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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 338 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En las afueras noroccidentales de Tivian se extiende una región de colinas onduladas cubiertas de densos bosques. La vasta extensión boscosa es un espectáculo inusual cerca de una gran metrópolis, donde rara vez se encuentran bosques tan extensos y vírgenes. En el bosque invernal, el suelo está cubierto de hojas en descomposición y tierra húmeda. La mayoría de los árboles han perdido sus hojas, dejando solo sus robustos troncos y ramas retorcidas que se mecen levemente con el viento frío. Durante el día, el cielo sobre Tivian está nublado y pesado. En una pequeña colina dentro del bosque noroccidental, varias figuras permanecen reunidas. Al frente se encuentra una mujer delgada, de mediana edad, de unos cuarenta años, envuelta en una capa de lana negra y con un sombrero de cuero. Permanece de pie contra el viento frío, flanqueada por varios asistentes vestidos con atuendos diversos. Todos están juntos en el aire gélido, como si esperaran algo. Esta mujer es Larena, de la Orden del Ataúd Infernal, y quienes la rodean son sus subordinados. En este instante, sus subordinados escudriñan el entorno con expresión vigilante. Aunque pocos, en lugares invisibles al ojo común, numerosos fantasmas merodean cerca. La concentración de estas entidades invisibles parece haber disminuido la temperatura ambiente varios grados. En el centro del claro de la colina se alza una pequeña mesa de madera sobre la que descansa una baliza. Larena tiene dos subordinados que custodian la mesa. En la colina, tanto los fantasmas como los subordinados se mantienen en alerta máxima. Larena, con un telescopio monocular en la mano, observa a lo lejos. Hacia donde mira, se alza una enorme estructura de piedra en medio del bosque. Las murallas, no muy altas, se retuercen y giran en ángulos agudos, formando una gran estrella. Esta muralla, con forma de estrella, está compuesta por capas entrelazadas que se extienden hacia afuera como una flor que florece en la tierra. Fuera de la muralla exterior hay suaves pendientes y profundas trincheras, mientras que dentro se alzan diversos edificios. Banderas ondean en lo alto de las murallas, y Larena puede ver claramente los emblemas del Ejército Pritt y del Reino Pritt a través de su telescopio. Soldados de rojo y blanco patrullan las murallas. Sin duda, se trata de una fortaleza, una fortaleza militar de considerable tamaño situada en las afueras de Tivian. Tras observar la imponente estructura a través de su telescopio, Larena frunce el ceño y, con expresión preocupada, baja el aparato. En ese momento, un hombre con un abrigo sencillo y un sombrero grueso corre hacia Larena. Es Calais, quien se coloca respetuosamente a su lado e informa. “Señora, hemos inspeccionado minuciosamente la zona en un radio de varios cientos de metros. No hay señales de anomalías ni de emboscadas. También hemos excavado en el suelo del lugar de intercambio y no hemos encontrado rastros de trampas. Este lugar de intercambio es seguro.” Calais informa a Larena. Para preparar esta transacción, habían llegado a Tivian varios días antes. Desde entonces, su principal objetivo había sido recabar información y explorar el lugar de la transacción. Tivian no es un bastión de la Orden del Ataúd Abisal, así que deben proceder con cautela. El ladrón eligió el lugar del intercambio, y existía la posibilidad de que la otra parte hubiera preparado una emboscada o trampas. Por lo tanto, debían llegar temprano e inspeccionar cuidadosamente la zona. “Ninguna anomalía... ¿Entonces el ladrón no ha hecho nada aquí?” Al oír las palabras de Calais, Larena hace una pausa antes de continuar preguntando. Calais responde con seguridad. ¡Ninguno! Señora, nuestra gente y los fantasmas han estado vigilando este lugar desde anteayer. Ningún individuo sospechoso se ha acercado. En lo que respecta a este lugar, ¡es absolutamente seguro! “Justo en este lugar...” Al oír el tono de Calais, Larena arquea una ceja y continúa. “Por la forma en que hablas, parece que... ¿hay problemas en otros lugares?” Larena habla despacio, y Calais asiente, señalando la fortaleza distante en el límite de su campo de visión. “Sí, el mayor problema es la Fortaleza Pritt de allá. Aunque está bastante lejos de aquí, su área de vigilancia es enorme. Si caminas unos quinientos metros en esa dirección, te encontrarás con patrullas y puestos de control. Las defensas de la fortaleza son fuertes y los soldados están bien equipados.” Calais contempla el imponente complejo de la fortaleza en la distancia y hace una pausa antes de continuar. Lo más importante es que nuestro reconocimiento fantasmal reveló que, al acercarnos a un kilómetro de la fortaleza, percibimos un efecto místico que disipaba espíritus. Los puestos de control cercanos a la fortaleza parecen estar equipados con balizas de iluminación para inspecciones. Uno de nuestros fantasmas fue descubierto al acercarse demasiado, y las patrullas inmediatamente usaron sellos de sellado para capturarlo e iniciaron su búsqueda. Si no hubiéramos reaccionado con rapidez y nos hubiéramos ocultado a tiempo, podrían habernos descubierto... “Señora... esa fortaleza parece tener defensas místicas muy sofisticadas. No es una fortaleza militar común. Aunque la distancia entre nosotros y ella es segura, con una fortaleza así cerca” una que cuenta con fuertes defensas tanto en términos militares convencionales como místicos” debemos proceder con cautela...” Calais se dirige así a Larena. Al oír sus palabras, Larena no responde de inmediato, sino que vuelve a mirar la fortaleza a lo lejos. Tras observarla un instante, murmura. “Una fortaleza militar fuertemente custodiada cerca de la capital de Pritt, con sofisticadas defensas místicas... Interesante...” En ese momento, Larena reflexiona sobre el propósito de la lejana fortaleza militar y ya ha formulado una vaga hipótesis. Justo entonces, otro subordinado se acerca desde lejos, llegando junto a Larena y Calais. Señalando en una dirección, el subordinado dice apresuradamente: “Lady Larena, alguien viene. Vienen subiendo la colina en tres carruajes. ¡Debe ser el objetivo!” Al oír las palabras del subordinado, Larena y Calais quedaron momentáneamente atónitos. Luego caminaron en la dirección que este les había indicado. Poco después, divisaron tres carruajes alineados, que ascendían lentamente por la suave pendiente de la colina. Dos de ellos eran grandes carruajes de carga y el tercero, un carruaje de pasajeros más pequeño. Los dos carruajes de carga son tirados por dos caballos cada uno y conducidos por cocheros de aspecto común. La carga está cubierta con lona, lo que impide ver su interior, pero Larena y los demás Trascendentes del Sendero del Silencio presentes perciben fácilmente la intensa aura espiritual que emana de ellos. ¡Esta es una sensación propia de la espiritualidad del Silencio! Los miembros de la Orden del Ataúd Abisal llegan a esta conclusión en sus corazones. Como Beyonder de rango Ceniza Blanca, Larena puede percibir además el aura espiritual familiar de los poderosos espíritus que ha cazado personalmente en la carga. “Están aquí...” Mientras observa cómo los carruajes ascienden lentamente la colina, Larena aprieta los dientes, un destello de ira cruza su rostro, pero lo reprime rápidamente. Se vuelve hacia el subordinado que le informó y pregunta. “¿Son estas las únicas personas?” “Sí, solo estos. Según los relatos de los fantasmas, hay tres vagones y tres cocheros. También hay un pasajero en el último vagón. Aparte de eso, no hay nadie más.” El subordinado informa a Larena. Larena utiliza entonces su percepción del alma de rango Ceniza Blanca para examinar los tres carruajes. En su percepción, descubre que los tres cocheros no tienen rastro de alma, mientras que el carruaje de pasajeros sí. Basándose en esto, emite un juicio. “Los tres cocheros no tienen alma… Parecen una especie de marionetas. La única persona viva en este convoy está dentro del último vagón…” Larena observa atentamente cómo los tres carruajes llegan al claro de la colina. El pequeño carruaje de pasajeros se detiene y la puerta se abre. Bajo la atenta mirada de los miembros de la Orden del Ataúd Infernal, una figura desciende del carruaje y se planta frente a ellos. La figura viste una túnica gris oscura que casi oculta por completo su cuerpo. Una capucha le cubre la cabeza, proyectando una sombra que oscurece su rostro, el cual queda aún más oculto por una máscara negra. Los únicos rasgos visibles son sus ojos, que brillan tenuemente entre las sombras. La figura, casi completamente oculta, sale del carruaje. Los ojos bajo la capucha escudriñan el entorno, deteniéndose un instante antes de que hable con voz femenina. “Menuda reunión, tanto en el plano visible como en el invisible...” La figura habla con calma, como si simplemente hiciera una observación. Sin embargo, mientras habla, su mirada se posa en los fantasmas ocultos a su alrededor. Este gesto tensa a los miembros de la Orden del Ataúd Infernal, quienes comprenden que esta mujer tiene la capacidad de ver fantasmas. Podría ser una Beyonder de la Senda del Silencio u otro tipo de Beyonder que utiliza algún método para percibir espíritus. “¿Eres... el ladrón K?” Tras examinar con detenimiento a la mujer de la túnica gris oscura, Larena reprime sus emociones y pregunta. La mujer guarda silencio un instante antes de asentir lentamente y responder. “Respetada Señora de la Orden del Ataúd Inferior, como puede ver, soy el despreciable ladrón mencionado en su carta. Según nuestro acuerdo, he traído la mercancía.” El autoproclamado ladrón le habla a Larena, echando un vistazo a la carga de los dos vagones cercanos. Al oír sus palabras, Larena resopla con frialdad y dice: “Ese es el tono de la carta: lleno de modales, pero desvergonzado y despreciable... Hmph, nunca esperé que quien se atreviera a robar a la Orden del Ataúd Infernal fuera una mujer tan joven... Ladrón K , ¿a qué sociedad perteneces? ¿Dónde están los demás miembros de tu sociedad?” Larena se lo pregunta así al ladrón. Tras un instante, el ladrón responde en voz baja. “Señora, ¿por qué supone usted que pertenezco a una sociedad? ¿Por qué supone que he traído a otros aquí?” “¿De lo contrario? Si no tienes el apoyo de otros, ¿crees que tú y estos dos títeres podréis impedir que nos volvamos contra vosotros? Cuando eso ocurra, vuestra remuneración... vuestra vida... vuestra alma... nada de eso quedará.” Con tono amenazador y expresión peligrosa, Larena mira fijamente a la ladrona. Al oír sus palabras, la ladrona se estremece levemente, luego extiende las manos enguantadas y suelta una risita. “Por supuesto que no. Creo que, por mucho resentimiento que sientas hacia mí, no actuarás en mi contra aquí.” “¿Ah, sí? ¿Qué te hace pensar que no actuaremos contra ti? Para nosotros, llevarnos tu maldita alma de ladrón junto con los bienes sería el mejor resultado.” Larena amenaza al ladrón con un tono opresivo, pero el ladrón permanece tranquilo y señala hacia la fortaleza lejana. “Por eso.” Siguiendo el dedo del ladrón, Larena y los miembros de la Orden del Ataúd Abisal observan la fortaleza a lo lejos, con los ojos llenos de confusión. El ladrón continúa. “Quienes provengan de Dankt tal vez no conozcan ese lugar, así que permítanme presentarles un famoso monumento local de Tivian: la Fortaleza Gale. Se trata de una importante instalación militar que protege la capital de Pritt. Claro que esa es solo su función aparente. En secreto, cumple una función aún más importante: es el centro neurálgico del departamento de contramedidas místicas de Pritt. En pocas palabras, es la sede de la Oficina de la Serenidad de Pritt.” La ladrona se dirige a Larena y a los demás. Sus palabras paralizan a los subordinados de Larena, con rostros incrédulos que contemplan la fortaleza a lo lejos. Aunque Larena había tenido una premonición, su expresión se endurece al oír las palabras de la ladrona. “¿Ese lugar... es la guarida de los Perros Negros de Pritt?” “Sí. Llevas un tiempo explorando esta zona, así que seguramente te habrás percatado de lo extraordinaria que es la fortaleza. Ese lugar no es otro que el cuartel general de la Oficina de la Serenidad, con varios capitanes de rango Ceniza Blanca destinados allí, y posiblemente incluso una figura de rango Perfección Roja supervisándola. Nadie en Tivian se atreve a causar problemas cerca de ese lugar. Señalando la fortaleza a lo lejos, el ladrón continúa. “He venido preparado. Aunque quizá no pueda derrotarte, si intentas atacarme directamente, te garantizo que provocaré una perturbación significativa” un fenómeno místico muy notable” que seguramente alarmará a los peces gordos de la fortaleza y los atraerá hasta aquí.” Así se dirige la ladrona a Larena. Al oír sus palabras, el rostro de Larena se ensombrece y responde con frialdad. “¿Planeas amenazarnos atrayendo aquí a los Perros Negros? ¿Crees que llegarán a tiempo?” Por supuesto que pueden. Miembros de la Orden del Ataúd Abisal de Dankt, seguramente saben por qué es famosa la Oficina de la Serenidad Pritt, ¿verdad? La Senda de la Tormenta, heredada de la familia real Pritt, permite a sus miembros controlar el viento y volar. Su velocidad es una de las mayores entre los Beyonders. Aunque este lugar se encuentra a varios kilómetros de la fortaleza, creo que si ocurre algo grave aquí, los capitanes de rango Ceniza Blanca que se encuentran dentro pueden llegar volando en un instante. Si hay alguien de rango Perfección Roja, podrían llegar de inmediato. “Da igual, ya sea corriendo a dos o cuatro piernas, nadie puede superar a los que vuelan. Si de verdad quieres atacarme, no me importa que acabemos los dos en el despacho tomando una taza de té.” El ladrón se dirige a Larena de esta manera. Al oír sus palabras, Larena comprende por fin por qué el ladrón eligió ese lugar para la transacción: para usar la Oficina de la Serenidad como escudo, asegurándose así de que la Orden del Ataúd del Inframundo no pueda tomarla por la fuerza. Y, en efecto, esta táctica es efectiva. Los Beyonders de la Orden del Ataúd Abisal prácticamente no tienen ventaja en velocidad. Si unos cuantos capitanes de rango Ceniza Blanca salieran volando de la fortaleza para capturarlos, no tendrían escapatoria. Sin mencionar que un lugar como la sede de la Oficina de la Serenidad debe estar supervisado por una figura de rango Perfeccionamiento Rojo. Larena puede ver que el objetivo de este ladrón es garantizar que la transacción se desarrolle sin problemas, y no hay necesidad de que la Orden del Ataúd del Inframundo se arriesgue a una confrontación. “Hmph... De acuerdo. Las transacciones entre sociedades no deberían involucrar a los Perros Negros. Procedamos, Ladrón K. Nuestra transacción comienza.” Dicho esto, Larena se dirige a la mesita del claro, indicando que no recurrirá a la fuerza. La transacción continúa, y al ver esto, la figura encapuchada” Neftis” deja escapar un leve suspiro de alivio y camina hacia la mesa. A medida que Neftis se acerca, la expresión de Larena se ensombrece. Mira a Calais, quien asiente sutilmente en señal de comprensión. Tras observar la reacción de Calais, Larena fija su mirada en Neftis, que se acerca. “No creas que solo porque estamos evitando una confrontación directa, no puedo lidiar contigo, Ladrón.” Larena piensa para sí misma. Mientras tanto, en la mente de Neftis, resuena la voz de Dorothy.
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Estás leyendo el capítulo 338 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.