Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 575 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En el Paisaje Onírico, en lo profundo del extenso bosque, incontables árboles imponentes se extendían hasta el infinito. Sus densas copas cubrían el cielo, sumiendo todo el bosque en una penumbra tenue y sombría. De las ramas de estos árboles ancestrales pendían innumerables capullos blancos de sueños, y entre las ramas flotaban burbujas de recuerdos radiantes, con destellos iridiscentes. En el suelo del bosque, flores oníricas brillantes y hierba luminosa se mecían suavemente en la quietud.
En medio de un amplio claro, una colosal polilla, de aspecto onírico, yacía ahora extendida y debilitada. Varios fragmentos de sus enormes alas marchitas colgaban débilmente sobre el suelo. Su cuerpo y abdomen hinchado estaban plagados de horribles laceraciones. Un tercio de sus numerosos tentáculos había sido arrancado. Hilos de sangre etérea fluían de sus heridas.
“¡Uf… uf…”
Dentro del cuerpo herido de la pseudopolilla, donde debería estar su cabeza, se encontraba Ala Marchita en forma onírica, jadeando, con el rostro aún atormentado por el miedo. Tras luchar desesperadamente, por fin había escapado de Moncarlo, de la implacable persecución de Edward, un veterano y poderoso guerrero de rango Carmesí. Sin importar su estado actual, sobrevivir a semejante prueba era un logro del que podía enorgullecerse como Beyonder.
“¡Uf!... ¿Por qué? ¿Por qué ese viejo loco de Edward me persiguió de repente? ¿Diciendo que le robé algo? ¡Qué chiste!... Si de verdad quisiera el Talismán de la Luna Negra, no lo habría puesto en subasta...”
Mientras jadeaba, Ala Marchita pensó con rabia. Junto a un alivio persistente, su corazón se llenó de confusión. No entendía por qué Edward lo había atacado con tanta agresividad. ¿Acaso Moncarlo no era una ciudad abierta? No había hecho nada para provocar a ese viejo pirata.
“No… algo no cuadra en todo esto… Ese viejo chiflado parecía furioso, incluso irracional. Debe de haber perdido algo importante. Y durante la búsqueda, me encontró y decidió que yo era el ladrón…”
“Lo que significa que definitivamente hay una tercera persona involucrada. Alguien utilizó algún método para provocar un conflicto entre Edward y yo para su propio beneficio. Ambos fuimos manipulados…”
Tras escapar finalmente del combate, Ala Marchita tuvo tiempo para analizar los extraños sucesos de la noche. Y cuanto más pensaba, más sospechosa le parecía la última serie de explosiones: las que lo habían salvado.
“Esas explosiones finales que destruyeron a las serpientes de agua no fueron mías, y no pudieron haber venido de Edward, quien hizo todo lo posible por detenerme. Debieron ser orquestadas por esa tercera persona. Primero nos enfrentaron a Edward y a mí, luego me ayudaron a escapar… lo que significa que su verdadero objetivo es…”
Sus pupilas se dilataron de repente. Al comprender, el miedo le invadió el pecho. Ahora que entendía el verdadero objetivo del misterioso manipulador, decidió de inmediato abandonar ese lugar y regresar a un sitio verdaderamente seguro.
Sin tiempo que perder, concentró toda su energía en ordenar a la polilla que absorbiera los Capullos Oníricos vivientes almacenados en su abdomen, con la intención de extraer hasta la última gota de nutrientes para regenerar rápidamente su cuerpo antes de huir. La polilla había estado acumulando estos capullos precisamente para emergencias como esta.
Pero apenas unos instantes después de iniciado el proceso de absorción, algo salió mal.
El abdomen hinchado de la pseudopolilla comenzó a retorcerse de forma irregular. Tras unas extrañas convulsiones, se hinchó drásticamente de un lado. Ala Marchita sintió una violenta perturbación en su flujo espiritual.
“¡¿Qué?! Esto es…”
Antes de que pudiera comprenderlo, el bulto hinchado en el costado de la polilla explotó. Un torrente de sangre ilusoria y Capullos Oníricos brotó, y de su interior emergió una gigantesca cabeza de dragón, cubierta de escamas blindadas, coronada con feroces cuernos, con dientes afilados como navajas y crestas dentadas.
“¡¡RUGIDO!!”
El bramido del dragón sacudió todo el bosque. Los árboles altísimos temblaron, los capullos de sueños suspendidos se balancearon y las burbujas de recuerdos flotantes se hicieron añicos. Bañado en sangre espectral brillante, el dragón surgió del abdomen de la polilla. Tras su cabeza, desplegó enormes alas. Sus garras aladas y colmillos afilados desgarraron salvajemente el ya frágil cuerpo de la polilla, con mucha más eficacia que las serpientes de agua de Edward.
En un abrir y cerrar de ojos, más de la mitad del abdomen de la pseudopolilla quedó destrozado. La enorme forma del dragón emergió por completo, y la pseudopolilla dejó escapar un grito silencioso de agonía. El dolor insoportable recorrió la forma onírica de Ala Marchita, haciéndolo aullar incontrolablemente.
“¡¡AAAAHHH!! ¿¡UN DRAGÓN!? ¿¡POR QUÉ!?”
Con los ojos y la boca desorbitados por la angustia y la incredulidad, Ala Marchita gritó. Pero no se rindió. Aferrándose a la esperanza, obligó a la pseudopolilla” a la que le faltaba la mitad del vientre” a batir las alas e intentar escapar.
Pero el dragón, mucho más aterrador que las creaciones de Edward, no permitiría que su presa escapara. En el instante en que la pseudopolilla alzó el vuelo, el dragón le atrapó el ala con su garra. Ala Marchita dirigió sus zarcillos hacia abajo en represalia, pero estos golpearon las escamas pétreas del dragón sin ningún efecto.
El dragón volvió a actuar. De un solo movimiento, arrancó la polilla del suelo y le destrozó las alas. La polilla se retorció en una agonía muda, intentando defenderse con sus tentáculos, pero el dragón los mordió y se los arrancó sin piedad.
No mostró piedad. Con garras y dientes, el dragón desmembró a la pseudopolilla con brutal eficacia. En aquella agonía insoportable” física y mental” el espíritu de Ala Marchita comenzó a desmoronarse. Su alma y su consciencia, ligadas a la polilla, fueron destrozadas junto con ella.
Una vez finalizada la espantosa matanza, los fragmentos del cuerpo de la pseudopolilla comenzaron a desvanecerse del suelo del bosque, junto con el cuerpo onírico de Ala Marchita. Al disolverse ambos en la nada, solo quedó el dragón en pie.
El claro estaba ahora salpicado de motas de luz violeta y plateada, y dispersas entre ellas, varias burbujas de memoria azules brillaban débilmente.
Además de las motas brillantes y las burbujas de memoria, había dos objetos ilusorios flotando en el aire: una esfera hueca con intrincados grabados y un fragmento de jade negro. Aparte de estos, un montón disperso de Capullos Oníricos se desvanecía lentamente. Al ver la escena ante ella, la voluntad que habitaba en la forma del dragón” Dorothy” dejó escapar un leve suspiro de alivio.
“¡Uf… Por fin se acabó! Como era de esperar, una vez que uso esta forma de imitación de dragón, todo se vuelve mucho más sencillo. Sueño Negro es realmente la facción de culto más fácil de derrotar para mí.”
“Mientras pueda alcanzar las coordenadas del Paisaje Onírico de la pseudopolilla, incluso un miembro de rango Carmesí de Sueño Negro puede ser derrotado directamente. Vencer al enemigo en su propio terreno... eso debe ser lo que significa.”
Dorothy reflexionó mientras observaba la escena. Cuando el pequeño zorro le reveló que su oponente esta vez sería un guerrero de rango Carmesí de Sueño Negro, ya había ideado una estrategia: localizarlo, expulsar a su simbionte pseudopolilla, dejar que la polilla capturara su Capullo Onírico, seguirlo hasta las coordenadas del Paisaje Onírico y luego usar la mimetización de dragón para destruirlo, tal como lo había hecho en Navaha.
La parte más difícil del plan consistía en encontrar y expulsar a la pseudopolilla de Ala Marchita en Moncarlo. Por suerte, gracias a Edward y a la Iglesia Abisal, ese obstáculo se superó. Edward se había esforzado al máximo para localizarlo y obligarlo a actuar. Lo único que Dorothy tenía que hacer era asegurarse de que la capturaran.
Para ello, Dorothy utilizó las Marcas de Marioneta que Vania Chafferon había dejado en los guardias de la ciudad de Moncarlo. En el puerto, atacaron a la pseudopolilla fugitiva con balas espirituales que Dorothy había adquirido en el mercado negro de Moncarlo. Esto le dio a Alas Marchitas la falsa impresión de que los hombres de Edward no habían sucumbido todos a la hipnosis y seguían atacándolo, lo que lo impulsó a tomar represalias recolectando Capullos Oníricos de los guardias.
Entonces, Dorothy se disfrazó de guardia de la ciudad y se precipitó al lugar, permitiendo que Ala Marchita también se apoderara de su capullo, llevando así su Capullo Onírico al Paisaje Onírico junto con la pseudopolilla.
Para mayor seguridad, había dejado su cuerpo inconsciente al cuidado de Neftis, quien ahora podía realizar posesión corporal, por lo que nada saldría mal en el aspecto físico.
Ahora, Ala Marchita y la pseudopolilla habían desaparecido. Dorothy había logrado su objetivo. Era hora de limpiar el campo de batalla.
Su atención se centró primero en los dos objetos oníricos que flotaban. Con una concentración absoluta, los atrajo hacia sí. Flotaron hasta las garras de su forma de dragón, donde los examinó con detenimiento.
“Así que este... es el objetivo principal: el Incensario de Escamas Oníricas... Y esto... si no recuerdo mal, es el Talismán de la Luna Negra de la segunda parte de la subasta. Parece que este era el verdadero objetivo de Ala Marchita al venir a Moncarlo. Como acabó en sus manos, debió de arrebatárselo con sus tentáculos mientras huía.”
Aparte de estos dos, no llevaba nada más consigo: ni objetos de almacenamiento, ni sigilos, y desde luego ningún otro objeto místico. No era precisamente el arsenal que cabría esperar de un rango Carmesí. Probablemente debido a su estado onírico. El pequeño zorro mencionó que, si bien el Incensario de Escamas Oníricas puede onomatizar objetos físicos, para todo aquello que no pertenezca al sendero de las Sombras, drena espiritualidad adicional, los vuelve extremadamente frágiles, inservibles y fácilmente destruidos incluso por un golpe accidental. Dado que el reino onírico no es su mundo interior natural, transmitir personas u objetos a través de él siempre conlleva estos problemas.
“Así que, después de ensoñar consigo mismo y estar enredado con Edward y sus serpientes de agua durante tanto tiempo, y luego de que yo le diera una paliza… todos sus objetos espirituales y de Sombra onírica de menor rango debieron ser destruidos. Solo estos dos sobrevivieron. Una lástima, pero al menos conseguí lo que vine a buscar, y algo más.”
Pensando esto, Dorothy dirigió su mirada al Talismán de la Luna Negra. Ala Marchita había viajado hasta Moncarlo para conseguirlo y había perdido la vida por él. Se preguntó qué habría planeado para él. ¿Qué importancia tendría ese objeto para Sueño Negro?
“En cualquier caso, vale una fortuna; se vendió por diez mil libras en la subasta. No pierdo nada quedándomelo.”
Con ese pensamiento, incorporó el Incensario de Escamas Oníricas y el Talismán de la Luna Negra a su forma de mímica. Como aún estaban en forma onírica, no le servían de nada en ese estado. Tendría que entregárselos al pequeño zorro más tarde, quien podría hacer que la Facción Mariposa los devolviera a su forma física. Entonces sí serían útiles.
Tras guardar los dos objetos místicos, Dorothy centró su atención en el campo de brillantes motas violetas y plateadas. Sus ojos se iluminaron y una oleada de alegría la invadió.
“Ah… La espiritualidad del reino de los sueños. Esta vez no me lo perderé…”
Sonrió al recordar que ya había visto esas motas antes, pero que no sabía qué eran. En aquel entonces, las había ignorado por completo. No fue hasta el incidente de Navaha, cuando accedió a los recuerdos a través de la burbuja de memoria de un miembro de Sueño Negro, que se dio cuenta de que en realidad eran puntos de espiritualidad. ¿Perderse la gota de una pseudopolilla? Sintió que había perdido una fortuna.
Por suerte, gracias a Navaha, ya dominaba el Método del Cazador de Sueños, que le permitía absorber la espiritualidad del reino onírico. Esta vez, no se iba a perder nada.
Concentrando su mente, comenzó a lanzar el hechizo Cazador de Sueños mediante su mimetismo de dragón. A medida que su voluntad se expandía, las dispersas motas de luz plateada se elevaron en el aire y giraron hacia ella, fusionándose con su cuerpo. Las motas violetas, sin embargo, se atenuaron gradualmente hasta desaparecer.
Las gotas plateadas de la polilla eran tan abundantes que cubrían el suelo del bosque. Dorothy tuvo que moverse para recogerlas todas, flotando de un lugar a otro como una aspiradora. Al cabo de un rato, absorbió hasta la última gota, se palmeó la sólida barriga de dragón y dejó escapar un eructo simbólico.
“¡Eructo! Gracias por la comida...”
Toda la espiritualidad de las Sombras liberada por la pseudopolilla de rango Carmesí había sido consumida por Dorothy. Su reserva interna de Sombras había alcanzado un máximo histórico. Su capacidad, limitada a 50, se había llenado por completo, igualando ahora su reserva de 50 Revelaciones. De no ser por ese límite, podría haber absorbido aún más.
Recibir tanta espiritualidad de golpe fue algo nuevo para Dorothy desde que se convirtió en una Beyonder. Estaba encantada.
“¡Maldita sea… ¡Tengo el tanque de Sombra lleno! ¡Eso sí que es el verdadero valor de una criatura mística de rango Carmesí! Con tanta Sombra, no tengo que preocuparme de que nadie intente adivinarme; ni siquiera un obispo Linterna de alto rango podría detectarme por un buen rato…”
Energizada por la enorme infusión, dirigió entonces su mirada hacia las motas violetas que se desvanecían.
“Esas motas violetas… deben ser la espiritualidad de la Revelación. El Paisaje Onírico se compone inherentemente de Sombra y Revelación. Pero ¿por qué el Método del Cazador de Sueños no puede absorber la Revelación? ¿Se ha perdido el método para ello? ¿O es algo más…?”
Dorothy reflexionó un instante, pero no le dio mayor importancia. Al fin y al cabo, la Revelación nunca había sido algo que le faltara.
Luego recuperó dos burbujas de memoria azules y observó los Capullos Oníricos dispersos, liberados de la pseudopolilla. Estos capullos, liberados de su prisión, se desvanecían lentamente, regresando a sus lugares correspondientes en el Paisaje Onírico. Algunos sanarían y despertarían; otros, exhaustos, jamás se recuperarían, al igual que aquellos que Dorothy había visto en el pabellón psiquiátrico de Navaha.
Entre los capullos oníricos, divisó el suyo. Casi había desaparecido, ya era prácticamente invisible. Como lo habían capturado hacía poco y no lo habían vaciado, se mantenía sano y regresaba rápidamente. Los que se habían extraído secos tardaban en regresar, si es que lo hacían.
“Van a regresar… Yo también debería ir.”
Dicho esto, Dorothy esperó a que su propio Capullo Onírico desapareciera por completo; entonces comenzó el ritual para devolver su forma mimética al capullo.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 575
Estás leyendo el capítulo 575 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.