arrow_back

Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 258 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Tivian del North, dentro del Departamento de Escrituras Históricas del Distrito de la Catedral. Por la mañana, cuando los sacerdotes y monjas que habían llegado a trabajar descubrieron que los documentos que utilizaban para estudiar habían sido guardados, se alarmaron enormemente. Tras informar de la situación a sus superiores inmediatos, estos, con gran comprensión, se ofrecieron a redactar una petición para que la firmaran conjuntamente. Esto les infundió ánimo de inmediato. ¡Genial! No perdamos tiempo. Por favor, empieza a redactarlo ahora, diácono Cork. “Sí, una vez que lo redactes, ¡sin duda lo firmaremos!” “Vale, vale, no te apresures. Empiezo a escribir ahora...” Con una sonrisa radiante, Cork tomó papel y pluma de la mesa cercana y caminó lentamente hacia su asiento. Comenzó a escribir la petición, mientras los sacerdotes y monjas del Departamento de Sagrada Escritura lo observaban en silencio desde la distancia. Entre ellos estaba Vania. A diferencia de los demás sacerdotes y monjas, la expresión de Vania era seria. “El diácono Cork... parece un poco extraño…” Vania frunció ligeramente el ceño, pensó para sí misma. Aunque se sentía así, no dijo nada. Simplemente observó cómo Cork terminaba de redactar la petición y luego hacía que los sacerdotes y monjas del Departamento de Escrituras Históricas la firmaran uno por uno. Todos hicieron fila con entusiasmo para firmar. Cuando le tocó el turno a Vania, no tuvo motivo para negarse y firmó en silencio antes de hacerse a un lado, comportándose igual que los demás. Pronto, todos los nombres del Departamento de Escrituras Históricas figuraban en la petición. Cork recogió la petición, ahora repleta de firmas, y asintió satisfecho. “Bien, esta petición colectiva... representa suficientemente los deseos de todos. La presentaré en breve y, esta tarde, debería poder acceder a los archivos. Tengan la seguridad de que recuperaré todos los documentos que estaban guardados.” Con una sonrisa, Cork se dirigió a la multitud, que lo miraba con ojos esperanzados. Sin embargo, la mirada de Vania estaba llena de preocupación. “Debo informar a la señorita Dorothy inmediatamente…” … Suburbios del Tivian Norte, Ciudad de la Sombra Verde, No. 17. Al mediodía, Dorothy, vestida con ropa informal de estar por casa, estaba sentada en su sofá, mirando fijamente el Diario de a bordo que había sobre la mesa de centro. En la página dedicada a las comunicaciones de Vania, acababan de aparecer nuevas palabras. “Ludo Cork... Diácono intermedio de la Diócesis de Tivian de la Iglesia de la Radiación , Jefe del Departamento de Sagrada Escritura Histórica...” Tras leer la información que Vania le había enviado, Dorothy murmuró para sí misma. Después de leer la descripción de la situación que Vania le había dado, Dorothy intuyó de inmediato que alguien podría estar usando manipulación cognitiva para causar problemas. Ahora, el sospechoso de este plan había salido a la luz. “Hermana Vania, ¿está segura de que este Cork es problemático? Según su descripción, es su superior, ¿no?” Cogiendo la pluma, Dorothy escribió en el libro de bitácora. Pronto, la respuesta de Vania apareció ante ella. “¡Estoy seguro! Señorita Dorothy, esta mañana, todos en el Departamento de Escrituras Históricas se comportaron de manera extraña después de perder el acceso a esos textos místicos. Esto es claramente el resultado de un envenenamiento cognitivo. Como jefe de nuestro departamento, el diácono Cork debería haber notado la anomalía.” “Sin embargo, en lugar de señalar el comportamiento inusual, el diácono Cork animó a todos a firmar una petición colectiva que le permitiría acceder a los archivos. Esto es muy sospechoso.” Al ver la respuesta de Vania, la expresión de Dorothy se tornó seria. Si lo que decía Vania era cierto, entonces Cork sí que era un grave problema. “Si Vania tiene razón… es probable que Cork sea el cerebro detrás de este incidente en el Departamento de Escrituras Históricas. Parece que su objetivo al envenenar el departamento era obtener esta petición colectiva para acceder a los archivos de la iglesia. Su verdadero objetivo debe estar dentro de los archivos.” Dorothy reflexionó sobre esto. Tras confirmar las intenciones de Cork, se dio cuenta de que el tiempo apremiaba. “Cork puede entrar en los archivos esta tarde, lo que significa que pronto logrará su objetivo. Si queremos tomar medidas, debemos actuar con rapidez… Pero, por desgracia, no me atrevo a enviar mis marionetas cadavéricas al Barrio de la Catedral…” Dorothy pensó para sí misma. Su primer instinto fue aprovechar la situación y contraatacar, pero dado que Cork se encontraba dentro del Distrito de la Catedral, dudó. La Iglesia de la Radiación era, sin duda, la organización más poderosa tanto en el mundo secular como en el místico, una verdadera entidad supranacional. “Mmm... quizá haya otra manera…” Dorothy pensó esto, luego tomó su pluma y escribió una respuesta a Vania en el cuaderno de bitácora. … “Hermana Vania, nuestra espera ha dado sus frutos. El cerebro detrás de todo ha aparecido. Esta tarde es su momento de actuar, pero también es nuestro momento de actuar.” Al mediodía, en el espacioso Departamento de Escrituras Históricas, Vania estaba sentada en su escritorio, leyendo con atención las Sagradas Escrituras, esperando la respuesta de Dorothy. Cuando aparecían nuevas palabras en la página, no podía evitar ponerse tensa. “¿Un momento para actuar? ¿Acaso... la señorita Dorothy planea intervenir en los asuntos de la iglesia?” Al leer las palabras de Dorothy, Vania quedó atónita. Solo esperaba que Dorothy le diera algún consejo, pero ahora parecía que Dorothy pretendía involucrarse directamente. Mientras Vania asimilaba esto, más palabras de Dorothy aparecieron ante ella. Hermana Vania, por favor, prepárate para dos cosas ahora. Primero, prepárate para informar sobre las acciones del diácono Cork a la institución más confiable dentro de la iglesia. Segundo, prepara una carta, mecanografiada, con el siguiente contenido… Mientras Vania leía las instrucciones de Dorothy, su expresión se volvió más seria. … El tiempo pasó volando y el sol comenzó a ponerse. En poco tiempo, ya era por la tarde. En ese momento, el Departamento de Sagrada Escritura era un hervidero de actividad. Varios miembros del personal de los archivos de la iglesia se habían reunido en el salón principal. Estaban abriendo las cajas fuertes de los instrumentos de observación y reinstalando los textos místicos que habían sido recuperados de los archivos. Los sacerdotes y monjas del Departamento de Sagrada Escritura observaban con gran interés. Todos estaban encantados, pues por fin podían retomar el estudio de estos valiosos documentos. “Muchísimas gracias, diácono Cork. Agradecemos enormemente su labor para recuperar estos documentos. Su contribución a esta investigación es incalculable.” Un sacerdote, que estaba de pie junto a Cork, habló con entusiasmo, a lo que Cork respondió con una sonrisa. “Ah, fue culpa mía por guardar estos documentos prematuramente. Recuperarlos es solo una forma de enmendar mi error.” “Diácono Cork, eres tan humilde. Tenerte como nuestro líder es una verdadera bendición de la Santa Madre.” “Para nada, solo estoy cumpliendo con mi deber.” Cork habló con una sonrisa amable, pero un leve destello de astucia brilló en sus ojos entrecerrados. “Tener subordinados tan fácilmente influenciables como vosotros es la verdadera bendición…” Cork pensó para sí mismo, rozando con la mano un objeto duro oculto bajo su túnica, lo que hizo que su sonrisa se ensanchara. Todo marchaba según el plan de Cork. Al almacenar los documentos prematuramente, había provocado que los miembros del Departamento de Escrituras Históricas, afectados por la manipulación cognitiva, expresaran su descontento. Luego redactó la petición, los convenció de firmarla y, valiéndose de la voluntad colectiva del departamento, logró acceder a los archivos, obteniendo así la autorización para consultar y tomar prestados libros. Al redactar la petición, Cork amplió el alcance de los documentos para incluir textos místicos que no formaban parte del lote original. Como resultado, Cork logró obtener textos místicos adicionales de los archivos. Estos textos adicionales eran el verdadero objetivo de Cork. Cuando los sacaron de los archivos, los mezclaron con los demás documentos y los transportaron fuera. Ahora, estaban ocultos bajo la túnica de Cork. “Ahora solo necesito encontrar una oportunidad para salir del Barrio de la Catedral y entregar los textos... En unos días, programaré otra revisión de mantenimiento para reemplazar la lente falsa del instrumento. El envenenamiento cognitivo entre estas personas aún es leve y, por ahora, solo muestran una mayor concentración en los documentos. Con oraciones regulares... el envenenamiento desaparecerá con el tiempo.” Al observar la escena ante él, Cork reflexionó. Como jefe del Departamento de Escrituras Históricas, tenía la autoridad para ordenar el mantenimiento de los instrumentos del departamento. Anteriormente, durante una de esas revisiones, había sustituido una lente encantada por una ordinaria, debilitando su resistencia al envenenamiento cognitivo y provocando una leve contaminación entre los miembros del departamento. Sin embargo, si reemplazaba rápidamente la lente y restauraba los instrumentos a su estado normal, el leve deterioro cognitivo entre los miembros del departamento se disiparía gradualmente. Mientras tanto, los textos místicos que habían sido sacados clandestinamente del Distrito de la Catedral serían estudiados rápidamente por especialistas externos a un alto costo. “Una vez estudiados los textos sustraídos, podrán ser devueltos e ingresados nuevamente en los archivos junto con los demás documentos. De esta manera, no quedará rastro alguno. Todo estará perfecto.” Cork siguió reflexionando. Era un plan bien urdido, ejecutado en colaboración con una sociedad secreta ajena a la iglesia. Si todo salía bien, no levantaría sospechas y no quedaría rastro alguno. Podría seguir ejerciendo como diácono en la Iglesia de la Radiación . “Todo por la verdadera esencia de la Santa Madre...” Tras alejarse del bullicio, Cork murmuró para sí mismo mientras caminaba hacia el borde del pasillo. Empujó una puerta en la pared y entró en su despacho. Al acercarse a su escritorio, su mirada se detuvo en un sobre que yacía sobre él. Al ver el sobre, Cork no le prestó mucha atención al principio. Su escritorio solía estar desordenado con diversos documentos, cartas y periódicos. Sin embargo, cuando vio el nombre del destinatario escrito en el sobre, se quedó paralizado. “Al diácono Cork, que acaba de regresar de robar libros de los archivos.” Al leer esas palabras, a Cork se le aceleró el corazón. Rápidamente extendió la mano y cerró el sobre de un manotazo. Tras echar un vistazo a su alrededor, cerró la puerta de la oficina de inmediato. Entonces, Cork volvió a sentarse en su escritorio. Lentamente tomó el sobre, lo abrió y sacó la carta que contenía. La desdobló y comenzó a leerla con atención. La carta estaba mecanografiada, así que no había ninguna letra que identificar. Tras leer rápidamente la carta, a Cork se le encogió el corazón. “Respetado diácono Cork, estoy al tanto del plan que está llevando a cabo dentro de la iglesia. Su plan es bastante meticuloso, pero lamentablemente se ha filtrado. Además de mí, otros también conocen sus intenciones.” No todos comparten mi esperanza de que tu plan tenga éxito. Quienes conocen tus acciones ya te han denunciado ante la Inquisición. Creo que los inquisidores de la herejía vendrán pronto a por ti. “Por diversos motivos, no deseo que seas arrestado. Sin embargo, no puedo detener las denuncias en tu contra. Por lo tanto, te envío esta carta para instarte a que huyas de inmediato. Abandona el Barrio de la Catedral y corre lo más lejos que puedas. Todavía hay tiempo, pero si te demoras, será demasiado tarde.” Al leer la carta, Cork se quedó paralizado. Una fina capa de sudor le perló la frente y un escalofrío le recorrió la espalda. … Tivian Norte, en el límite del Distrito de la Catedral. Un imponente edificio, similar a un castillo, estaba custodiado por una milicia eclesiástica fuertemente armada que patrullaba la zona con estricta vigilancia. Esta era la Inquisición, el cuartel general de los inquisidores de la herejía de la Iglesia de la Radiación, quienes se encargaban de los asuntos internos de la iglesia. Mientras Cork leía la carta en su despacho, Vania se encontraba dentro de la Inquisición, siendo interrogada. En una pequeña habitación tenuemente iluminada de la Inquisición, Vania estaba sentada nerviosamente en un duro taburete. Frente a ella había una mesita con una taza de té. Al otro lado de la mesa se encontraban dos sacerdotes de aspecto severo, con el pelo muy corto y los hombros adornados con insignias de espadas cruzadas y antorchas. “Repitámoslo. Vania Chafferon, monja del Departamento de Sagrada Escritura, diácona menor, ¿acusa usted formalmente a su superior, Ludo Cork, diácono intermedio y jefe del Departamento de Sagrada Escritura?” Uno de los sacerdotes preguntó con tono serio, mirando fijamente a Vania. Vania tragó saliva antes de responder con firmeza. “Sí, lo confirmo. El diácono Cork es altamente sospechoso de albergar creencias heréticas e incluso podría haber utilizado textos místicos heréticos para envenenar a todo nuestro departamento.” “¿Puede usted aportar pruebas?” continuó el sacerdote, y Vania respondió de inmediato. “La evidencia se encuentra en el Departamento de Escrituras Históricas. Si acordonan la zona ahora mismo, inspeccionan los instrumentos de observación de textos místicos y realizan pruebas de envenenamiento cognitivo a todos los miembros del departamento, encontrarán el problema.” El tono de Vania era firme. Al oír sus palabras, los dos inquisidores intercambiaron miradas de sorpresa. Uno de ellos preguntó entonces con severidad. Hermana Vania, ¿puede usted hacerse responsable de sus palabras? Si su acusación es falsa, afrontará graves consecuencias. Al oír esto, Vania sintió una oleada de ansiedad, pero rápidamente se recompuso y respondió con seriedad. “Sí, puedo asumir la responsabilidad.”
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)

Continúa leyendo

El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)

Capítulo 259

Siguiente Capítulo ›

El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 258

Estás leyendo el capítulo 258 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.