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Leer El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) Capítulo 16 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Recompensa especial \* "S-Situación concluida." Ante el informe del oficial encargado de la monitorización, un silencio sepulcral se apoderó de la sala de mando y control. Así de impactante había sido la escena transmitida desde la perspectiva de la cámara corporal. Aunque no comprendían con exactitud qué había sucedido, ver a las quimeras barridas como hojas secas por el viento de otoño bastó para dejarlos a todos sin palabras. "¿Q-Qué clase de sujeto es ese tipo?" "¿Volvió a resolver la situación por su cuenta sin esperar a las unidades de refuerzo?" "¿Qué fue eso de hace un momento? ¿Acaso fue magia?" "N-No tengo idea." "La última vez acabó con esa bruja, y ahora hasta con los alquimistas..." "¿Oyeron eso? Dicen que el apodo de ese recluso es el Carnicero de la Mafia." "Vaya, conque el Carnicero..." "Sea lo que sea, parece que nos ha caído encima un monstruo descomunal..." Entre los murmullos de los oficiales, Joseph contemplaba la pantalla con la mirada encendida de entusiasmo. '¡Sabía que alguien de la Torre Mágica jamás me decepcionaría...!' Cuando el helicóptero se estrelló, llegó a temer qué pasaría. Pero, tal como esperaba, Kyle Clarke había demostrado una vez más estar muy por encima de sus expectativas. 'Había oído rumores de que en la Torre Mágica existían toda clase de magias insólitas, pero...' Quién hubiera imaginado que llegaría a tal extremo. A los ojos de alguien profano en la magia como él, todo aquello no dejaba de resultar prodigioso e inexplicable. 'Viendo cómo mandó a volar a esas quimeras, ¿habrá sido una aplicación de telequinesis?' O tal vez había sido viento. Después de todo, lo que se podía discernir a través de la cámara corporal anclada a su pecho era muy limitado. 'Si es así, bien podría tratarse de un mago de atributo viento.' Daba igual lo que fuera. Para él, era prácticamente como si un tesoro de buena fortuna le hubiera caído del cielo por propia iniciativa. 'Si por mí fuera, lo reclutaría de inmediato en las fuerzas de asalto.' El Departamento de Policía del Distrito Especial 8, al pertenecer a una urbe prácticamente abandonada a su suerte, siempre había sufrido por una escasez crónica de presupuesto y personal. Por esa razón, era un hecho innegable que la calidad de sus unidades tácticas quedaba por detrás en comparación con las Fuerzas Especiales de la Dirección de Investigación o los comandos de otros distritos policiales. Aunque las circunstancias habían mejorado bastante gracias al plan de desarrollo urbano reactivado recientemente, de un modo u otro la falta de tiempo les ataba de pies y manos. 'Aún queda un largo camino por delante.' Una vez terminado este año, el ayuntamiento comenzaría formalmente la adquisición de terrenos para el desarrollo minero. Por lo tanto, era imperativo estabilizar el Distrito 8 hasta cierto punto antes de que eso ocurriera. 'Ya no basta con limitarse a la defensa.' Había llegado la hora de purgar activamente a las bandas que alteraban el orden público del Distrito 8 y grabar con firmeza la autoridad del poder estatal. De lo contrario, esto no pasaría de ser el eterno juego de aporrear al topo cada vez que asomaba la cabeza. Por supuesto, no era como si no hubieran hecho esfuerzos durante este tiempo. Así había sido con el caso anterior de Wolhahyang, y este incidente no era la excepción. En realidad, todo esto se había desencadenado cuando quedó al descubierto la identidad del agente infiltrado al que habían reclutado para seguirle la pista a la Alianza Al-Kimiya, la confraternidad de los alquimistas. "¡Líder de equipo! ¡Desplegaremos al Equipo Alfa para asegurar y limpiar la zona!" "...Diles que informen en cuanto recuperen los datos que el informante recopiló durante este tiempo." "¡Entendido!" En ese preciso momento, el teléfono móvil de Joseph comenzó a sonar. Tras confirmar quién llamaba, atendió de inmediato. "Sí, inspectora. ¿Dónde se encuentra?" \* "Ahora mismo estoy en el distrito administrativo central para atender un asunto." Al volante de un pulcro automóvil compacto de color rosa, Rin Yenitz respondió mientras giraba con suavidad el volante forrado en cuero. \[Si es el distrito administrativo central... ¿acaso surgió algo desde el ayuntamiento?\] "No, no se trata de eso. Es solo que... me surgió un compromiso." \[Ya veo.\] Detuvo el coche ante la luz roja de un semáforo y preguntó: "Sobre el asunto de Al-Kimiya, escuché que algo se torció. ¿Cómo está la situación en este momento?" \[La situación acaba de concluir.\] "¿Tan pronto?" Dejando escapar una risa tenue al otro lado del altavoz, Joseph contestó: \[El 43471. Ese muchacho volvió a lograrlo.\] "Si es el 43471... ¿se refiere a Kyle Clarke?" \[¿Quién más podría ser?\] "......" Ante esas palabras, la expresión de Rin Yenitz se volvió intranquila. Y es que una hipótesis surgida en su mente durante los últimos días no paraba de inquietarla. Como si deseara sacudirse esa inquietud de encima, Yenitz cambió de tema apresuradamente. "Ejem... ¿y qué ocurrió con el informante?" \[Por desgracia, falleció.\] "Cielos..." Dejó escapar un suspiro contenido. "¿Y el cadáver?" \[Lo aseguraremos pronto. También recuperaremos los datos alojados en su cabeza.\] "Menos mal. El chip de datos neurales debe recuperarse a toda costa. De lo contrario, todo el esfuerzo invertido hasta ahora no habrá servido de nada." Desde que se puso en marcha el proyecto de estabilización del orden público del Distrito 8, a lo que tuvieron que enfrentarse fue nada menos que a una profunda escasez de información. Al haber desatendido durante tanto tiempo ese antro delictivo que era el Distrito 8, ni siquiera les resultaba sencillo comprender la dinámica interna de aquellos bajos fondos. Especialmente en lo relativo a cómo estaban estructuradas las organizaciones criminales más representativas, cuáles eran sus negocios principales y quiénes componían sus altos mandos. De principio a fin, estaban completamente a ciegas. 'Y para colmo, terroristas como Wolhahyang...' Una situación que causaba un auténtico dolor de cabeza. Frotándose el delicado entrecejo, ella dijo: "En fin, le encargo el lugar de los hechos. Ya nos veremos pronto en la unidad." \[Sí, hasta la próxima entonces.\] Tras cortar la llamada, dirigió el automóvil hacia un pequeño estacionamiento. Apagó el motor, bajó del coche y se dirigió a un modesto restaurante ubicado al fondo de un callejón. Con el sonido de un tintineo al cruzar la puerta, un camarero de mirada apacible se acercó a recibirla. "¿La señorita Rin Yenitz?" "...Sí." "Su acompañante la espera en el interior." "......" El interior del restaurante estaba tan silencioso que parecía como si alguien lo hubiera reservado en su totalidad. Siguiendo al camarero hacia el fondo, pronto fue guiada hasta la puerta de un reservado privado. "Por aquí, por favor." Tragando saliva un instante, Yenitz abrió la puerta; en el interior, un anciano ataviado con un traje de impecable elegancia aguardaba por ella. "Ah, al fin llega, inspectora Yenitz." Ante esa mirada, Yenitz no pudo evitar ponerse algo tensa. Y es que el anciano ante sus ojos era nada menos que el mayordomo principal de la célebre Familia Marshall. La Familia Marshall. Una estirpe con un poderío e influencia tales que eran considerados la mano derecha más íntima de los Lutus —el linaje que había ocupado la alcaldía durante generaciones—; en pocas palabras, no era una exageración considerarlos entre los ilustres fundadores de Dun City. Tanto los integrantes de su linaje como aquellos apadrinados por los Marshall operaban activamente en los círculos políticos y financieros en la actualidad, por lo que no cabía duda de que su influencia permeaba cada estrato de la sociedad. Al ser de las pocas familias capaces de medirse con la Familia Lockton —que mangoneaba a su antojo el concejo municipal—, era incuestionable que la figura de su mayordomo principal ostentaba una posición que nadie osaría ignorar. "Ha debido de ser agotador venir desde tan lejos." "No, para nada..." "Vamos, tome asiento, por favor." El mayordomo le ofreció asiento con una sonrisa afable. Sin embargo, a Yenitz aquella amabilidad no hacía más que incomodarla. Y es que le resultaba imposible descifrar las segundas intenciones veladas tras esa sonrisa. "¿Desea comer algo?" "...Le pido disculpas, pero ya comí antes de venir." "Ah, entiendo. En ese caso, ¿qué le parece si toma al menos un café?" Ella asintió levemente y el anciano le dio la orden al camarero: "Dos cafés blend, por favor." "Enseguida. Se los preparo de inmediato." A espaldas de los pasos del camarero que se alejaba, reinó un momento de silencio. Al poco, incapaz de contenerse por más tiempo, Yenitz tomó la palabra primero: "Y bien... ¿qué asunto puede tener el mayordomo de la Familia Marshall con una simple inspectora como yo?" "Vaya, qué impaciente es. ¿Qué tal si charlamos mientras tomamos un café?" "......" "Hum." El mayordomo enarcó sus canosas cejas. "Parece que la he hecho sentir incómoda, inspectora." Yenitz tragó un leve suspiro. "Es inevitable sentir cierta presión en una reunión como esta." "¿Se debe a que soy el mayordomo de la Familia Marshall?" "No lo negaré." El anciano soltó una leve risa. "Veo que no tiene ningún apego por la política, inspectora." "Es que no soy política." "Muy bien. Vayamos directo al grano, entonces." Mientras tanto, con ademanes elegantes, disolvió el azúcar en el café que el camarero acababa de servirle. "Inspectora. A título personal... tengo un gran interés en la Unidad de Estabilización del Orden Público que usted supervisa." "¿Interés?" "Para ser más precisos... sí." El mayordomo observó sutilmente las reacciones de ella. "En cierto recluso que se encuentra en la Unidad 141." "¿Perdón?" "¿Acaso le suena si menciono al interno número 43471?" "...¡!" Ante esa reacción, el anciano entrecerró los ojos. 'Tal como dijo el joven amo, parece que este muchacho es... ciertamente distinto al resto de los presos.' De lo contrario, no había forma de que alguien del rango de inspectora memorizara el número de un convicto que no era más que un simple peón desechable. Por su parte, Yenitz estaba anonadada por un motivo muy diferente. '¿Por qué la Familia Marshall, allegados tan cercanos a los Lutus, tendrían interés en Kyle Clarke...?' Sus pupilas temblaron. '¿Acaso...?' "Por eso, de ser posible, me gustaría patrocinarlo mediante donaciones a la unidad. ¿Podría la inspectora brindarme su colaboración?" Al oírlo, Yenitz tragó saliva de manera involuntaria. Aunque el mayordomo frente a ella llevaba rato recalcando que se trataba de algo «personal», por muy torpe que fuera en estos asuntos, se daba cuenta a la perfección. Aquello era la voluntad directa de la Familia Marshall, que utilizaba al mayordomo como portavoz. "¿Pa-patrocinio, dice?" "Así es. Si hay algún equipo o suministros que él requiera, desearía proveérselos por mi cuenta." "Si no es indiscreción... ¿puedo preguntar el motivo?" "Dejémoslo simplemente en... una razón personal." "......" El mayordomo esbozó una leve sonrisa. '¡De personal no tiene absolutamente nada!' Al ver eso, Yenitz sintió que le empezaba a doler la cabeza. 'Es una clara advertencia para que no indague más...' Jamás imaginó que la mismísima Familia Marshall movería los hilos para respaldarlo de esta manera. '43471... ¿quién demonios eres en realidad?' ¿Acaso de verdad poseía la Constitución Antimagia? ¿Sería realmente un hijo bastardo de la Familia Lutus? Soltando un tenue quejido, Yenitz levantó la vista. 'Sea como sea, nada bueno saldrá de enemistarme con la Familia Marshall.' No le quedaba más remedio que aceptar la petición. Preguntó: "Exactamente... ¿de qué manera debería ayudarlo?" El anciano sonrió complacido. \* De regreso al centro de confinamiento a bordo del helicóptero. Me encontraba ligeramente emocionado ante aquel inesperado hallazgo. 'Así que, aunque no tenga puntos de habilidad, el sistema me permite adquirirlas si la comprensión aumenta de algún modo.' Eso significaba que morir repetidamente de la misma forma en el campo de batalla no carecía en absoluto de sentido. Sin duda era un descubrimiento colosal, pero tenía un punto flaco. 'El problema es que, aunque quiera concentrarme en la magia de fuego, no puedo elegir el lugar al que nos despliegan.' Para empezar, en este Distrito Especial 8, la escena de un crimen era una suerte de caja sorpresa. Aunque hoy decidiera morir por magia de fuego, nada garantizaba que por pura suerte hubiera allí un mago afín al elemento fuego. Fue entonces cuando sentí que una idea ingeniosa cruzaba por mi mente. 'Un momento. Pensándolo bien, ese alquimista tampoco conjuró la magia de fuego directamente.' En rigor, había empleado una gema imbuida con magia. Es decir, no había lanzado el hechizo en persona, sino que recurrió al poder de una gema mágica. 'Lo que significa...' Parpadeé un par de veces. '¿No quiere decir eso que si consigo artefactos mágicos de ese tipo y los uso sobre mí mismo, podré desarrollar el árbol de habilidades que desee?' Pensé, por ejemplo, que si conseguía una joya con magia de relámpago grabada y me inmolaba con ella, mi comprensión aumentaría en consecuencia. Me acaricié la barbilla sin darme cuenta. '...No estaría mal ponerlo a prueba.' Sin embargo, había otro problema. '¿Cómo consigo artefactos mágicos así?' Por lo que yo sabía, las gemas imbuidas de magia debían de ser carísimas. No era algo que pudiera adquirirse fácilmente en el mercado ordinario. 'Además, en mi condición actual de recluso...' Incluso si dispusiera de dinero sobrante, no tenía medios para conseguirlas. '...¿Debería pedírselo al líder de equipo Joseph?' Observé a las tres personas tendidas en camillas frente a mí. No eran otros que Walter y los demás convictos. Los tres se habían desmayado al ser incapaces de resistir el impacto de la última tormenta ígnea. 'Por fortuna, no parece que tengan heridas de gravedad.' \[¡A dos minutos de la llegada!\] A través de la radio que resonaba, un oficial de gran estatura me habló por el intercomunicador: \[Prepárate para desembarcar, 43471.\] Al levantarme de mi asiento, giré la cabeza al percibir una mirada clavada sobre mí. Allí estaba aquel mismo oficial, mirándome fijamente. "Eh... ¿deseaba decirme algo?" Entonces, él soltó una risa seca y negó con la cabeza. \[No, no es nada. Solo que...\] El oficial desvió la vista hacia la escotilla y añadió: \[Gracias a que atrajiste la atención de los alquimistas, los cuerpos de nuestros compañeros no terminaron mutilados por las quimeras. Te lo agradezco.\] "......" Ante ese agradecimiento inesperado, no pude evitar quedarme algo desconcertado. El propio guardia tosió levemente, como si jamás hubiera imaginado que llegaría el día en que le dijera semejantes palabras a un recluso. \[Descansa un poco y, después de la cena, sube al despacho del líder de equipo Joseph. Seguramente habrá buenas noticias.\] Parpadeé un par de veces. "¿Buenas noticias?" \[Sí.\] Negó con la cabeza, como si tan solo pensarlo le resultara inverosímil. \[Quién iba a decir que vería con mis propios ojos cómo emiten un permiso de salida en esta unidad.\] "¡¡!!" \* Por otra parte, en el centro de detención especial del Departamento de Policía del Distrito Especial 8. En la prisión de clase A, donde confinaban a los magos heréticos, se encontraba recluido Ron Ditto, un alto mando de Wolhahyang, con todo el cuerpo inmovilizado. Frente a él se proyectó una sombra desconocida. Un funcionario de prisiones con bigote comprobó su estado de consciencia y habló: "Señor Ditto." "...Has venido." Cuando Ditto levantó la cabeza, el guardia se pasó la mano por el rostro. Al hacerlo, se reveló el semblante de una mujer joven. Ron Ditto preguntó: "¿Cómo ha evolucionado la situación desde entonces?" "No es favorable. Las negociaciones con la Familia Bruno se rompieron, y Gerald, ese maldito perro lobo que debía ayudarnos, se esfumó sin dejar rastro." El rostro de la mujer se crispó de indignación. "Si ese bastardo hubiera cumplido con su parte desde el principio, nada de esto habría ocurrido. ¿Cómo es posible que usted pasara por semejante humillación habiendo estado él presente? Sin duda, el Culto de Baal se burló de nosotros." "No." Ante esas palabras, Ron Ditto negó con la cabeza. "Esto no es culpa del Culto de Baal." "¿Cómo? ¿A qué se refiere...?" La expresión del cabecilla se endureció. "...¿Creerías si te dijera que en la policía hay alguien capaz de doblegar en un instante a Gerald Hudson?" "...¿¿Qué??" "Ante un depredador abrumadoramente superior, los lobos suelen meter la cola entre las patas y ocultarse. Si Gerald desapareció de repente, debió de ser por eso." Conteniendo apenas el aliento, Ditto rememoró aquel día. "Yo lo vi. Los ojos aterradores... de ese hombre que doblegó al lobo." Y en el instante en que cruzó miradas con él... De pronto, su visión se fundió en negro. Ni siquiera llegó a comprender con qué lo habían atacado. Para cuando recobró el sentido, la policía ya lo tenía bajo arresto. "...Dun City está criando a un monstruo en el Distrito 8." "¡!" "Transmite esto a los camaradas: Wolhahyang aún no está preparada." No hasta averiguar quién era ese monstruo y cuál era la verdadera naturaleza de su poder. El rostro de Ron Ditto se retorció de humillación. "¡Nuestra incursión formal en el Distrito Especial 8... queda pospuesta por ahora...!" \* \[¡Ding!\] \[Se ha frustrado el plan de incursión de Wolhahyang en el Distrito Especial 8.\] Ante aquel repentino mensaje, me quedé helado en mi sitio en plena cena. \[Como recompensa especial, se han otorgado puntos de habilidad adicionales.\] Tragando el bocado de arroz de golpe, mi boca se abrió de par en par sin poder evitarlo. "¿¿¿¿¿?" \----- • Novela: El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (죄수 부대의 불사자는 착각당한다) • Autor: Full Draw (풀드로우) • Traducción: Inmensurable 🪖 \[Fin del reporte de misión — Escuadrón 141\] ⚔️ ¿Logró sobrevivir soldado a este despliegue? ¡Deja tu comentario y reacción para respaldar el proyecto y acelerar el siguiente informe de combate! ✨
El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela)

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Estás leyendo el capítulo 16 de El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela), un novela. Tras perder a la mujer que cuidó de él en una traición atroz, Kyle consuma su venganza y es condenado al infame Escuadrón 141, una unidad militar penal con una tasa de supervivencia prácticamente nula. Al arrojarse sin… Este capítulo tiene publicado el 23 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) tiene 30 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.