Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 449 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En la lujosa suite del hotel, junto a una ventana con vistas panorámicas a las calles, Dorothy, mientras comía un huevo frito, se sumió en sus pensamientos al leer las letras pulcramente impresas de la página que tenía delante.
Así que la Sociedad de Arena de los Cadáveres de Azam tenía un acuerdo comercial con el Gremio de Artesanos Blancos… y ese cretino de Garib fingió al principio que respetaría el trato, intentando evitar que el gremio interfiriera en la lucha interna de poder de la sociedad. Luego, tras hacerse con el control, rompió el acuerdo y se alió con la Sociedad del Oro Oscuro, que lo había apoyado en secreto desde el principio…
“Es obvio que el gremio no tiene una buena relación con él. Su principio de neutralidad se basa, ante todo, en el respeto mutuo. El incumplimiento de contrato de Garib fue una ofensa directa, por lo que no dudaron en revelar información tan crucial sobre la Sociedad de la Arena de los Cadáveres.”
Así lo pensaba Dorothy. En su opinión, la mayor queja del gremio no era que Garib hiciera negocios con la Sociedad del Oro Oscuro” al fin y al cabo, no podían controlar las decisiones de sus clientes” sino que había roto un contrato formal. Para los comerciantes, los contratos y los acuerdos son sagrados.
“Aun así, supongo que me benefició. Si Garib no hubiera roto el trato, Beverly no habría accedido a compartir esta información conmigo. Parece que es hora de comprar un billete para Ivengard.”
Con ese pensamiento, Dorothy terminó el último bocado de su huevo frito, cogió su pluma y volvió a escribir en la página.
“¿Qué aspecto tiene realmente el artefacto de adivinación que poseía Azam?”
Como ahora planeaba ir a Ivengard a recuperar el objeto, era importante saber qué aspecto tenía. Pero la respuesta de Beverly la tomó por sorpresa.
“¿Ese artefacto? Lo siento, yo tampoco lo sé. Desde que Azam lo tuvo en sus manos, nunca se lo ha mostrado a nadie. Así que, aparte del propio Azam, nadie sabe cómo es.”
“Nadie lo sabe… ¡Maldita sea!, ¿eso significa que tendré que buscarlo a ciegas una vez que llegue a la Catedral del Flujo Puro?”
Dorothy frunció el ceño al leer la respuesta, luego volvió a tomar su pluma para escribir su siguiente pregunta.
“Dijiste antes que el artefacto tiene un tiempo de reutilización de tres años. ¿Está listo para usarse de nuevo o todavía está en tiempo de reutilización? Si aún se está recuperando, ¿cuánto tiempo tardará en volver a estar disponible?”
Si se hubiera usado recientemente, Dorothy pensó que el valor del artefacto disminuiría drásticamente; no querría pasar por todas esas molestias por algo que no funcionaría durante años.
Beverly escribió.
“No hay de qué preocuparse.”
“Hemos trabajado con Azam durante años, así que conocemos bien sus movimientos más importantes. La última vez que movilizó a toda su sociedad para una gran excavación y recuperó un importante alijo de objetos relacionados con el Apocalipsis fue en abril de 1357. Eso significa que el ritual de adivinación propiamente dicho probablemente tuvo lugar aproximadamente un mes antes, a finales de marzo de 1357.”
“Finales de marzo de 1357… Ahora es principios de marzo de 1360. Por lo tanto, el artefacto debería estar listo para usarse nuevamente en aproximadamente dos a seis semanas. Eso hace que valga la pena recuperarlo.”
Dorothy calculó rápidamente. Pero esto también planteaba otro problema: si el tiempo de reutilización del artefacto estaba a punto de terminar, Garib probablemente también se daría cuenta. Intensificaría su búsqueda. Ella no sería la única que lo buscaría.
“Gracias por la información. Ha sido de gran ayuda.”
“Me alegro de que haya servido de ayuda. Ya sea Garib o la Sociedad del Oro Oscuro, lo que más nos gustaría es darles un buen susto.”
Tras unos breves intercambios más, Beverly se despidió y se desconectó, y Dorothy cerró su ejemplar del Diario Literario Marítimo. Una vez que terminó su último bocado de jamón, decidió aprovechar el tiempo para leer los dos textos místicos de Rocoso que acababa de recibir para revitalizar su espiritualidad.
Así pues, sentada en su suite, Dorothy se secó la boca y, mediante un comando remoto, Brandon” que aún regresaba en carruaje” abrió el paquete de papel aceitado que había recibido del representante del gremio. De él sacó dos textos místicos. Dorothy tomó el primero de ellos y comenzó a leer.
…
El primer texto místico fue un manuscrito escrito a mano. Su autor se llamaba Cole Wright, un hombre al que Dorothy” y, de hecho, casi todo el mundo” conocía bien. No era otro que el inventor y perfeccionador de la máquina de vapor.
Cole Wright vivió hace más de medio siglo. En los libros de texto de la escuela secundaria de Dorothy, figuraba como uno de los más grandes inventores de la época. Sus innovaciones en el diseño de máquinas de vapor impulsaron una revolución mundial. Fue un pionero que integró la energía del vapor en la vida cotidiana y el inventor de la locomotora de vapor. Cualquiera con un nivel educativo básico conocía su nombre.
Según el contenido de este manuscrito, si bien Cole Wright era conocido como un brillante inventor en el mundo mundano, también era un poderoso Trascendente de Piedra en el mundo del misticismo. Había sido un miembro de alto rango del Gremio de Artesanos Blancos y un devoto seguidor del dios de la artesanía y la forja.
Para el público en general, Wright era un inventor genial. Pero, en realidad, sus logros superaron con creces lo que se conocía públicamente. Este manuscrito recoge muchos de sus otros diseños e invenciones, algunos de carácter místico.
Había, por ejemplo, un núcleo de vapor miniaturizado, obtenido mediante el refinamiento de una gran máquina de vapor, que se utilizaba para diseñar vehículos a vapor como sustitutos de los carruajes. O una mochila propulsora alimentada por objetos de almacenamiento de la Sombra, que permitía volar a la gente común. O naves sumergibles capaces de explorar las profundidades oceánicas. El manuscrito también exploraba posibles fuentes de combustible mundanas aún más eficientes que el carbón…
Página tras página, Dorothy asimilaba los asombrosos inventos y diseños plasmados en el manuscrito de Cole Wright. Si estas innovaciones se hubieran implementado y popularizado, habrían transformado el mundo y la sociedad por completo; pero también comprendía que los vestigios de toxicidad cognitiva presentes en esas páginas aseguraban que tal futuro jamás se materializaría.
…
“Tal como dijo Beverly… casi todas las grandes figuras que impulsan el cambio social son individuos extraordinarios por derecho propio. El Sr. Cole es un ejemplo perfecto. Estos diseños son brillantes. Si no fuera por la existencia del veneno cognitivo, podría haber transformado completamente este mundo.”
Dorothy reflexionó mientras terminaba el manuscrito, pensando en cómo este gran inventor había sido elegido por el Núcleo del Orden para iniciar la revolución del vapor. Dada su posición como miembro de alto rango del Gremio de Artesanos Blancos, probablemente era uno de los favoritos del propio Núcleo del Orden.
Una vez que terminó de leer el primer texto místico, Dorothy le pidió a Brandon, que seguía en el carruaje a lo lejos, que guardara el libro. Luego tomó el segundo texto místico y comenzó a leerlo.
…
El segundo texto místico se titulaba “Huesos de la Montaña”. Era un documento antiguo, con las páginas dañadas y desgastadas por el tiempo. Se desconocía su autor. El texto relataba una investigación sobre la antigua fe del Príncipe de Piedra.
Según el manuscrito, el autor exploró en una ocasión la región oriental del Continente Principal, adentrándose en las imponentes Montañas Espina. Allí, descubrieron las ruinas de una aldea oculta entre las montañas. Tras una larga investigación, concluyeron que esta aldea había pertenecido a los seguidores del Príncipe de Piedra.
El manuscrito era una recopilación de los hallazgos y reflexiones del autor tras una larga investigación. Según ellos, la aldea estaba construida enteramente con enormes piedras naturales sin labrar, apiladas unas sobre otras; no se erigieron esculturas ni ídolos al Príncipe de Piedra. A diferencia de otros dioses con estatuas físicas, los aldeanos veneraban la montaña más imponente que podían ver, considerando la cumbre misma como la encarnación de la deidad. El altar se ubicaba en el lugar que mejor realzaba la majestuosidad de la montaña.
Los ritos funerarios de estas personas incluían la cremación, tras la cual se conservaban los esqueletos completos y se colocaban en grietas naturales en lo alto de los acantilados, lugares casi inaccesibles para los humanos comunes. El autor se preguntaba cómo estos aldeanos, ajenos a las creencias místicas, podían haber colocado huesos en acantilados tan escarpados.
El manuscrito también mencionaba visitas a aldeas cercanas que aún existían, donde el autor recopiló leyendas locales. Según estos relatos, se creía que todas las montañas altas eran los cuerpos transformados de gigantes dormidos. Por lo tanto, cada montaña merecía profunda reverencia. Aunque la mayoría de la gente se había convertido al culto de los Tres Santos, vestigios de la veneración a las montañas persistieron en sus costumbres cotidianas.
…
“La fe del Príncipe de Piedra… No esperaba que sobreviviera ni siquiera en rincones tan remotos. A juzgar por este texto, se trata de una creencia antigua y primitiva: nada de ídolos tallados, solo veneración a la montaña misma. Completamente diferente del Núcleo del Orden, centrado en el orden y que hace hincapié en la artesanía y la forja…”
Tras terminar el segundo texto místico, Dorothy reflexionó. Luego, le pidió a Brandon que guardara ambos libros y comenzó a extraer su espiritualidad.
Del manuscrito de Cole Wright, obtuvo 4 Piedras y 2 Revelaciones. De Huesos de la Montaña, adquirió 3 Piedras y 1 Revelación. Sumando esto a sus reservas actuales, la espiritualidad actualizada de Dorothy era de 28 Cálices, 11 Piedras, 20 Sombras, 4 Linternas, 14 Silencios, 40 Revelaciones, además de 2 Cálices y 4 Sombras en objetos almacenados, y 1850 libras en efectivo.
“Eso supone un buen impulso para mi espiritualidad de Piedra, suficiente para defenderme, al menos. Pero si me meto en otra pelea, probablemente se agote de nuevo. Ahora mismo, solo puedo mantener mi efectividad en combate. Alcanzar el nivel necesario para avanzar se siente extremadamente difícil… a menos que tenga otra oportunidad de oro como la del incidente del Árbol de Verano.”
Dorothy suspiró al ver su situación, pero apartó el pensamiento. Se levantó, se puso el abrigo y los zapatos, y se preparó para salir.
“Basta de eso. Es hora de ocuparse del asunto: ir a buscar a Brandon, luego dirigirme al puerto y comprar un billete a Ivengard. Si ese artefacto de adivinación vuelve a estar disponible a mediados o finales de marzo, no queda mucho tiempo. Será mejor que explore Adria cuanto antes.”
Con ese pensamiento, Dorothy salió por la puerta. Tras bajar las escaleras, miró a su alrededor en la calle frente al hotel e hizo señas a un carruaje que pasaba.
Una vez a bordo, le indicó al cochero su destino y el carruaje partió de inmediato. Sentada dentro, Dorothy, aburrida, observaba las calles a través de la ventana hasta que su mirada se posó en un periódico enrollado junto a la puerta. Muchos cocheros guardaban un ejemplar del periódico del día en el coche para que los pasajeros se entretuvieran, y Dorothy, amante de las palabras en todas sus formas, siempre disfrutaba leyendo, ya fueran textos místicos o no.
Sin nada mejor que hacer, cogió el periódico y lo desplegó. Era el Telva Morning Post. Al leer el título, sus ojos se posaron en el titular de la portada y se quedaron paralizados.
Tras fruncir el ceño profundamente durante un largo rato, no pudo evitar leer el titular en voz alta.
“La flota peregrina en peligro, la Santa Madre muestra misericordia a través de milagros”Un faro de divinidad brilla sobre el mar infinito, la gracia del Evangelio ilumina la naturaleza salvaje…”
“La historia de la Hermana Vania Chafferon: una luz de piedad entre el clero moderno, devota difusora del Evangelio de la Santa Madre, fiel sierva del Señor…”
Contemplando aquel enorme artículo a página completa… leyendo aquel nombre familiar en letras negritas… Dorothy guardó completo silencio.
Tras una larga pausa, finalmente murmuró en prittish.
“…¿Qué demonios está haciendo esa chica esta vez?”
“Cuando empecé a salir en las noticias, solo era un periódico local de Igwynt. Tuve que acabar con todo un bastión de la gente de Burton para apenas conseguir un hueco en la portada. Vania, en cambio, acapara toda la portada en cuanto aparece; de verdad, la nueva generación es formidable...”
...
10:00 AM, Mar de la Conquista del Norte
Sobre el mar, una flota de más de una docena de formidables naves de guerra de la Iglesia surcaba las olas. Los estandartes con anillos solares de color naranja amarillento ondeaban violentamente con la brisa marina.
En el centro de la flota se encontraban tres barcos de pasajeros comunes, repletos de peregrinos rescatados hacía poco de un peligro. Ahora, estaban protegidos por una fuerza naval dos veces mayor que la anterior, que avanzaba hacia su destino. Esta vez, no se permitiría el menor percance.
Al frente de la flota, en la cubierta de un enorme buque insignia, se encontraba una monja vestida de blanco. Contemplaba el mar, donde la tierra aún no se divisaba. El viento agitaba sus hábitos, y un atisbo de preocupación se vislumbraba en sus ojos mientras miraba fijamente el horizonte infinito.
“Hermana Vania, la brisa marina es bastante fuerte aquí afuera. Por favor, entre en la cabina a descansar.”
En ese instante, una voz firme resonó a sus espaldas. Vania se giró y vio a un joven con uniforme de oficial de la marina de los Caballeros del Sacramento. A juzgar por la insignia en su hombro, ostentaba un alto cargo: diácono superior dentro de la jerarquía de la Iglesia.
Aun así, este diácono superior miró ahora a Vania, de rango intermedio, con visible respeto, dirigiéndose a ella con sincera reverencia.
“Ah... Padre André. Solo quería saber si ya podíamos avistar tierra. ¿Cuánto falta para llegar a nuestro destino?” preguntó Vania con igual cortesía.
Ya casi llegamos. Se espera que lleguemos a Puerto Cader esta noche. Tras descansar allí, partiremos mañana por la mañana y llegaremos a Adria por la tarde. El arzobispo Antonio ya ha organizado un gran banquete de bienvenida. Asistirán muchos invitados importantes de Adria y de toda Ivengard. Hermana Vania, como invitada de honor, por favor, asegúrese de llegar a Adria en las mejores condiciones; así que, por favor, regrese adentro y evite resfriarse.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 449
Estás leyendo el capítulo 449 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.