Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 608 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
A plena luz del día, en las afueras de Glamorne, a orillas del lago Vínculo Estelar.
Dorothy se deslizaba silenciosamente sobre las aguas tranquilas en una pequeña barca, situada justo donde debía proyectarse la sombra de la Luna Nueva. Mientras buscaba la llamada Puerta Sin Sombra, dos de los objetos que llevaba consigo comenzaron a reaccionar.
Uno era un fragmento de jade negro que había obtenido de Ala Marchita, traído originalmente por el famoso explorador Bartolomé del Mar Melancólico en el Este. El otro era el Anillo de Ocultamiento, que le había legado su madre, a quien nunca conoció. Ambos objetos estaban estrechamente vinculados a la fe de la Luna Espejo. Al verlos brillar con una tenue luz plateada, Dorothy los examinó con detenimiento.
“Este fragmento de jade negro… es un tesoro que Bartolomé encontró en el Mar Melancólico. Supuestamente forma parte de algo llamado la 'Corona Lunar'. Según el texto místico fragmentado que dejó caer Ala Marchita, la Corona Lunar es un artefacto clave necesario para cruzar el Mar Melancólico y llegar a la 'Nación de la Noche'. Incluso puede ayudar a la Manada de Caza de Sueños Negros a atravesar la desorientadora zona prohibida creada por el capullo de seda de Panmoth.”
Según sugiere el texto místico de Ala Marchita, la llamada “Corona Lunar” es una especie de llave que elude las restricciones nacidas del poder de la Sombra. Tras portar este fragmento de jade negro, quien lo lleva queda parcialmente protegido de la influencia de las fuerzas místicas de la Sombra. ¿Acaso se trata de una manifestación debilitada del verdadero poder de la llave? ¿Es por eso que reacciona ahora, debido a la Puerta Sin Sombra?
“Y luego está mi anillo de herencia familiar; también está respondiendo. ¿Está resonando con el jade negro? ¿O reaccionando a la propia puerta?”
Dorothy lo meditó en silencio, pero tras un instante, dejó de darle vueltas. La reacción de los dos objetos bastó para confirmar que sus deducciones previas probablemente eran correctas. Su oportunidad había llegado.
Tras una breve deliberación, Dorothy decidió proceder con la prueba. Apretó con fuerza el fragmento de jade negro brillante, respiró hondo y, lentamente, extendió la mano que lo sostenía por encima del borde de la barca, sumergiéndolo en el lago.
Su mano entró en el agua. Removió suavemente, sintiendo las corrientes de abajo, y sus ojos se abrieron ligeramente, un destello de comprensión formándose en su mirada.
“Así que… así son las cosas.”
Retiró la mano y murmuró suavemente. Habiendo confirmado su presentimiento, ahora sabía lo que tenía que hacer.
Para estar segura, Dorothy activó primero un sigilo de Respiración Acuática, golpeándolo contra sí misma. Mientras su efecto se hacía sentir, usó sus marionetas de micro cadáveres y marionetas de cadáveres de aves para inspeccionar los alrededores, asegurándose de que nadie la observara. Una vez segura, se arrastró hacia el borde del bote y se quedó mirando el agua, contemplando su propio reflejo, como si estuviera mirando directamente la sombra invisible de la luna sobre la superficie.
Su expresión se endureció con determinación.
Entonces, con un rápido movimiento, Dorothy saltó de la barca. Con un pequeño chapoteo, se sumergió en el lago. Tras unas pocas ondas, desapareció por completo.
En la barca ahora vacía, solo una marioneta de cadáver permanecía sentada. Al calmarse de nuevo el lago, los reflejos del cielo y la barca volvieron a la calma absoluta. La figura de Dorothy había desaparecido: o bien se había hundido rápidamente en las profundidades del lago, o… se había disuelto por completo al entrar en el agua.
En cualquier caso, bajo la brillante luz del día, el lago Vínculo Estelar permanecía tan sereno como siempre. La breve perturbación había pasado desapercibida para todos, como si nada hubiera ocurrido.
…
Aquí-
Era un reino de silencio y bruma espesa. El cielo estaba completamente negro, la oscuridad lo cubría todo y se extendía hacia el horizonte en todas direcciones.
Las montañas se alzaban imponentes, los bosques densos y frondosos, pero ninguno tenía color. Ni rojo, ni azul, ni amarillo, ni verde; el color no existía allí. Todo en este mundo carecía de matiz, sumido en un estado distorsionado e incoloro bajo un cielo oscuro y sombrío.
Y en este mundo sin color, lo único que conservaba el color era un espejo enorme e irregular.
Brillaba tenuemente, un brillo débil pero real. Rodeado por las cadenas montañosas incoloras, este inmenso espejo centelleaba suavemente, y en su interior fluían innumerables imágenes de colores.
De repente, el espejo comenzó a ondularse. Una pequeña perturbación se extendió por parte de la superficie, intensificándose rápidamente en ondas concéntricas que se expandían. En ese momento, quedó claro: aquello no era simplemente un espejo, sino una lámina de agua, increíblemente lisa e inmóvil.
De la superficie ondulante emergió repentinamente una figura, surgiendo desde su interior y flotando sobre ella.
Era Dorothy, empapada y chorreando agua. Al salir del agua, exhaló profundamente.
Al alzar la vista hacia el cielo oscuro e ilusorio, permaneció suspendida un instante, sumida en un silencioso asombro. Luego activó su Forma de Corriente Fluida, utilizando el control magnético para manipular el metal oculto bajo su ropa y elevarse lentamente fuera del agua, flotando en el aire.
Suspendida sobre aquella superficie perfectamente espejada, Dorothy pudo contemplar con claridad aquel extraño espacio. Observó una vez más los alrededores: las montañas incoloras, los pueblos lejanos, todo completamente desprovisto de color. Entonces susurró.
“¿Así que este… es el reino interior del Lago Vínculo Estelar?”
Bajando la mirada, inspeccionó lo que yacía debajo de ella: un vasto e impecable espejo de agua.
Desde esa posición en el aire, podía ver claramente toda la extensión del agua. Tenía la misma forma que el lago Vínculo Estelar en el mundo real.
Y en la superficie de aquel lago, Dorothy vio algo asombroso: reflejos de cosas que no existían en ese lugar. Mirando hacia abajo, vio el cielo azul, las nubes blancas y el sol brillante, todo reflejado en la superficie del agua. Alrededor de la orilla del lago se veían imágenes espejadas de montañas verdes. En el centro del lago, incluso pudo ver una pequeña barca que flotaba silenciosamente, aunque desde su posición solo alcanzaba a ver su parte inferior.
El reflejo de esta agua era la única fuente de color en todo este mundo incoloro. Más precisamente, eran los colores del mundo real, proyectados a través de la superficie del lago hacia este espacio.
A los ojos de Dorothy, el espejo de agua bajo ella mostraba un mundo completamente distinto: un reflejo invertido del verdadero Lago Vínculo Estelar. Sentía como si estuviera mirando hacia arriba desde el lecho del lago, observando desde la parte inferior de la superficie. Sin embargo, en ese momento, no estaba bajo el agua, sino en un espacio totalmente diferente.
Dorothy sintió como si hubiera entrado en un espejo. La superficie del lago había servido de espejo, y ahora, dentro de este mundo reflejado, todo era un reflejo de la realidad, pero invertido y desprovisto de color. Las cadenas montañosas incoloras que veía eran idénticas a las que rodeaban el verdadero Lago Vínculo Estelar. A lo lejos, incluso pudo distinguir la ciudad de Glamorne, con sus edificios igualmente desprovistos de color. La orilla del lago, donde los habitantes solían pasear, estaba ahora completamente desierta. Si bien Dorothy podía observar esta versión reflejada del mundo a través del lago, nadie en el verdadero Lago Vínculo Estelar podía ver este reino oculto.
“¿Así que este es… el mundo detrás del espejo? ¡Qué extraordinario…!”
Admirando el paisaje que se extendía ante ella, Dorothy murmuró en voz baja. Luego volvió su atención al lago reflejado en el espejo, continuando observando sus detalles más sutiles.
Al observar con más detenimiento, Dorothy notó que, además del reflejo invertido del lago Vínculo Estelar, había ocho pilares de piedra equidistantes alrededor de la superficie del lago, formando un gran círculo. Cada pilar tenía una imagen tallada, y de inmediato, Dorothy reconoció que se trataba de las ocho fases de la luna.
Luna creciente, cuarto creciente, gibosa, luna llena, gibosa menguante, cuarto menguante, creciente menguante… Siete de los pilares mostraban distintas formas de la luna, correspondientes a sus diversas fases. El último pilar, sin embargo, no tenía ningún grabado, simbolizando la luna nueva, el principio y el fin del ciclo lunar. Solo ese último pilar, que representaba la luna nueva, brillaba tenuemente, mientras que los demás permanecían inertes.
Dorothy había emergido en este espacio espejado desde las aguas cercanas a aquel pilar de luna nueva. Parecía que cada uno de los ocho pilares marcaba la ubicación de las puertas de entrada a este reino, y en ese momento, solo la puerta de luna nueva estaba activa.
En el centro del círculo formado por estos pilares se alzaba una imponente estructura de piedra incolora. Parecía como si sus cimientos estuvieran hundidos en el lago espejado, o quizá simplemente flotaba sobre él; su presencia evocaba una extraña sensación de irrealidad.
Fijando la mirada en el enorme edificio incoloro a lo lejos, la expresión de Dorothy se tornó seria. Activó sus poderes y flotó lentamente hacia la estructura, acercándose cada vez más.
Ahora, desde un punto de vista más cercano, Dorothy pudo examinar la arquitectura con mayor detalle. A simple vista, era inconfundiblemente una catedral, y una que mostraba rasgos de la estética de la Iglesia de la Radiación .
Un imponente techo abovedado; muros exteriores reforzados con columnas inclinadas; grandes ventanas dispuestas en filas simétricas; largas columnatas sostenidas por innumerables pilares: este majestuoso edificio fue construido con piedra lisa e incolora, pero su enorme escala le confería una grandeza abrumadora.
La estructura central, una vasta sala principal coronada por una cúpula, era la parte más impresionante de toda la catedral. A simple vista, Dorothy calculó que tenía más de cuarenta o cincuenta metros de altura, incluso mayor que la famosa Catedral de los Himnos de Tivian. Alrededor de la cúpula central se alzaban cúpulas subsidiarias más pequeñas, dispuestas con gran regularidad. Las puertas y ventanas eran todas de arco de medio punto.
Aunque esta catedral incolora guardaba cierto parecido con las catedrales de la Iglesia de la Radiación, en muchos aspectos era bastante distinta. Por ejemplo, la enorme cúpula no era típica de las catedrales de la Radiación, que solían presentar agujas y torres puntiagudas. Esta estructura, por el contrario, se caracterizaba por suaves curvas y un estilo más redondeado.
“¡Por fin lo encontré… Así que este es… el Templo de la Luna!”
Flotando en el aire, Dorothy contempló la vasta e incolora catedral y murmuró suavemente. Después de tanto esfuerzo, por fin la había encontrado.
Tras sobrevolar una vez más la imponente catedral de estilo singular, Dorothy descendió lentamente. Sus pies tocaron el suelo de la columnata al pisar el sendero de baldosas de mármol incoloro, adentrándose en la catedral. Al acercarse a la entrada, las pesadas puertas dobles se abrieron automáticamente, revelando un pasaje al interior del edificio.
Dorothy se detuvo un instante al ver las puertas abiertas de repente, se armó de valor y entró. Su mirada recorrió el lugar, contemplando el vasto interior sin decoración. No se veía ni un solo adorno ni mueble; todo era espartano y desnudo. La estructura entera estaba construida únicamente con piedra incolora.
Dorothy siguió caminando por la catedral. Al poco rato, se abrieron otras puertas ante ella. Lo que había más allá era un espacio mucho mayor que cualquiera que hubiera visto hasta entonces: sin duda, el santuario principal de la catedral, o mejor dicho… su gran capilla.
La gran capilla era de planta circular y se ubicaba bajo una enorme cúpula. Aunque la cámara era inmensa, carecía de cualquier elemento decorativo, creando una sensación de austero vacío. Aparte de unos pocos bancos dispuestos en el suelo, solo había una estatua.
Era la estatua de la Diosa de la Luna Espejo, una que Dorothy ya había visto antes.
Esta estatua se alzaba varios pisos más alta que la que se encontraba en la sede de la Oficina de la Serenidad. Ataviada con una túnica fluida, intrincadamente esculpida para imitar la seda, con una larga cabellera que caía en cascada, la diosa sostenía un espejo singular. Si bien la forma de la estatua era mayor, su pose y estilo eran casi idénticos a los que Dorothy había visto anteriormente, salvo algunas diferencias.
Pero-
Fueron precisamente esas pequeñas diferencias las que hicieron que Dorothy, en el momento en que sus ojos se posaron en la estatua, se quedara paralizada.
Esta era la estatua más completa de la Diosa Luna Espejo que jamás había visto. A diferencia de las mutiladas por el Nido de las Ocho Torres, esta estatua aún conservaba la cabeza intacta. A diferencia de la del Buró de la Serenidad, su rostro estaba preservado.
Y fue ese rostro el que hizo que Dorothy frunciera el ceño profundamente.
Un semblante sereno y pacífico, con los ojos suavemente cerrados y los labios relajados”
El rostro de la diosa era el de una joven tranquila y hermosa.
Y en el momento en que Dorothy lo vio, una extraña sensación de familiaridad la invadió.
Se quedó paralizada en el sitio y, instintivamente, rastreó el origen de esa familiaridad utilizando su extraordinaria memoria.
Y lo que descubrió la dejó boquiabierta, incrédula.
Esa familiaridad no provenía de nadie más.
Surgió de su propia reflexión.
Sí. Por el rostro que veía en el espejo cada día al lavarse y peinarse el cabello.
¡El rostro de la estatua de la Diosa de la Luna Espejo… guardaba un asombroso parecido con el de la propia Dorothy!
La similitud era de al menos setenta a ochenta por ciento.
De no ser por sus características ligeramente más antiguas, serían prácticamente idénticos.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 609
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 608
Estás leyendo el capítulo 608 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.