Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 275 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Teatro de la Ascension, Sala Principal.
La función continúa, pero la prolongada ausencia de Adèle ha comenzado a generar descontento entre el público. Durante los intermedios, muchos espectadores corean su nombre, instándola a aparecer pronto. Algunos, más perspicaces, incluso presienten que algo anda mal.
Aunque la creciente frustración del público por la prolongada ausencia de Adèle es palpable, la calidad de las interpretaciones actuales ha logrado mantener a la gente en sus butacas. Sin embargo, si Adèle no aparece pronto, la situación podría empeorar.
La sala principal está mayormente ocupada por asientos, pero en los laterales, más alejados del escenario, hay palcos privados reservados para aquellos con un estatus significativo en Tivian: personas que pueden permitirse reservar un palco para las actuaciones de Adèle.
Byron es uno de esos individuos. Es hijo de un importante accionista de la naviera Pritt Seaborn, un joven adinerado y de buena presencia. Tras haber vivido una vida despreocupada, Byron busca constantemente estímulos y placeres, frecuentando a menudo clubes nocturnos. Un día, por casualidad, descubrió la máxima emoción y el mayor placer.
Vestido con un traje a medida y con el pelo rubio engominado, Byron está sentado en un sofá de su palco privado, bebiendo vino tinto mientras observa la actuación en el escenario lejano. Su expresión denota cierta indiferencia.
“Debes estar muy preocupada, Adèle”, murmura Byron para sí mismo mientras come frutos secos. Sobre la mesa de centro, frente a él, hay vinos selectos y postres, los lujos que incluye una caja premium.
En ese instante, la puerta del palco se abre y entra un sirviente. Tras cerrar la puerta, el sirviente se acerca a Byron y le hace una reverencia respetuosa.
“El señorito...”
“¿Cómo están las cosas afuera?” pregunta Byron, volviéndose hacia su sirviente, quien responde de inmediato.
La policía parece haber tomado el control de la zona. El área donde falleció María ha sido acordonada y nadie puede acercarse. Personal del teatro y policías patrullan la zona. La entrada principal del teatro está fuertemente custodiada y nadie puede salir hasta que termine la función.
El criado informa sobre lo que ha recabado. Byron asiente levemente y continúa: “¿Y qué hay de Adèle?”.
“No he visto a Adèle. Dada la situación, podría estar bajo estricta vigilancia policial” responde el criado. Byron tararea pensativo.
Probablemente. Si huyera o atacara a la policía, su reputación, ganada con tanto esfuerzo, quedaría arruinada. Aunque esta vez no logramos matarla, al menos su reputación se verá afectada. Eso es lo mínimo.
“Aun así, es frustrante. Invertí tanto tiempo y dinero en ganarme la confianza de esa mujer, colmándola de flores y regalos, todo para usarla y así llegar hasta Adèle y asesinarla. Pero en el momento crucial, todo dejó de funcionar. ¡Qué decepción!”
Mientras habla, Byron observa el pequeño accesorio con forma de botón que sostiene en la mano. En él hay un círculo de diminutas figuras que se toman de las manos y bailan. Este es el objeto místico que utiliza para controlar marionetas de carne, obtenidas de su sociedad secreta.
Originalmente, el plan era usar este objeto para controlar a María, una marioneta cadavérica, y que apuñalara a Adèle por la espalda. Sin embargo, en el momento crucial, María dejó de obedecer sus órdenes. Byron pensó inicialmente que el botón había fallado o que Adèle poseía algún objeto místico que interfería con el control de la marioneta.
Tras el inesperado fracaso del intento de asesinato, Byron ordenó rápidamente a Maria que simulara un brutal asesinato en el baño. Este era su plan B para arruinar la reputación de Adèle.
Tras aceptar la misión de su sociedad secreta, Byron sabe lo importante que es la reputación para Adèle. Una vez que se descubra la muerte de Maria, independientemente de si Adèle es condenada, los medios de comunicación sin duda convertirán la historia en un escándalo.
“La pareja de la famosa estrella del baile Adèle fue encontrada muerta en el baño, y las pruebas apuntan directamente a la propia Adèle.”
Un titular tan sensacionalista resulta irresistible para los periodistas. Aunque no se demuestre la culpabilidad de Adèle, mientras no se encuentre al verdadero culpable, seguirá siendo sospechosa y la prensa negativa la perseguirá para siempre, dañando gravemente su reputación.
Byron está deseando ver los titulares de mañana.
“Sin embargo, yo me encargué de que 'asesinaran' a María en un baño cerca de la zona del público. Los primeros en descubrir el cuerpo deberían haber sido espectadores que no tuvieran nada que ver con el caso, lo que habría provocado un revuelo y habría difundido la noticia rápidamente. Pero ¿por qué se encubrió el incidente tan rápido?”
Byron seguía dándole vueltas al asunto. Como su objetivo era montar un escándalo, eligió un baño cerca del público como “escena del crimen”, con la esperanza de conseguir el mayor número de testigos y atraer rápidamente a los periodistas. Sin embargo, el incidente se controló de inmediato.
Según me han comentado algunos miembros del personal del teatro, además de la policía, también hay un detective involucrado en la investigación. Parece ser que, tras el hallazgo de María, este detective fue quien avisó inmediatamente al personal del teatro y a la policía, encubriendo el incidente. Los primeros testigos aún no han sido liberados.
Al oír esto, Byron frunce ligeramente el ceño.
¿Un detective? Hmph... ¿De dónde salió este detective? Parece que la noticia tardará en salir a la luz. Ojalá pudiera obtener información más detallada sobre la situación.
Byron murmuraba, frustrado por no comprender la situación actual de Adèle ni el avance de la investigación policial. Consideró usar su objeto místico para controlar pequeñas marionetas de cadáveres para reconocimiento, pero descartó la idea al recordar que Adèle era una Trascendente del Cáliz de alto rango.
En el rango de Ceniza Blanca, los Trascendentes obtienen percepción espiritual relacionada con su senda. Adèle, como Trascendente del Cáliz, puede detectar fácilmente los rastros espirituales del Cáliz en marionetas de carne. Las marionetas más grandes pueden equiparse con objetos místicos de las Sombras o usar sigilos de las Sombras para enmascarar su presencia espiritual, como hizo Byron con el collar de María.
Sin embargo, las marionetas pequeñas no pueden equiparse de la misma manera. Los objetos místicos de efecto pasivo requieren un uso o uso adecuado para funcionar, y la mayoría de los objetos diseñados para humanos no pueden ser usados por marionetas pequeñas. Las marionetas de Byron tampoco pueden realizar acciones complejas como usar sigilos.
Por estos motivos, Byron apenas tiene información sobre Adèle y la situación actual de la policía. Pero no está demasiado preocupado.
No se puede mantener esto en secreto para siempre. Por mucho que intenten ocultarlo, este caso acabará explotando. Si no encuentran al verdadero culpable, Adèle será detenida, y eso, por sí solo, atraerá la atención de los medios. Probablemente la policía esté intentando evitar el pánico en un lugar tan concurrido. En cuanto termine la actuación y liberen a los testigos, filtraré información privilegiada y todo se descontrolará. No podrán contenerlo.
“Hmph, me pregunto qué titulares publicarán los medios. “¿La famosa estrella del baile Adèle mata a su pareja por celos?”“
“Aunque María era repugnante, al menos su muerte tuvo algún propósito.”
Byron piensa para sí mismo mientras observa la actuación en el escenario, esperando con calma a que termine el espectáculo y estalle el escándalo.
En la pequeña caja, Byron mira de vez en cuando su reloj y come las golosinas que le ofrecen. Sin que él lo sepa, un par de ojos lo observan desde el conducto de ventilación.
Es una rata, escondida en el estrecho conducto de ventilación. Dorothy usa los sentidos de la rata para ver, oír y oler todo lo que sucede en la caja.
“¡Por fin te encontré, asesino, señor B!”
Sentada en su asiento, Dorothy reflexiona. Después de que Ed obtuviera el Sello de Rastreo y el almacenamiento espiritual de Adèle, encontró la oportunidad de transfirérselos a Dorothy. Ella usó entonces su visión espiritual para confirmar que no contenían sellos de rastreo ni objetos similares.
Tras obtener el Sello de Rastreo de Olores, Dorothy liberó dos marionetas de cadáveres de rata de su caja mágica. Activó el sello y, usando su habilidad de Marionetista, gastó 4 puntos de Cáliz para transferir el efecto del sello a las marionetas de rata, otorgándoles sentidos olfativos sin parangón.
Luego, Dorothy hizo que las marionetas de ratas identificaran el olor del verdadero culpable entre un montón de cartas y las envió a varias partes del teatro para que olieran en secreto.
Habiendo estudiado previamente el plano del teatro y conociendo el alcance de la detección de las intenciones asesinas de Adèle, Dorothy ya había delimitado las zonas que debía registrar, principalmente los bordes de las butacas del público y los palcos privados.
Utilizando los conductos de ventilación del teatro, las marionetas de rata de Dorothy localizaron rápidamente a un joven llamado Byron en uno de los palcos, cuyo olor coincidía con el de las cartas.
A diferencia de Byron, las pequeñas marionetas de Dorothy están protegidas por el efecto de ocultación del Anillo de Ocultación, transmitido a través de su habilidad de Marionetista, por lo que no tiene que preocuparse de ser detectada por la percepción espiritual del Cáliz. De este modo, logró localizar a Byron sin hacer ruido.
“El asesino ha sido encontrado… Ahora le toca a Adèle ocuparse de esto. Dado que es asunto suyo, debería resolverlo ella misma.”
Pensando esto, Dorothy vuelve a tomar el control de Ed, que esperaba en un rincón, y lo envía a la habitación de Adèle. Al entrar, lo primero que ve Ed es a Adèle sentada en el sofá, fumando un cigarrillo.
Al ver entrar a Ed, Adèle se sorprende un poco e inmediatamente pregunta: “¿Lo encontraste? ¿Tan rápido?”
“Por supuesto. Tu sigilo funcionó de maravilla. He localizado al tipo” dice Ed, cerrando la puerta tras él y acercándose a sentarse frente a Adèle.
“Caja número siete. Está ahí dentro ahora mismo. El aroma coincide perfectamente con el de las cartas. Como dijiste antes, ahora te toca a ti.”
Ed habla con calma, y Adèle le dirige una mirada juguetona antes de apagar su cigarrillo en el cenicero.
“Casilla siete... Eso sí que está lejos del escenario, una zona a la que mis habilidades no llegan fácilmente. Je... No esperaba que fueras tan eficiente, detective. Lo encontraste rapidísimo. Ahora me toca a mí.”
Dicho esto, Adèle se levanta, aparentemente dispuesta a marcharse. Dorothy, controlando a Ed, pregunta rápidamente:
“Espera, ¿puedo preguntar cómo piensas lidiar con él? Si ustedes dos pelean y arman mucho alboroto, atraerán a la Oficina de la Serenidad. Y con tanta gente aquí, si algún espectador inocente resulta herido o muerto, tu reputación quedará irreparable.
“No se preocupe, sé lo que hago. Me ocuparé de él con la mayor discreción posible, detective” dice Adèle con una sonrisa misteriosa. Ed hace una pausa antes de continuar.
“De acuerdo, como quieras. Pero que lo sepas, si dejas su cuerpo intacto, quizá pueda ayudarte a tratar con la policía.”
“Ayúdame con la policía... Tus habilidades nunca dejan de asombrarme, detective. En cuanto a dejarlo ileso... haré lo posible.”
Dicho esto, Adèle se dirige a la puerta. Al abrirla, se encuentra con dos policías apostados afuera, encargados de vigilarla.
“Señorita Adèle, aún no puede irse” dice uno de los oficiales en cuanto ella sale. Adèle responde con una sonrisa encantadora y un guiño.
“Acabo de recordar algunas pistas que podrían ayudar a resolver el caso. El detective Ed me lleva a investigar. Nos encargaremos nosotros mismos. No hace falta que nos acompañe, ¿de acuerdo? Oficial~”
Mientras Adèle habla, la expresión de los dos oficiales se pierde momentáneamente. En ese instante, sienten que la ya de por sí impactante belleza de Adèle se intensifica exponencialmente. Su ser entero cautiva su atención, y una oleada de deseo nubla su juicio.
“De acuerdo... señorita Adèle, pero por favor, sea rápido.”
“Gracias, oficial.”
Adèle se marcha rápidamente, seguida de cerca por Ed. Dorothy, curiosa por lo que acaba de suceder, le pide a Ed que pregunte: “¿Qué fue eso? ¿Hipnosis?”.
“No, es Encanto. No es tan efectivo como la hipnosis de un vampiro. No puede controlar profundamente a las personas, pero disminuye su juicio, las hace más susceptibles a la persuasión y aumenta su afecto hacia ti. A diferencia de la hipnosis, que requiere contacto visual, Encanto se puede activar con solo una mirada, una palabra o incluso un ligero roce. Es muy práctico.
Adèle explica. Al oír esto, Dorothy se pregunta si Adèle alguna vez ha usado Encanto con Ed.
El pensamiento es fugaz, y Dorothy rápidamente vuelve a concentrarse en la tarea que tiene entre manos. Ed pregunta: “Por cierto, ¿cómo piensas lidiar con el asesino?”.
“Por supuesto... ¡bailando!”
“¿Baile?”
“Sí, como bailarina, debo bailar. El público debe estar impaciente tras mi larga ausencia...”
Con una leve sonrisa, Adèle acelera el paso y se dirige directamente al backstage del teatro.
…
Salón principal.
Otro acto termina y el público responde con aplausos dispersos. La continua ausencia de Adèle ha aumentado la decepción del público, y algunos incluso se plantean marcharse antes de tiempo.
En el palco siete, a lo lejos, Byron come otra fruta seca de la mesa de centro y mira su reloj. Son las 9:06 y solo quedan unos veinte minutos para que termine la función.
“Pronto, pronto... Ya casi termina. A ver cómo sigues ocultando esto, Adèle. Tu ausencia tan larga... Todo el mundo debe estar preguntándose qué está pasando.”
Byron murmura mientras observa al presentador en el escenario intentando apaciguar al público descontento. No está preocupado; el tiempo está de su lado.
“Aunque esta vez no logré hacerle daño a Adèle, al menos he dañado su reputación. Sin público, sus danzas no podrán adquirir espiritualidad con la misma rapidez…”
Byron piensa para sí mismo mientras el presentador termina de calmar al público y presenta al siguiente artista.
Damas y caballeros, aunque la señorita Adèle no nos acompaña en este momento, muchas de las actuaciones de esta noche llevan su sello. Por ejemplo, el próximo acto, “Danza de la Alegría del Algodón Blanco”, ¡les invita a bailar con los artistas!
Tras el anuncio del presentador, el telón se abre de nuevo, dejando al descubierto una fila de bailarinas en el escenario.
Las bailarinas visten faldas cortas blancas idénticas y trajes de baile, con antifaces y pequeños adornos en forma de cuerno en la cabeza. Sus atuendos idénticos y sus rostros ocultos hacen imposible distinguirlas.
Cuando los bailarines toman posiciones, comienza la música. Al ritmo de una melodía alegre, los bailarines vestidos de blanco se mueven al unísono, sus pasos golpeando ligeramente el escenario mientras saltan y giran. Sus movimientos coordinados, combinados con sus trajes, los hacen parecer un rebaño de ovejas.
Los bailarines blancos cautivan al público, que pronto se da cuenta de que esta actuación es más atractiva que las anteriores. Los aplausos comienzan a extenderse entre la multitud.
Justo cuando el público está absorto en la danza, los bailarines vestidos de blanco se reúnen repentinamente al borde del escenario y saltan. Al principio, el público piensa que es un accidente y exclama sorprendido, pero pronto se da cuenta de que los bailarines continúan su actuación, dividiéndose en grupos y bailando por los pasillos, entre el público. Los espectadores pueden apreciar de cerca los movimientos de los bailarines.
¡Se trata de una danza que desciende del escenario e interactúa con el público!
Al darse cuenta de esto, el público estalla en aplausos, elogiando la actuación creativa.
“Hmph... Todo un espectáculo...”
Desde su palco, Byron observa a los bailarines entrar al público y resopla con desdén. Sigue picando los dulces que le ofrecen en el lujoso palco, acelerando inconscientemente el paso.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 275
Estás leyendo el capítulo 275 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.