Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 373 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En las afueras suroccidentales de Tivian, al norte de Colina del Escudo, se encuentra la mansión del duque Barrett.
En la quietud de la noche, la mansión del duque Barrett fue repentinamente sometida a un brutal asalto. Asesinos del Nido de las Ocho Torres lanzaron un ataque sorpresa contra la mansión, masacrando a todos sus ocupantes en cuestión de segundos. Gracias al éxito del ataque, los asesinos encontraron poca resistencia y pagaron un precio mínimo para apoderarse por completo de la mansión.
Tras apoderarse con éxito de la mansión del duque Barrett, los asesinos del Nido de las Ocho Torres iniciaron de inmediato un minucioso registro, hurgando en cada rincón como si buscaran algo. Sin embargo, hasta el momento no habían encontrado nada, y el líder de los asesinos no pudo evitar perder la paciencia.
“¿No juraron todos antes que invocarían su espíritu inmediatamente después de la muerte de Barrett, y que no les tomaría más de media hora? ¡Ahora, Barrett lleva muerto horas! ¿Dónde está el espíritu? ¿Dónde está la información?”
En el vestíbulo vacío y empapado de sangre, un hombre con gabardina negra y máscara rugió contra la Araña Facial que sostenía en la mano, con la voz cargada de una rabia apenas contenida. Tras soportar la diatriba del hombre, la Araña Facial guardó silencio un instante antes de que el patrón humanoide de su superficie se retorciera y emergiera una voz masculina ligeramente ronca.
“Tranquilízate, Kenk. Escucha, nuestro plan ha quedado al descubierto. Alguna otra facción está interfiriendo. No solo por mi parte, sino que las operaciones de Jeffrey y Berlit también han salido mal.”
“¡Me importan un bledo Berlit y los demás! ¡Lo único que sé es que vuestra tarea era extraer la información del espíritu de Barrett tras su muerte y entregármela! ¡Barrett está muerto! ¿Dónde está la información? ¿Acaso queréis que sigamos buscando aquí hasta el amanecer y nos topemos con los Cazadores cuando lleguen? ¿Ni siquiera trajisteis a un invocador de espíritus de la Orden del Ataúd Abisal? ¡Ni con ayuda extra pudisteis conseguirlo!”
El hombre llamado Kenk seguía desahogando su ira contra la Araña Facial que tenía en la mano, y su tono delataba su temperamento volátil. Ante la furia de su colega, el líder al otro lado de la Araña Facial parecía reprimir su propia ira mientras respondía entre dientes.
“Escucha, Kenk... ¡Nos están atacando! ¡Alguna facción del Cáliz! Además del Demonio Nocturno, ya sea el bando de Berlit, el de Jeffrey o el mío, ¡a todos nos han atacado! Nuestra invocación espiritual no funcionó. Ni siquiera el invocador de la Orden del Ataúd Abisal pudo recuperar el espíritu de Barrett. Según él, el espíritu de Barrett estaba siendo atraído por otra fuerza. Siguió tirando hasta agotar su espiritualidad, pero no pudo vencerla. ¡Está claro que estaban preparados! ¡Culparme ahora es inútil! ¡En vez de quejarte, deberías dedicar más tiempo a registrar el lugar!
La Araña Facial respondió a Kenk, y después de escuchar sus palabras, Kenk respiró hondo varias veces para calmarse antes de continuar apretando los dientes.
“Ya he registrado toda la mansión. He usado tanto el Escuchador Terrestre como el Sello de Rastreo de Olores... pero no he encontrado ni una sola pista. La cámara de investigación de Barrett cuenta con defensas antidetectación extremadamente robustas. A menos que obtenga la información directamente de Barrett, va a ser muy difícil localizarla.”
“La tarea de encontrar la cámara de investigación de Barrett... me la encomendó personalmente el Sacerdote de los Colmillos. Es de suma importancia. Si fracasamos, ¡ambos seremos responsables! ¡No creas que puedes eludir tu responsabilidad!”
Kenk le habló con severidad a la Araña Facial. Tras escuchar su respuesta, la Araña Facial guardó silencio un instante antes de volver a hablar.
“Invocar el espíritu de Barrett ahora es imposible. Esto es lo que haremos... Tú sigue buscando allí, y yo informaré de la situación al Sacerdote de los Colmillos. Veremos cómo decide actuar.”
“Bien... Si es así, seguiré buscando. Si de verdad no lo encuentro, quemaré la mansión y me retiraré. Aunque no pueda destruir la cámara de investigación, al menos podré causarles problemas a esos Sabuesos Negros más tarde.”
Tras decir esto, Kenk dio por terminada la conversación con la Araña Facial, que luego se metió de nuevo en su manga.
Tras guardar la Araña Facial, Kenk frunció el ceño y salió rápidamente del vestíbulo, dirigiéndose a otras partes de la mansión para dar instrucciones a sus subordinados sobre cómo continuar la búsqueda. Su partida fue observada por el cadáver de ojos desorbitados de una doncella que yacía en el suelo, y también por Dorothy.
…
¿Quién lo iba a decir...? ¿Estos tipos todavía no han encontrado la habitación secreta? Parece que mi decisión de realizar un entierro de almas al fantasma de Barrett fue la correcta...
Dorothy murmuró para sí misma mientras viajaba en un carruaje por un camino desolado a varios kilómetros de la mansión. Tras confirmar la situación dentro de la mansión a través de sus marionetas, la ansiedad y la pesadez en su corazón disminuyeron considerablemente.
“Parece que las medidas de seguridad de Barrett fueron bastante exhaustivas. Incluso después de una hora de búsqueda, estos tipos todavía no han encontrado la habitación oculta. Esto significa que aún tengo la oportunidad de entrar en la habitación oculta y recuperar el símbolo sagrado.”
Dorothy pensó para sí misma con alivio. A través de sus marionetas, había reunido información muy útil, como la existencia del Demonio de la Noche.
“El Demonio Nocturno… Esta es la carta de triunfo del Nido de las Ocho Agujas en esta operación. Ignoró mi advertencia y asesinó con éxito a Barrett. ¿Quién iba a pensar que el infame asesino en serie tiviano del que hablan los periódicos estaría involucrado?”
Dorothy, sin duda, había oído hablar del Demonio de la Noche en los periódicos. Desde mediados del año anterior, se publicaban periódicamente noticias sobre sus asesinatos. El Demonio de la Noche, que atacaba principalmente a personas de clase alta, llevaba más de medio año activo sin ser capturado, y ahora incluso había asesinado a un duque.
Por lo que veo, este Demonio Nocturno podría ser un poderoso asesino Beyonder, entrenado por el Nido de las Ocho Agujas. Pero la cuestión es: si lleva tanto tiempo activo y ha matado a tanta gente, no debería dudar en actuar. Entonces, ¿por qué lo usaron como as bajo la manga en esta operación? Si el Demonio Nocturno es tan poderoso, ¿no habría sido más fácil enviarlo a matar al duque desde el principio? ¿Y acaso las personas que el Demonio Nocturno mató antes también actuaban por orden del Nido de las Ocho Agujas?
Dorothy reflexionó sobre estas preguntas acerca del Demonio de la Noche, pero no se detuvo demasiado en ellas. En cambio, centró su atención en el asunto más urgente: cómo infiltrarse en la habitación oculta sin que los asesinos se dieran cuenta.
“El Demonio Nocturno puede esperar. Lo más importante ahora es cómo colarme en la habitación oculta mientras estos tipos siguen buscando. No puedo permitirme esperar más. Tengo que actuar rápido…”
Dorothy siguió reflexionando. Dado que los asesinos del Nido de las Ocho Agujas aún no habían encontrado la habitación oculta, lo más seguro era esperar. Como los Cazadores acabarían llegando, los asesinos tendrían que marcharse tanto si encontraban lo que buscaban como si no.
Una vez que el Nido de Ocho Torres se marchara, Dorothy podría usar sus marionetas para entrar en la habitación oculta durante el lapso antes de la llegada de los Cazadores, y así llevarse tanto los documentos como el símbolo sagrado. Este método le permitiría recuperar el símbolo sagrado con un riesgo mínimo.
Sin embargo, tras oír a Kenk decir que quemaría la mansión si no encontraban nada, Dorothy abandonó el plan. Aunque la habitación secreta de Barrett estaba bien protegida y no se destruiría con el fuego, la entrada podría resultar dañada, lo que dificultaría el acceso de Dorothy.
Dorothy había observado que la mansión estaba repleta de materiales inflamables, incluyendo una bodega con numerosos barriles de alcohol. Con tanto combustible, la mansión entera podría incendiarse en un instante. En tal incendio, las marionetas de Dorothy tendrían dificultades para moverse, los mecanismos de la habitación secreta podrían dañarse por el calor y todo el edificio podría derrumbarse. Si la mansión quedara reducida a escombros, a Dorothy le resultaría casi imposible acceder a la habitación secreta enterrada bajo las ruinas.
Por otro lado, enfrentarse a los asesinos en combate directo también era poco realista. No solo eran numerosos, sino que su líder, Kenk, no parecía una persona común y corriente.
Por la forma en que Kenk habló antes, parecía estar al mismo nivel que los responsables de la invocación de espíritus y el asesinato en esta operación. Ambos grupos respondían ante alguien llamado Sacerdote de los Colmillos, lo que hacía muy probable que Kenk fuera un vampiro de rango Ceniza Blanca.
Sin aliados que la ayudaran, a Dorothy le resultaría sumamente difícil enfrentarse a un vampiro de rango Ceniza Blanca usando solo sus marionetas. Por lo tanto, la confrontación directa tampoco era una opción viable.
Así pues, el principal objetivo de Dorothy ahora era encontrar la manera de colarse en la habitación oculta mientras los asesinos del Nido de las Ocho Agujas seguían registrando la mansión. Por suerte, con tantos cadáveres esparcidos por toda la mansión, este objetivo no resultó demasiado difícil de lograr.
Sin dudarlo más, Dorothy puso en marcha su plan. Alternaba el control sobre los numerosos cadáveres esparcidos por la mansión, utilizando sus sentidos para familiarizarse con la distribución general de la misma.
A continuación, Dorothy encontró el cuerpo de un asesino enmascarado del Nido de las Ocho Agujas tendido frente a la puerta trasera de la mansión. Si bien el ataque sorpresa de los asesinos había tenido éxito, los guardias de la mansión no habían sido del todo inútiles. Al fin y al cabo, se trataba de la mansión de un duque. A cambio de haber sido aniquilados, los guardias habían logrado ofrecer cierta resistencia, abatiendo a uno o dos de los secuaces del Nido de las Ocho Agujas.
El cadáver que encontró Dorothy era uno de ellos. Le habían disparado en el pecho y murió junto a la puerta trasera de la mansión. Dada la urgencia de la situación, Kenk había ordenado a sus subordinados que registraran toda la mansión inmediatamente después de eliminar a los guardias, sin darles tiempo a recoger los cuerpos. Este lacayo había sido dejado allí, sin vigilancia.
Dorothy tomó el control del lacayo muerto del Nido de Ocho Agujas, haciéndolo levantarse lentamente sin ser visto. Tras alisarse la ropa, el lacayo se giró y volvió a entrar en la mansión.
Los asesinos iban vestidos de negro y enmascarados, lo que hacía imposible reconocerse entre sí. Aunque el secuaz de Dorothy tenía una gran mancha de sangre en el pecho, esto no era inusual entre los asesinos. Como facción alineada con la Sombra, el Nido de las Ocho Agujas prefería el combate cuerpo a cuerpo, y muchos de los asesinos estaban cubiertos de sangre tras abatir a sus enemigos con cuchillas. El fuerte olor a sangre era omnipresente, y una gran mancha de sangre pasaba desapercibida.
De esta forma, la marioneta de Dorothy se infiltró en la mansión. Al igual que los demás asesinos, el lacayo comenzó a registrar la mansión, dirigiéndose hacia el pasillo oeste del salón de la primera planta.
Una vez que llegó a su destino, Dorothy hizo que la marioneta se quedara en el pasillo, fingiendo concentrarse en registrar la zona. Al ver que alguien ya estaba registrando el pasillo, los demás asesinos decidieron no malgastar recursos allí, ya que la mansión era grande y era innecesario que varias personas registraran el mismo lugar.
Así pues, cuando otros asesinos vieron la marioneta de Dorothy en el pasillo, optaron por continuar su búsqueda en otro lugar.
Tras asegurar el pasillo como zona de búsqueda, Dorothy usó a la marioneta como tapadera para hacer preparativos. Derribó armarios y abrió las puertas de las habitaciones contiguas, bloqueando la vista del final del pasillo.
Una vez que todo estuvo listo, Dorothy tomó el control del cadáver de un sirviente que yacía en una habitación contigua al pasillo oeste. Al amparo de la puerta abierta y la marioneta del lacayo, el cadáver del sirviente caminó hasta el reloj de pie al final del pasillo. Extendió la mano, abrió la esfera del reloj y comenzó a ajustar las manecillas. Colocó la manecilla de las horas en las 12 y la de los minutos en las 3, dejando la de los segundos intacta por el momento.
A continuación, Dorothy tomó el control del cadáver de un guardia en el pasillo del tercer piso, cerca de una ventana. El cuerpo del guardia no estaba demasiado mutilado, y ella logró que se pusiera de pie con dificultad, recargara su pistola y disparara varias veces por la ventana sin ser vista. Tras vaciar el cargador, arrojó el arma por la ventana y se desplomó de nuevo en el suelo.
El sonido de los disparos provenientes del tercer piso atrajo de inmediato la atención de todos los asesinos que se encontraban en la mansión, y muchos de ellos corrieron hacia la fuente del ruido.
En el mismo instante en que sonaron los disparos, la marioneta de la sirvienta de Dorothy en el pasillo oeste ajustó el segundero al 6. Inmediatamente, un estruendo de maquinaria resonó en toda la zona.
El ruido de la maquinaria no era particularmente fuerte y, en circunstancias normales, podría haber sido oído por los asesinos que se encontraban cerca. Sin embargo, el fuego continuo lo enmascaró, haciéndolo imposible de detectar.
Mientras los demás asesinos estaban distraídos por los disparos, el pesado suelo frente a la marioneta del sirviente comenzó a abrirse, revelando una escalera que descendía. Dorothy controló a la marioneta para que subiera la escalera sin dudarlo, y el suelo se cerró tras ella. Las manecillas del reloj volvieron a su posición correcta.
Aprovechando el tiroteo como cobertura, Dorothy siguió las instrucciones de Barrett para abrir la entrada a la habitación oculta. La marioneta del sirviente bajó las escaleras, llevando una lámpara de gas que había tomado de la mansión.
A la luz de la lámpara de gas, la marioneta de sirvienta llegó rápidamente al pie de la escalera, entrando en una zona subterránea relativamente espaciosa. Dorothy usó la lámpara de gas para encender las demás lámparas de la habitación, iluminando la oscuridad y revelando el contenido de la habitación oculta.
Ante Dorothy se extendía una cámara de investigación subterránea. A un lado de la espaciosa sala, altas estanterías repletas de libros. Al otro lado, largas mesas atestadas de libros, manuscritos y diversos artilugios extraños e instrumentos incomprensibles.
En otro rincón de la habitación se alzaba un gran instrumento parecido a un telescopio, con un largo cañón y numerosos componentes mecánicos. Dorothy reconoció el aparato: era un Observador de Textos Místicos, utilizado para examinar textos místicos a través de lentes encantadas superpuestas y proteger contra el veneno cognitivo. Había visto aparatos similares en el Departamento de Escrituras Históricas de la iglesia, aunque este era más grande.
Sin embargo, el rasgo más llamativo de la habitación oculta no era el enorme Observador de Textos Místicos, sino una antigua estatua agrietada colocada en una esquina.
La estatua no representaba a la Diosa de la Luna Espejo, sino a un guerrero. El guerrero vestía armadura, una capa sobre los hombros y sostenía una espada en alto con ambas manos. Su rostro barbudo reflejaba determinación, y su larga cabellera quedaba al descubierto bajo un yelmo.
En la base de la estatua había una inscripción en escritura imperial, y debajo una placa con las siguientes palabras escritas en Pritt Común:
“Arthur Despenser, uno de los Cuatro Caballeros de la Luz Lunar, el Caballero del Viento.”

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 374
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 373
Estás leyendo el capítulo 373 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.