevisto". "¿Un imprevisto?". "Sí, verá, lo que ocurre es...". "Vaya, ¿es aquí?". Al oír una voz desconocida, Joseph se giró y vio a un hombre de edad avanzada, vestido con un traje de alta costura, de pie apoyado sobre un bastón. Al reconocer su rostro, Joseph se levantó apresuradamente de su asiento. "¡¿Concejal Lockton...?!". "Oh, así que tú eres el líder de equipo Joseph Howard. El responsable a cargo de la Unidad 141". Con una sonrisa afable, el hombre se acercó y le extendió la mano. "Un placer conocerte. Soy Martin Lockton". "¿Cómo es que el señor concejal se encuentra aquí...?". La mirada de Joseph se desvió detrás del miembro del concejo municipal. Allí se encontraba la inspectora Rin Yenitz, quien al parecer lo había acompañado hasta adentro. Ella sacudió la cabeza con un gesto de impotencia. "Es solo que el interés del concejo municipal ha aumentado enormemente ante los recientes y brillantes resultados del proyecto de estabilización del orden público. Además, ¿no es hoy el día en que se lleva a cabo la primera gran operación de barrido a gran escala en el marco de dicho proyecto?". El concejal Lockton continuó, contemplando las docenas de pantallas: "Por eso vine hasta aquí; quería ver con mis propios ojos cómo se desarrollan las cosas". 'La seguridad interna es una auténtica porquería...'. Joseph apretó los dientes de manera involuntaria. Por más que el Segundo Plan de Desarrollo del Distrito Especial 8 estuviera acaparando miradas en muchos aspectos, pensar que una operación de barrido que debía ser estrictamente confidencial se hubiera filtrado hasta los concejales del Distrito Administrativo Central... 'Y eso que purgué a tantos como pude'. Parecía que sus oídos seguían estando en todas partes. "Ah, pero no tienes por qué preocuparte". Señalando un lujoso sillón morado que nadie supo en qué momento había sido colocado allí, el anciano añadió: "Vine únicamente como mero espectador. Ustedes solo deben seguir haciendo las cosas como de costumbre". "... Sí, entendido". "Bien. Continúen con su labor". Al ver cómo se daba la vuelta y tomaba asiento en el sillón de la esquina, Joseph reprimió un hondo suspiro. Se sentía, literalmente, sentado sobre un lecho de espinas. "Lo siento". Yenitz se le acercó y le susurró al oído. "No tiene por qué disculparse". Si un concejal municipal se presentaba de improviso exigiendo que lo guiara, ¿qué otra cosa podía haber hecho ella? Además, no se trataba de un concejal cualquiera. Martin Lockton era un peso pesado de la política, al punto de que prácticamente podía decirse que tenía bajo su control al actual concejo municipal. Una simple inspectora como Rin Yenitz no tenía poder alguno para negarse. En ese instante, uno de los oficiales que monitoreaba las transmisiones gritó: "¡Líder de equipo...! ¡Tenemos problemas!". "¿Qué clase de problemas?". "¡Sí! ¡Lo pondré en la pantalla principal!". Al proyectarse las imágenes en la pantalla, las expresiones de Joseph y de los oficiales no pudieron evitar congelarse. "¡Eso es...!". \[¡Aaaaagh!\] \[¡A-Auxilio...!\] \[¡Atrás! ¡No dejen que esas cosas se acerquen!\] Lo que colmaba el monitor principal no eran otra cosa que grotescas y repugnantes masas de carne viva. Dichas masas se fragmentaban en pedazos diminutos y, arrojándose sobre los rostros de los reclusos que se resistían, perforaban e invadían a la fuerza sus ojos, narices y bocas. \[¡Gugh...! ¡Aaaagh!\] Al presenciar la escena, el concejal Lockton preguntó: "¿Qué son esas abominaciones?". "... Si lo que sé es correcto". Yenitz tragó saliva de manera inconsciente. "Se trata de quimeras parasitarias". "¿Quimeras parasitarias...?". "Sí. Esas quimeras poseen la naturaleza de parasitar cuerpos biológicos para convertirlos en huéspedes. Los organismos parasitados de esa manera... no tardan en mutar en placentas que engendran nuevas masas de carne. Y esas nuevas masas de carne nacidas de ese modo, una vez más...". "... Parasitan a nuevos huéspedes, esa es la mecánica". "Así es". Su tasa de reproducción era tan abrumadora que, si se descuidaban, podían devorar un pueblo entero en un abrir y cerrar de ojos. Ante semejante revelación, el rostro de Joseph se contrajo con furia. '¡Malditos alquimistas hijos de perra...!'. Pensar que la carta que mantenían oculta eran las quimeras parasitarias, consideradas un absoluto tabú. Por más prevenido que estuviera, esta era una variable del todo imprevista. La sola idea de liberar semejantes aberraciones en las cloacas de la ciudad ya era un indicio de demencia total. '¿Es que acaso perdieron completamente el juicio...?!'. Joseph rugió: "¡Ordenen de inmediato al cuerpo de bomberos que bloquee el alcantarillado del Sector 7!". "¡¡Entendido!!". "¡Líder de equipo! ¡Los pelotones...!". Con la fuerza actual de las tropas desplegadas, era imposible abrirse paso a través de aquellos parásitos. Para poder erradicarlos se requerían lanzallamas de alta potencia y, para colmo... \[¡K-Kiiik!\] \[¡P-Por qué a nosotros también...!\] \[¡N-Nooo!\] Aquellas masas de carne descontroladas se multiplicaban infinitamente utilizando como huéspedes a los incontables goblins que poblaban la cloaca. '¿Contrataron a los goblins carroñeros desde un principio con ese propósito...?!'. Los habían contratado desde el primer momento con el único fin de utilizarlos como alimento para aquellas masas de carne. En ese preciso instante, las alarmas rojas comenzaron a encenderse por toda la sala de mando y control. Al ver aquello, los oficiales gritaron uno tras otro: "¡Líder de equipo...! ¡No hay movimiento en el 5.º Pelotón...!" "¡Se presume que el 7.º Pelotón también ha sido aniquilado...!" "¡El 6.º Pelotón solicita autorización para replegarse!". El concejal Lockton, que llevaba un rato observando el repentino cambio en la situación, preguntó: "Mmm. Si las cosas están así, ¿qué pasará con la operación? ¿Es posible continuarla?". "......". Ante su pregunta, Joseph apretó los dientes. Para frenar a aquellas quimeras parásitas, era imprescindible encontrar y matar al conjurador que las había creado. Sin embargo, el presunto conjurador, Viktor Menshov, alto mando de la Alianza, permanecía atrincherado en su guarida subterránea, al otro lado de la marea de parásitos. '¡A menos que contáramos con un poderoso usuario de fuego, esto es...!'. De pronto, una idea le cruzó la mente y abrió los ojos de par en par. '¿Acaso sabían de antemano que el Equipo Alfa carece de un manipulador de fuego de ese calibre...?'. ¿Acaso alguien dentro de la policía les había vendido información? ¡Crujido! Rechinando los dientes con furia, llamó en voz baja a Yenitz: "Inspectora". "...¡! Sí, líder de equipo". Joseph le susurró a Yenitz: "Desplegaré a la fuerza principal para intentar contener la propagación como sea, así que antes de que la situación se vuelva incontrolable, ¡solicite a las Fuerzas Especiales de la Dirección de Investigación...!". Fue justo en ese momento. "¡L-Líder de equipo!". "¡¿Qué sucede?!". "¡El interno 43471...!". El agente informó con el rostro desencajado por el estupor: "¡Está abriéndose paso a través de la línea del frente él solo!". "¡¡...!!". ¿A través de semejante enjambre de parásitos? Incrédulo ante lo que escuchaba, Joseph gritó: "¡Proyecten las imágenes de su cámara corporal en la pantalla principal!". \* "¿Pero qué demonios son estas cosas?". Activé de forma sucesiva la \[Maldición inferior de Baal\] mientras corría a toda velocidad por los conductos del alcantarillado. Incontables masas de carne se abalanzaban en tropel a mi espalda, persiguiéndome implacables. Apuntando hacia ellas, utilicé de inmediato \[Pulso de Descarga\]. Una colosal descarga eléctrica estalló, haciendo volar en pedazos la carne grotesca, pero eso fue todo. "¡No tienen fin!". Descargué de lleno un \[Puño Demoledor de Fuerza Interna\] contra las masas que volvían a congregarse. ¡¡BBOOOOOMM—!! Una descomunal onda expansiva se desató, abriéndome paso entre la carne amontonada. Sin embargo, no pasó de ahí. El \[Puño Demoledor de Fuerza Interna\] no causaba ningún daño efectivo a esas abominaciones blandas como arcilla. Lo único que lograba era empujarlas lo más lejos posible con el vendaval del impacto. Incluso si la carne se estrellaba contra las paredes y se desparramaba en jirones, acababa reuniéndose de nuevo para recomponerse por completo. 'Parece que al menos la Magia de Relámpago les inflige daño, pero...'. Tampoco es que resultara del todo eficaz. Aun así, todavía estaba bien. 'Al fin y al cabo, tiene que haber un bastardo detrás de su creación'. Había altísimas probabilidades de que el culpable fuera Viktor Menshov, el alto mando de la Alianza. Si era así, el escenario era idéntico al del incidente de las quimeras del pasado. Hasta que no aplastara al alquimista que concibió estas masas de carne, seguirían pululando hasta el infinito. 'En resumen, solo tengo que encontrar a ese sujeto'. Además, combinando el \[Puño Demoledor de Fuerza Interna\] y el \[Pulso de Descarga\] me bastaba y sobraba para abrirme paso. ¡¡KBOOOM—!! Tras correr un buen tramo sacudiéndome de encima a la carne con feroces relámpagos, llegué a una cámara subterránea tan colosal que costaba creer que formara parte del alcantarillado. "Este lugar es...". A diferencia de los túneles que había recorrido hasta entonces, las paredes eran de una blancura inmaculada. Además, una fastuosa lámpara de araña de cristal colgaba del techo, iluminando el recinto por completo. En ese instante, un agudo aplauso resonó sobre mi cabeza, haciendo eco en toda la cavidad: clap, clap, clap. "¡Jajaja! Admirable. ¡Verdaderamente admirable!". Alcé la mirada hacia un balcón ubicado a media altura del imponente muro. Sobre la barandilla instalada allí, varias figuras vestidas con túnicas observaban hacia abajo. Y quien aplaudía en medio de ellas no era otro que un joven enfundado en un ropaje blanco impoluto. Al reconocer sus facciones, abrí los ojos de par en par. '¡Viktor Menshov...!'. El mismo hombre que figuraba en la fotografía me contemplaba desde las alturas. Con un tono teñido de asombro, Menshov me habló: "No me lo esperaba. Jamás creí que alguien pudiera atravesar esa marea de parásitos empleando Magia de Relámpago. Espléndido. Además, ¿qué es esa extraña onda de choque? ¿Alguna clase de implante?". '¿Extraña onda de choque?'. Sin duda se refería al \[Puño Demoledor de Fuerza Interna\]. "Sí, sí... ya lo entiendo todo. Tú eres ese sujeto, ¿verdad? El insolente desgraciado que mató a mis subordinados en el complejo residencial del Sector 12 y arruinó nuestros asuntos". "¿Tú eres Viktor Menshov?". "Vaya. Así que hasta conoces mi nombre. Como me temía, debí haber recuperado a como diera lugar el chip de datos neurales de esa perra maldita. Qué lamentable descuido". Curvando los labios en una mueca burlona, Menshov se pasó la lengua por los labios mientras me miraba. "Si por mí fuera, te capturaría con vida para usarte como sujeto base en mis experimentos, pero...". "Decano", intervino uno de los encapuchados a su lado. "Ya va siendo hora de que nos preparemos...". "Cierto. Tienes razón". Menshov soltó una risita suave. "Es un desperdicio mostrarle semejante creación a un simple perro de presa de la policía. Aun así, en recompensa por el encomiable esfuerzo que hiciste para llegar hasta aquí, te la mostraré de forma especial". Fue justo en el momento en que chasqueó levemente los dedos. Una ingente cantidad de masa sanguinolenta comenzó a rezumar y desbordarse por las grietas del techo. Al ver cómo esa carne se aglutinaba y fusionaba hasta convertirse en una masa colosal, lo primero que hice fue taparme la nariz. 'Maldita sea, ¿a qué huele esto?'. Más allá de cualquier otra cosa, la fetidez era lo más nauseabundo de todo. '¿Por qué todos los malditos alquimistas tienen un gusto tan podrido?'. Pronto, ante la mole titánica de carne que llegó a cubrir casi toda la cámara subterránea, la comisura de los labios de Menshov se curvó hacia arriba. "Patalea todo lo que quieras. Aunque, claro está, por muy diestro que seas, jamás podrás derrotar a esa criatura con mera Magia de Relámpago". Soltó una risita burlona y se dio media vuelta. "Maldice tu suerte por no poder usar magia de fuego". De inmediato, los alquimistas que lo acompañaban estallaron en risas al unísono. Era una burla natural proveniente de quienes sabían a la perfección cuán inverosímilmente escaso era un mago que dominara dos elementos. Ante su soberbia, murmuré: "Magia de fuego, ¿eh...?". "¿Mmm?". "Iba a reservarla si era posible, pero viendo cómo están las cosas, no me queda otra alternativa". En ese mismo instante, un bramido monstruoso resonó con fuerza: "¡¡Kuuuuaaaaaaaarrgh—!!". Como si hubiese estado esperando la señal, un tsunami descomunal de parásitos se abalanzó para aplastarme la cabeza. En ese preciso segundo, los ojos de los alquimistas se abrieron desmesuradamente por la sorpresa. "¡¿Qué...?!". Y era natural, pues junto a una repentina llamarada rojiza que brotó de golpe, una ráfaga de calor abrasador barrió el aire frente a ellos. "¡¡...!!". Sobresaltado por semejante calor, Menshov giró la cabeza a toda prisa hacia abajo. Justo entonces, acompañada de una tremenda explosión, una imponente columna de fuego emergió y engulló en un instante a la marea de parásitos. ¡¡KABOOOOOOOM—!! "¡¡...!!". "¡¡Gyyyyaaaaaaa—!!". Entre alaridos grotescos, el voraz incendio se propagó a gran velocidad por las masas de carne viva que se calcinaban hasta la muerte. Y lo que rugía y giraba en el epicentro de todo era, sin sombra de duda a ojos de cualquiera, puro maná de fuego. \[Ha adquirido 'Anillo Ígneo'.\] \[Su comprensión del maná de fuego ha aumentado.\] \[Por efecto de los Puntos de Habilidad de Mejora, se potencia el efecto de 'Anillo Ígneo'.\] \[Anillo Ígneo\] \[Mejorado\] \[Desata llamas poderosas alrededor del conjurador para barrer a los enemigos cercanos. 'En este instante, se invoca una abrasadora columna de fuego que asesta un ataque adicional'.\] "¡No puede ser...!". Las pupilas de Menshov temblaron convulsivamente al contemplar cómo el parásito gigante se desmoronaba en cuestión de segundos. "¡¿Doble afinidad elemental...?!". "Y bien". Arqueé la comisura de los labios hacia aquel sujeto atónito. "¿Quién decía que yo no podía usar magia de fuego?". "¡¡...!!". \----- • Novela: El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (죄수 부대의 불사자는 착각당한다) • Autor: Full Draw (풀드로우) • Traducción: Inmensurable 🪖 \[Fin del reporte de misión — Escuadrón 141\] ⚔️ ¿Logró sobrevivir soldado a este despliegue? ¡Deja tu comentario y reacción para respaldar el proyecto y acelerar el siguiente informe de combate! ✨
El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela)

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Estás leyendo el capítulo 21 de El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela), un novela. Tras perder a la mujer que cuidó de él en una traición atroz, Kyle consuma su venganza y es condenado al infame Escuadrón 141, una unidad militar penal con una tasa de supervivencia prácticamente nula. Al arrojarse sin… Este capítulo tiene publicado el 23 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) tiene 30 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.