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Leer El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) Capítulo 15 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Alquimistas \* "¡¿Qué?! ¡¿Por qué hay quimeras ahí?!" Ante la imprevista situación, Joseph soltó un grito teñido de desconcierto. Sin duda alguna, los alrededores del lugar debieron haber sido acordonados. En un principio, estaba previsto que el 3.er Pelotón desembarcara en una azotea ligeramente apartada de la zona para penetrar por tierra. Sin embargo, de pronto y de forma totalmente inesperada, unas quimeras habían aparecido en el punto de desembarco e interceptado el helicóptero. "¡N-no lo sabemos!" "¡Desplieguen al Equipo Alfa! ¡El enemigo son dos quimeras de tipo garra gigante! ¡Es una variedad que ataca arrojando sus garras!" "¡¡Sí, señor!!" "¡¿Dónde se estrelló el helicóptero?!" La agente que supervisaba las pantallas gritó: "¡Se estrelló en dirección al complejo ocupado por los alquimistas!" "¡¿Me estás diciendo que cayeron en plena zona del objetivo?!" "¡¡Sí!!" "Maldición..." En pocas palabras, el helicóptero cargado de policías se había estrellado indefenso en pleno corazón de territorio enemigo. "¡¿Hay comunicación con los agentes del helicóptero?!" "¡Estamos intentándolo!" "¡Líder de equipo! ¡Se ha restablecido parcialmente la conexión de las cámaras corporales del 3.er Pelotón!" "¡Proyéctalas en el monitor!" "¡Sí!" De inmediato, frente a ellos emergieron las grabaciones de las cámaras corporales de varios hombres. Y la escena en su interior era, literalmente, un absoluto pandemonio. \* "Ay, qué dolor de cabeza." Sujetándome la cabeza por el punzante dolor, usé primero la \[Maldición inferior de Baal\]. Al instante, al pasar por el trance entre la muerte y la vida, la jaqueca se disipó por completo. Con mi condición física totalmente restablecida, arranqué por la fuerza el cinturón retorcido y me lo quité de encima. "Pero qué demonios acaba de pasar..." En ese instante, acompañado de un alarido grotesco, una garra colosal perforó el fuselaje del helicóptero y brotó justo a mi lado. ¡Clang! "..." Vaya bienvenida tan salvaje. "¡Maldita sea! ¡Vienen más quimeras!" "¡Disparen! ¡Disparen, carajo!" ¡¡Ratatatata!! Al mirar hacia afuera a través de la escotilla a medio destrozar, los alrededores del helicóptero eran un auténtico caldero de caos. Las quimeras convergían en manada hacia el punto de impacto del helicóptero, mientras el puñado de reclusos intentaba repelerlas librando un encarnizado combate. Fue en ese momento cuando, desde un costado, resonó la voz de Walter: "¡Maldita sea! ¡Respira! ¡Respira, pedazo de cabrón!" Al desviar la mirada, lo vi aplicándole reanimación cardiopulmonar a un oficial esquelético. "¡Si tú también...! ¡te mueres...! ¡mierda...! ¡nadie vendrá...! ¡a rescatarnos!" "Oiga." Cuando me acerqué, Walter alzó la mirada hacia mí con ojos desorbitados. "...¡¿Tú...?!" "Ya está muerto. Ese sujeto." "..." No hacía falta comprobarlo para saberlo. ¿Sería porque me había acostumbrado demasiado a la muerte? Ahora, con solo echar un vistazo, era capaz de percibir si una persona estaba viva o muerta. "¡Maldita sea!" Con una mueca agria y crispada, Walter soltó al oficial. Mientras tanto, me acuclillé y le cerré los párpados al demacrado agente. 'Y eso que apenas le estaba agarrando cariño...' Era una verdadera lástima. "¡¡Malditos hijos de perra!! ¡En vez de quedarse pegados a un cadáver, ayuden de una puta vez!" Un recluso con una cicatriz en forma de X en el rostro nos rugió furioso. Sin embargo, en ese preciso segundo, una garra arrojada por el aire le arrancó la cabeza de cuajo. \*¡Plash!\*, el cuerpo decapitado se desplomó pesadamente contra el suelo. "¡Maldita locura!" Walter apuntó su brazo derecho hacia la quimera de garras gigantescas que cargaba hacia nosotros. El brazo se dividió mecánicamente y, sobre el cañón expuesto, detonó una ráfaga de plasma azul. \*¡Baaam!\*, las quimeras fueron destrozadas y salieron disparadas por los aires. Pero al ver cómo una lluvia de garras se abría paso entre la deflagración y arremetía contra nosotros, me cubrí rápidamente tras el helicóptero y grité: "¡Primero tenemos que salir de aquí!" El lugar donde cayó el helicóptero era el patio central de un complejo en forma cuadrangular; al ser un terreno abierto, resultaba sumamente vulnerable a ataques desde los cuatro costados. "¡Pero si ya estamos completamente rodeados!" Gritó un recluso empuñando dos pistolas. "¡¿Cómo demonios pretendes que salgamos de aquí?!" Walter, pegándose al helicóptero detrás de mí, desplegó con rapidez su brazo izquierdo ante otra garra que volaba desde el flanco opuesto. El antebrazo se abrió y un escudo de plasma desplegado detuvo el proyectil en seco. "Vaya." Al presenciarlo, solté una exclamación de sincera admiración: "Oiga, ¿también sabía hacer eso?" "¿Pues qué creías, que he sobrevivido hasta ahora solo por hacerme el interesante?" "Para ser sincero, pensé que su único recurso era fingirse el muerto." "..." "¡Kieeeek!" Tras abatir de un disparo de plasma a una grotesca quimera que parecía una mezcla aberrante de perro con quién sabe qué criatura, Walter cambió de tema bruscamente: "¡Como sea, ¿tienes algún maldito plan?!" Un convicto con coleta que combatía cerca de la cola del helicóptero se replegó hacia nosotros mientras vociferaba: "...¡Esos bastardos! ¡Tienen el pellejo tan duro que las balas apenas les hacen mella!" "¡Maldición!" Lo único medianamente efectivo eran los proyectiles de plasma de Walter, pero el inconveniente radicaba en que no podía dispararlos en ráfagas continuas. "La batería también tiene sus límites. Si sigo usándola con esta potencia, se descargará en cuestión de nada." Ante las palabras de Walter, el hombre de las dos pistolas exclamó con el rostro desencajado por la desesperación: "¡Entonces solo nos queda esperar a que nos despedacen vivos!" "No." Ante mi respuesta, las miradas de los presidiarios se clavaron sobre mí. 'Contándome a mí, los supervivientes somos cuatro en total.' "Hay algo que me gustaría probar." "¿Probar?" "Oiga. Cúbrame las espaldas un momento." "¿Qué?" Activando la \[Maldición inferior de Baal\], me lancé a la carrera en dirección a la horda de quimeras que cargaba hacia nosotros. "¡Oye! ¡Maldito demente...!" Walter me cubrió la retaguardia de inmediato con fuego de apoyo. Clavando los ojos en los caparazones visiblemente acorazados de las quimeras, reflexioné: 'El Puño Demoledor de Fuerza Interna es una habilidad que inyecta maná a la fuerza para destruir los órganos internos.' ¡Si eso es verdad...! Descargué el \[Puño Demoledor de Fuerza Interna\] contra una quimera humanoide que arremetía babeando en mi dirección. Mi cuerpo ejecutó con fluidez una pisada de afianzamiento, y mi puño se hundió en el plexo solar de la quimera. Y entonces lo sentí. Cómo algo en el interior de mi cuerpo era succionado a través de mi puño con un ímpetu sobrecogedor. "...¡¡!!" Y en el instante exacto en que esa energía alcanzó la coraza de la quimera, un impacto arrollador retorció las entrañas del monstruo con brutalidad, como si hubiera estado esperando la señal. ¡Crac! "¡¡¡Kiiiiiii!!!" Pero eso no fue todo. El Puño Demoledor de Fuerza Interna potenciado. \[Inyecta el maná corporal en el cuerpo del adversario para asestar un impacto directo a sus órganos internos.\] \['En ese proceso, se desata una potente onda expansiva posterior.'\] Al mismo tiempo, la feroz onda expansiva que estalló barrió también por completo a las quimeras que venían detrás. "¡Kuaaaak!" "¡¡Kiiiiiik!!" ¡¡¡BUMMMM!!! "......!!" Ante aquel espectáculo disparatado, Walter y los demás convictos se quedaron, en el sentido más literal de la palabra, con la boca abierta de par en par. "Qué locura..." "¿Qué carajos fue...?" "¿Q-qué demonios es ese tipo?" Las pupilas del convicto con coleta temblaban descontroladas. "¿Acaso es un mago o qué?" Parecía que simplemente se había acercado para darle un golpe seco a la quimera, pero inmediatamente después, una tormenta colosal había barrido de un solo impacto a todos los monstruos situados a su espalda. Aquel insólito espectáculo bien podía confundirse con una clase de magia, y a nadie le resultaría extraño. Sin embargo, yo estaba igual de sorprendido. '¿Qué demonios es esto…?' Por supuesto, no se comparaba con el puño demoledor de aquel hombre lobo que había presenciado. No obstante, también era un hecho indiscutible que había desatado un poder destructivo superior al que había imaginado. 'Esto… es increíble.' Fue justo en ese instante. "¡¿Cof…?!" De pronto, junto a la sensación de que los músculos de mi torso se desgarraban, me sobrevino un dolor atroz de vísceras retorcidas. Ante semejante reacción, me fue imposible no desconcertarme. 'No me jodas, ¿apenas la uso una vez y ya pasa esto?' En ese momento, lo comprendí por instinto. 'Ah, ya veo. Esta habilidad…' No era una habilidad hecha para seres humanos. Haciendo honor a su nombre, el Puño del Rey Chacal era una técnica concebida precisamente para los hombres lobo. Pero qué más daba. 'Al fin y al cabo, soy inmortal.' Tras activar la \[Maldición inferior de Baal\] y morir una vez, la condición de mi cuerpo se restableció por completo al instante. "Uff." Ante esa sensación reconfortante, curvé las comisuras de mis labios hacia arriba. 'Definitivamente, no hay nada mejor que ser inmortal.' Entre tanto, Walter, quien fue el primero en recobrar el juicio, les gritó a los reclusos: "¡¡Rápido, síganlo a él!!" "¡¡…!!" Desplegando su escudo de plasma, se pegó a mi espalda y bramó: "¡¿Puedes abrirnos paso así?!" Asentí con la cabeza. "Sí, solo déjemelo a mí." "¡Entonces corre!" Usé una vez más el \[Puño Demoledor de Fuerza Interna\] contra una quimera canina que se abalanzaba hacia nosotros. Al instante, las vísceras de la quimera reventaron y, tras ella, ¡kuaaaaang—! se desató una feroz onda expansiva. Con el camino despejado de un solo golpe, corrimos a toda prisa hacia el edificio del complejo. Y una vez dentro de la estructura, la situación se volvió todavía más sencilla. Debido a lo estrecho del pasillo, las quimeras estaban amigablemente agrupadas en fila india. '¡Puño Demoledor de Fuerza Interna!' Con cada puño disparado, una violenta onda expansiva barría velozmente el pasillo. En cada ocasión, por el contragolpe, los músculos de mi brazo se desgarraban y mis vísceras también reventaban, pero, a fin de cuentas, ¿acaso no era yo un inmortal? Mientras mi cuerpo reviviera indefinidamente, no había absolutamente nada que temer ni dudar. Funcionaba bajo el mismo principio que con las maldiciones. Pura energía infinita. Si existiera algo parecido a una máquina de movimiento perpetuo andante, sin duda se vería exactamente así. "¡¿Qué vas a hacer ahora?!", preguntó Walter. Le respondí sin dudar: "¡A menos que acabemos con la raíz del problema, estas quimeras seguirán persiguiéndonos!" "¡¿Pretendes ir a atacar a los alquimistas en este estado?!" "¿De casualidad a alguno le funciona su terminal?" "¡La mía está intacta!", gritó el recluso de las dos pistolas, arrancándose el dispositivo del pecho y arrojándomelo. "De acuerdo." Desplegué el mapa y, dirigiéndome a las quimeras que volvían a amontonarse, declaré: "Entonces, ¿qué les parece si nos damos una vuelta completa por todo el complejo? Con la calma de quien da un ligero paseo." Ante eso, los reclusos me miraron todos al unísono como si estuvieran contemplando a un auténtico demente. A estas alturas, ya estaba más que acostumbrado a esa reacción. \* \* \* "Vaya, miren en qué clase de lugar se habían escondido." Habiendo alcanzado por fin la habitación donde se ocultaban los alquimistas, chasqueé la lengua en silencio, anonadado. De todos los sitios posibles, tenían que haberse ocultado precisamente en la sala de calderas del sótano. Y yo que, sin saberlo, pasé tanto trabajo echando abajo puertas principales por todo el edificio en vano. "Oye, mira allá." Al mirar hacia donde Walter señaló con un leve gesto de cabeza, tal como era de esperar: La mujer de la fotografía que habíamos visto a bordo del helicóptero yacía muerta, reducida a un estado deplorable y espantoso. Chasqueé la lengua con un breve suspiro. "… Para ser honesto, ya me lo imaginaba." "¿En serio?" "Es que era hermosa." "… ¿Y qué demonios tiene que ver eso?" Fue en ese momento cuando uno de los alquimistas, como si fuera víctima de una injusticia, me chilló a voz en cuello: "¡E-esto es trampa! ¡Una vil trampa!" "¿Trampa?" "¡Las quimeras que investigamos y creamos durante años, destruidas con tanta facilidad…! ¡Es trampa! ¡Una farsa!" Fruncí el ceño ante sus ridículas quejas. "¿Y a mí qué me importa?" En ese instante, Walter, dando forma de espada a su plasma, le cercenó la pierna al alquimista de un tajo implacable. ¡Chwaaak! "¡¡Aaaaaargh!!" "Pedazo de basura." Su repulsión era más que comprensible. Porque justo en el piso superior habíamos presenciado cómo los cadáveres de todos los residentes masacrados habían sido disecados de manera grotesca. No sabíamos si intentaban conseguir nuevos sujetos base para fabricar quimeras o qué demonios pretendían. Sin embargo, era evidente que esos alquimistas allí presentes habían asesinado al menos a un centenar de personas en una sola noche. "Malditos bastardos que ni siquiera servirían para una unidad penal." A eso, el recluso de las dos pistolas soltó un bostezo desinteresado: "Da igual. Terminemos con esto de una buena vez." Los alquimistas gritaron con voces consumidas por el pánico: "¡Hiiik!" "¡N-no se acerquen! ¡Si nos matan, la Alianza Al-Kimiya va a…!" "Vaya que hablas demasiado, bastardo. ¿Y qué quieres que haga?". Justo cuando él apuntaba sus armas para apretar el gatillo, ocurrió. "¡E-entonces…!" El alquimista que estaba al fondo se puso de pie de un salto repentino y arrojó una gema carmesí directo hacia nosotros. "¡¡Muéranse!!" "¡¿?!" Sorprendido por aquel siniestro resplandor de poder mágico, agarré apresuradamente al recluso por la nuca, activé la \[Maldición inferior de Baal\] para arrojarlo hacia atrás con fuerza sobrehumana y grité: "… ¡¿?!" "¡¡Cúbranse todos!!" En ese instante, una magia de fuego devastadora cubrió por completo mi campo de visión. ¡Kuaaaa—! Una colosal tormenta de fuego barrió en un abrir y cerrar de ojos el lugar donde yo me encontraba. Ante aquella escena, los alquimistas prorrumpieron en carcajadas eufóricas y desquiciadas: "¡Je, je, jeje! ¡¿Acaso creían que los alquimistas no podíamos hacer nada sin quimeras?!". "¡Malditos imbéciles!". "¡Bien merecido se lo tienen!". "Sin ese tipo, el resto no es ninguna amena…". Sin embargo, pronto sus ojos se desorbitaron por completo. Y es que, incluso mientras la tormenta de llamas se disipaba, yo continuaba allí de pie, perfectamente ileso. Sacudiéndome las cenizas que cubrían mi ropa, pregunté con voz gélida: "Sin mí… ¿qué decías?". "¡¿C-c-c-cómo carajos…?!". "¡S-si esa gema contenía, como mínimo, poder mágico de grado superior…!". En ese preciso instante, una ráfaga de proyectiles de plasma salió disparada y pulverizó el torso de ambos científicos en el acto. ¡Plash! Los cadáveres mutilados de los alquimistas se desplomaron pesadamente contra el suelo. "……". Al girar la cabeza, vi a Walter con el rostro tiznado y oliendo a quemado, apuntándoles con los cañones humeantes de sus brazos. "Hijos… de perra". \*Plaf\*. Con el colapso de Walter, que cayó inconsciente al suelo, una cascada de mensajes del sistema se desplegó ante mis ojos. \[Ha completado la misión con una distinción sobresaliente.\] \[Escapar del helicóptero estrellado (★★★★★)\] \[Impedir que la Alianza Al-Kimiya recupere la información filtrada por el operativo (★★★★)\] \[Eliminar a más de la mitad de las quimeras en la escena (★★★★★)\] \[Participar en la neutralización de los criminales (★★★★★)\] \[Evaluación de cumplimiento de la misión: Rango S\] \[Su nivel aumenta.\] \[Sus atributos aumentan adicionalmente debido al alto rango obtenido.\] \[Se otorgan puntos de habilidad de refuerzo como recompensa.\] Ante eso, pensé para mis adentros: 'Esta vez parece que no se desbloqueará ningún árbol de habilidades.' Aparte de haber muerto incinerado por la gema imbuida con magia de fuego hace unos instantes, no había sido asesinado por nada en particular. Fue justo en ese momento. \[Cálculo de la causa de muerte completado.\] \[Su comprensión sobre el maná de fuego ha aumentado aún más.\] \[¡Ting!\] \[Ha adquirido ‘Magia Básica de Fuego’.\] "¡¿?!" Parpadeé un par de veces, atónito. '¿Adquirí una habilidad… sin gastar puntos de habilidad?' \----- • Novela: El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (죄수 부대의 불사자는 착각당한다) • Autor: Full Draw (풀드로우) • Traducción: Inmensurable 🪖 \[Fin del reporte de misión — Escuadrón 141\] ⚔️ ¿Logró sobrevivir soldado a este despliegue? ¡Deja tu comentario y reacción para respaldar el proyecto y acelerar el siguiente informe de combate! ✨
El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela)

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El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) Capítulo 15

Estás leyendo el capítulo 15 de El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela), un novela. Tras perder a la mujer que cuidó de él en una traición atroz, Kyle consuma su venganza y es condenado al infame Escuadrón 141, una unidad militar penal con una tasa de supervivencia prácticamente nula. Al arrojarse sin… Este capítulo tiene publicado el 23 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) tiene 30 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.