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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 584 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Sentada en la comodidad de su suite de hotel, Dorothy, recostada en un sillón acogedor, contemplaba el horizonte a través de la visión de una marioneta cadavérica, absorta en la lectura de un texto místico. Tras terminar “La Tragedia de Leicher”, un texto que narra una batalla oscura pero grandiosa y crucial durante la Guerra del Arroyo Lodoso, se dedicó a extraer de él su espiritualidad. Al poco tiempo, había obtenido ocho puntos de Cáliz, una cosecha abundante, sin duda. Tras haber leído los dos mensajes anteriores de Edward, Dorothy ordenó de inmediato a su marioneta cadavérica que comenzara a leer el último mensaje místico que él le había enviado. Su título era Ciudad del Abismo Oscuro. Este texto místico también era una recopilación y análisis de relatos legendarios. Al igual que otros textos que Dorothy había encontrado anteriormente, su autor había investigado un tipo particular de leyenda que circulaba por el Mar de la Conquista: concretamente, una ciudad submarina llamada “Ayam”. Según la descripción del autor, Ayam era una ciudad colosal que yacía bajo las aguas del Mar de la Conquista, en las profundidades del oscuro lecho marino. Circulaban leyendas sobre ella tanto entre los pescadores que habitaban sus alrededores como entre los nativos de las islas. Algunos relatos hablaban de horribles monstruos mitad pez, mitad humano que la habitaban. Todas ellas masculinas, estas criaturas arrebataban el pescado a los pescadores, cazaban animales y humanos a lo largo de las costas, e incluso obligaban a las criaturas terrestres a aparearse con ellas para tener descendencia. Otras versiones, sin embargo, presentaban Ayam de forma muy distinta. En esos relatos, la ciudad no estaba habitada por monstruos marinos aterradores, sino por hermosas sirenas y tritones. Las hembras eran elegantes y encantadoras, los machos fuertes y apuestos, y juntos habían dado origen a una próspera civilización submarina. Se decía que estas sirenas y tritones solían auxiliar a los náufragos y guiar a los perdidos con sus cantos. El autor del texto místico señaló que, si bien estos relatos eran muy diferentes y difíciles de verificar, la existencia de la ciudad de Ayam era casi segura. Sin embargo, aunque la ciudad pudiera ser real, las criaturas que supuestamente la habitaban” monstruos marinos o sirenas” probablemente eran ficticias. La razón era que, en la era actual, prácticamente todas las especies inteligentes no humanas y las criaturas místicas del mundo material ya se habían extinguido. Los registros de civilizaciones establecidas por seres no humanos se remontan a la lejana Segunda Época, e incluso entonces eran civilizaciones marginales. Al autor le resultaba difícil creer que alguna civilización no humana aún sobreviviera en esta Cuarta Época. Dicho esto, especuló que Ayam bien podría haber sido construida por una de esas antiguas razas no humanas, ya que había encontrado una versión arcaica del nombre de la ciudad, una que había sufrido poca evolución lingüística y era altamente incompatible con la fonética humana. Por lo tanto, el autor del texto místico conjeturó que esos relatos” ya fueran de monstruos marinos o seres marinos” eran muy probablemente invenciones de la Iglesia Abisal. Teorizó que la Iglesia podría haber descubierto y tomado el control de esta ciudad submarina, tal vez incluso estableciendo allí su sede sagrada. Sin embargo, lo que obtuvieron o estudiaron en Ayam permaneció en el anonimato. ¿La ciudad submarina de Ayam... construida por una antigua civilización no humana? En efecto... la fonética de su nombre guarda un vago parecido con la lengua abisal... Si tal ciudad existe en este mundo, solo la Iglesia Abisal podría controlarla. Bien podría ser su cuartel general... “Además, otro punto destacable de este texto místico es que hace referencia a civilizaciones establecidas por especies inteligentes no humanas… Todas estas civilizaciones solo se registraron en la Segunda Época, lo que significa que probablemente esa era fue una en la que los humanos coexistieron con otras razas inteligentes no humanas, ¿no? Pero ¿qué provocó la extinción de todas esas civilizaciones no humanas?” Contemplando el nuevo texto místico en manos de la marioneta cadavérica, Dorothy reflexionó en silencio. Aún recordaba cuando, en Igwynt, le había comprado a Aldrich el texto místico sobre los sueños. Aquel libro describía arpías y especies abisales. A lo largo de sus posteriores experiencias extraordinarias, siempre le había resultado extraño no haberse topado jamás con seres tan fantásticos; ahora, por fin, lo comprendía: se habían extinguido en aquel pasado inimaginablemente antiguo. Tras terminar el último texto místico, Dorothy volvió a extraer espiritualidad como de costumbre. De este texto obtuvo 5 puntos de Cáliz y 3 puntos de Linterna. Incluyendo lo que había acumulado previamente, el puntaje actual de espiritualidad de Dorothy era de 28 puntos de Cáliz, 16 puntos de Piedra, 50 puntos de Sombra, 22 puntos de Linterna, 31 puntos de Silencio y 50 puntos de Revelación. Acabo de conseguir 17 puntos de Cáliz de golpe, alcanzando el objetivo al instante. Estos textos místicos que me dio Edward eran muy potentes. Ahora mismo, solo me faltan Piedra y Linterna. Cuando llegue a Tivian, tendré que buscar la forma de compensarlo. Otro aspecto importante a tener en cuenta es que, tras mi avance, la espiritualidad empleada para dicho avance desaparecerá. Si posteriormente me enfrento a una crisis y no cuento con suficiente espiritualidad, será un verdadero problema. Por lo tanto, si es posible, debería acumular una mayor cantidad de los atributos principales que ya han alcanzado el umbral, por si acaso. Tras terminar de leer, Dorothy reflexionó para sí misma. Luego, después de tomar otro sorbo de café, se levantó de su asiento, se estiró con desgana y se acercó a la ventana. Tras contemplarla un instante, murmuró para sí misma. “Bueno, ya es hora de que regrese…” … Costa oriental del Reino de Pritt, Tivian. A plena luz del día, en la calle Silver, en el distrito oriental de Tivian, las calles bullían de gente y carruajes circulaban sin cesar. Entre la bruma, un joven vestido con camisa y chaleco, lleno de vitalidad, paseaba por la acera, contemplando con aire despreocupado el paisaje urbano. Mientras masticaba un caramelo blando, Gregor caminaba tranquilamente por las calles. Últimamente, casi todos los fines de semana, encontraba tiempo para visitar esta zona, ya fuera para comprar y vender o simplemente para relajarse. Como hacía tiempo que no hacía horas extras, esto se había convertido en una rutina semanal para él. Con una guía de pesca que acababa de comprar en un puesto callejero, Gregor siguió mirando los escaparates, buscando algo que le llamara la atención. Se detuvo frente a una tienda de ropa infantil, atraído por los bonitos vestidos del escaparate. Pensó en comprar uno para regalárselo a su hermana por su cumpleaños, aunque fuera con retraso, cuando volviera. Pero entonces dudó: Dorothy ya tenía catorce años. No estaba seguro de si aún podría usar ese tipo de ropa. “Mmm… probablemente no debería comprarlo así sin más. Si resulta ser demasiado pequeño, sería un lío. Debería esperar a que Dorothy vuelva y llevarla de compras yo misma para que se pruebe la ropa. Pero el problema es… ¿cuándo volverá?” Gregor, mirando la ropa de los niños en el escaparate, reflexionó en silencio. Su hermana llevaba más de medio año estudiando en el extranjero y no había señales de que fuera a regresar. Si no fuera por los telegramas que le enviaba con regularidad para avisarle de que estaba bien, ya estaría muy preocupado. “Espero que vuelva pronto a casa…” Con ese pensamiento, Gregor apartó la mirada del escaparate y siguió caminando calle abajo. Tras pasar un cruce, giró hacia una calle más tranquila y avanzó despacio, dirigiendo disimuladamente la mirada hacia los locales de enfrente, observando en silencio el estado de los comercios. Mientras caminaba, la mirada de Gregor se entrecerró de repente y su expresión relajada se ensombreció. Se detuvo en silencio y giró hacia el otro lado de la calle, fijando la vista en una tienda en particular; parecía ser una tienda departamental recién inaugurada. Gregor se quedó allí un instante mirando la tienda, luego avanzó, cruzó la calle y entró. Dentro, vio a unos pocos clientes dispersos mirando los productos y, detrás del mostrador, a un tendero algo regordete y con bigote leyendo un periódico. Una vez dentro, Gregor paseó con aire despreocupado, examinando la mercancía en los estantes. Luego se dirigió al mostrador y llamó. El dependiente levantó la vista del periódico y, al ver a Gregor, se detuvo con una leve sorpresa. “Jefe… ¿tiene usted algo de seda roja Dauren?” Preguntó Gregor con tono normal. Al oír esto, el tendero salió de su ensimismamiento. Tras un instante de reflexión, respondió. “¿Tela de seda roja, eh…? Tengo algo. Pero no sé si es la seda roja chamánica Dauren que buscas. ¿Qué te parece si vienes conmigo y echas un vistazo?” Dicho esto, el tendero se levantó. Tras indicar a un dependiente cercano que vigilara la tienda, se giró y se dirigió al almacén. Gregor lo siguió y, tras recorrer algunos pasillos, entraron en una habitación estrecha y con poca luz. Una vez dentro, el tendero cerró la puerta tras de sí y se volvió hacia Gregor, que ya se había sentado. “Señor Adelin, por fin ha llegado…” El tendero se dirigió respetuosamente a Gregor mientras se acercaba. Gregor respondió con una leve sonrisa. “Ha pasado mucho tiempo. ¿Sigues usando el nombre de Donald?” “Sigo aquí, sigo aquí… Esos Perros Negros no han notado nada por aquí, así que no ha habido necesidad de cambiar de identidad. Cambiar de nombre de repente causaría complicaciones” dijo el tendero” Donald” con una sonrisa. Llevaba varios días esperando a Gregor. A principios de año, tras el intento de asesinato del duque Barrett, el Nido de las Ocho Agujas se retiró de Tivian para evitar problemas. Donald, quien había servido de enlace con Gregor dentro de la organización, se encontraba entre ellos. Antes de partir, le dijo a Gregor que, una vez que la situación se calmara, regresarían a Tivian y Donald retomaría su papel de enlace. Ahora que el Nido de Ocho Torres había regresado, Donald había dejado un cartel en una pared del camino habitual de Gregor al trabajo, indicándole que se encontraran en el lugar acordado: esta misma tienda. Al ver el cartel, Gregor había empezado a pasar por allí “casualmente” durante sus vacaciones para ver cómo estaba. Hasta ahora, siempre había estado cerrada. Hoy, por fin, estaba abierta. Para minimizar el riesgo de que una Araña Facial cayera en manos de la Oficina de la Serenidad, el Nido de los Ocho Pirineos no le había asignado una a Gregor, su “topo”. En su lugar, establecieron un contacto a través de Donald. Ahora que el Nido había regresado a Tivian, habían decidido reactivar esta línea de contacto. “¿Ya… hemos empezado a regresar?” Gregor preguntó en voz baja, con tono solemne. “Sí” respondió Donald sin dudar. “Los despliegues de la organización están regresando gradualmente a Tivian. El peligro ha pasado y estamos reiniciando las operaciones aquí.” “¿Reanudar las operaciones… significa que… va a volver a ocurrir algo como el incidente de Barrett?” preguntó Gregor con gravedad. “De eso no estoy seguro” respondió Donald. “Una operación de la magnitud del asesinato del duque Barrett” a menos que nos involucre directamente” no sería algo de lo que nos informarían. Igual que la última vez, no sabíamos nada de antemano.” “Pero lo que sí puedo confirmar es que el principal objetivo de la organización aún no es Tivian. Sin embargo, eso irá cambiando gradualmente. Por ahora, nuestra labor consiste en realizar trabajos preliminares aquí: eliminar obstáculos y sentar las bases para futuras acciones importantes.” Donald bajó la voz al hablar, y Gregor hizo una pausa antes de continuar. “Por lo que dices… ¿ya tengo una nueva misión?” “En efecto. La organización tiene una nueva misión para usted. Lord Adelin, usted conoce a Misha Devonshire, ¿verdad? “preguntó Donald en voz baja. Gregor entrecerró ligeramente los ojos. Luego respondió. “Misha Devonshire… la hija mayor de la familia Devonshire, Caballero Real, ayudante de confianza del Príncipe Harold… y también mi superiora directa en la Oficina del Perro Negro. Por supuesto que la conozco. He realizado numerosas misiones con ella en los últimos seis meses. Es extremadamente capaz: una mujer dura y arriesgada. Así que… ¿ha llamado la atención de sus superiores?” Sí… tal como dijiste, es muy capaz. Según información de inteligencia de arriba, parece haber percibido algo crítico sobre la presencia de la organización dentro del Buró y ha comenzado su propia investigación privada. La organización ha intentado interferir, pero su terquedad superó todas las expectativas. Se ha convertido en un problema para nosotros… Donald dijo en voz baja. Gregor respondió en voz baja. “Entonces… ¿vamos a contener este problema… o…” “No hace falta contenerla. Elimínenla por completo.” “dijo Donald con firmeza. Gregor hizo una breve pausa. Luego Donald continuó. “La sede central ha llegado a la conclusión de que esta Misha supone el riesgo de convertirse en otra Barrett. Por lo tanto, hay que ocuparse de ella cuanto antes. Y puesto que usted, Lord Adelin, es su subordinado en el Buró, esta tarea le corresponde a usted.” Gregor negó con la cabeza en silencio. “¿Yo? Eso será difícil… Claro, puedo acercarme a ella. Pero ella es Ceniza Blanca, y yo solo soy Tierra Negra. Eso sería un asesinato entre rangos diferentes. Incluso con el factor sorpresa, la probabilidad de éxito es increíblemente baja.” “Eso no es problema, señor. El cuartel general dijo que encontrarán la manera de crearle una oportunidad, un momento perfecto para atacar a la mujer de Devonshire. A cambio, debe facilitarnos su agenda para los próximos días. Nos prepararemos en consecuencia y llevaremos a cabo un despliegue preciso para asegurar su eliminación rápida. La organización le brindará todo el apoyo necesario en esta operación. “Señor Adelin, el cuartel general lo ha dejado claro: si esta misión tiene éxito y ella es eliminada sin dejar rastro, entonces harán los arreglos para que usted herede su puesto en la Oficina. Será ascendido oficialmente y ascenderá a Ceniza Blanca.”
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 584

Estás leyendo el capítulo 584 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.