arrow_back

Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 421 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Al mediodía, bajo una luz solar brillante y dispersa, en una cocina impecablemente limpia, una joven con el pelo rizado recogido con una gran cinta tarareaba alegremente mientras preparaba el almuerzo. Subida a un pequeño taburete, la niña preparó con destreza dos platos usando los utensilios de cocina. En uno había muslos de pollo asados con pan y ensalada de verduras, y en el otro, varios filetes de pescado frito. Tras colocar los platos, sirvió leche, una ración en una taza y otra en un platito. Tras prepararlo todo, la muchacha colocó la comida con esmero en una bandeja y la llevó al comedor. Sobre la mesa había un gato negro que miraba fijamente un espejito de mano ornamentado con un motivo de media luna, con una expresión profundamente seria, como si viera algo reflejado en él. “Abuelo~ ¡el almuerzo está listo~” La niña, llamada Saria, dejó la bandeja y repartió los platos. Le sirvió al gato negro un plato de pescado frito y un vaso de leche, reservándose para sí misma los muslos de pollo asados y una taza de leche. Al oír la voz de Saria, el gato negro asintió y apartó el espejo de mano. “Mmm… de acuerdo.” Mientras el gato negro comenzaba a lamer la leche del plato, Saria miró con curiosidad el espejo de mano que yacía junto a él, decorado con un intrincado diseño de media luna, y preguntó: “Abuelo, llevas un rato mirando ese espejo y pareces preocupado. ¿Ha pasado algo?”. Podría decirse que… acabo de recibir noticias a través del espejo de las sombras. Esos traidores de Sueño Negro provocaron un gran revuelo esta mañana. Todas las Polillas Falsas que conocemos comenzaron a migrar simultáneamente, cambiando sus coordenadas en el Paisaje Onírico, lo que las hace completamente indetectables ahora… Tras lamer unos sorbos de leche, el gato negro le informó a Saria. Al oír esto, Saria quedó momentáneamente atónita y exclamó: “¿Todas las polillas falsas de la Manada de Caza de Sueños Negros han empezado a migrar? ¿Cómo es posible? Esto nunca había ocurrido antes…” “No ha vuelto a ocurrir desde que usted tiene conocimiento de ello, pero incidentes similares han ocurrido en el pasado. Siempre que se producen perturbaciones importantes dentro de su organización, toman medidas de este tipo para reforzar el secretismo. Parece que la Manada de Caza Sueño Negro se topó recientemente con algo grave, y probablemente no fueron buenas noticias.” El gato negro explicó pacientemente mientras seguía comiendo el pescado frito con las patas. Al escucharlo, Saria frunció ligeramente el ceño y, tras pensarlo un momento, murmuró: “¿Ha ocurrido algo grave últimamente? Mmm… Hablando de eso, anoche, cuando cazaba con ese perro negro de la Oficina de la Serenidad en el Paisaje Onírico, me preguntó por la Manada de Cazadores de Sueños Negros. Mencionó que un detective de la Orden de la Rosa Cruz le había pedido que investigara”. “¿La Orden de la Rosa Cruz?” El gato negro, absorto en su comida, se puso alerta de repente. Alzó la cabeza, miró fijamente a Saria y preguntó algo más. “¿Estás diciendo que… anoche la Orden de la Rosa Cruz preguntó específicamente por la Manada de Caza de Sueño Negro? ¿Podrían haberse encontrado ya con Sueño Negro?” “Sí… supongo que sí. Según ese detective, viajó a una pequeña ciudad al sur de Cassatia y descubrió que allí se propagaba una enfermedad llamada Síndrome de Decaimiento del Sueño. Los pacientes veneraban a una deidad polilla que les prometía hermosos sueños. Al oír esto, supe de inmediato que era un criadero de Falsas Polillas, así que le di al perro negro información básica sobre Sueño Negro y las Falsas Polillas para que la transmitiera, instándolo a tener cuidado. Después de todo, Lord Paarthurnax ha sido amable conmigo en el Paisaje Onírico, y compartir un poco de información sin relación aparente no debería causar ningún daño. Saria explicó con seriedad antes de reflexionar un poco más y continuar: “Oye, abuelo… ¿podría ser que después de que compartí esa información, la Orden de la Rosa Cruz actuó inmediatamente contra Sueño Negro, y por eso ocurrieron estas anomalías hoy?” Mientras mordisqueaba un trozo de pan, Saria expresó su suposición, pero el gato negro negó con la cabeza con decisión. “Eso es imposible. El lapso entre que proporcionaste la información y los movimientos de la Manada Sueño Negro esta mañana es demasiado estrecho. Si hubieran actuado de inmediato, habría sido precipitado. Al menos se habrían tomado un tiempo para analizar la situación.” “Además, basándonos en comportamientos anteriores, la Orden de la Rosa Cruz tiene poca interacción o conocimiento sobre Sueño Negro, y mucho menos motivos suficientes para actuar.” El gato negro rechazó con firmeza y lógica la hipótesis de Saria, provocando que ella suspirara con decepción. “¿Ah… de verdad? Habría sido interesante que se hubieran enfrentado. Quizá Lord Paarthurnax podría encargarse de esas Polillas Falsas en el Paisaje Onírico…” “No le des tantas vueltas, Saria… Cuando tratemos con esos traidores, no debemos confiar en fuerzas externas que no comprendemos del todo” aconsejó solemnemente el gato negro, mientras seguía saboreando el pescado frito. “Aun así, esta última acción de la Manada de Caza de Sueños Negros es muy preocupante. Encontraré la forma de averiguar qué sucedió exactamente… Si se presenta la oportunidad, pregunta discretamente al perro negro o incluso al dragón sobre el detective que se topó con la fortaleza de Sueños Negros. Averigua su situación actual, la ubicación exacta de la fortaleza y si ha habido algún suceso extraño recientemente. No presiones demasiado; simplemente menciónalo casualmente si surge la ocasión”, le indicó el gato negro a Saria. Tras terminar su vaso de leche, Saria asintió. “De acuerdo, abuelo, lo entiendo. … Costa norte del Mar de la Conquista, Navaha. Por la tarde, en el distrito portuario sur de Navaha, la flota de la Iglesia seguía anclada. Al igual que muchos ciudadanos navajos, los marineros y pasajeros a bordo comentaban el extraño caos de aquella mañana. Debido a la naturaleza de la Iglesia, la mayoría a bordo percibió las extraordinarias perturbaciones de anoche, sospechando que se había producido un incidente místico de gran magnitud. Sin embargo, desconocían su gravedad. Quienes realmente vivieron el incidente a bordo de la flota sufrieron considerablemente. En el camarote del capitán del buque insignia de la flota, el Boone, el comandante Giorde, encargado de la escolta, estaba sentado, recostado en su cama, pálido y exhausto. Ante él se encontraban varios hombres vestidos con distintivas túnicas clericales. Eran investigadores de herejía de Telva, enviados específicamente a Navaha para encargarse del caso de la Iglesia Abisal. Sin embargo, a su llegada, la situación se había complicado inesperadamente. “Señor Giorde… según su relato, anoche apareció una criatura mística de gran tamaño, parecida a una extraña polilla, que hipnotizó a toda la ciudad y se disponía a consumir las mentes de los afectados.” El investigador principal, sentado en una silla frente a Giorde, preguntó incrédulo. Giorde asintió lentamente y respondió: “Sí... parecía ser una entidad del reino de los sueños capaz de influir en la realidad. Sospecho que algún grupo de las Sombras con habilidades para manipular los sueños la invocó...” Giorde habló con seriedad. La expresión del investigador se tornó grave, y continuó: “Al principio pensábamos que solo estábamos aquí para tratar con la Iglesia Abisal. Quién iba a imaginar que las cosas se complicarían tanto... ¿Una secta con habilidades oníricas? Recuerdo haber oído hablar de un grupo llamado la Manada de Cazadores de Sueños Negros. Quizá esto tenga algo que ver con ellos...” “Yo tampoco estoy seguro… Las camarillas de las sombras suelen ser más reservadas. Quienes solemos estar en alta mar nos topamos principalmente con la Iglesia Abisal y quizá con la Asociación del Oro Oscuro. Enfrentarnos esta vez a adversarios especializados en la manipulación de sueños fue extremadamente problemático; casi nos encontramos con nuestro Señor…” respondió Giorde con un alivio que perduró. El investigador ofreció palabras tranquilizadoras: “No obstante, señor Giorde, usted finalmente venció a esa criatura y protegió a Navaha. El Señor no abandona a los guerreros que luchan para proteger a los demás”. “No… no fuimos nosotros quienes derrotamos a la criatura… ¿fue un dragón?” Giorde respondió con seriedad. El investigador, al oír esto, quedó momentáneamente atónito antes de expresar incredulidad: “¿Un dragón? ¿Estás seguro?”. “Sí… estoy seguro. Era un dragón, de esos que solo existen en las leyendas, un dragón que, según se dice, solo aparece antes de la llegada del Salvador…” Giorde murmuró, algo aturdido. La expresión del investigador se tornó aún más seria, y continuó preguntando: “Señor Giorde, ¿está usted realmente seguro de haber visto un dragón? ¿No podría haber sido una ilusión o un sueño? Usted mismo mencionó que la criatura tenía poderes relacionados con la hipnosis y los sueños...” “¿Un sueño? Quizás… En efecto, fui atacado por esa criatura, provocándome una gran confusión mental. La realidad y el sueño se mezclaban. Solo recuerdo vagamente algunas imágenes borrosas. Pero incluso si el dragón existió únicamente en sueños, sin duda era un dragón capaz de actuar libremente en el mundo onírico, no solo producto de mi imaginación. Además de mí, Santos y los demás también lo vieron. Una simple ilusión personal no sería visible para los demás…” “Ese dragón sí que existe, no es producto de la imaginación de nadie. Apareció en nuestro momento más crítico, rescatándonos y derrotando a esa criatura. Incluso llegamos a preguntarnos si era un emisario enviado por nuestro Señor…” Giorde habló con cansada seriedad. Al oír las palabras de Giorde, el investigador respondió de inmediato con solemne urgencia: “Señor Giorde, por favor, mida sus palabras. Las Sagradas Escrituras no contienen ningún registro de que los Tres Santos tuvieran apóstoles con forma de dragón. Lo que usted sugiere es peligrosamente herético”. El investigador se lo recordó severamente a Giorde, a lo que Giorde respondió rápidamente. “Ah… me malinterpretas. Por supuesto, nos atenemos estrictamente a las Escrituras. No queríamos insinuar que el dragón fuera un apóstol del Señor. Simplemente fue una reflexión tras escapar de la muerte por poco…” Giorde se explicó claramente al investigador. Sin embargo, la expresión cautelosa del investigador no disminuyó, y continuó con tono severo: “Solo una reflexión, hmm... Entendido. Gracias por su explicación, señor Giorde. Ahora tengo una idea clara del incidente de anoche. Informaré de inmediato sobre el asunto de la polilla onírica y el dragón onírico”. “Este incidente en Navaha es extremadamente grave y requiere personal adicional para una investigación exhaustiva. Por el momento, le pedimos que usted y los otros tres guerreros que participaron anoche permanezcan en Navaha para colaborar con nuestra investigación.” El investigador dio instrucciones a Giorde con seriedad, pues sus comentarios anteriores habían despertado claramente su instinto investigador. Giorde, sorprendido, respondió rápidamente: “¿Nosotros cuatro... quedarnos aquí? Eso no puede ser. Tenemos una misión de escolta. Unos fieles peregrinan a la tierra sagrada de la Virgen María. Nuestro deber es escoltarlos; solo nos detuvimos aquí temporalmente esperando su llegada para resolver el caso de la Iglesia Abisal. Ya hemos esperado más de lo previsto. Según el cronograma, no podemos esperar más”. Giorde recalcó que tenían obligaciones que les impedían quedarse. Sin embargo, el investigador desestimó sus preocupaciones: “Desafortunadamente, este incidente místico es extremadamente grave. Ustedes son los principales implicados y, sin su cooperación, la investigación podría verse seriamente obstaculizada. Requerimos su presencia aquí”. El investigador insistió firmemente, lo que provocó que Giorde frunciera el ceño profundamente. “Pero nuestra misión…” “Vuestra misión puede continuar. Solo necesitamos que permanezcan los cuatro que participaron. Los demás pueden seguir con su peregrinación. La flota es lo suficientemente grande; la pérdida de cuatro personas no afectará significativamente a su funcionamiento.” Giorde suspiró, explicando con cierta impotencia: “Sí, es cierto. La flota puede navegar sin nosotros, pero somos los únicos cuatro Beyonders de rango Ceniza Blanca en toda esta escolta. Sin nosotros, el riesgo durante la navegación aumentaría enormemente”. “Eso no debería ser una gran preocupación. La distancia a Ivengard desde aquí no es mucha, y las rutas son bastante seguras. Incluso las naves comunes sin Beyonders podrían viajar con seguridad, y mucho más una flota.” “Además, tras vuestro combate con esa criatura, es evidente que los cuatro estáis sufriendo las secuelas y no estáis en buen estado. Podría ser arriesgado que siguieras al mando en estas condiciones. Lo mejor sería que permanecierais aquí, colaborarais con nuestra investigación y os recuperéis. Los oficiales experimentados de vuestra flota pueden encargarse del trayecto hasta Ivengard. Informaré claramente a mis superiores sobre vuestra situación. Dadas las circunstancias excepcionales, no tendréis ninguna responsabilidad.” Tras reflexionar detenidamente sobre su propio estado mental, Giorde suspiró profundamente y finalmente accedió: “Muy bien, nos quedaremos, y la flota continuará su viaje”. ... Aquella tarde en Navaha, dentro de una casa polvorienta y llena de telarañas, un joven demacrado, con la mirada perdida y escasa ropa, vagaba sin rumbo, mirando a su alrededor con expresión vacía. El joven era un pintor solitario. Un año antes, había sido hospitalizado debido al Síndrome de Decaimiento del Sueño. Al despertar esa mañana, se encontró tirado en una calle de Navaha. Guiado por vagos recuerdos, el joven regresó a su hogar tras un año de ausencia. Al pisar las crujientes tablas del suelo, contempló los muebles destartalados y los cuadros cubiertos de polvo. Finalmente, llegó a una puerta cerrada con llave. Tras encontrar una llave escondida en un jarrón cercano, abrió la puerta oxidada y subió a un ático oculto. Al entrar en el ático, una hilera de cuadros colgados captó su mirada, cada uno representando diversas polillas grotescas. Estas obras de arte” abstractas, detalladas, meticulosas o esbozadas apresuradamente” eran todas creaciones de su época de veneración a las polillas, inspiradas en visiones que había recibido. Lentamente, el joven se acercó al fondo del ático, donde un gran caballete sostenía un cuadro inacabado de polillas. Tras contemplarlo brevemente, dudó en continuar. En lugar de eso, lo arrancó y lo sustituyó por un lienzo nuevo. Como las pinturas se habían secado hacía rato, cogió un lápiz y se puso a dibujar rápidamente. Recién llegado a casa, lo primero que hizo fue empezar una nueva obra. Las líneas danzaban ágilmente sobre el gran lienzo, tomando forma bajo sus precisos movimientos. Impulsado por una pasión renovada, el esquelético artista trabajaba incansablemente. Con el paso del tiempo, una imagen fue emergiendo gradualmente. Esta nueva imagen difería por completo de las grotescas polillas del ático. Con afilados colmillos, poderosas garras, enormes alas extendidas, densas escamas y cuernos puntiagudos a lo largo de su lomo, era inconfundiblemente un majestuoso dragón listo para alzar el vuelo. Bajo la hábil mano del artista, el formidable e irresistible poder del dragón quedó vívidamente plasmado, encarnando fuerza pura, majestad ancestral y dignidad; una ruptura total con el estilo inquietante de sus pinturas de polillas. Al terminar la obra, el joven exhaló profundamente, dejó caer el lápiz y se dejó caer pesadamente en una silla detrás de él. Se sentó jadeando, contemplando con asombro el dragón que había dibujado, completamente hipnotizado.
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)

Continúa leyendo

El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)

Capítulo 422

Siguiente Capítulo ›

El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 421

Estás leyendo el capítulo 421 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.