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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 483 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En el interior del norte de Ufiga, la ciudad capital de Addus: Yadith. En las afueras de Yadith, al borde de un exuberante oasis, se alza el edificio más antiguo de todo Yadith: la Catedral de la Oración de la Luz. Aunque la Catedral de la Oración de la Luz es ahora una típica Iglesia de la Radiación, la leyenda cuenta que incluso antes de que el nombre “Addus” entrara en uso formal, antes de que las enseñanzas de los Tres Santos se extendieran hacia el norte, antes de que el Salvador Radiante obrara la salvación, esta estructura ya estaba aquí, testigo del auge y la caída tanto de Yadith como de toda la región, y espectadora de innumerables convulsiones históricas. En ese momento, Dorothy, vestida con la túnica tradicional femenina del norte de Ufiga, con pañuelo y velo, se encuentra frente a la Catedral de la Oración de la Luz, observando con curiosidad su entorno. A su parecer, además de la numerosa gente común de Yadith que ha venido a rezar, lo que más llama la atención es la hilera de edificios con diseños singulares que la rodean. En este momento, Dorothy se encuentra en el atrio de la catedral. Un largo camino empedrado conduce directamente a la entrada principal, donde bulle una multitud de personas. A ambos lados del camino se alzan hileras de imponentes obeliscos” de unos diez metros de altura” equidistantes. Su sección transversal es perfectamente cuadrada, sin grabados visibles en su superficie, y sus puntas se apuntan al cielo como lanzas. Al final de esta calzada de piedra se alza la catedral propiamente dicha, un alto edificio con un tejado triangular sostenido por numerosas y gruesas columnas. Estas columnas están adornadas con complejas y misteriosas runas que las rodean. Cada una mide cerca de diez metros de altura. Toda la catedral posee una majestuosa y antigua aura que resulta innegable. “En comparación con las iglesias del Continente Principal, el estilo aquí es drásticamente diferente. Al fin y al cabo, esto es de la Segunda Época; aunque se ha reconvertido en iglesia, sus características originales siguen siendo imposibles de ocultar. Más que llamarla iglesia, es más preciso decir que es un templo.” Esos son los pensamientos de Dorothy mientras observa la escena. No se apresura a entrar, sino que sigue examinando las hileras de obeliscos que bordean el camino. Para un observador casual, estos monolitos quizá no parezcan especialmente destacables, pero para Dorothy son fascinantes. Aunque los obeliscos parecen sencillos, Dorothy” al ser una Trascendente del Apocalipsis” puede calcular visualmente los parámetros de cada monumento. Hay muchos obeliscos aquí, pero sus proporciones, espaciado y prácticamente todas sus medidas son uniformemente precisas hasta un grado asombroso, muy superior a la capacidad de la construcción moderna. Es suficiente para preguntarse si acaso fueron construidos por manos humanas. La gente común jamás se fijaría en detalles tan meticulosos, pero para Dorothy” una “Iluminada” por medio de la Revelación” estas señales son fáciles de detectar. Es más, esa precisión milimétrica posee una belleza singular a los ojos de alguien con “Revelación”, por lo que Dorothy la percibió de inmediato. “Estos obeliscos deben ser de la Primera Dinastía de la Segunda Época. Una civilización fundada en la 'Revelación' deja muchas sutiles huellas de la 'Revelación'…” Reflexiona sobre esto para sí misma y, tras observar la zona, divisa un letrero que parece ser una guía turística para visitantes extranjeros. Llena de curiosidad, se acerca a leerlo. Dado que Yadith solía acoger a extranjeros antes de la guerra, la ciudad aún conserva diversas instalaciones turísticas. Al examinar el letrero, Dorothy ve que describe esta serie de obeliscos. El texto los llama “Monolitos de Oración de Luz”, aunque en este caso “Luz” se refiere a “Relámpago” en lugar de “Resplandor”. Según la información disponible, en ciertas épocas del año estos obeliscos son más propensos a atraer rayos. Cuando un rayo impacta uno de los monolitos, la electricidad salta entre sus puntas, conectándose momentáneamente de una a otra antes de disiparse. Sin embargo, dado que en Yadith rara vez se producen tormentas, incluso dos veces al año, observar tal fenómeno es prácticamente imposible. Pocos turistas logran presenciarlo. El letrero incluye una sencilla ilustración que muestra cómo un rayo impacta en un obelisco y las chispas saltan entre las cumbres de varios otros. “¡Oh, vaya! ¿Así que estos pilares pueden invocar rayos? ¿Podría estar relacionado con mi Senda de la Furia Rugiente? Y según esto, una vez que un rayo los alcanza, describe un arco eléctrico a través de las puntas de los monolitos… ¿Cómo se vería eso?” Dorothy piensa esto mientras lee el cartel, imaginando la escena descrita. Tras contemplar la hilera de obeliscos frente a la iglesia, continúa su camino y se une a la multitud que reza y entra en el edificio principal de la catedral. Sube la larga escalinata y, tras pasar entre dos imponentes pilares de piedra, accede al interior y se encuentra con un amplio espacio. Pilares macizos sostienen un techo con enormes aberturas que permiten que la luz del sol inunde el espacio. Sobre el suelo de losas con finos diseños, innumerables personas se arrodillan y oran. Esta sala al aire libre se extiende hacia una zona más profunda donde se encuentra un altar que, si bien está inconfundiblemente inspirado en la Radiante, desentona con la arquitectura antigua que lo rodea. Sobre el altar reposa un gran emblema sagrado del Salvador Radiante, mientras que el emblema de los Tres Santos que suele estar a su lado brilla por su ausencia. Guardias armados del Ejército Revolucionario custodian ambos lados del salón. Además, varios hombres ataviados con las vestimentas distintivas de la Secta del Adviento del Salvador portan escrituras mientras predican a los ciudadanos de Yadith que han acudido con Shadi para rendir culto. “La seguridad aquí es muy estricta. Este lugar es ahora la base principal de la Secta del Advenimiento del Salvador en Yadith, y la catedral original de los Tres Santos ha sido remodelada para rendir culto exclusivamente al Salvador. Claro que, sean los Tres Santos o el Salvador, ninguno de los dos es la deidad original para la que se construyó este templo…” Tras echar un vistazo al gran salón, Dorothy reflexiona sobre ese detalle. Sigue a la multitud adentrándose en el salón, observando con más atención su entorno. Finalmente, los dibujos del suelo bajo sus pies captan su atención. El suelo interior del salón está formado por enormes y pesadas losas de piedra, y cada una parece tener sutiles vetas naturales. Estas vetas pasan desapercibidas para la mayoría, pero Dorothy ve algo más. En efecto, oculta entre estas vetas se encuentra la impronta de la Escritura Universal. Al igual que la Estela del Avance en el Scriptorium de Numerología Estelar, estas tallas carecen de espiritualidad inherente, pero pueden inducir a un Trascendente de la Revelación a interpretarlas automáticamente. Se trata de la “escritura universal”, que solo un artesano verdaderamente versado en sus secretos puede inscribir. Es diferente de la escritura universal que Dorothy puede escribir con su propia pluma mística. Mientras Dorothy observa, las líneas del suelo del pasillo se transforman ante sus ojos en un texto comprensible. Al principio, se pregunta si estos patrones formarán algún mensaje especial, pero para su sorpresa, finalmente se convierten en una serie de números. Sí, números: lo que revela la Escritura Universal oculta en esas baldosas son conjuntos de dígitos. En casi todas las baldosas grandes hay un número de una o dos cifras, mientras que algunas permanecen completamente en blanco. Además, en la base de ciertos pilares, Dorothy observa escritura universal con significados que van más allá de los números. “¿Números, eh? Interesante… Así que no dejaron las coordenadas de algún pasadizo secreto escritas a la vista de todos.” Dorothy piensa esto para sí misma. Inicialmente, supuso que el secreto dentro de la Catedral de la Oración de la Luz podría ser similar a las ruinas del Escriptorio de Numerología Estelar bajo la Universidad de la Corona Real, donde una entrada guiada por la Escritura Universal solo es visible para aquellos con Revelación. Pero aunque efectivamente hay Escritura Universal aquí, no indica claramente la ubicación de ninguna puerta secreta. En cambio, consiste en una serie de dígitos cuyo propósito no es inmediatamente obvio. Al observar el descubrimiento en las baldosas del suelo, Dorothy finge pasear admirando la sala, registrando en silencio el diseño de cada baldosa. Después de deambular un rato más y confirmar que no hay nada más que investigar, se arrodilla al azar para rezar brevemente y luego abandona la catedral. De regreso a su hotel, Dorothy se quita el pañuelo y el velo. Sentada en el balcón, recuerda toda la información que memorizó, especialmente los números que había dentro de aquel gran salón. En su mente, Dorothy reconstruye los dígitos de cada ficha en sus posiciones originales. Pronto, comprende la lógica subyacente. “Así que básicamente es un acertijo matemático…” Al reflexionar sobre la disposición de los números en el suelo de la catedral, Dorothy se da cuenta de que estos dígitos inscritos forman una especie de juego matemático. No todas las baldosas tienen números. Las baldosas numeradas y las lisas están intercaladas por el suelo de la catedral, y un análisis más profundo revela una relación constante entre ellas. Utilizando los números de ciertas baldosas, se pueden deducir los números que corresponden a las baldosas lisas. En la base de las columnas, Dorothy encontró la Escritura Universal con las reglas para esta deducción. Aunque difieren varios detalles, el rompecabezas sigue recordando al Sudoku de la vida anterior de Dorothy. Dentro de la catedral, parecen existir dos secciones principales de baldosas numeradas: la gran “zona del rompecabezas” y una “zona de respuestas” mucho más pequeña cerca del altar. En esta última, están inscritos los dígitos básicos del cero al nueve, que pueden combinarse para completar los números que faltan en la sección del rompecabezas. Dorothy deduce que el secreto oculto del templo solo se revela tras resolver este sudoku de otro mundo. Probablemente tenga que plasmar la solución completa sobre las fichas de respuestas frente al altar, realizando una “danza sagrada” dedicada al dios al que originalmente servía este templo. Parece ser un ritual tradicional de la Primera Dinastía. “Una civilización verdaderamente basada en el Apocalipsis. Incluso su culto se presenta como un acertijo matemático. Por suerte, este no parece demasiado difícil. Con un poco de cálculo se puede resolver.” Pensando en ello, Dorothy cierra los ojos e intenta resolver aquel enorme y misterioso Sudoku que ocupa todo el suelo del templo. Pero al poco rato, frunce el ceño. “Esto no está bien… por más que lo intento, no hay solución. ¿Me equivoqué en los cálculos? No, ese no es el problema; ¡no me han dado todas las pistas!” De repente, Dorothy se da cuenta de que al rompecabezas le falta un dígito crucial. Hay una ficha que, en teoría, debería tener un número, pero está en blanco; sin él, las condiciones están incompletas. Sin ese dato necesario, es imposible resolver el rompecabezas. “A una ficha le falta un dígito… ¿Qué está pasando? ¿Se equivocó quien diseñó este rompecabezas? ¿O se dañó la ficha? Pero no lo parece…” Sus cálculos se estancaron, y Dorothy se detuvo a pensar, frotándose la barbilla distraídamente en busca de la discrepancia. Finalmente, recordó la serie de obeliscos en la entrada de la catedral, aquellos que, según se decía, tenían el poder de atraer rayos. “Si no recuerdo mal, en el tercer cuaderno de Balaar mencionó que la gente de la Primera Dinastía veneraba el trueno, veneraba los números sagrados y consideraba que las palabras y los números eran dones de los dioses. Creían que la sabiduría llegaba a la humanidad a través del rayo, por lo que el trueno simbolizaba la revelación. “Pensándolo mejor… esa serie de obeliscos que atrapan rayos podría ser una fuente de inspiración. Según la información turística, cuando un rayo impacta en uno de los pilares, los arcos eléctricos saltan a los demás, creando un espectáculo donde varios obeliscos quedan conectados por destellos de luz.” Al reflexionar sobre esto, Dorothy recuerda la sencilla ilustración del letrero turístico que mostraba arcos de relámpagos zigzagueando entre los obeliscos. Vista desde arriba, esos arcos podrían formar un solo carácter en la antigua escritura ufiga: un dígito. Al relacionar ese dígito con el número que falta en el rompecabezas, Dorothy reconoce al instante de dónde proviene el valor de esa baldosa vacía. “Ya veo… entonces esa hilera de obeliscos es una herramienta ritual para buscar revelaciones del trueno. Una vez que un rayo impacta uno de los monolitos, se forman arcos entre sus puntas, y desde arriba estos arcos crean un dígito determinado: un número en el idioma de la Primera Dinastía. Si se introduce ese número en el rompecabezas matemático dentro de la catedral, el rompecabezas se vuelve resoluble y el problema completo queda resuelto. Dado que cada rayo produce un dígito aleatorio, la disposición final del rompecabezas, y por lo tanto la solución definitiva, es única cada vez. “En cierto sentido, es como si el trueno presentara a los humanos un nuevo desafío. Para la Primera Dinastía, que veneraba el relámpago y creía que el trueno confería sabiduría e inspiración, esta habría sido una forma de culto profundamente significativa.” Dorothy, asintiendo pensativa, deduce que para resolver el enigma del templo, necesita canalizar un rayo para que impacte en uno de los obeliscos. El dígito de la “revelación” del trueno podrá entonces colocarse en el rompecabezas de la catedral, lo que la llevará a la solución completa una vez que presente la respuesta ante el altar. Para Dorothy, llevar a cabo estos pasos no sería difícil. El problema es que todo debe realizarse en la Catedral de la Oración de la Luz, territorio de la Secta del Advenimiento del Salvador, custodiado por un Beyonder de rango Carmesí. ¿Se atreverá realmente a intentar toda esa manipulación bajo su atenta mirada?
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 483

Estás leyendo el capítulo 483 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.