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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 485 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Al norte de Ufiga, tierra adentro, en la ciudad capital de Addus, Yadith. En las afueras de Yadith, dentro del Templo de las Runas de la Revelación, Dorothy permanece en una dimensión oculta que parece separada del mundo real solo por un fino velo, consultando conocimientos antiguos enterrados durante milenios. Dado que Dorothy es la primera visitante de la Revelación en miles de años, el sistema de biblioteca del templo, inactivo durante tanto tiempo, ha reanudado su funcionamiento a petición suya. Personajes que flotan por este espacio secreto se transforman y se reagrupan sin cesar ante sus ojos, formando nuevos pasajes que desvelan la segunda mitad del Sendero de la Revelación. Usando el Cáliz para la Revelación, Sendero del Hilo Espiritual: Chamán Tejedor de Hilos → Huso del Destino Usando Piedra para la Revelación, Sendero de Furia Rugiente: Invocador del Trueno → Enviado del Decreto Celestial Usando la Sombra para la Revelación, Sendero de los Sueños Hechizantes: Viajero de los Sueños → Autor Bizarro Usando la Linterna para la Revelación, Sendero de la Previsión: Erudito de la Profecía → Observador de la Luz Usar el cuerpo para la revelación, Sendero de la razón pura: Profesor arcano → Mentor de la Ley Omnipotente Ante los ojos de Dorothy, el texto que flotaba en la oscuridad se ordena en una Escritura Universal legible. Los cinco métodos para avanzar de Ceniza Blanca a Carmesí en la Senda de la Revelación se despliegan ante ella. Contemplando los densos pasajes, se siente momentáneamente absorta. Tras hojear el documento completo, centra su atención en la sección que más necesita: el ritual de avance para la Senda de la Razón Pura. … En el ritual de ascenso de Profesor Arcano de rango Ceniza Blanca a Mentor Omni-Ley de rango Carmesí, el Profesor Arcano debe alcanzar 50 puntos de espiritualidad de Revelación, sin contar su espiritualidad inherente. Además, cada uno de los otros cinco dominios espirituales debe alcanzar dos quintos de su capacidad, es decir, 20 puntos cada uno. Además de estos requisitos espirituales, el Profesor Arcano debe adquirir seis implementos rituales, cada uno un artefacto imbuido con la bendición divina de una de las seis deidades de dominios espirituales distintos. Estas deidades pueden ser de cualquier color, puro o mixto, siempre que pertenezcan a un dominio diferente. Solo reuniendo los seis objetos bendecidos por las deidades se puede establecer el círculo ritual para ascender a Mentor de la Ley Omnipotente, lo que permite una verdadera transición al rango superior de Trascendente Carmesí. … De pie en la deformada sala del templo, Dorothy contempla las palabras recién formadas que flotan ante ella, su expresión sumiéndose involuntariamente en profundos pensamientos. Habiendo finalmente obtenido el ritual para el ascenso a Carmesí, su mente bulle de posibilidades. Mentor Omni-Ley… ¿ese es el título de mi próximo rango? Como sospechaba, el requisito de espiritualidad no es nada pequeño. Necesitar 50 puntos de Revelación es manejable; ya tengo 42. Solo me falta un poco más. Lo más difícil son los 20 puntos de cada uno de los otros cinco dominios. Por ahora, apenas cumplo con los requisitos de Cáliz y Sombra. Sombra requiere exactamente 20 puntos; si la uso aunque sea un poco, bajará del umbral. Dado lo a menudo que accedo a Sombra, es fácil agotarla sin querer. “En cuanto al resto de los dominios, ninguno cumple los requisitos. Silencio no está tan mal; no lo uso mucho y ya llevo 14. Puedo llegar a 20 leyendo un par de libros más. Pero aparte de Silencio, la cosa pinta mal. Linterna y Piedra todavía están por debajo de 10. Completarlos me va a costar mucho trabajo…” Dorothy piensa esto mientras observa los grupos de texto que la rodean. Tras evaluar su situación espiritual, se centra en los detalles del ritual de iniciación. Al igual que en rituales anteriores, para alcanzar el rango Carmesí también se requieren objetos de los seis dominios espirituales. Para Tierra Negra, se necesitaban seis textos místicos. Para Ceniza Blanca, seis símbolos sagrados. Ahora, en el rango Carmesí, es aún más estricto: se necesitan seis objetos bendecidos por los dioses… “Los textos místicos y los símbolos sagrados eran una cosa. No son inherentemente raros, solo difíciles de encontrar. Pero los objetos 'bendecidos por la deidad' son de otro nivel: estos artefactos 'tocados por los dioses' significan mucho para cada secta importante que venera a su respectiva deidad…” Ella frunce el ceño al pensarlo. Un objeto bendecido por una deidad es algo concedido mediante las oraciones personales de un alto funcionario religioso, imbuido de gracia divina. A diferencia de los símbolos sagrados comunes, estos artefactos tienen un gran valor para cada secta. Si bien no se comparan con las “reliquias divinas” ni los “tesoros sagrados”, son lo suficientemente importantes como para ser custodiados con esmero; sin duda, no es algo que se pueda adquirir con una simple donación de dinero. Seis objetos bendecidos por deidades de diferentes dominios espirituales… ¡Uf!, eso no es poca cosa. En la Iglesia de la Radiación, un artefacto bendecido por la divinidad es tan valioso que justifica la construcción de una modesta capilla para su custodia. Jamás se podría obtener algo así por medios ordinarios… “Aun así, al menos el requisito no se limita a dioses principales alineados puramente. Eso significa que si consigo que una deidad de color mixto bendiga artefactos, contarán para el ritual. Sin duda, eso reduce un poco la dificultad. Si se hubieran exigido seis deidades de color puro, habría sido prácticamente imposible…” Tales eran los pensamientos de Dorothy. Se sintió aliviada al ver que no todos los artefactos tenían que provenir de Deidades de Color Puro; dado lo poco frecuente que se había vuelto su culto, adquirir objetos bendecidos por deidades puramente alineadas sería increíblemente difícil. Al permitirse deidades de colores mixtos, aunque aún así representara un desafío, al menos tenía algunas opciones que explorar. Seis objetos bendecidos por las deidades; reunir tantos exigiría un esfuerzo tremendo por parte de Dorothy. Aun así, ya poseía uno: el Corazón Azul Profundo, obtenido de la Iglesia Abisal. ¡Esa gema azul, que podía invocar a los Haimohois, la progenie marina, era sin duda un objeto bendecido por las deidades del dominio del Cáliz! “No sé si fue la Madre del Cáliz o la Serpiente Abisal quien bendijo este Corazón Azul Profundo, pero mientras esté tocado por los dioses, me basta. Una de las seis tareas resueltas antes incluso de empezar; ¡no tengo palabras para agradecer a la Iglesia Abisal!” Recordando el Corazón Azul Profundo guardado en su caja mágica, Dorothy rememoró lo molesta que se había sentido al toparse por primera vez con la Iglesia Abisal durante su viaje. Ahora, solo quería agradecerles por haber sacado un artefacto bendecido por una deidad para poder arrebatárselo. Así que ya tengo el artefacto del Cáliz. Me faltan cinco más. Para el dominio de Piedra, puedo preguntarle a Beverly sobre el Gremio de Artesanos a ver si tienen algún objeto bendecido por una deidad para alquilar. Tratar con esos especuladores podría ser factible si tengo suficiente dinero, pero alquilar un artefacto bendecido por una deidad debe costar una fortuna, y mi bolsillo quizá no lo resista… En cuanto al artefacto de las Sombras, quizá la zorrita pueda ayudar. Es descendiente de la fe de los Caballeros Oníricos y puede que sepa algo sobre un objeto bendecido por la deidad de los Caballeros Oníricos. Si eso falla, tendré que recurrir a la Reina Araña del Nido de las Ocho Agujas. Linterna, sin embargo, es un verdadero quebradero de cabeza: claro, la Iglesia sin duda tiene artefactos divinos, pero conseguir uno es otra cuestión. No puedo simplemente donar dinero como hice por un emblema sagrado. Esta vez probablemente tendré que confiar en las maniobras internas de Vania. Y tampoco hay forma fácil de conseguir un artefacto del Silencio. Quizá tenga suerte de nuevo y me encuentre con la Orden del Ataúd Abisal, y entonces les quite algo… “Finalmente, en cuanto al Apocalipsis… no estoy seguro de poder repetir el mismo truco que usé para forjar ese emblema sagrado la última vez…” De pie en la deformada sala del templo, Dorothy reflexionaba sobre estas ideas. Tras muchos rodeos, por fin había obtenido el ritual de ascenso Carmesí. Ahora tenía un objetivo más claro para sus próximos pasos, y era hora de retirarse. ¡Uf!... al menos he conseguido llevar a cabo el ritual. El objetivo principal por el que vine a Addus está cumplido. Ahora es el momento de marcharme de aquí. Me pregunto cómo irán las negociaciones por parte de Vania. Si no llegan a ninguna parte, que así sea: que declaren que no hay resultados y regresen. La paz mundial para una nación no es algo que podamos imponer si es claramente imposible. Mientras ella esté a salvo, eso es lo único que importa… Así pues, Dorothy, reflexionando, se preparó para contactar con Vania a través de su canal de información, rezando a Aka, para informarse sobre el progreso de las negociaciones. A juzgar por la hora, la segunda ronda ya debería haber llegado a su receso. Poco después, Dorothy logró contactar con Vania. Pero las noticias que recibió la dejaron atónita. “¿Qué? ¿Estás diciendo que Muhtar ya se fue?” “Sí… eso es exactamente, señorita Dorothea. Me acabo de enterar. La gente de la Orden del Adviento del Salvador desapareció del salón, y los guardias dijeron que no se detuvieron a descansar después del primer tiempo, sino que se marcharon inmediatamente… Dentro de la sala de negociaciones del palacio, Vania, vestida de blanco, estaba sentada a una gran mesa redonda, con el rostro lleno de preocupación mientras observaba una pila de documentos. No lejos de ella, Shadi” el líder revolucionario” miraba gravemente hacia la noche a través de la ventana, igualmente atónito por la partida de Muhtar. “¿Simplemente se fueron? ¿Qué pasó?” Dorothy preguntó con curiosidad, y Vania” que seguía en la sala de negociaciones” continuó explicando telepáticamente. En realidad, no pasó nada especial. Las negociaciones transcurrieron igual que antes: nuestro bando y la Secta del Adviento del Salvador tienen grandes diferencias, prácticamente sin margen para el consenso. El Sr. Shadi permaneció en silencio, sin aclarar su postura. La discusión se estancó, sin ningún progreso. Yo quería continuar, al igual que el Sr. Shadi, pero Muhtar se impacientó visiblemente. Antes del receso, ya mostraba signos de agitación. Su tono se volvió cada vez más duro y empezó a decir que no tenía intención de perder más tiempo en estas conversaciones infructuosas. “Supongo que se cansaron de esta negociación que obviamente no llevaba a ninguna parte y decidieron abandonarla a mitad de camino. Me enteré hace un momento. Estaba a punto de informarle, señorita Dorothea, pero usted se puso en contacto conmigo primero.” Al escuchar la explicación de Vania, la expresión de Dorothy se ensombreció. Luego preguntó. “¿Hace cuánto tiempo se fueron?” “Bueno… tenemos un descanso de veinte minutos. Salieron justo después de que terminara el primer tiempo, sin parar en ningún momento, así que diría que han pasado unos veinte minutos…” “Veinte minutos…” Ante esto, Dorothy sintió un vuelco. La sala de negociaciones del palacio no estaba lejos de donde se encontraba. Viajando en carruaje, veinte minutos eran más que suficientes para regresar. Si Muhtar volvía de inmediato, debería llegar en cualquier momento. Dorothy se dio cuenta de que Muhtar pronto regresaría a la Catedral de la Oración de la Luz, así que rápidamente ordenó a las marionetas de cadáveres que vigilaban la zona que se dispersaran y le dijo a Neftis, que esperaba cerca para ayudarla, que se retirara inmediatamente, reduciendo así el riesgo de ser detectada. En cuanto a Dorothy, aún no había encontrado la forma de abandonar ese reino oculto con tan poco tiempo de aviso, por lo que no podía partir todavía. Aun así, no estaba demasiado preocupada. Este reino oculto dentro de la Catedral de la Oración de la Luz provenía de fuerzas antiguas extremadamente poderosas y estaba bien escondido; Muhtar había vivido allí todo este tiempo sin haberlo encontrado jamás, así que no había razón para creer que pudiera detectarlo de repente ahora. E incluso si percibiera algo, seguiría sin poder entrar. Nerviosa pero decidida, Dorothy buscó una salida en aquel espacio desolado y distorsionado. Justo en medio de su búsqueda, oyó pasos que resonaban fuera del pasillo. Siguiendo el sonido, Dorothy miró hacia la entrada principal del salón. Tras dos enormes pilares de piedra, Muhtar entró acompañado de varios clérigos, con rostros solemnes y una ira apenas contenida. Al ver aparecer de repente a Muhtar” que parecía tener el mismo estilo monocromático que la dimensión oculta”, Dorothy sintió un escalofrío de alarma, temerosa de que la mirara. Por suerte, al entrar, Muhtar se dirigió directamente al altar del Salvador, se arrodilló sin volverse y comenzó a rezar, aparentemente incapaz de percibir a Dorothy en el espacio oculto. Dorothy suspiró aliviada al verlo. “Uf… así que la gente del mundo real no puede vislumbrar este reino oculto, pero alguien dentro sí puede verlo. Claro, tiene un estilo peculiar y se limita al Templo de las Runas de la Revelación, pero aun así, es bastante asombroso…” Al observar la escena, Dorothy especuló sobre la relación inicial entre este reino oculto y la realidad: que aquellos en el mundo exterior no pueden percibir ni interferir con el reino oculto, mientras que aquellos en el reino oculto pueden observar la realidad pero tampoco pueden afectarla. Considerando todo, Dorothy se sentía bastante segura en su posición actual: podía ver y oír a Muhtar, pero él no era consciente de su presencia. Aunque era un Beyonder de rango Carmesí, la protección del templo mantenía a Dorothy relativamente a salvo. Una vez que se aseguró de esto, otra idea la asaltó: tal vez podría usar este reino oculto para obtener información sobre Muhtar. No se atrevió a usar marionetas de cadáveres para espiarlo, pero ahora estaba físicamente presente en un lugar donde Muhtar no podía detectarla: una oportunidad ideal para el reconocimiento. Así pues, Dorothy permaneció en silencio en la sala oculta, observando a Muhtar mientras rezaba ante el altar. Tras varios minutos, finalmente lo oyó murmurar en voz baja. “Oh Señor… esos herejes persisten en su obstinación, creyendo que pueden desestimar todos nuestros esfuerzos en Addus con unas pocas palabras. Shadi ha faltado a su agradecimiento y se niega a cumplir su promesa, olvidando el juramento que te hizo. Las negociaciones… se han vuelto inútiles. Continuar así solo nos acarreará más humillación.” “Oh Señor… para que tu resplandor en Addus no se extinga de nuevo, debemos adoptar medidas extraordinarias. Yadith debe ser sumergida una vez más en el crisol de la guerra si de verdad ha de regresar a tu abrazo…” En realidad, Muhtar oraba devotamente ante el altar del Salvador, mientras que Dorothy” dentro del reino oculto” permanecía cerca, asombrada por lo que él decía.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 485

Estás leyendo el capítulo 485 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.