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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 425 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En la noche, a bordo de un barco de pasajeros que navegaba por el Mar de la Conquista, Vania fue despertada de su reciente sueño por ruidos molestos y un zumbido lejano. Frunciendo el ceño, se incorporó en la cama y dejó escapar un profundo bostezo. “Uf... ¿Qué está pasando afuera? ¿Por qué hay tanto ruido...?” Murmurando en voz baja, Vania se frotó los ojos, se levantó y encendió la lámpara de gas de la pared. Al asomarse por la ventana, se sorprendió al encontrar una densa niebla que le impedía la vista por completo. “¿Qué está pasando? ¿Por qué hay de repente una niebla tan densa? No había niebla cuando me dormí…” Desconcertada, miró el reloj de la pared, confirmando que solo había dormido media hora. “¿Media hora...? ¿Puede aparecer una niebla tan densa tan de repente? ¿Y qué hay de esos ruidos de fuera? ¿Ha ocurrido algo?” Una inquietud la invadió al decidir salir a comprobar la situación. Tras ponerse con naturalidad su hábito de monja, abrió la puerta del pasillo. No había avanzado mucho cuando un miembro de la tripulación la detuvo y le habló en ivengardiano. “Señorita monja, estamos experimentando condiciones marítimas complicadas. Estamos resolviendo el problema en este momento. Por favor, regrese a su camarote y evite moverse.” “Condiciones marítimas complicadas… Lo entiendo…” Vania asintió, comprendiendo. Como había estudiado algo de ivengardiano antes de su peregrinación, pudo entender más o menos las instrucciones del marinero. Obedientemente, regresó a su camarote y cerró la puerta. Dentro, Vania no volvió a dormirse. En cambio, se sentó tranquilamente en su cama, esperando ansiosamente a que pasaran las llamadas “complicadas condiciones marítimas”. Al cabo de un rato, oyó que el ruido exterior disminuía gradualmente y notó que la niebla comenzaba a disiparse. Aliviada, pensó: “Parece que al final solo eran condiciones marítimas complicadas. Ahora todo debería estar bien”. Justo cuando estaba a punto de quitarse la prenda exterior y volver a dormirse, otra perturbación provino del exterior; esta vez, mezclada con débiles gritos de dolor, la sobresaltó una vez más. “¿Esto también forma parte de la gestión de condiciones marítimas complicadas?” Al oír los gritos de dolor de alguien afuera, la calma de Vania se desvaneció. Tras un instante de vacilación, decidió investigar de nuevo. Al entrar en el pasillo, vio a otros pasajeros igualmente ansiosos por comprender la situación, dirigiéndose hacia la cubierta. Sin embargo, los miembros de la tripulación les bloquearon el paso, hablando con tono tranquilizador. “Pasajeros, por favor regresen a sus camarotes. El barco está experimentando condiciones imprevistas, pero lo estamos controlando. No es muy peligroso, así que por favor mantengan la calma.” Tras recibir garantías, los pasajeros regresaron poco a poco a sus camarotes. Vania se quedó un instante, observando con atención. Apretando y aflojando ligeramente los puños, ella también decidió volver al suyo. De vuelta en su camarote, la expresión de Vania se tornó grave. Como Linterna Beyonder de rango Tierra Negra, Vania poseía una visión nocturna mejorada. Incluso en la oscuridad, había captado destellos que otros no habían visto. Cuando los miembros de la tripulación le habían bloqueado el paso antes, detrás de ellos había hombres desconocidos, sin camisa y armados, de pie junto a marineros inconscientes. Ella había visto claramente las expresiones de pánico de los tripulantes. Al darse cuenta de que su nave había sido tomada de forma hostil, Vania luchó por reprimir el impulso de intervenir de inmediato y, en cambio, comenzó a formular una estrategia. “Marineros heridos, invasores desconocidos, tripulación amenazada… Probablemente nuestro barco ha sido secuestrado. Quizás pueda alertar a la flota de escolta…” Desvió rápidamente la mirada hacia el oscuro océano que se extendía más allá de la ventana, intentando divisar la flota. Su corazón se encogió al darse cuenta de que no se veía ninguna luz de la flota por ninguna parte. “¿Desaparecieron… completamente? ¿Dónde están las demás naves? ¿Dónde está la flota de escolta? ¿Por qué no puedo verlas?” Al darse cuenta de la gravedad de la situación, la ansiedad de Vania aumentó. Debido a sus recientes y numerosos encuentros con el peligro, Vania mantuvo la compostura. Tranquilizándose, sacó su escritura, la colocó sobre la mesa, cerró los ojos brevemente en oración, luego la abrió y comenzó a escribir. “La situación es bastante extraña y compleja. Primero informaré a la señorita Dorothea y escucharé su opinión… Lamento molestarla a estas horas…” … Mientras tanto, otro barco navegaba solo por el mismo mar oscuro. En uno de sus camarotes, Dorothy, que llevaba un rato dormida, abrió de repente los ojos. Se incorporó rápidamente, bostezó y se frotó la frente. “¿Esta es… la oración de Vania, pidiendo comunicación? A estas horas… algo grave debe haber ocurrido.” Aunque perpleja, Dorothy actuó sin dudarlo, levantándose de la cama, encendiendo la lámpara de pared y sentándose en el escritorio. Vestida con su pijama, Dorothea sacó el Diario Literario Marino de su caja mágica. Al abrir la página de comunicación de Vania, vio que habían aparecido nuevas palabras. Vania había detallado minuciosamente su situación actual, pidiendo consejo a Dorothy sobre cómo lidiar con los secuestradores. Dorothy frunció el ceño profundamente tras leer el relato de Vania. No se esperaba tanta osadía: que alguien se atreviera a secuestrar los barcos de la iglesia. Según la descripción de Vania, su barco fue misteriosamente capturado. Invasores desconocidos han incapacitado a marineros, amenazado a la tripulación y obligado a los pasajeros a permanecer confinados en sus camarotes. Tales acciones indican claramente piratería. Pero ¿quién se atrevería a atacar la flota de peregrinación de la iglesia? Dorothea reflexionó, ya con algunas sospechas. “Densa niebla... hombres sin camisa... invasores repentinos del mar... Estos elementos apuntan claramente a los Hidromantes de la Iglesia Abisal. ¿De verdad se atreverían a atacar una flota de la iglesia? Si son ellos, ¿cuál es su motivo? ¿Reunir sacrificios para Haimohois?” “Pero yo poseo el Corazón Azul Profundo. Sin él, no pueden celebrar rituales. Además, ¿por qué atacar específicamente un barco de la iglesia para realizar sacrificios? ¿Existen otros Trascendentes de la Senda de las Mareas además de la Iglesia Abisal en estos mares?” Dorothea consideró las posibilidades, pero al carecer de información suficiente, rápidamente centró su atención en aconsejar a Vania sobre sus próximos pasos. “Dada la distancia que me separa de Vania, ayudarla directamente resulta complicado. Debe ser cautelosa.” Si estos secuestradores pueden crear una densa niebla que separe a la flota, sus Beyonders deben ser de alto rango, posiblemente uno o más individuos del rango Ceniza Blanca. Si realmente son Beyonders de la Senda de la Marea con ventaja de campo, Vania no tiene ninguna posibilidad. No puede enfrentarlos directamente. En cambio, debería recabar información con cuidado. El problema principal ahora es la falta de información… “Desafortunadamente, no estoy físicamente presente en esos barcos; de lo contrario, la recopilación de información sería mucho más fácil.” Dorothea pensó analíticamente y tomó su pluma, comenzando a escribir cuidadosamente sus consejos en el Diario de Navegación Literario, instruyendo a Vania sobre la mejor manera de responder a su situación actual. En resumen, Dorothy le indicó a Vania que no actuara precipitadamente, que evitara los conflictos y que, por el momento, cooperara con los intrusos, con el objetivo principal de reunir la mayor cantidad de información posible. Además, dado que a Dorothy le preocupaba que Vania pudiera tener dificultades para recopilar información de manera efectiva debido a las barreras lingüísticas, sugirió transmitirle sus conocimientos lingüísticos a través de Aka, lo que le permitiría a Vania adquirir un dominio básico del ivengardiano, el cassatiano y otros idiomas principales de los países cercanos. Dorothy solía ser muy cautelosa al actuar sin un reconocimiento previo suficiente. Sin embargo, dado que esta vez le era imposible estar presente físicamente en el lugar, la tarea de reconocimiento se complicó considerablemente, dependiendo únicamente de la improvisación de Vania. ... “No actúes precipitadamente, coopera con ellos y recaba información primero.” Sentada en su camarote, Vania reflexionó sobre la respuesta de Dorothy, dándose cuenta de que en ese momento carecía de los medios adecuados para un reconocimiento eficaz. “Parece que… por ahora solo puedo seguir el consejo de Dorothy: no provocar conflictos y observar cómo se desarrolla la situación…” “Pero no esperaba que la señorita Dorothea compartiera tan voluntariamente sus conocimientos lingüísticos… Le estoy muy agradecida. Si no entiendo lo que dicen, me será imposible obtener información de forma eficaz… El conocimiento de la señorita Dorothea es increíblemente vasto. Saber varios idiomas a tan corta edad y compartirlos así sin más…” Vania meditó en silencio sobre esto, decidiendo abandonar su intención anterior de actuar directamente, optando en cambio por esperar y ver cómo se desarrollaban los acontecimientos. ... Mientras el tiempo avanzaba y la noche se hacía más profunda, Vania no lograba dormir. Pensaba con ansiedad en cómo investigar a los secuestradores cuando, de repente, oyó ruidos fuera de su camarote. Los sonidos se hicieron cada vez más fuertes y cercanos, hasta que finalmente llegaron a la puerta, seguidos de unos golpes. Tragando saliva con nerviosismo, Vania se puso de pie y abrió la puerta, encontrándose afuera con un marinero visiblemente incómodo que se dirigió a ella: “Disculpe, hermana, ¿sabe usted cómo curar heridas? Me refiero a aplicar medicamentos, diagnosticar lesiones y vendar...” Al oír las palabras del marinero, Vania hizo una breve pausa y luego asintió en respuesta. “Sí, sé cómo curar heridas. Ya he brindado atención médica antes.” “Eso es estupendo. Por favor, sígueme, hermana, te necesitamos.” El marinero habló y Vania asintió de nuevo, siguiéndolo afuera. Mientras lo seguía por el pasillo, Vania rezó en silencio a Aka, reconectándose con Dorothy. Dorothy, que había permanecido despierta esperando noticias, accedió rápidamente a los sentidos de Vania y comenzó a monitorear la situación a distancia. Tras el marinero, Vania llegó a una cabina relativamente grande donde vio a numerosos marineros de la iglesia heridos. Algunos yacían en el suelo, otros apoyados contra sofás o paredes, con rostros pálidos y expresiones de dolor. Algunos estaban inconscientes, mientras que otros gemían suavemente. Muchas heridas estaban vendadas apresuradamente, obviamente por manos no profesionales. Además de los marineros heridos, había varios miembros de la tripulación y tres hombres sin camisa, con el cuerpo empapado, de complexión musculosa y miradas resueltas. Cada uno lucía un distintivo tatuaje de un árbol con forma de triángulo invertido en el brazo, y uno tenía la mano envuelta en vendajes ensangrentados. Los marineros y los heridos les tenían un miedo evidente. “Hermana... por favor, ayude a atender a estas personas. Algunas parecen estar gravemente heridas.” “De acuerdo, haré lo mejor que pueda.” Vania comenzó de inmediato a atender a los marineros heridos con los suministros médicos del barco. Observando desde la perspectiva de Vania, Dorothy empezó a analizar la escena. “Esos tres deben ser los secuestradores. Dada la situación actual, es evidente que el barco ha sido tomado por completo. Las lesiones de los marineros probablemente se debieron a la lucha contra estos hombres.” “Para derrotar a tantos marineros con tan pocos atacantes, estos individuos deben ser Seres Superiores de considerable fuerza. Debo actuar con cautela. Si realmente son Elementales de Agua, provocar un conflicto en estas condiciones sería desastroso.” Sin embargo, estos secuestradores, sorprendentemente, tenían principios. En lugar de abandonar a los marineros heridos, buscaron deliberadamente personal médico entre los pasajeros para atenderlos. Esto no es propio de un sectario. La Iglesia Abisal habría convertido a estos marineros heridos en comida nocturna o los habría arrojado al mar. Su actitud no encaja en absoluto con el estilo despiadado de la Iglesia Abisal. Dorothy se sintió algo desconcertada. Inicialmente sospechó de la Iglesia Abisal, pero ahora reconsideró su suposición tras observar las acciones de los secuestradores. Mientras Dorothy analizaba la situación, Vania se centró por completo en el tratamiento. Atendiendo metódicamente a cada marinero, su objetivo era estabilizarlos, decidida a no dejar que vidas inocentes se perdieran bajo su responsabilidad. Mientras atendía a un marinero, Vania vio a uno gravemente herido, casi inconsciente en el suelo. Consciente de la urgencia, activó rápidamente su habilidad sobrenatural para estabilizarlo. Justo cuando había terminado de estabilizar la condición del marinero, una voz habló a sus espaldas; hablaba en ivengardiano, con un fuerte acento y no del todo fluido. “¿Eres... una Linterna Beyonder? He oído que tienen la habilidad de curar a otros. Clérigas vestidas de blanco...” Al darse la vuelta, Vania vio al líder de los tres secuestradores dirigiéndose a ella con una mirada curiosa en los ojos. “Sí, soy sacerdote de oración sanadora y sigo el camino de la Santa Madre. Gracias por brindar a estas almas desdichadas la oportunidad de recibir tratamiento.” Ante la pregunta de Bahoda, Vania respondió con seriedad. Bahoda respondió: “Toda vida merece respeto. Aunque hayamos luchado entre nosotros, ya no representan ninguna amenaza, y no les quitaremos la vida sin motivo. Además, cuantos más de vosotros estéis vivos, más útiles seréis para nosotros, siervos de la Radiación.” Al oír las palabras de Bahoda, Vania se sintió ligeramente sorprendida, intuyendo que quizá hubiera margen para la comunicación. Respondió con esperanza. “En efecto, la vida merece respeto… Debemos tratar a cada ser vivo con compasión e igualdad, como me enseña la Santísima Virgen… Me alegra que compartas ideas similares.” Sin embargo, inesperadamente, Bahoda sonrió con frialdad y replicó. ¿Tratar a todos con compasión? Ja… Qué bonito suena. ¡Ustedes, la gente de Radiante, jamás han tratado a nadie con justicia ni compasión! Siempre han sido prepotentes. Quienes no siguen a su dios ni aceptan sus escrituras sufren opresión o incluso una masacre brutal. No toleran ni la más mínima diferencia. ¡Actúan como piratas, imponiendo sus creencias y matando inocentes! ¡No tienen derecho a hablar de respeto a la vida ni de compasión! Bahoda habló con dureza, con la ira reflejada en su rostro, sorprendiendo a Vania, que en un principio esperaba un diálogo pacífico. Mientras tanto, observando a distancia, Dorothy se frotó la barbilla pensativa, como si hubiera comprendido algo importante. “¿Disidentes de las actividades misioneras de Radiante, eh? Interesante, sin duda…”
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 425

Estás leyendo el capítulo 425 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.