Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 319 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
El carruaje, estrecho y con poca luz, se balanceaba suavemente al avanzar. Dentro, Davic, vestido con una bata de hospital, permanecía sentado con los ojos cerrados, aparentemente descansando. A su lado se encontraba Vania, la monja, con expresión tensa. Frente a ellos estaban Edmond y un grupo de Cazadores, cuyas miradas severas se clavaban en los dos.
“El ambiente es tan tenso y rígido… Resulta realmente incómodo…”
Sentada en su asiento, Vania observó nerviosamente la rígida escena dentro del vagón. No esperaba verse repentinamente involucrada en esta situación. Al enfrentarse al serio capitán de escuadrón Edmond, se sintió incómoda.
Mientras miraba a su alrededor, la mirada de Vania finalmente se detuvo en Davic, que estaba sentado a su lado con los ojos cerrados. Al estar más cerca de él, supo que no solo estaba “descansando los ojos”, sino que estaba realmente inconsciente.
“La señorita Dorothy ha soltado temporalmente el control. Parece que su capacidad para manipular a los humanos consume su espiritualidad con el tiempo… Está conservando su energía…”
Vania, observando al paciente a su lado, pensó para sí misma. Continuó sentada en el carruaje con una sensación de inquietud, sin saber cuánto tiempo había transcurrido ni qué distancia habían recorrido. Finalmente, el carruaje se detuvo.
Tras un largo y pronunciado descenso, el carruaje se detuvo. Edmond se levantó de inmediato, abrió la puerta y salió, gritando a los que estaban dentro.
“Hemos llegado. ¡Salgan todos!”
“¿Eh… Ya estamos aquí?”
Al oír las palabras de Edmond, Davic abrió los ojos, aturdido. Dos Cazadores lo sujetaron por los brazos y lo ayudaron a salir del carruaje, con Vania siguiéndolos de cerca. Al salir, se encontró en un enorme aparcamiento subterráneo para carruajes. Filas de carruajes sin caballos bordeaban el lugar, y numerosos pasadizos ascendentes conducían a destinos desconocidos.
“El Departamento de Pruebas está listo. ¡Date prisa!”
Tras una breve declaración, Edmond abrió el camino, seguido por sus Cazadores, que arrastraban a Davic y Vania. Pronto entraron en un corredor iluminado por Faros Luminosos.
Desde su carruaje, Dorothy usó sus hilos espirituales para transferir el efecto de su Anillo de Ocultación a Davic, protegiéndolo temporalmente de la detección de los Faros Iluminadores al consumir espiritualidad de las Sombras. Aunque solo había un faro, atravesar su área de cobertura le costaba a Dorothy 1 punto de Sombra.
“Tendremos que pasar por aquí de nuevo a la vuelta, lo que nos costará otro punto de Sombra… Eso son al menos 2 puntos de Sombra… Uf… Espero que no haya más Faros Iluminadores más adelante.”
“Esta prolongada manipulación de una marioneta viviente ha consumido cada vez más Cáliz… Aunque ahorré algo de espiritualidad fingiendo dormir por el camino, ya he gastado 3 puntos de Cáliz en Davic. Esta misión está consumiendo muchísima espiritualidad… Espero que valga la pena…”
En su carruaje en rápido movimiento, Dorothy pensó para sí misma. Activar su Manipulación de Marionetas Vivientes costaba 1 punto de Cáliz y Revelación, y mantenerla activa consumía otro punto de Cáliz y Revelación cada veinte minutos aproximadamente. A diferencia de las marionetas de cadáveres comunes, las marionetas vivientes no podían mantenerse activas durante mucho tiempo.
Guiados por Edmond, el grupo se adentró en las profundidades de la sede de la Oficina de la Serenidad. Pronto llegaron al salón subterráneo. A través de los ojos de Davic, Dorothy vio algo que la sorprendió: una estatua de la Diosa de la Luna Espejo en el centro del salón.
“¿Esa es… una estatua de la Luna Espejo? Y está intacta, no reemplazada por el Nido de Ocho Torres. No esperaba que la sede también tuviera una, y parece incluso más grande que las de otros lugares. ¿Fue la fe en la Diosa de la Luna Espejo tan influyente en la historia de Pritt?”
Al contemplar la estatua de la Luna Espejo en la sede de la Oficina de la Serenidad, Dorothy sintió una sensación de asombro, pero también un atisbo de duda.
“El Nido de las Ocho Agujas es una organización alineada con la Sombra que venera a la Reina Araña, y la Oficina de la Serenidad también es principalmente una organización de la Sombra. El Nido de las Ocho Agujas tiene como objetivo las Estatuas de la Luna Espejo, y su sede central alberga una enorme… El Nido de las Ocho Agujas se ha infiltrado profundamente en la Oficina de la Serenidad… ¿Existe alguna conexión entre todos estos fenómenos?”
Dorothy reflexionó sobre esto, pero la situación no le permitió detenerse mucho en ello. Edmond ya había conducido a Davic y a los demás fuera del salón, y los pensamientos de Dorothy lo siguieron rápidamente.
Tras salir del salón, Edmond condujo a Davic a una habitación fuertemente custodiada. Dentro, varios empleados administrativos esperaban. En el suelo de la habitación había diversos objetos cuidadosamente ordenados.
A través de los ojos de Davic, Dorothy vio libros, huesos humanos, una alfombra con un círculo mágico dibujado, una piedra tallada de forma extraña, una insignia con forma de lobo y varios otros objetos místicos.
“Estas son todas tus antiguas pertenencias. Obsérvalas con atención y mira si te traen algún recuerdo.”
Edmond le dijo a Davic. Al oír esto, Davic, con pasos vacilantes, avanzó y comenzó a examinar los objetos.
Controlando a Davic, Dorothy inspeccionó los objetos. Muchos eran materiales de investigación oscuros y artefactos místicos. Entre ellos, Dorothy encontró un pergamino que contenía veneno cognitivo, así como una pintura borrosa y venenosa. Los recogió, los examinó brevemente y usó su habilidad de Erudita para memorizar su contenido, con la intención de extraer su espiritualidad más tarde.
Dorothy siguió guiando a Davic por la habitación, buscando su objetivo. Finalmente, en un rincón, vio una estela: una losa rectangular de color gris oscuro. La tablilla era lisa e intacta, pero su superficie estaba cubierta de arañazos caóticos, como si alguien la hubiera tallado al azar con un cuchillo.
Cuando la imagen de la tablilla llegó a los ojos de Dorothy, se quedó paralizada. Inmediatamente dirigió la mirada de Davic hacia la estela.
A través de la visión de Davic, los caóticos arañazos en la tableta comenzaron a retorcerse y contorsionarse como serpientes, reorganizándose en letras Pritt familiares y formando frases que Dorothy podía entender.
Al igual que la estela de promoción del Escriptorio de Numerología Estelar que había visto en las ruinas bajo el Campus del Rey, la estela que tenía ante sí mostraba ahora su mensaje oculto. Dorothy leyó su contenido completo.
“¿Qué… te has acordado de algo?”
En ese instante, Edmond, que estaba cerca con las manos a la espalda, le habló a Davic, quien miraba fijamente la estela con la mirada perdida. Al oír las palabras de Edmond, Davic pareció salir de su ensimismamiento. Se agarró la cabeza con manos temblorosas.
“Me resulta tan familiar… Estas cosas me resultan familiares… Ah… ¿Qué es esto? Yo… Creo que oigo el grito de dolor de una mujer… ¡Me duele… Me duele la cabeza!”
Inclinándose sobre sí mismo, Davic se agarró la cabeza y gritó de dolor, con todo el cuerpo temblando.
“Duele… Me duele la cabeza… Sangre… Las voces… Es tan penetrante… Duele…”
Tembloroso, Davic seguía gritando de dolor. Su cuerpo parecía a punto de desplomarse, y los Cazadores que estaban cerca corrieron a sostenerlo. Tras ser sostenido por ellos, Davic luchó un instante antes de desmayarse, quedando su cuerpo inerte. Los Cazadores lo atraparon antes de que cayera.
“Capitán, parece que se ha desmayado.”
Uno de los Cazadores informó a Edmond. Al oír esto, Edmond frunció el ceño y se volvió hacia Vania, la única médica presente.
“Hermana Vania, ¿qué le pasa?”
“Eh… no estoy del todo seguro. Quizás estos objetos le provocaron recuerdos intensos, haciendo que volviera a desmayarse…”
Vania respondió con incertidumbre. Edmond insistió.
¿Qué debemos hacer ahora? ¿Cómo lo despertamos?
“Bueno… Capitán, solo estoy aquí para evitar que su estado empeore. No estoy segura de esto. Pero dado que se ha desmayado, lo mejor es llevarlo de vuelta al hospital para que lo traten. Puede que recupere la memoria al despertar. Por cómo actuaba, parecía que recordaba algo…
Vania lo sugirió. Tras un momento de reflexión, Edmond asintió.
“De acuerdo, llévenlo de vuelta al hospital. Traigan también a la hermana Vania. Veremos cómo está cuando despierte. Necesito informar sobre algunas cosas.”
“Comprendido.”
Tras un breve saludo, los Cazadores sacaron a Davic, inconsciente, de la sala del Departamento de Pruebas, con Vania siguiéndolos de cerca. Edmond los vio marcharse antes de dirigirse en otra dirección.
…
Tras los Cazadores que llevaban a Davic, Vania pronto regresó al carruaje. Ella y Davic se sentaron dentro, y el carruaje se cerró herméticamente una vez más antes de comenzar la marcha.
Dentro del carruaje, Vania se sentó junto a Davic; el leve balanceo del vehículo le provocó un silencioso suspiro de alivio. Miró de reojo a Davic, que permanecía inconsciente.
“La señorita Dorothy se esforzó tanto por manipular a Davic y llevarlo al Departamento de Pruebas. Su repentino desmayo debe significar que la señorita Dorothy ha logrado su objetivo.”
“Suspiro… Cada vez que ayudo a la señorita Dorothy, me pongo tan nerviosa… Las cosas que hace siempre son tan peligrosas…”
Vania pensó para sí misma. Recordando el pasado, cada vez que Dorothy la buscaba, era para alguna misión de alto riesgo: ya fuera enfrentarse cara a cara a un oponente de rango Ceniza Blanca o desenmascarar a su superior. Aunque al final todo salía bien y obtenía importantes beneficios, el proceso siempre la dejaba en vilo.
Sin embargo, parecía que esta misión también se había completado con éxito y que no la habían descubierto. Ahora, solo quedaba regresar sana y salva al hospital.
“Me pregunto… ¿Cuál era el propósito de la misión de la señorita Dorothy esta vez? ¿Formaba parte también del testamento de Aka?”
Mientras reflexionaba sobre esto, Vania siguió al carruaje que salía de la sede de la Oficina de la Serenidad y se dirigía de vuelta al hospital. El trayecto duraría entre dos y tres horas, así que la aburrida Vania comenzó a rezar en silencio, deseando un futuro libre de peligros y lleno de paz.
El carruaje de transporte de la Oficina de la Serenidad avanzaba con paso firme por un camino desconocido. Dentro reinaba el silencio. Davic seguía inconsciente, Vania rezaba y los dos Cazadores hojeaban revistas distraídamente.
Esta escena pacífica duró aproximadamente una hora hasta que un fuerte estruendo rompió el silencio.
¡Boom!
El sonido de algo golpeando el carruaje hizo que todo el vehículo se sacudiera violentamente. Todos los que estaban dentro se sobresaltaron por el ruido y el movimiento repentino.
¡Oye! ¿Qué está pasando?
Uno de los cazadores gritó. Desde fuera llegó una respuesta urgente.
“¡Bestia! ¡Es Bestia! ¡Estamos siendo atacados por Bestias!”
Al oír esto, todos los que estaban dentro del carruaje quedaron conmocionados. Los Cazadores sabían perfectamente lo que eran los Bestias: ¡monstruos creados por los Hombres Lobo de rango Ceniza Blanca, esclavos leales a los hombres lobo!
¡Un ataque de los Hombres Bestia significaba que estaban siendo atacados por hombres lobo!
¡Alguien estaba intentando liberar al prisionero!
De repente, todos en el carruaje comprendieron la situación. Los dos cazadores que iban dentro se pusieron inmediatamente tensos. Uno de ellos abrió la puerta delantera del carruaje, preparándose para subir al asiento del cochero y evaluar la situación.
“Nosotras nos encargaremos de ellos. ¡Hermana, protege al prisionero!”
Tras decir esto, los dos Cazadores salieron del carruaje en marcha. Al oír sus palabras, Vania quedó momentáneamente atónita, pero enseguida se dispuso a seguirlos y ayudarlos.
“Señor… ¿Qué está pasando ahora? Espera, yo también puedo ayudar… ¿Eh?”
En ese instante, una mano le agarró la muñeca. Vania miró sorprendida y vio que era Davic, ¡que debería haber estado inconsciente!
“No salgan. Hay demasiados hombres bestia afuera. Un hombre lobo de rango Ceniza Blanca debe estar liderándolos para liberar al prisionero. Con tantos hombres bestia, más el hombre lobo y los demás, ¡no tienen ninguna posibilidad!”
A través de Davic, Dorothy habló con Vania con expresión seria. Tras la salida de Vania del hospital, Dorothy había enviado a su cochero, un títere con forma de cadáver, a seguir el carruaje. Para entonces, el carruaje se encontraba dentro del radio de diez kilómetros de Dorothy, quien, usando un cuervo como títere, vigilaba la situación desde arriba. Había visto a las fuerzas que atacaban el carruaje.
Los pocos Cazadores que iban en el carruaje, junto con Vania, no eran rival para los atacantes. Si Vania salía ahora, solo encontraría la muerte.
Dentro del vagón, Vania miró a Davic con sorpresa y preguntó.
“¿Es… la señorita Dorothy? ¿Dijo que hay un hombre lobo afuera? ¿Un hombre lobo de rango Ceniza Blanca? Eso significa que estamos en grave peligro… No… En ese caso, debería salir a ayudar. No podemos quedarnos aquí sentados esperando la muerte.
Vania habló con urgencia, pero Dorothy, hablando a través de Davic, respondió.
¡No puedes ganar! La gente de afuera está a punto de…
Antes de que Davic pudiera terminar de hablar, un fuerte estruendo resonó desde fuera del vagón, seguido de una cacofonía de sonidos.
Maldiciones, aullidos de viento, disparos, rugidos de bestias… Todo tipo de ruidos caóticos se mezclaban afuera. Pero estos sonidos pronto dieron paso a gritos humanos y relinchos de caballos. La puerta delantera del carruaje, que había quedado abierta, se salpicó de sangre cuando una cabeza humana semidestrozada entró volando y aterrizó a los pies de Vania. Su rostro palideció; era uno de los Cazadores que acababa de bajar hacía menos de medio minuto.
Antes de que Vania pudiera decir nada, el carruaje volvió a ser golpeado con un fuerte “¡Boom!”. El impacto hizo que el vehículo se inclinara y Vania perdió el equilibrio, cayendo al suelo.

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Estás leyendo el capítulo 319 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.