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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 569 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
El tiempo transcurrió velozmente una vez más, y otro día llegó y se fue. Al ocultarse el sol tras el horizonte occidental, la noche cayó sobre Moncarlo. Como siempre, la ciudad no se aquietó con la llegada de la noche; al contrario, cobró vida de una forma distinta. Al caer la noche, las bulliciosas calles de Moncarlo permanecían brillantemente iluminadas, y el Teatro Wavewhirl, en el centro de la ciudad, estaba particularmente concurrido y animado. En el límite de una amplia intersección, el imponente edificio del teatro se alzaba majestuoso. Guardias custodiaban ambos lados de sus puertas abiertas de par en par. Carruajes se detenían a lo largo de la calle, de los cuales descendían hombres y mujeres elegantemente vestidos de diversas etnias, pisando suntuosas alfombras mientras conversaban y reían camino a la entrada del teatro. A primera vista, parecía que estaban allí para una gran obra, pero los carteles en el exterior del teatro no anunciaban ninguna función. Lo que estaba a punto de suceder dentro no era una obra de teatro ni un evento convencional, sino una gran subasta. Moncarlo, antaño refugio de piratas, había congregado a asaltantes de todos los mares. Estos traían consigo tesoros exóticos, que intercambiaban y exhibían ante los codiciosos mercaderes que se reunían para especular. Alardeando de su botín, subastaban públicamente lo que habían capturado, utilizando precios exorbitantes para ostentar su riqueza y poder. Así nació la industria de subastas de Moncarlo. Aunque los ruidosos piratas habían desaparecido hacía siglos, el comercio de subastas persistía. Buscadores de tesoros del norte de Ufiga, ladrones notorios de las principales ciudades del continente, funcionarios corruptos que revendían reliquias robadas y sociedades clandestinas turbias: todos necesitaban un canal para blanquear mercancías y transformar su “trabajo” en ganancias reales. Estas necesidades dieron origen a diversas industrias de Moncarlo, entre ellas el floreciente mundo de las subastas. Hoy, legales e ilegales, mundanos y místicos, desde debajo de la tierra y sobre ella, tesoros de toda la región del Mar de la Conquista fluían hacia Moncarlo, trayendo consigo un suministro constante de mercancías y atrayendo a especuladores y coleccionistas de todas las naciones en busca de su botín. El Teatro Wavewhirl fue una de las casas de subastas más antiguas de Moncarlo. Hace mucho tiempo, cuando Moncarlo aún era una ciudad pirata, el edificio originalmente servía como lugar de encuentro para prostitutas y mujeres esclavizadas que actuaban para los piratas. Pero, al haber pocas construcciones adecuadas en aquella época, se adaptó para subastas fuera del horario habitual. Aunque Moncarlo había cambiado drásticamente desde entonces y la parte original del teatro se separó, el nombre de “Teatro Wavewhirl” se mantuvo. El Teatro Wavewhirl estaba a punto de acoger una nueva subasta a gran escala. El público y los coleccionistas, que se habían preparado durante días, empezaban a llegar, y nadie atraía más la atención que la recién llegada Vania, la monja de la que más se hablaba en Moncarlo. Caminando sobre una suave alfombra, Vania, vestida con un hábito blanco de monja y flanqueada por sus caballeros de paisano, se dirigía con paso firme hacia la sala de subastas. A su paso, dignatarios bien vestidos se acercaban para saludarla y entregarle tarjetas de visita. Numerosos reporteros intentaron acercarse con sus libretas, pero los guardias que custodiaban la alfombra se lo impidieron. Enormes cámaras, instaladas a ambos lados del pasillo, disparaban flashes bajo las órdenes de los camarógrafos, llenando el aire con el olor a pólvora quemada. Bajo la luz cegadora, Vania avanzó con una sonrisa serena, saludando a quienes se acercaban. Como acto público más importante de su visita a Moncarlo, esta subasta exigía su presencia. Naturalmente, muchas personas de la alta sociedad habían elegido este momento para dejarse ver y causar buena impresión. Finalmente, tras un lento avance, Vania entró en la sala. Ante sus ojos se alzaba un grandioso teatro ricamente decorado, incluso más grande que el Teatro Ascendente de Tivian, y de planta circular en lugar de en forma de abanico. En el centro se extendía un gran escenario circular, rodeado de gradas inclinadas. Sobre este se elevaban palcos VIP escalonados, cada uno con una excelente visibilidad. El escenario central permanecía vacío por el momento, mientras que las butacas a su alrededor ya estaban llenas. Guiados por un acomodador, Vania y su séquito subieron las escaleras que bordeaban el teatro hasta llegar a su palco reservado, donde se acomodaron. Vania, con un leve suspiro de alivio al sentarse en el sofá, echó un vistazo al animado recinto antes de cerrar los ojos y murmurar para sí misma. “Ya estoy en el palco, señorita Dorothy. ¿Está usted también aquí en el recinto?” “Mi cuerpo real aún no está aquí. Lo que encontrarán en el pasillo es una de mis marionetas. Está en la caja número 23; miren cinco cajas en diagonal a su derecha…” La voz de Dorothy resonó en su mente. Siguiendo sus indicaciones, Vania abrió los ojos y miró en esa dirección, donde vio a un joven apuesto y bien vestido de pie junto a la ventana de un palco, saludándola desde el otro lado de la barandilla. Al verlo, Vania se relajó un poco, aunque su tono aún denotaba cierta preocupación. “Señorita Dorothy… ¿de verdad hay tres Crimsons aquí ahora mismo? Hay tanta gente… si algo sale mal…” “No se preocupen. Si algo sale mal, este lugar no permanecerá tan animado por mucho tiempo. Aunque tres Crimsons suenen intimidantes, no están del mismo lado. Si manejamos las cosas bien, no debería haber problema. Concentrémonos en la subasta por ahora.” “No hay que preocuparse demasiado. Recuerden: esta operación también tiene como objetivo frustrar el plan de la Iglesia Abisal… para la estabilidad del Mar de la Conquista.” La voz de Dorothy la tranquilizó. Recordándose a sí misma que estaba luchando contra una secta, Vania se calmó y esperó pacientemente a que comenzara la subasta. … Mientras tanto, al otro lado del recinto, en otro palco, Edward, envuelto en una bata de algodón y sujetando un bastón con ambas manos, permanecía sentado en silencio en un sofá. Unos guardias corpulentos lo rodeaban. Su rostro demacrado y envejecido mostraba una expresión sombría mientras observaba en silencio el bullicioso recinto, como si buscara algo. Sin previo aviso, el gobernante de Moncarlo había acudido en secreto a la subasta. No muy lejos de él se encontraba Tonic, calvo y ataviado con una túnica, sonriendo mientras esperaba. “¿Cuándo es el momento que Escamaespada mencionó para el intercambio?” Edward miró a Tonic y preguntó con tono severo. Tonic respondió con respeto y calma. “Por favor, tenga paciencia, capitán Edward. Lord Escamaespada solo le ha ordenado que asista a la subasta. El intercambio se realizará en un momento específico de la misma. Cuando llegue ese momento, nos avisará de nuevo. Si cumple con su parte, honraremos nuestra promesa. “Por supuesto… permítame recordárselo una última vez, capitán Edward: no intente localizar por la fuerza a Lord Escamaespada. Si él percibe su detección mística, todo el acuerdo quedará anulado. “…” Edward no respondió. Simplemente fulminó con la mirada a Tonic y luego volvió la vista al lugar. … En otra parte del salón, dentro de un palco superior, un hombre blanco, de cabello bien peinado y barba castaña, vestido con un esmoquin negro, permanecía de pie junto a la barandilla. Con mirada altiva, escudriñó en silencio el vasto recinto, con los ojos fijos en el palco de la delegación de la Iglesia de Moncarlo. Mientras observaba, sus dedos jugueteaban con el anillo envuelto en una serpiente que llevaba en la mano. Detrás de él permanecían varios asistentes en silencio. … En otro palco, unos pisos más abajo, un hombre pálido y demacrado, vestido con una túnica gris y con profundas ojeras, permanecía sentado solo en su silla. Su mirada se desviaba ocasionalmente hacia el pasillo y, de vez en cuando, se detenía en el reloj de pared dentro del palco. Mientras miraba la hora, negaba levemente con la cabeza. A juzgar por su expresión, estaba calculando, esperando algo. “Todavía no es el momento…” … Finalmente, con todos los invitados sentados, se cerraron las puertas principales del teatro y la orquesta junto al escenario comenzó a interpretar una suave melodía. La música resonó en el amplio recinto, anunciando a todos que la subasta estaba a punto de comenzar. El salón, antes bullicioso, quedó en silencio al instante. Una vez que reinó el silencio en la sala, el suelo del escenario central se abrió lentamente y un elegante subastador emergió de la plataforma elevadora oculta. Al llegar a la superficie, extendió los brazos y proclamó a viva voz. “¡Damas y caballeros! ¡Coleccionistas y conocedores de todo el mundo! ¡Amantes de tesoros únicos! ¡Buenas noches y bienvenidos a Moncarlo! ¡Bienvenidos a la Noche de las Curiosidades!” Al oír su voz, el público estalló en un aplauso entusiasta. Cuando cesaron los aplausos, el presentador continuó con su discurso de apertura, presentando el evento y marcando la pauta. Una vez concluidas las formalidades, anunció el inicio oficial de la subasta. “¡Muy bien! Basta de charla; estoy seguro de que todos están ansiosos por comenzar. Ahora les presentamos nuestro primer tesoro de la noche: ¡El artículo número uno, la urna con asa de jade Lathia!” Con sus palabras, la plataforma elevadora se activó de nuevo. Un pequeño pedestal emergió de debajo del escenario, sosteniendo una urna de plata adornada con incrustaciones de jade. “Este exquisito recipiente de plata perteneció en su día a la familia Lathia de Castia, que gobernó la región suroccidental de Castia hace trescientos años…” El anfitrión, con entusiasmo, se lanzó a presentar el primer artículo, detallando su procedencia, artesanía, valor artístico e importancia histórica. Una vez finalizada la descripción, anunció el precio de salida. “...Encontrarán más detalles en los catálogos que les hemos facilitado, así que no me extenderé más. El precio de salida de esta joya es de 8.000 liras, con incrementos mínimos de puja de al menos 1.000 liras. ¡Que comience la subasta!” Con ese anuncio, la subasta de la noche comenzó oficialmente. Entre un coro de pujas y paletas alzadas, el precio del primer artículo subió constantemente, cerrando finalmente en una suma de varios cientos de libras, un precio ya elevado para artículos comunes. Un artículo tras otro, segundo, tercero, y más allá. Con cada golpe del martillo del subastador, resonaban los aplausos. Diversas reliquias y obras de arte se vendieron a precios exorbitantes a distintos compradores. El ambiente alcanzaba cotas de euforia cada vez que se realizaba una puja récord. Finalmente, conforme avanzaba el tiempo y la subasta llegaba a su punto medio, otro artículo fue subido al escenario: un collar con un emblema sagrado. Artículo n.º 12: ¡El Collar de la Santa Madre de Corazón Cálido! Esta pieza es uno de los tesoros perdidos recuperados de las numerosas iglesias destruidas por los sectarios en Ivengard durante la Guerra del Arroyo Lodoso. Fue elaborada por un artesano anónimo pero devoto, en oro y rubí, y fusiona ingeniosamente el emblema de la Santa Madre con un diseño de collar, creando una hermosa joya religiosa. Perfecta para que la luzcan las mujeres devotas, expresando belleza e irradiando piedad. Con este collar alrededor del cuello, sentirás como si estuvieras constantemente bajo la protección de la Santa Madre… La pasión del presentador permaneció intacta mientras describía la nueva pieza. Entretanto, Vania” que estaba sentada en su palco” se puso de pie en el preciso instante en que apareció el collar, incluso antes de que el presentador comenzara a hablar. Caminó en silencio hasta la barandilla de su palco, mirando con anhelo hacia el escenario, con los ojos llenos de deseo. “Hermana Vania… ¿le interesa esa pieza?” Al notar su reacción, Gaspard habló directamente. Vania respondió con torpeza. “Eh… sí, ese emblema sagrado luce bastante atractivo. Pero como miembros de la delegación de la Iglesia, asistimos a este evento por mera cortesía. Pujar por algo podría no ser muy apropiado…” Gaspard se detuvo a pensar un momento antes de responder. Si se tratara de un objeto cualquiera, tal vez no. Pero si lo que dice el anfitrión es cierto” si este collar es una reliquia perdida de la Iglesia de la Radiación de la Guerra de Flujo de Aliados” entonces podemos comprarlo justificadamente con el pretexto de recuperar una propiedad sagrada perdida. Además, ¿acaso el gobernante de Moncarlo no nos hizo una donación recientemente? Este sería un uso perfecto para él, siempre y cuando no resulte demasiado caro. Al oír esto, Vania sonrió y asintió levemente. “En ese caso… veamos si podemos ganar la licitación.” Al comenzar la subasta del artículo número 12, Vania se unió. Su caja solo realizó una puja, pero todos los demás participantes se retiraron inmediatamente al verla involucrada. Amablemente optaron por no competir, mostrando respeto al representante de la Iglesia. De este modo, el Collar de la Santa Madre de Corazón Cálido se vendió con éxito a la tienda de Vania al precio inicial de 9.000 liras. ¡Enhorabuena! La caja número 19, hermana Vania, ha adquirido con éxito esta exquisita obra de arte con el emblema sagrado. ¡Lo que pertenece al Señor volverá al Señor! Tras el golpe de mazo del anfitrión, un estruendoso aplauso resonó de nuevo en toda la sala. En un palco VIP, el hombre que portaba el anillo de la serpiente aplaudía junto con la multitud. Su mirada permanecía fija en Vania, que estaba de pie junto a la barandilla. Su reacción inmediata y entusiasta al ver el emblema no había pasado desapercibida para él. “¿Ceñirse al guion, eh… Viejo…” El hombre, con una leve sonrisa, murmuró para sí mismo. Luego metió la mano en su abrigo y sacó un pequeño frasco transparente como el cristal. “Envía esto. Preséntalo para subasta a través de los canales adecuados.” Entregó el frasco a un sirviente que esperaba detrás de él, quien se adelantó respetuosamente para recibirlo. El sirviente” de piel pálida, parecido a un noble del continente” dejó la caja y salió del recinto, llevando el frasco directamente al mostrador de la subasta, donde se dirigió al gerente de la misma. “Señor Jacques, soy Gaede, consignadora del artículo n.° 17. Finalmente he recuperado el artículo. Por favor, inclúyalo en la subasta.” El hombre que se hacía llamar Gaede presentó el vial y se lo entregó al gerente, quien lo examinó cuidadosamente y sonrió. “Menos mal que apareció. Si nos hubiera faltado algún artículo de los catálogos impresos, no solo habríamos quedado mal, sino que además el señor Gaede habría sido multado. Ahora todo está en orden. Lo gestionaremos de inmediato.” Llamó a dos miembros del personal y les entregó el vial para la puesta en escena. El personal lo tomó y se marchó rápidamente, dirigiéndose por un pasillo hacia la zona de montaje situada bajo el teatro. Pero una vez que se alejaron del gerente y de Gaede, uno de los empleados sonrió levemente, levantando el vial para inspeccionarlo de cerca. Luego, desenroscó la tapa del vial, tomó una botella de vidrio del otro miembro del personal y vertió el líquido incoloro del vial de cristal en la botella de vidrio, dejando solo un rastro. Finalmente, entró en un baño cercano, llenó el vial vacío con agua del grifo, lo cerró herméticamente de nuevo y continuó su camino.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 569

Estás leyendo el capítulo 569 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.