Leer El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) Capítulo 11 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
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Wolhahyang.
Ese era nada menos que el nombre con el que se conocía al grupo terrorista de tendencias extremistas que había intensificado sus actividades en tiempos recientes.
Su objetivo consistía en abolir la Torre Mágica de Dun City, institución que catalogaba como «hereje» a cualquier mago ajeno a sus filas; su meta definitiva radicaba en revelar al mundo las magias arcanas secretas que la Torre monopolizaba celosamente.
A juzgar únicamente por su ideología, parecía el tipo de resentimiento comprensible que un mago herético bien podría albergar, pero el verdadero problema residía en sus métodos.
No solo habían fijado como blancos de adoctrinamiento a la Torre Mágica, sino también al concejo municipal que la respaldaba y, yendo aún más lejos, a la influyente Familia Lutus, responsable de concederle dichos privilegios. Bajo la consigna de «ilustrarlos», no dudaban en recurrir a los medios más violentos y despiadados.
Por esa misma razón, el ayuntamiento de Dun City los había catalogado formalmente como una organización terrorista de Grado 1 de extrema peligrosidad.
"El asunto es que, desde hace unos días, recibimos información de inteligencia que indica que miembros de Wolhahyang se infiltraron en el Distrito Especial 8 aprovechando el caos en la zona fronteriza".
"¿Acaso pretenden convertir el Distrito Especial 8 en su nueva base de operaciones?"
Ante esa deducción, Joseph enarcó las cejas con evidente interés.
"Como era de esperarse, te dan un indicio y ya deduces todo el panorama. Así es. En este momento, nuestro departamento de policía sospecha con firmeza que Wolhahyang intenta establecer una nueva base en el Distrito Especial 8".
El Distrito Especial 8 era una urbe donde la autoridad administrativa del ayuntamiento de Dun City apenas lograba ejercer control, a pesar de hallarse físicamente muy cerca del núcleo del poder metropolitano.
Además, hacía pleno honor a su reputación de guarida al poseer una estructura laberíntica, densa y colosal.
Desde la perspectiva de los terroristas, el Distrito Especial 8 no era otra cosa que un enclave estratégico insuperable.
"Si Wolhahyang consigue afianzarse de forma estable en esta ciudad, se convertirá en un dolor de cabeza monumental".
Por si fuera poco, en el Distrito Especial 8 ya operaba un número considerable de magos heréticos, cada cual velando por sus propios intereses.
"Si ellos también terminan siendo captados por Wolhahyang... este problema dejará de ser exclusivo del Distrito Especial 8".
Lo que Dun City más temía era que la influencia de aquellos extremistas se expandiera más allá de los límites tolerables.
"Entonces, ¿cuál es exactamente la labor que debo desempeñar?"
En respuesta, Joseph extrajo una fotografía del centro del expediente y la colocó sobre la mesa.
Se trataba de una instantánea tomada en secreto a un hombre de mediana edad que llevaba una capucha cubriéndole la cabeza.
"Hace poco nos llegó un informe confidencial que señala que un cabecilla de Wolhahyang tiene programada una reunión clandestina con una facción local influyente, la Familia Bruno, dentro de una fábrica abandonada situada en la calle Ruten".
A todas luces, parecía que habían decidido aliarse con la mafia local para asegurarse una base firme en el Distrito Especial 8.
"El nombre de este cabecilla es Ron Ditto. Tu misión es sumamente simple: asaltar la fábrica abandonada de la calle Ruten y arrestar al terrorista de esta fotografía".
Dando unos ligeros golpecitos sobre la imagen, Joseph prosiguió:
"Por supuesto, no malinterpretes las cosas. No irás solo. En esta misión te acompañarán agentes de las Fuerzas Especiales".
"Entonces, ¿solo tengo que asistir a esos agentes para atrapar a ese sujeto y el asunto habrá terminado?"
"Exactamente eso".
"¿No vendrán los demás miembros de la unidad penal?"
"Esta operación se llevará a cabo con estricto sigilo, así que no se movilizará a ningún otro recluso".
Ciertamente, si desplegaban sin precaución a una unidad penal indisciplinada, existía el riesgo inminente de que el cabecilla de Wolhahyang lo notara y escapara con antelación.
Esta vez no se trataba de una supresión a gran escala, sino de una operación de asalto quirúrgico y encubierto.
Joseph preguntó:
"¿Y bien? ¿Aceptas?"
"¿Qué clase de mago es Ron Ditto?"
"Según los informes recabados, domina la magia de relámpago con una destreza extraordinaria".
"Vaya".
Al escuchar eso, a Kyle le brillaron los ojos.
'Si juego bien mis cartas, ¿no podré aprender magia de relámpago también?'
Al notar esa reacción, la comisura de los labios de Joseph se curvó hacia arriba.
'Vaya forma de delatar que perteneció a la Torre Mágica. En cuanto escucha hablar de magia, le brillan los ojos al instante'.
Joseph continuó hablando:
"Un mago de relámpago es tan infrecuente como temible, ciertamente un oponente al que no se debe subestimar... pero dudo mucho que represente un problema real para ti".
"Umm...".
'¿A qué viene esta confianza tan absurdamente ciega?'
¿Acaso sus dos desempeños anteriores habían resultado tan impactantes?
Aunque la expectativa le generaba una ligera incomodidad, Kyle asintió con la cabeza poco después.
Al fin y al cabo, no tenía motivo alguno para rechazar la propuesta.
"De acuerdo. Lo haré".
Una amplia sonrisa se dibujó en el rostro de Joseph.
"Te prepararé una compensación bastante generosa, así que puedes tener altas expectativas".
"¿Cuándo es el despliegue?"
Golpeando la carpeta del expediente, respondió:
"Pasado mañana, al amanecer".
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El tiempo transcurrió y llegó el día señalado para la operación.
Fábrica abandonada de la calle Ruten, Sector 13.
En medio del gélido y desolador aire nocturno, un hombre rubio que contemplaba fijamente los monitores dentro de la sala de mando y control provisional contrajo la nariz.
"¿En verdad es alguien de fiar?"
"¿Es que te pasas la vida desconfiando de todo el mundo?"
"No es eso, pero por favor... En una operación especial encubierta como esta, me pregunto si es prudente movilizar a un aficionado de la unidad penal".
Aquel hombre no era otro que William Madison, comandante del Equipo Delta de las Fuerzas Especiales.
Entonces, Joseph, que compartía promoción con él, intervino con un tono cargado de convicción:
"Confía en mi palabra. Para esta operación no existe nadie más adecuado que ese recluso. Cuando termine el día de hoy, me lo vas a agradecer".
"¿Qué tiene de especial ese convicto para que hables así?"
"Solo te diré que no hay nadie mejor que él a la hora de aplastar magos heréticos".
"Válgame el cielo...".
'¿De qué demonios está hablando?'
William sacudió la cabeza, perplejo.
En ese momento, el oficial que supervisaba las pantallas giró su silla para rendir informe:
"Líder de equipo, el Equipo Alfa y el Equipo Delta se encuentran a la espera en las posiciones designadas".
"Bloqueen el perímetro de la fábrica y transmitan la orden de que, si el sospechoso intenta huir, respalden de inmediato al equipo de asalto".
"Entendido".
"¡Tenemos comunicación del equipo de asalto!"
\[Aquí Conejo para Tortuga. Informo que hicimos contacto con Zanahoria en el punto de encuentro.\]
Chasqueando la lengua brevemente, William tomó el comunicador.
"Recibido, Conejo. A partir de este momento, se transfiere a Conejo la autoridad de ejecución sumaria sobre Zanahoria".
\[Enterado.\]
\*
"¿Es ese sujeto?"
"Sí, no cabe duda".
Mientras revisaba en silencio mi equipo en el punto de espera, una voz cargada de descontento resonó a mis espaldas.
Al voltear, vi a un hombre y una mujer vestidos con uniformes tácticos negros.
El hombre cargaba a la espalda un escudo gigantesco, mientras que la mujer llevaba múltiples dagas suspendidas alrededor de la cintura.
En ese instante, al ver el rostro de la mujer, me estremecí.
"¡Uf...!".
La razón no era otra.
Aquella mujer de melena corta y oscura poseía una belleza descomunal.
Quizá le molestó mi reacción, pues frunció el ceño con disgusto al instante.
"¿Qué te pasa? ¿Qué significa esa mirada?"
"No, ja, ja. No es nada. Para nada, en absoluto".
A decir verdad, desde el incidente con aquella bruja de maldiciones, había desarrollado cierta aversión natural hacia las mujeres hermosas.
Era como si la sola presencia de una mujer atractiva fuera el presagio indiscutible de una calamidad.
Por así decirlo, encontrarse con ella sobre el terreno nunca parecía ser un buen augurio.
A ver, si hacía memoria, ¿acaso en la fábrica anterior la mismísima zona cero de la explosión no había sido aquella hermosa inspectora?
Salvo por mí, los soldados del pelotón que se encontraban a su alrededor ni siquiera dejaron huesos para enterrar.
Dejando atrás la mirada suspicaz de la mujer, el hombre se acercó y me tendió la mano.
"Soy Alex. Ella es Luna. ¿Tú eres el 43471?".
"Sí. Recluso número 43471, Kyle Cl...".
"Antes de iniciar la operación, te dejaré claras las pautas que debes tener presentes".
"......".
Al ver mi presentación descaradamente ignorada, no tuve más remedio que pasar saliva. Bueno, así era el trato que se le daba a una unidad de castigo.
"Primero: bajo ninguna circunstancia actúes por tu cuenta. Segundo: obedece nuestras órdenes pase lo que pase. Tercero: cumple a rajatabla las dos reglas anteriores. ¿Entendido?".
"¿Ya sabes lo que te pasará si no las cumples, verdad?".
La mujer llamada Luna metió su cuña desde un costado con tono incisivo.
"La autoridad para ejecutarte ha sido transferida a nosotros. Así que, si no quieres morir, compórtate como es debido".
Siguiendo sus pasos mientras me rebasaban y tomaban la delantera, pregunté:
"¿Pero solo están ustedes dos?".
"Ah, olvidé un detalle".
El sujeto llamado Alex volvió la vista hacia mí.
"Cuarto: prohibido hacer preguntas".
"Directamente, cierra la boca".
"Vaya, qué poca calidez humana tienen".
Ante eso, Luna puso una expresión de incredulidad absoluta.
"¿Y por qué tendríamos que encariñarnos con un mísero recluso?".
"Bueno, en eso tiene razón".
"Si lo entiendes, cállate y síguenos el paso".
Tsk.
Con ese temperamento tan arisco, mientras más la miraba, más me recordaba a cierta hermosa inspectora.
"Disculpe, ¿oficial Luna?".
"¿Acaso no escuchaste que te callaras?".
"Es que tengo un mal presentimiento... ¿Qué tal si en un día como hoy nos andamos con un poco más de cuidado?".
"¿Qué?".
"No, bueno... ya sabe, ¿no dicen por ahí que a las mujeres hermosas las persigue la desgracia?".
"......".
De pronto, guardó silencio y me clavó la mirada.
Vaya, parecía que había elegido mal mis palabras.
Sin embargo, su reacción fue del todo inesperada.
"¿Estás diciendo que soy hermosa?".
"... ¿?".
¿Se lo tomó por ese lado?
Con un gesto presumido, se echó el cabello hacia atrás y soltó:
"Hmph. Para ser un don nadie, al menos sabes reconocer la belleza. Qué fastidio me da ser tan linda a todas horas".
Parpadeé un par de veces ante semejante respuesta.
... Esta mujer tampoco está muy cuerda, ¿verdad?
"¡Concéntrense los dos!".
Tras llamarnos al orden, Alex agachó el cuerpo y tomó el comunicador.
"Conejo a Tortuga. Nos disponemos a entrar a la fábrica ahora mismo".
\[Entendido, Conejo. Buena suerte.\]
Él me miró fijamente y advirtió:
"Asegúrate de seguir el ritmo. Si te quedas atrás, te abandonaremos".
"¿Cómo?".
En ese preciso instante, las siluetas de ambos salieron disparadas hacia el frente como saetas.
Al verlos, activé a toda prisa la \[Maldición inferior de Baal\].
Al morir y resucitar al instante, mi fuerza y agilidad aumentaron de forma colosal. Manteniendo el uso de la maldición, acorté distancias con rapidez pegándome a las espaldas de ambos.
"Vaya".
Alex me miró de reojo, como reconociendo mi destreza.
Luna soltó un bufido nasal y comentó:
"¿Qué demonios? Sí que sabes correr. Y eso que ni siquiera pareces tener implantes neurales".
"Es que tengo un cuerpo bastante resistente".
Ella frunció el ceño.
"¿Y qué diablos tiene que ver una cosa con la otra...?".
Vaya, se me había escapado una respuesta automática sin pensar.
La fábrica abandonada pronto apareció ante nuestros ojos y nos pegamos con presteza al muro exterior.
Los alrededores estaban sumidos en un silencio sepulcral.
Tras intercambiar miradas con Luna, Alex saltó la tapia de un ágil movimiento y trepó por la pared del edificio con pasos veloces.
Luego de asomarse al interior a través de una ventana rota en el tercer piso, nos hizo una señal de despejado. Luna asintió con la cabeza.
"Sígueme".
Siguiéndola mientras me aferraba a las grietas de la pared, logré entrar a la fábrica a través de la ventana del tercer piso que Alex había dejado abierta.
"Shh".
Él se llevó el dedo índice a los labios y, tal como era de esperar, desde abajo se filtró el murmullo de una conversación.
"... Es la Familia Bruno".
Al asomarme por la barandilla, vi a una quincena de hombres vestidos con abrigos largos grises congregados en la planta inferior.
Y sentado frente a ellos no estaba otro que un hombre con capucha; parecía ser Ron Ditto, el mismo de la fotografía.
"Objetivo confirmado".
Tras otro cruce de miradas, Luna, con el casco táctico bien encajado, desenfundó varias dagas de su cinto.
"... ¿Aún no han llegado esos sujetos?".
"Nos dijeron que se retrasarían un poco".
"Espero que no olviden por qué aceptamos negociar con Wolhahyang".
Fue justo en el instante en que los mafiosos y Ron Ditto estaban sumidos en su charla.
"¡Ahora!".
Ante la orden de Alex, Luna se lanzó al vacío arrojando a gran velocidad las dagas que empuñaba.
En ese instante, las dagas surcaron el aire silbando y, como si poseyeran voluntad propia, volaron ensartando una tras otra las gargantas de los mafiosos.
"¡Guhhhk!".
"¡¿Ack?!".
"¡¿Pero qué diablos...?!".
Un cabecilla de la mafia intentó desenfundar apresuradamente su arma de fuego, pero ya era tarde. El escudo que arremetió de frente le reventó la cabeza con un crujido espantoso, moliéndosela de manera literal.
Aterrizando con porte impecable sobre el cadáver que se desplomaba con un golpe sordo, Alex se dirigió a Ron Ditto:
"Ron Ditto. Quedas arrestado bajo los cargos de complicidad y negligencia en actos terroristas. Te recomiendo cooperar y acompañarnos por las buenas".
"¡¿P-Polis?!".
En el momento exacto en que un alarmado Ron Ditto intentaba conjurar magia a toda prisa:
"Demasiado tarde".
Colándose en su guardia en un abrir y cerrar de ojos, Alex le encajó un brutal golpe de escudo en el plexo solar con todas sus fuerzas.
¡Pum!
"¡¿Ughhh?!".
Y con eso bastó.
La escena quedó neutralizada de un modo pasmosamente anticlimático.
Habiendo bajado con retraso, me rasqué la cabeza ante una situación que ya estaba completamente resuelta.
'¿Acaso no era totalmente innecesario que yo viniera...?'.
"Vaya cosa".
Luna, que para entonces ya se había encargado de rematar a los restos de la banda, se puso las manos en la cintura y comentó:
"¿No fue demasiado fácil?".
Sin embargo, en el instante en que pronunció esas palabras, por alguna razón desconocida, sentí cómo se me erizaba la piel de todo el cuerpo.
Y como si respondiera a mi mal presentimiento, Alex exclamó:
"... No".
"¿Eh?".
"Este sujeto...".
Agarrando al encapuchado por el cuello, se giró hacia nosotros con la mirada desencajada:
"¡Mirándolo bien, no es Ron Ditto...!".
"¡¿...?!".
Fue justo en ese instante.
Acompañado por un estruendo ensordecedor, un destello colosal engulló a Luna justo a mi lado.
¡¡¡KABUUUUUM—!!!
"¡¿Qué...?!".
Ocurrió en una fracción de segundo.
En medio de un aire impregnado de una vibración punzante, giré la cabeza para contemplar el lugar por donde había arrasado el desastre.
"......".
Las instalaciones de la fábrica estaban literalmente reducidas a cenizas. El suelo ardía en llamas.
Y al final de la estela, tal como me temía, yacía su silueta, carbonizada por completo como un pedazo de carbón.
Al presenciar la escena, no pude evitar darme un manotazo en la frente.
... ¡Por eso le advertí que tuviera cuidado!
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• Novela: El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (죄수 부대의 불사자는 착각당한다)
• Autor: Full Draw (풀드로우)
• Traducción: Inmensurable
🪖 \[Fin del reporte de misión — Escuadrón 141\]
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Estás leyendo el capítulo 11 de El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela), un novela. Tras perder a la mujer que cuidó de él en una traición atroz, Kyle consuma su venganza y es condenado al infame Escuadrón 141, una unidad militar penal con una tasa de supervivencia prácticamente nula. Al arrojarse sin… Este capítulo tiene publicado el 23 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El inmortal del escuadrón de prisioneros es malinterpretado (Novela) tiene 30 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.