Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 268 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
El tiempo vuela y el sol se pone por el oeste.
El brillante sol se oculta lentamente en las llanuras del oeste, y su deslumbrante resplandor se extiende por la vasta capital de Tivian. Las farolas de las calles comienzan a encenderse una a una, mientras que las chimeneas del horizonte siguen expulsando un denso humo negro. Los barcos en el puerto zumban mientras parten lentamente.
Al atardecer, en una concurrida intersección de Tivian Este, las calles rebosan de actividad. Innumerables carruajes convergen allí, y los peatones llenan las aceras. Caballeros y damas elegantemente vestidos se reúnen en pequeños grupos, charlando y riendo mientras caminan. La acera está repleta de carruajes estacionados, y los recién llegados se ven obligados a alejarse para encontrar sitio. Hay agentes de policía presentes para mantener el orden.
A un lado de la intersección se alza un enorme edificio circular. Una amplia escalinata, cubierta con una alfombra roja, conduce a unas altas puertas de madera, flanqueadas por gruesas columnas de mármol. A ambos lados de las puertas, filas de guardias uniformados se mantienen firmes. En lo alto, cuelgan gigantescas pancartas con imágenes de bailarinas deslumbrantes vestidas con túnicas rojas. Sobre la entrada, un gran letrero anuncia: “Teatro de la Ascension”.
Hombres de traje y mujeres con lujosos vestidos desfilan por la alfombra roja, charlando y riendo mientras entran al teatro. En la acera, Dorothy, con un pequeño sombrero ladeado, un vestido negro, zapatos de cuero y medias negras, observa la escena y murmura en voz baja.
“Menudo espectáculo... Incluso mayor que el evento benéfico de Igwynt. Como era de esperar de la capital, ¿eh?”
“Señorita Dorothy, ¿es usted de Igwynt?”
De pie junto a Dorothy, Neftis, vestida con un sencillo vestido blanco que realza su figura, un sombrero de ala ancha adornado con flores, pendientes brillantes y un collar, y llevando un pequeño bolso, pregunta con curiosidad. Dorothy asiente en respuesta.
“Viví allí un tiempo. Asistí a un evento similar en aquel entonces... pero no se parecía en nada a este.”
Dorothy responde brevemente. Gracias a Neftis, consiguió entradas para esta popularísima función en Tivian. Con la esperanza de relajarse y disfrutar del espectáculo, ella y Neftis han venido a ver la función tal y como habían planeado.
“Aunque vine aquí solo para relajarme y ver la función, según lo que describió Neftis antes, este teatro... esta función podría no ser tan ordinaria como parece. Espero que no haya ningún problema.”
Dorothy piensa para sí misma, mientras Neftis vuelve a hablar.
“Señorita Dorothy, entremos ahora. La función está a punto de comenzar y pronto cerrarán las puertas.”
“Muy bien, vamos.”
Dicho esto, Neftis y Dorothy desfilan por la alfombra roja. La figura y el elegante andar de Neftis atraen la atención de muchos hombres, cuyas miradas son como las de lobos, mientras algunas mujeres se cubren la boca con abanicos, ocultando sus celos. Intentan adoptar poses seductoras para llamar la atención, pero sus ajustados corsés les dificultan moverse con libertad, provocando que tropiecen o casi caigan. En contraste, Neftis, que no lleva corsé, se mueve con naturalidad, atrayendo aún más miradas.
“Neftis siempre atrae mucha atención dondequiera que va. Alguien como ella realmente no puede hacer ningún trabajo encubierto.”
Dorothy reflexiona mientras observa la escena. Luego, continúa caminando con Neftis hacia el teatro. Tras atravesar un largo pasillo, llegan a una bifurcación.
“Los pasajeros cuyos asientos comiencen con la letra 'C', por favor, diríjanse a la izquierda. Los que tengan la letra 'B', diríjanse a la derecha. Los pasajeros con asientos que comiencen con la letra 'A', continúen recto. Encontrarán sus asientos después de subir las escaleras.”
En la bifurcación, varios empleados con carteles guían a los visitantes hacia las distintas entradas. Dorothy y Nephthys revisan sus boletos y ven que ambos empiezan con la letra “A”, así que siguen recto.
Tras recorrer un pasillo bellamente decorado con jarrones y esculturas, Dorothy y Neftis se encuentran con un revisor de entradas. Después de que les revisen las entradas, se dan la vuelta y suben las escaleras. Al cabo de un rato, finalmente llegan a la plataforma del teatro.
El espacio es vasto y tiene forma de abanico, con un amplio escenario en un extremo. Desde el escenario se extienden gradas con asientos, que van de las más bajas a las más altas. El escenario está oculto tras una gran cortina roja. Delante de la cortina, entre el escenario y las gradas, una banda afina sus instrumentos.
Con muchos invitados ya sentados, el teatro bulle de bullicio. Dorothy mira a su alrededor y ve un mar de cabezas entre el público.
“Este teatro es enorme… al menos el doble de grande que el de Igwynt. Y aun así, con semejante capacidad, está casi lleno. ¡Adèle es realmente popular!”
Dorothy reflexiona para sí misma. Luego sigue a Neftis hasta sus asientos, se sienta y espera en silencio a que comience la función.
“Señorita Dorothy, ¿de verdad cree que hay algo malo en esta actuación? ¿Corremos... algún peligro?”
Neftis pregunta con voz baja y preocupada mientras esperan. Dorothy niega levemente con la cabeza.
Es difícil decirlo. Según lo que mencionó Mossance, podría haber algún problema. Pero si lo hay, es más probable que sea con el teatro en sí que con la función. Por ahora, observemos en silencio. Incluso si hay algún problema, probablemente sea menor. Con tanta gente aquí, no habrá ningún peligro importante.
Dorothy tranquiliza a Neftis. Con miles de personas en el teatro, ninguna sociedad secreta se atrevería a provocar un incidente grave bajo la atenta mirada de la Oficina de la Serenidad y la iglesia.
Mientras el tiempo transcurre entre el bullicio, los miembros de la banda finalmente toman sus instrumentos y comienzan a tocar. Una melodía suave y armoniosa llena el teatro, y el público guarda silencio, sabiendo que la actuación está a punto de comenzar.
Mientras la música comienza, todo el teatro queda en silencio. Una vez que el público guarda silencio, la banda cambia repentinamente de tempo, acelerando gradualmente el ritmo. La música pasa de ser ligera y melodiosa a constante y rítmica, en una transición suave y fluida.
La música crece gradualmente, comenzando con notas graves y lentas que van ascendiendo, como si estuviera gestando algo. A medida que avanza la música, el gran telón rojo del escenario se abre lentamente. Tras él, el público ve una figura vestida con ropa masculina a rayas amarillas y rojas, que sostiene un bastón, lleva un sombrero de copa y una media máscara.
Justo cuando el público se pregunta si esa figura es el presentador, la música, que había ido creciendo en intensidad, estalla de repente, sorprendiendo a la audiencia con un ritmo rápido y fluido. La figura en el escenario comienza a bailar al compás de la música.
Los pies de la bailarina golpean rápidamente el suelo del escenario, creando un ritmo alegre y veloz en armonía con la música. Su cuerpo se balancea y gira al compás de los pasos y la música, haciendo girar el bastón entre sus manos, a veces golpeando el suelo para marcar el ritmo, a veces girando como un palo de malabares antes de ser atrapado.
Es un despliegue deslumbrante de virtuosismo, una danza llena de alegría. Los movimientos de la bailarina son rápidos, potentes, directos y precisos. Todo su cuerpo y cada movimiento se funden con la música, convirtiéndose en el ritmo mismo. La danza, rápida y llena de saltos, parece interminable, palpitando como un latido, continuando eternamente, hasta la muerte.
El baile, enérgico y de ritmo vertiginoso, enciende de inmediato la pasión del público. Los aplausos estallan en cuanto empieza el baile, y a medida que la música y la danza alcanzan un clímax tras otro, los aplausos se hacen más fuertes.
A medida que avanza la música, la danza apasionada llega a su fin. En el clímax final, la bailarina se cubre el rostro con una mano y se quita la media máscara y el sombrero. Su larga cabellera dorada, antes recogida, cae en cascada, revelando el hermoso y encantador rostro que se oculta tras ella: el mismo rostro que aparece en los enormes carteles fuera del teatro.
Ella es Adèle Briouze, la indiscutible estrella del espectáculo.
Cuando Adèle revela su rostro, la atmósfera en el teatro alcanza su punto álgido. El público estalla en vítores y gritos. Adèle, tras finalizar su primer baile, sonríe y hace una reverencia al público antes de abandonar lentamente el escenario. El presentador sube entonces al escenario y, una vez que la euforia del público se calma un poco, comienza a hablar.
Damas y caballeros, ¡buenas noches! Bienvenidos al espectáculo de esta noche. Acaban de presenciar la actuación de apertura de Adèle. Ahora, continuemos con…
Mientras el presentador habla en el escenario, Dorothy, sentada en la sección 'A', observa a Adèle mientras se retira tras bambalinas.
“¿Así que esa es Adèle, la estrella del baile? ¡Qué actuación tan impresionante… Su nivel de habilidad es realmente excepcional.”
Dorothy reflexiona. Cuando vio por primera vez el rostro de Adèle en los carteles, pensó que podría ser una estrella glamurosa que dependía principalmente de su apariencia para llamar la atención, como algunas celebridades de internet que había visto en el pasado. Pero ahora puede confirmar que Adèle es un verdadero talento. La dificultad del baile que acaba de interpretar no es algo que cualquiera pueda lograr. Con tanto talento y belleza, no es de extrañar que sea tan famosa.
“Fue increíble. Había oído que Adèle era una gran bailarina, pero no me esperaba que fuera tan buena. Debería haber ido a ver sus actuaciones antes.”
Neftis, sentada junto a Dorothy, exclama al ver a Adèle hacer su reverencia. Pero luego añade con cierta preocupación.
“Aun así, ese baile tan rápido debe ser agotador. Pero al terminar no parecía estar nada cansada. Es realmente impresionante...”
“Resistencia, ¿eh...?”
Dorothy murmura en voz baja, absorta en sus pensamientos. Mientras tanto, el presentador termina de hablar y comienza la segunda actuación.
Aunque Adèle es la estrella del espectáculo, la función no gira exclusivamente en torno a ella. El segundo acto es un baile grupal interpretado por una compañía de chicas. Según el presentador, estas chicas son las bailarinas residentes del teatro, bailarinas profesionales conocidas como la Compañía de Danza de la Ascension.
La segunda actuación, si bien no tan deslumbrante como la de Adèle, sigue siendo excelente y recibe un caluroso aplauso del público. A continuación, tendrá lugar una actuación coral.
Dorothy y Nephthis permanecen sentadas en silencio, disfrutando del espectáculo. Dorothy vigila atentamente sus niveles de toxicidad cognitiva, temerosa de que se repita lo ocurrido en el evento benéfico de Igwynt. Pero, hasta el momento, ninguna de las actuaciones ha provocado síntomas de toxicidad cognitiva.
Todo parece normal... Quizás le di demasiadas vueltas. Esto parece una actuación normal. Lo que pasó en el evento benéfico de Igwynt probablemente fue algo puntual...
Dorothy piensa para sí misma. Justo entonces, termina la actuación coral y los intérpretes abandonan el escenario entre aplausos. El presentador regresa y se dirige al público.
“Gracias al Coro Blue String por su maravillosa actuación. Ahora, damas y caballeros, ¿están listos para ver a Adèle subir al escenario una vez más? ¡Demos una calurosa bienvenida a Adèle Briouze y a la Compañía de Danza de la Ascension mientras presentan su nueva obra maestra, 'La Madre Carmesí'!”
Finalmente, entre los entusiastas aplausos del público, Adèle Briouze regresa al escenario. Esta vez, se ha despojado del atuendo masculino de su primera actuación y luce un brillante vestido de baile rojo. Su tez clara, su rostro encantador y su vestido rojo provocan una nueva ronda de vítores del público.
Detrás de Adèle, un grupo de jóvenes la sigue al escenario. También visten de rojo, aunque sus atuendos son más oscuros y menos llamativos que los de Adèle. Son los miembros de la Compañía de Danza de la Ascension, quienes ahora interpretarán un baile grupal con Adèle.
Una vez que los bailarines están en posición, comienza la música. A diferencia del ritmo rápido y alegre de la primera actuación de Adèle, esta pieza es lenta y sombría, con un toque de melancolía. Adèle comienza a bailar; sus movimientos son suaves, fluidos y gráciles, exudando un encanto femenino distinto a la poderosa energía de su primer baile. Los demás bailarines se mueven a su alrededor, a veces cerca, a veces lejos, a veces rápido, a veces lento, complementando la actuación de Adèle.
Esta danza, titulada “La Madre Carmesí”, posee un carácter teatral y narra una historia: la de una madre y sus hijos. Adèle, situada en el centro del escenario, representa a la madre, mientras que los demás bailarines a su alrededor simbolizan a los hijos.
Cuando Dorothy oyó por primera vez el nombre del baile, se preguntó si se trataría de una danza mística y se mostró cautelosa. Pero tras observarlo un rato, no detectó ningún signo de envenenamiento cognitivo, lo que la tranquilizó.
“Parece que esta actuación es perfectamente normal… Quizás estaba siendo demasiado precavido. Debería relajarme y disfrutar del espectáculo…”
Justo cuando Dorothy piensa esto, su mirada se agudiza, fijándose en un punto concreto del escenario. Frunce ligeramente el ceño.
“¿Hay algo... raro?”
Dorothy reflexiona para sí misma. Su mirada se fija en una bailarina con un vestido corto rojo y el cabello castaño recogido. Esta bailarina está situada detrás de Adèle, bailando junto a las demás. Pero, en comparación con las otras, sus movimientos parecen algo rígidos. Al observarla con más detenimiento, su expresión también resulta inusualmente inexpresiva. Dorothy, sentada relativamente cerca del escenario, puede apreciar claramente estos detalles.
“Esa bailarina... me parece extraña... y curiosamente familiar. Esa expresión inexpresiva, la rigidez antinatural de sus movimientos... siento que ya la he visto antes. ¿Dónde he visto algo así?”
Dorothy reflexiona, y gracias a sus habilidades de erudita, recuerda rápidamente la fuente de esa familiaridad.
“Cuando uso el Anillo de Marionetas de Cadáveres para controlar marionetas sin añadir Revelación, se comportan así… Durante mis experimentos con el control de marionetas, estas mostraron un comportamiento similar…”
Al darse cuenta de esto, Dorothy extiende de inmediato sus hilos espirituales para investigar. Tras comprobarlo, confirma que la bailarina está muerta. La persona que baila junto a Adèle es un cadáver.
“¡Esa bailarina... es una marioneta!”
Dorothy se queda atónita al darse cuenta de lo sucedido. En ese preciso instante, observa que la bailarina de marionetas, durante el baile, se ha desviado de la coreografía y se acerca lentamente a Adèle por detrás. Mientras baila, la marioneta saca un pequeño cuchillo de debajo de su falda: un cuchillo de piedra blanca, grabado con símbolos antiguos, densos y misteriosos.
Empuñando el cuchillo, la marioneta inerte se acerca a la espalda de Adèle.

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Estás leyendo el capítulo 268 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.