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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 359 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
South Tivian, Plaza del Obispo. En la fría noche de invierno, continúa la gran celebración de Año Nuevo. Cuando la figura vestida de rojo brillante aparece en el escenario bajo el foco, el público estalla de júbilo y la atmósfera alcanza su punto álgido. La multitud jamás imaginó que, en esta Nochevieja, la bailarina más famosa de todo Tivian no actuaría en un gran palacio ni en un banquete de la alta sociedad repleto de dignatarios. En cambio, estaría allí, en la vieja y deslucida plaza del distrito sur, bailando en un escenario improvisado bajo el viento helado para el pueblo llano. Para estas personas comunes que no pueden permitirse asistir a teatros de lujo, el nombre de Adèle solo aparece en los periódicos. Para casi todos ellos, esta es la primera vez que ven actuar a la mujer aclamada como la más cautivadora de Tivian. Rodeada de su compañía de bailarines, Adèle baila incansablemente entre los vítores del público. Su actuación no solo la presencian los numerosos ciudadanos que se congregan frente al escenario, sino que también la admiran dos personas de alto estatus desde el balcón de un edificio al borde de la plaza. “Nunca pensé que pudieras convencer a Adèle de participar en este evento. Verla bailar en un entorno así es la primera vez para mí. Je, pequeña Isabella, tu sorpresa es realmente encantadora.” Cómodamente sentado en el balcón, Barrett sonríe mientras observa a Adèle en el escenario a lo lejos. A su lado, Isabella también sonríe y responde. “Me alegro de que te guste, tío Barrett. Espero que todos los asistentes a esta celebración disfruten de una velada maravillosa, por eso invité a la señorita Adèle.” “¿En serio...? Pero para alguien como Adèle, seguramente tenía otros compromisos más importantes y prestigiosos esta noche. Seguro que costó bastante traerla hasta aquí, ¿no?” Barrett se gira hacia Isabella y continúa, mientras Isabella responde con tono humilde. “Tío Barrett, te equivocas. De hecho, no tuve que esforzarme mucho para invitar a la señorita Adèle. Como dijiste, tenía muchas opciones para esta noche. Cuando le envié la invitación, no tenía grandes expectativas, pero para mi sorpresa, aceptó de inmediato.” Más tarde, cuando le pregunté por qué, me dijo que su baile no debía limitarse a unos pocos escenarios. Quería que gente de diferentes ámbitos la viera actuar. Quiere ser la joya de Tivian, no solo la joya de la clase alta de Tivian. Parece que quiere ampliar su público, y yo tuve la suerte de brindarle esa oportunidad. Isabella se lo explica a Barrett, quien asiente pensativo al oírla. Mira a Adèle en el escenario, a lo lejos, y murmura. “Qué bailarina tan reflexiva. Comparada con esas supuestas estrellas que no son más que juguetes, Adèle podría tener una profundidad que nunca imaginamos. Quizás algún día su fama no se limite a Tivian, ni siquiera a Pritt.” Barrett hace esta valoración, e Isabella, sentada a su lado, asiente antes de volver la vista al escenario. En ese momento, los bailarines se preparan para un nuevo número. “¡Ah, tío Barrett, mira! Parece que la señorita Adèle está invitando a los espectadores a bailar con ella.” “¿En serio? ¿Lo planeó como parte de la actuación?” Isabella observa el escenario a lo lejos con curiosidad, y Barrett también vuelve a centrar su mirada en la actuación. En el escenario, al borde de la plaza, Adèle acaba de terminar un baile entre los vítores del público. En lugar de abandonar el escenario, intercambia una mirada con sus bailarines y el equipo técnico durante el intermedio. Pronto, comienza a sonar una melodía suave y armoniosa, y con la nueva música, ella y sus bailarines inician una nueva coreografía. Bajo la dirección de Adèle, ella y sus bailarines reanudan el movimiento. Esta vez, sin embargo, su danza es distinta. Tras unos sencillos pasos, los bailarines que los acompañan comienzan a dispersarse hacia los bordes del escenario. Para sorpresa del público, bajan del escenario y se acercan a los espectadores de la primera fila, extendiendo las manos para invitarlos al azar a unirse al baile. Esta interacción directa con el público asombra a todos. En medio de la euforia, Adèle también baja del escenario con una sonrisa y extiende la mano al público de la primera fila. Ante el gesto de Adèle, el público de la primera fila estalla de júbilo. Embargados por el deseo, todos extienden las manos, impulsados por el deseo de acercarse y estrechar la delicada mano de Adèle. En circunstancias normales, una escena así provocaría aglomeraciones y posibles estampidas. Sin embargo, sorprendentemente, la multitud logra contener sus impulsos en este momento crucial. Simplemente extienden las manos, observando con expectación cómo se acerca Adèle, sin causar caos ni una situación peligrosa. En primera fila, Gregor se queda paralizado, mirando atónito cómo la grácil figura de Adèle se acerca. A medida que su bello rostro se aproxima, el corazón de Gregor se acelera. Jamás imaginó que la estrella más deslumbrante de Tivian se dirigiría directamente hacia él y le extendería la mano en señal de invitación. Con expresión de incredulidad, Gregor miró la figura que ahora se alzaba ante él. Lleno de expectación, extendió instintivamente la mano, esperando estrechar la delicada mano que se le ofrecía. Sin embargo, justo cuando sus manos estaban a punto de tocarse, se rozaron en el aire. Con un leve giro, la mano de Adèle roza la de Gregor y se extiende hacia su costado. Al ver esto, a Gregor se le hiela la sangre y se queda paralizado, atónito. Cuando, con torpeza, se gira para mirar a su lado, ve a Adèle ligeramente inclinada, sonriendo mientras contempla a su hermana menor, Dorothy, que está de pie junto a él. La mano que lo había rozado ahora sostiene la de Dorothy. Dorothy alza la vista hacia Adèle, con una expresión compleja e indescifrable. ¿Te gustaría bailar conmigo, hermanita? Sin soltar la sonrisa, Adèle le habla a Dorothy, quien asiente en silencio. Al ver esto, la sonrisa de Adèle se ensancha un poco. Luego toma la mano de Dorothy y ambas se alejan del público, reuniéndose con los demás bailarines y sus parejas en el escenario. Mientras tanto, Gregor permanece paralizado, con la mano aún extendida y la boca abierta, observando cómo su hermana y la superestrella suben al escenario. Tarda un buen rato en asimilar lo que acaba de suceder. En el escenario, los bailarines y sus parejas continúan bailando al son de la música. Adèle sonríe mientras toma las manos de Dorothy, guiando su figura menuda para que siga sus pasos. Sorprendentemente, Dorothy imita los movimientos de Adèle con precisión. Mientras que los demás espectadores, subidos al escenario, luchan por seguir el ritmo a pesar de la guía profesional, la coordinación de Dorothy con Adèle es inesperadamente buena. Cada movimiento que realiza parece alinearse perfectamente con las intenciones de Adèle, siguiendo el ritmo impecablemente, como si fuera otra maestra de baile. A pesar de la diferencia de altura entre ellas, la destreza de Adèle asegura que su baile se mantenga armonioso y elegante. Las dos figuras, una alta y otra menuda, se convierten en el centro de atención del escenario, y la emoción en la plaza sigue en aumento. “¿Señorita... Señorita Dorothy?!” En el límite de la plaza, cerca del puesto médico improvisado, Vania, de pie sobre un taburete y mirando al escenario, no pudo evitar murmurar sorprendida. Jamás esperó ver una figura familiar en un lugar así. “¿Qué hace aquí la señorita Dorothy? ¿Y por qué está bailando en el escenario con la superestrella Adèle? ¡Y baila tan bien…! ¿De verdad es la señorita Dorothy?” Mientras observaba a Dorothy en el escenario, Vania pensó para sí misma. En su mente, Dorothy siempre había sido una chica estudiosa y aficionada a la literatura. Nunca imaginó que Dorothy pudiera bailar con tanta gracia junto a una superestrella. Al otro lado, desde el balcón del edificio, Isabella observa la escena en el lejano escenario con un dejo de sorpresa. “Jamás imaginé que la señorita Adèle invitaría a miembros del público a subir al escenario a bailar con ella. No solo actúa para la gente común, sino que también baila con ellos. ¿Será este el 'camino público' que está intentando tomar ahora?” “Y esa chica de pelo plateado... No solo es guapa, sino que baila de maravilla. Ser capaz de seguirle el ritmo a Adèle a tan corta edad... Qué interesante... ¿Verdad, tío Barrett?” Mientras habla, Isabella se vuelve hacia Barrett. Al mirarlo, sin embargo, nota que su expresión se ha vuelto inusualmente seria. Él contempla fijamente el escenario a lo lejos, a la joven de cabello plateado que baila con Adèle, y sus ojos concentrados delatan profundos pensamientos. “Tío Barrett... ¿Pasa algo allí?” “Ah... No, nada... Je... La idea de Adèle es bastante interesante. Nunca había visto que subieran al público al escenario así. Sigamos viendo...” Animado por Isabella, Barrett abandona su semblante serio y esboza una sonrisa forzada. Isabella, aunque aún algo desconcertada, finalmente vuelve a centrar su atención en el escenario. En el escenario, Dorothy y Adèle siguen bailando. Mientras la música suena, Adèle lleva a Dorothy a un lugar apartado de los demás bailarines. Mantiene la sonrisa mientras observa la expresión seria de Dorothy y le susurra algo en voz baja, al alcance solo de ellas dos. “En comparación con la última vez, tu baile ha mejorado bastante. Parece que la capacidad de aprendizaje de tu cuerpo real es incluso mayor que la de tu marioneta, señor detective... o debería decir, señorita detective...” Mientras bailan, Adèle habla con Dorothy, quien, a pesar de su expresión seria, deja entrever una leve sonrisa mientras responde con voz suave. ¿De verdad crees que soy el “detective”? ¿Solo por el olor del sobre? ¿Y si simplemente recibí la carta del señor detective? “Por supuesto que estoy segura, señorita detective. No olvide que ya hemos bailado juntas. Cuando su marioneta María bailó conmigo, había gestos y detalles sutiles en sus movimientos que son exactamente iguales a los suyos ahora. Cuando se trata de bailar, soy bastante sensible.” Adèle continúa riendo levemente, mientras Dorothy frunce el ceño un poco y pregunta. “Aunque yo sea la 'Detective', la chica que tienes delante podría ser otra de mis marionetas. Podría estar hablándote a través de una marioneta...” “Je... Eso es imposible. Las marionetas no tienen deseos, pero puedo sentir claramente los deseos en tu corazón. Me tranquiliza saber que ni siquiera la señorita detective es completamente inmune a mi encanto. Eso me hace muy feliz, pequeña~” “...” Con tono juguetón, Adèle le habla a Dorothy, quien, al oírla, no puede evitar apretar los dientes y apartar la mirada. Adèle percibe cualquier deseo dirigido hacia ella, y su propio encanto hace casi imposible que alguien no sienta cierto grado de deseo. La capacidad de Adèle para percibir el deseo no es una detección mística activa, sino una recepción pasiva de las emociones dirigidas hacia ella. El Anillo de Ocultación de Dorothy no puede bloquear las emociones naturales, por lo que no puede ocultar este deseo normal. Suspiro... No importa. Esta discusión ya no tiene sentido. Adèle, la razón por la que usé esa carta para llamar tu atención es porque hay algo muy importante que necesito contarte. Dorothy respira hondo y habla. Al ver la situación, ya no intenta negar ser la detective. Al fin y al cabo, cuando sacó esa carta, ya se había preparado para la posibilidad de revelar su verdadera identidad a Adèle. Esta situación es, sencillamente, una necesidad inevitable. “¿Algo importante, eh...? ¿Qué podría ser más importante que el hecho de que la famosa detective que burló a la Sociedad Sangre de Lobo sea en realidad una linda jovencita?” Mientras bailan, Adèle provoca a Dorothy, quien no puede evitar sentirse un poco ansiosa. “No es momento para bromas. Escucha, Adèle, todo este lugar está siendo atacado. Todos aquí estamos en peligro.” Dorothy continúa, y al oír esto, la expresión de Adèle se torna ligeramente más seria. El tono juguetón de su voz se desvanece mientras responde con un dejo de gravedad. “¿Objetivo, eh? Je... Parece que esta noche nos depara algunas sorpresas inesperadas... Así que dime, ¿de qué peligro hablas exactamente?” Adèle le pregunta a Dorothy, quien con calma le explica la situación, informándole sobre los terroristas suicidas entre el público y la implicación del Nido de Ocho Torres entre bastidores. Tras escuchar la explicación de Dorothy, la expresión de Adèle se torna más seria. ¿El Nido de Ocho Torres? Jamás imaginé que esos lunáticos aparecerían de repente aquí con semejante plan. Si bien no tengo conflictos directos con ellos, no me quedaré de brazos cruzados mientras arruinan mi actuación o perjudican al público... No quiero que esta celebración se convierta en una masacre. Como bailarina, es mi deber proteger a mi público y a mi escenario. Señorita detective, estoy más que dispuesta a ayudar a prevenir esta tragedia. Dígame qué necesita que haga. Adèle se dirige solemnemente a Dorothy, demostrando su plena confianza en las habilidades de la pequeña detective. Al oír la seguridad de Adèle, Dorothy suspira aliviada y responde. “Gracias por su ayuda, señorita Adèle. Lo primero que debemos hacer es identificar a los terroristas suicidas entre el público y neutralizarlos sin activar las bombas. Para lograrlo, necesitaré contar con sus habilidades...” … Afueras de la Plaza del Obispo, Tivian Sur. Por las calles tenuemente iluminadas, Neftis emerge con gracia de la oscuridad y se detiene bajo una farola. Contempla la bulliciosa plaza a lo lejos, donde se congrega la multitud. Tras un largo viaje, por fin ha llegado desde Tivian Oriental hasta allí. “Ya casi llegamos... ¡Date prisa, señor Kapak!” Mientras habla, Neftis se gira para mirar hacia atrás, donde Kapak está apoyado contra una farola, sudando profusamente y jadeando con fuerza. “Jadeando... Jadeando... Jadeando... Entendido, señorita ladrona... Solo... guíame...” “Muy bien, sigan así. Un poco más adelante y encontraremos a sus compatriotas.” Dicho esto, Neftis avanza con pasos ligeros.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 359

Estás leyendo el capítulo 359 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.