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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 419 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Paisaje Onírico, el bosque. En el corazón del bosque infinito, bajo la espesa bóveda que bloqueaba la luz del sol, un rugido ancestral y perdurable resonaba sin cesar. Innumerables criaturas del Paisaje Onírico, presas del pánico, huían de aquella presencia repentina e inmensa. Al oír aquel rugido, el dragón gigante que había emergido del portal desplegó sus alas, elevándose sobre el desconocido bosque. Nada más entrar, fijó sus penetrantes ojos dorados en su presa: la monstruosa Falsa Polilla, que huía desesperada presa del pánico. Ante las poderosas alas del dragón, la Falsa Polilla parecía débil y vulnerable. No tenía ninguna posibilidad de escapar de su letal depredador. En un instante, el dragón la alcanzó, sujetándola con fuerza entre sus poderosas garras. Aplastada sin remedio por la fuerza abrumadora del dragón, la Falsa Polilla se precipitó desde el cielo, estrellándose violentamente contra el suelo. Los Capullos Oníricos, que llevaba adheridos al abdomen, se esparcieron con el impacto. La Falsa Polilla se retorció y convulsionó en una lucha desesperada; de haber tenido boca, habría lanzado un grito horripilante. ¡Peligro! Dolor… La polilla está gravemente herida… Está sufriendo… Yo también sufro… “Debemos huir rápidamente…” “Nuestros cuerpos se resquebrajan... el dolor se extiende... ¡¿Por qué está aquí el Señor Dragón de Hamelín?! ¡¿Quién iba exactamente dentro de ese carruaje?!” Bajo Navaha, en la cámara ritual subterránea, los cultistas del Sueño Negro, vinculados a la Falsa Polilla, gritaron de agonía en el instante en que esta se estrelló contra el suelo. Sus posturas meditativas, hasta entonces ensimismadas, se desvanecieron al instante. Incapaz de expresar su propio dolor, la angustia de la Falsa Polilla estalló entre los cultistas. Se desplomaron, gritando y retorciéndose en una agonía insoportable. Aquellos más profundamente conectados, como García, incluso comenzaron a llorar sangre. El peso del dragón que oprimía a la Falsa Polilla se sentía como si recayera sobre sus propios cuerpos. “No... debemos resistir... debemos escapar... no podemos simplemente esperar a la muerte...” García gritó desesperadamente entre lágrimas de sangre, arengando a los miembros de Sueño Negro para lanzar un contraataque. En el Paisaje Onírico, una luz plateada envolvió a la Falsa Polilla, cuya forma se transformó en una bruma indistinta, permitiéndole escapar de las garras del dragón. Este era el método de la Falsa Polilla para acercarse temporalmente a la realidad y así debilitar su presencia en el Paisaje Onírico; una táctica similar a su anterior desaparición de la realidad en los sueños. Sin embargo, a diferencia de antes, la Falsa Polilla no podía materializarse por completo en la realidad. Aunque existía simultáneamente en ambos reinos, era fundamentalmente una criatura de sueños: sólida en los sueños, pero mera proyección en la realidad. Por lo tanto, podía desvanecerse por completo de la realidad, pero jamás del mundo onírico. Su intento actual solo volvía su forma onírica temporalmente indistinta, suficiente para escapar de las garras del dragón. Libre de peligro inmediato, la brumosa Falsa Polilla rodeó rápidamente al dragón y recuperó la visión. Desde atrás, innumerables tentáculos surgieron, enroscándose alrededor del enorme cuerpo del dragón en un intento por constreñirlo e inmovilizarlo. Varios tentáculos se enroscaron alrededor de su largo cuello, intentando asfixiarlo y quebrarlo. Parecía como si serpientes gigantes intentaran estrangular al dragón. ¿Pero cómo podrían esos suaves y retorcidos tentáculos vencer las escamas blindadas y las afiladas espinas del dragón? A medida que los tentáculos se apretaban, se desgarraban y desgarraban contra las formidables púas del dragón, provocando nuevos gritos de dolor entre los cultistas de Sueño Negro que se encontraban abajo. Ignorando el inútil estrangulamiento, el dragón se giró con calma, fijó su mirada dorada en la Falsa Polilla y se abalanzó hacia adelante con las fauces abiertas de par en par. Con una mordida feroz, agarró los tentáculos que se enredaban en su cuerpo y tiró violentamente, arrojando a la Falsa Polilla al suelo una vez más. Acto seguido, el dragón pisoteó con fuerza el abdomen de la Polilla, inmovilizándola por completo. La Falsa Polilla se retorcía inútilmente bajo el peso del dragón. Sin dudarlo, el dragón comenzó a despedazar a su presa, arrancándole tentáculos y alas con garras y dientes, y abriéndole enormes heridas en el cuerpo. Fue una masacre totalmente unilateral. El frágil exoesqueleto y las blandas extremidades de la Falsa Polilla no ofrecieron resistencia alguna contra el poder abrumador del dragón. Indefensos ante el ataque implacable, los miembros del culto Sueño Negro se retorcían y gritaban de angustia. Algunos sucumbieron, desplomándose inconscientes por la intensa reacción psíquica. Con su voluntad colectiva completamente destrozada, la Falsa Polilla quedó totalmente indefensa. Jamás imaginaron que el lejano Señor Dragón de Hamelín, proveniente del Paisaje Onírico, aparecería de repente allí. Aunque nacida prematuramente, la Falsa Polilla poseía un poder inmenso tanto en la realidad como en los sueños. Sus poderosas ondas hipnóticas, abundantes reservas espirituales, su astuta incorporeidad y su habilidad para viajar entre dimensiones le permitían enfrentarse con facilidad a varios Beyonders de rango Ceniza Blanca. Incluso ante un Beyonder de rango Carmesí, no estaría indefensa. Dentro del Paisaje Onírico, privada de sus habilidades místicas habituales, la enorme forma de la Falsa Polilla dominaría a la mayoría de las criaturas oníricas y a las imitaciones oníricas de Beyonders. Pero, trágicamente para la Falsa Polilla, el Señor Dragón de Hamelín era uno de los raros seres cuya forma onírica superaba incluso la suya propia. Inmovilizada contra el suelo, la Falsa Polilla se retorcía impotente bajo el brutal ataque del dragón. Los cultistas de Sueño Negro no podían comprender cómo su amada Polilla, una entidad inherentemente superior en el Paisaje Onírico, había perdido su ventaja de territorio. Desesperada, la Falsa Polilla lanzó un último y frenético ataque. Los incontables ojos irregulares de su cabeza estallaron con haces de luz plateada a corta distancia, impactando directamente al dragón. Sin embargo, estos diminutos haces no lograron penetrar las escamas del dragón, rebotando inofensivamente. Aparentemente enfurecido por la resistencia de la Falsa Polilla, el dragón rugió, presionando con fuerza la cabeza de la Falsa Polilla con sus garras alares. Luego, apuntando sus enormes mandíbulas directamente a la Falsa Polilla que yacía debajo, pronunció palabras antiguas y poderosas con una voz atronadora. ¡! Un sonido atronador resonó en el bosque. Palabras ancestrales de otra era brotaron como una fuerza invisible de las fauces del dragón, envolviendo a la Falsa Polilla. Bajo el impacto devastador, el cuerpo ya maltrecho de la Falsa Polilla se hizo añicos. ¡¡Boom!! La potente onda expansiva rasgó el suelo bajo sus pies, propagándose hacia afuera como una enorme explosión. Tierra y piedras salieron disparadas por los aires, extendiéndose rápidamente y dejando un cráter de entre veinte y treinta metros de diámetro. Los imponentes árboles cercanos crujieron y se balancearon peligrosamente, y el ensordecedor ruido resonó a lo lejos. Cuando el polvo se fue asentando, lo que quedó fue el dragón dando vueltas en el cielo y un enorme cráter abajo. En el fondo de este vasto cráter, la Falsa Polilla había desaparecido por completo, reemplazada por incontables motas de luz púrpura y plateada que casi llenaban toda la base. Tras observar la escena, el dragón descendió con cautela, rozando con la cola las partículas brillantes. Al comprobar que no había peligro inmediato, aterrizó completamente entre las luces que se desvanecían. Las partículas luminosas comenzaron a sufrir transformaciones peculiares. Algunas se fusionaron formando extrañas esferas blancas, parecidas a capullos, antes de desaparecer por completo. Otras partículas ascendieron lentamente y se desvanecieron sin formar capullos. Finalmente, estas motas luminosas se desvanecieron gradualmente. Sin prestar atención a esas luces, la curiosidad del dragón se centró en varias burbujas pequeñas, luminosas y azules que flotaban en el aire, estallando continuamente como si estuvieran a punto de desvanecerse por completo. El dragón parecía estar más familiarizado con estas diminutas burbujas, tocándolas suavemente con su cola y absorbiendo las pocas que quedaban. Finalmente, todas las burbujas y partículas se desvanecieron por completo, dejando el Paisaje Onírico vacío y silencioso, salvo por el enorme cráter que marcaba el lugar de su feroz batalla. El dragón entonces se elevó hacia el cielo, su poderoso rugido desvaneciéndose gradualmente hasta que volvió el silencio. ... Costa norte del Mar de la Conquista, Navaha. Bajo Navaha, el lugar del ritual subterráneo era ahora un escenario en ruinas. Entre los restos dispersos de los símbolos mágicos yacían los cuerpos inmóviles de los miembros de la Manada de Caza de Sueños Negros, vestidos con túnicas oscuras, con los rostros congelados por el terror. El único que apenas sobrevivía, García, también estaba al borde de la muerte. “Dragón…” murmuró García débilmente, con la sangre brotando de sus ojos mientras miraba fijamente la oscuridad. Su temblor cesó y su voz se apagó en el silencio. Sin que nadie lo supiera, esta importante fortaleza de Sueño Negro, que había operado en secreto en Navaha durante más de una década, había sido completamente destruida. ... En el distrito portuario, sobre una azotea, Giorde abrió lentamente los ojos, aún temblorosos por el sueño reciente. Apoyándose en su espada, luchó por ponerse de pie. Giorde sentía un dolor persistente y confusión, llevándose las manos a la frente mientras miraba a su alrededor desconcertado. La misteriosa Falsa Polilla había desaparecido por completo, y la paz parecía haber regresado a Navaha. De no ser por las incontables víctimas de la Decadencia del Sueño esparcidas por el lugar, habría creído que todo había sido un simple sueño caótico. “No… no fue un sueño. Esa criatura era real… pero además de esa criatura, había algo más…” murmuró Giorde, con el ceño fruncido, sumido en sus pensamientos. Intentó recordar las escenas borrosas que difuminaban la línea entre el sueño y la realidad, recordando a un ser aún más majestuoso y poderoso, con un aura infinitamente más aterradora y brutal que la criatura. Al reflexionar sobre aquella imponente figura, Giorde solo pudo encontrar descripciones que coincidieran con seres legendarios. “¿Fue un dragón quien derrotó a la Polilla?” “¿Nos salvó un dragón... no, ¿a toda la Navaha?” “¿De verdad este mundo sigue albergando dragones?” ... En una calle lejana, un carruaje Navaha alquilado avanzaba suavemente por el empedrado. Dentro del carruaje, una muchacha de cabello plateado, vestida con una falda negra, bostezó ampliamente, tapándose la boca. “¡Uf! ¡Por fin terminé! Hacía tanto que no me movía así en un sueño. Me siento un poco agotada. Creo que debería hacer ejercicio más a menudo” murmuró Dorothy, estirando los brazos con pereza. Después, se secó las lágrimas de los ojos y comenzó a reflexionar sobre lo que acababa de suceder en el sueño. “No esperaba que mi imitación de dragón fuera tan poderosa en el reino de los sueños. A juzgar por el tamaño de esa polilla, pensé que tendría que luchar al menos trescientos asaltos. ¿Quién iba a imaginar que fuera tan frágil? Apenas recibió unos pocos golpes antes de desplomarse. Menos mal que me contuve; de lo contrario, ni siquiera habría tenido la oportunidad de experimentar con el Grito del Dragón.” Dorothy se recostó en el asiento del carruaje, absorta en sus pensamientos. Momentos antes, para lidiar con la Falsa Polilla, la había atraído deliberadamente a su presencia en la realidad, engañándola para que abriera un Portal Onírico que la conducía directamente a las coordenadas de su propio sueño. Dorothy se infiltró entonces en el portal usando su habilidad para imitar dragones, derrotándola rápidamente. Había aprovechado al máximo la información sobre la Falsa Polilla que le había proporcionado el pequeño zorro, observando con atención el comportamiento y los patrones de caza de la criatura. Dorothy era plenamente consciente de que ni la Iglesia de la Radiación ni su propia fuerza podrían derrotar a la monstruosa polilla en la realidad. Su única oportunidad era usar su habilidad para imitar a los dragones dentro del Paisaje Onírico. Pero para usar eficazmente la imitación del dragón, necesitaba un portal directo a las coordenadas oníricas de la polilla, algo que la propia Dorothy no podía crear ni localizar. Por lo tanto, astutamente, recurrió a la Falsa Polilla para abrir el portal necesario. “Por suerte... esa criatura puede escapar por completo al reino de los sueños, pero no puede manifestarse completamente en la realidad. Parece ser esencialmente un ser del mundo onírico. Si se hubiera materializado por completo en la realidad, mi imitación de dragón habría sido inútil.” Dorothy suspiró interiormente aliviada, centrando su atención en los beneficios de este encuentro. Dado que casi toda la ciudad duerme ahora, no hay posibilidad de rastrear el escondite del enemigo. Tras esto, la Iglesia intensificará sin duda su investigación sobre la Manada de Caza de Sueños Negros, dejándome menos oportunidades. Pero al menos esta batalla onírica no fue del todo inútil. ¿Quién iba a pensar que, tras derrotar a la polilla, aparecerían burbujas de memoria... incluso burbujas de memoria con veneno cognitivo? “Estos deben ser los recuerdos de aquellos miembros de Sueño Negro... ¿Acaso sus espíritus se hicieron añicos junto con la polilla debido a su fuerte conexión mental? En fin, al menos hay más conocimiento prohibido en el que sumergirse.” “Uwaaah... Pero es muy tarde y tengo mucho sueño. Lo revisaré mañana. Ahora solo quiero volver a casa y dormir bien. Preferiblemente sin soñar.” Dorothy bostezó una vez más, murmurando con somnolencia. Lo único que deseaba ahora era recostarse cómodamente en una cama suave y dormir profundamente hasta la mañana.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 419

Estás leyendo el capítulo 419 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.