Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 257 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Tivian Norte, Distrito de la Catedral.
Al mediodía, la luz del sol ilumina las agujas de la catedral. En el salón de trabajo del Departamento de Sagrada Escritura, un grupo de sacerdotes y monjas acaban de terminar sus tareas matutinas y se preparan para ir al comedor a almorzar.
“Vania, vamos juntas a la cafetería” dijo la hermana Aurora al pasar por el puesto de trabajo de Vania. Vania, sin embargo, negó con la cabeza y respondió.
“Adelante, tú. Todavía tengo algunas cosas que terminar aquí. Me uno a ustedes en breve.”
Vania le sonríe a Aurora, quien asiente en señal de comprensión.
“Muy bien, entonces, adelante. ¡Es hora de un poco de carne asada!”
Dicho esto, Aurora se marcha con los demás, y el espacioso salón se vacía rápidamente, dejando solo a Vania atrás.
Al ver esto, Vania se sienta en su escritorio, cierra los ojos y evalúa cuidadosamente su estado mental. Tras finalizar su autoevaluación, reza en silencio a Akasha, pidiendo la gracia divina para purificar su mente del veneno que la consume.
Una vez terminada su oración, Vania abre lentamente los ojos y comienza a observar con atención los cambios ocurridos antes y después de su plegaria.
“Parece que sí hay una diferencia. Debo haber sido contaminado con veneno cognitivo por los textos místicos que leí esta mañana…”
Vania piensa para sí misma, con expresión seria mientras mira sus manos. Luego, dirige la mirada al gran instrumento que tiene al lado.
Según la señorita Dorothy, el problema podría estar en mi instrumento. Las medidas de protección podrían ser incompletas, permitiendo que el veneno cognitivo se filtre... Pero el instrumento fue inspeccionado anteayer. ¿Pudo haberse dañado durante la inspección? Funcionaba perfectamente antes de eso.
Vania, frunciendo el ceño, reflexiona sobre esta posibilidad. Decide informar primero de sus hallazgos a Dorothy.
Dicho esto, Vania saca su Sagrada Escritura, abre la página donde se comunica con Dorothy y comienza a escribir, informándole a Dorothy de sus observaciones y sospechas matutinas.
Tras una breve espera, la letra de Dorothy aparece en la página.
“Es posible que el instrumento se haya dañado durante la inspección. Pero, de ser así, se trataría de un caso aislado. ¿Podría confirmar si los instrumentos de sus compañeros también presentan el mismo problema?”
“Los instrumentos de mis colegas... Aurora también parecía un poco extraña…”
Al ver la reacción de Dorothy, Vania recuerda de repente que, durante la cena con Aurora la noche anterior, Aurora sacó inesperadamente un relicario y recordó a su madre, algo que no suele hacer. Fue un poco extraño.
“Puede que uno de mis compañeros tenga algún problema. Todavía no estoy seguro de los demás.”
Vania escribe en las Sagradas Escrituras. Pronto, aparece de nuevo la respuesta de Dorothy.
“Puedes intentar sondear sutilmente a tus otros colegas para ver si experimentan problemas similares. Puedes usar temas relacionados con los textos místicos para ponerlos a prueba. Por cierto, ¿sabes de qué tratan los textos místicos que leen? ¿Y de dónde provienen?”
“Los textos que estamos interpretando esta vez forman parte de una serie. Nuestras lecturas las asigna el jefe del Departamento de Escrituras Históricas, el diácono Cork. En cuanto al origen de los textos, oí que fueron recogidos del mercado clandestino.”
“¿Una serie, eh...? En ese caso, puedes intentar sacar a relucir sutilmente temas relacionados con los temas de estos textos con tus compañeros.”
“Una indagación sutil… Si se trata de los temas de estos textos, puedo empezar con temas como las madres, la Virgen María o la carne…”
Pensando esto, Vania escribe en la Sagrada Escritura.
“De acuerdo, lo intentaré durante el almuerzo y esta tarde.”
Dicho esto, Vania cierra su Sagrada Escritura y se dirige a la cafetería.
…
El tiempo vuela y pronto el día llega a su fin. Al atardecer, cuando cae la noche, Vania termina sus tareas y regresa apresuradamente a su dormitorio. Tras cerrar la puerta, se sienta en su escritorio, saca las Sagradas Escrituras y comienza a escribir con urgencia.
Señorita Dorothy, puede que tenga razón. Hoy, indagué sutilmente con tres de mis colegas y descubrí que sus respuestas parecían extrañas. Al igual que yo ayer, últimamente todos han sentido una fuerte nostalgia por sus madres y parecen haber desarrollado un mayor interés por la carne. Uno de mis colegas incluso dijo que cuanto más mira la estatua de la Virgen María, más le recuerda a su propia madre. Puede que todos estén contagiados con el mismo veneno cognitivo que yo.
Con un dejo de preocupación, Vania termina de escribir. Tras una breve espera, aparece la respuesta de Dorothy.
Esto significa que el problema con el instrumento no es un caso aislado. Los instrumentos de tus compañeros también podrían estar dañados. Es posible que varias personas hayan sido afectadas por un sesgo cognitivo. La inspección a la que te sometiste el otro día podría haber sido manipulada. Esto podría no ser un accidente.
Al ver la respuesta de Dorothy, Vania se pone ansiosa. Rápidamente le responde.
“Esto es serio, señorita Dorothy. Gracias por la advertencia. Informaré de esto al diácono inmediatamente para que reparen los instrumentos y ayuden a los demás a eliminar el veneno cognitivo.”
Las palabras de Vania se graban en la página y, al poco tiempo, vuelve a aparecer la letra de Dorothy. Esta vez, escribe con cierta prisa, como si tuviera prisa.
¡Espera! La situación a la que te enfrentas podría no ser un accidente, sino un acto deliberado. Denunciarlo ahora a la iglesia solo alertará a los responsables, provocando que se escondan de nuevo. Y podrías exponerte ante ellos.
Las palabras de Dorothy aparecen ante los ojos de Vania, casi como si su voz resonara en sus oídos. Al ver esto, Vania se detiene, dándose cuenta de que su plan anterior quizá había sido demasiado precipitado.
“Lo siento, señorita Dorothy, fui demasiado precipitado antes... Ahora no es el momento adecuado para informar de esto a la iglesia.”
Vania escribe esto, y la respuesta de Dorothy llega rápidamente.
Por ahora, es mejor no actuar precipitadamente. Esperen con paciencia. Si alguien dañó deliberadamente los instrumentos para infectarlos con veneno cognitivo, debe tener un objetivo. Para lograrlo, podría intentar contactarlos de diversas maneras, tal vez intentando manipular a los infectados para que hagan algo. Así que, por ahora, solo esperen. Hagan como si estuvieran infectados y esperen. El cerebro detrás de todo esto terminará por revelarse. Si no sucede nada, entonces pueden informar a la iglesia.
“¿Esperando, eh…?”
Tras leer el consejo de Dorothy, Vania asiente pensativa y le responde.
“Entiendo.”
…
Durante los dos días siguientes, Vania sigue el consejo de Dorothy y continúa con su rutina diaria como de costumbre, rezando y trabajando en la interpretación de textos místicos como siempre.
El único cambio es que Vania nota que el ambiente en su lugar de trabajo se vuelve cada vez más extraño. Sus colegas a veces miran la estatua de la Virgen María con expresión aturdida, e incluso confunden los nombres de sus madres al rezarle. Cuando se reúnen para conversar, sus charlas giran cada vez más en torno a la Virgen María, derivando en temas cada vez más insólitos.
En este ambiente sutilmente cambiante, Vania se preocupa cada vez más, pero continúa integrándose y participando en las conversaciones de sus colegas.
Y así, siguiendo el consejo de Dorothy, Vania espera en silencio, y su paciencia finalmente da sus frutos en la mañana del tercer día.
Esa mañana, Vania se despierta temprano como de costumbre. Tras terminar sus oraciones matutinas en la iglesia, desayuna rápidamente en la cafetería y se dirige directamente a su trabajo.
Vania entra en el vestíbulo principal del Departamento de Sagrada Escritura, como siempre. Al abrir la puerta, se encuentra con un caos. Sus colegas” sacerdotes y monjas” están reunidos, discutiendo acaloradamente, creando una escena bulliciosa.
“¿Qué está sucediendo?”
Al ver la escena ante ella, Vania se siente confundida. Da un paso al frente, intentando escuchar atentamente de qué están hablando.
...
“¿Cómo es posible que simplemente desaparezca? Todavía no hemos terminado de estudiarlo...”
“Sí, sí, desapareció en cuanto llegamos esta mañana.”
“¿Podría haber sido robado? Esto es realmente urgente. Necesitamos informar de esto al diácono Cork...”
...
Frente a Vania, los sacerdotes y monjas del Departamento de Sagrada Escritura continúan su conversación, con semblantes tensos e incluso algo alarmados. Al presenciar esto, Vania frunce el ceño. Da un paso al frente y le da un toque a la Hermana Aurora, a quien conoce.
“Todo el mundo parece muy ansioso. ¿Ha desaparecido algo?”
Vania le pregunta a Aurora, quien se da la vuelta con una mirada preocupada.
“Se ha ido, se ha ido… Vania, el lote de documentos sobre la Santa Madre que estábamos estudiando desapareció de repente. Ni siquiera habíamos terminado de leerlos…”
“¿Ese lote de textos místicos ha desaparecido?”
Al oír las palabras de Aurora, Vania se sorprende bastante. Esa serie de textos místicos era la causa de su envenenamiento cognitivo. Vania se había mantenido alerta cada día, pero ahora, de repente, habían desaparecido.
“Ese lote de textos místicos ha desaparecido... No es de extrañar que todo el mundo esté tan asustado.”
Vania reflexiona para sí misma. Sabe que, tras ser contaminadas con veneno cognitivo, las personas se vuelven dependientes de textos místicos inacabados. El veneno seduce a los lectores, provocando su obsesión.
Justo cuando Vania reflexiona sobre quién podría haber sustraído esos textos místicos, la puerta del salón se abre de nuevo y entra el diácono Cork, vestido con sus hábitos sacerdotales. Al verlo, los sacerdotes y monjas que habían estado discutiendo con fervor se abalanzan sobre él, rodeándolo.
“¿Hmm? ¿Qué está pasando, chicos?”
Al ver la multitud de subordinados ante él, Cork muestra un atisbo de confusión y pregunta. Un sacerdote da un paso al frente y dice respetuosamente.
“Diácono Cork, el lote de documentos que estábamos estudiando desapareció esta mañana. ¿Sabe usted dónde podrían haber ido a parar?”
“¿El lote de documentos que has estado estudiando estos últimos días? Anoche, pedí al personal de la biblioteca que se los llevara para guardarlos. Revisé tus registros y el trabajo de clasificación y etiquetado de estos textos místicos está prácticamente terminado.”
El diácono Cork habla con calma. Al oír sus palabras, la multitud se agita.
“Diácono Cork, ¡el estudio de esos documentos dista mucho de estar completo! Todavía necesitamos continuar estudiándolos...”
“Sí, sí… Todavía hay muchas partes que no hemos leído, diácono Cork. ¿Por qué no se habló de esto con nosotros antes de que las almacenaran?”
“Nuestro trabajo no ha terminado, diácono Cork. Todavía no es momento de guardarlos.”
La multitud comienza a manifestar su descontento por el almacenamiento de los textos místicos frente a Cork. Ante esta escena, la expresión de Cork muestra un atisbo de impotencia.
“Señores, nuestro trabajo no consiste en estudiar el texto místico completo, sino en determinar el contenido general para su clasificación y etiquetado. En ese sentido, el trabajo con estos documentos está terminado.”
Cork extiende las manos y dice con impotencia. Sin embargo, la multitud, ya afectada por el veneno cognitivo, no se conforma con esta respuesta. Solo quieren recuperar los textos místicos inconclusos.
“¡Diácono Cork! Creemos que estos documentos tienen un gran valor para la investigación. Muchos de sus contenidos proporcionan referencias importantes que podrían profundizar nuestra comprensión de las escrituras actuales de la Santa Madre. También podrían servir como excelentes complementos para algunas partes faltantes de los clásicos. Por lo tanto, recomendamos encarecidamente recuperar esos documentos y continuar nuestro estudio.”
“Sí… Todavía no es momento de almacenarlos. No son textos heréticos; son totalmente legítimos…”
“Este conjunto de textos místicos sobre la Santa Madre es el material más valioso que he visto en los últimos años. Tras estudiarlos y depurarlos, incluso podrían añadirse directamente a las escrituras actuales sobre la Santa Madre. Guardarlos ahora sería una gran pérdida.”
Frente a Cork, los sacerdotes y monjas hablan con vehemencia, como si todo el Departamento de Escrituras Históricas apoyara la recuperación de los textos místicos almacenados. Al ver el alboroto ante él, Cork suspira con impotencia.
“Suspiro… De acuerdo, de acuerdo. Ya que todos valoran tanto estos documentos, encontraré la manera de recuperarlos. Sin embargo, los libros que han entrado en la biblioteca clandestina no son fáciles de recuperar. Incluso para mí, necesito una buena razón para acceder a ellos.”
Cork reflexiona un momento, luego mira a su alrededor antes de finalmente volver la mirada hacia la multitud que tiene delante.
“Esto es lo que haremos. Redactaré aquí mismo una solicitud para acceder a la biblioteca, buscar y tomar prestados los textos místicos pertinentes. Una vez redactada, todos la firmarán. Esta solicitud representará la voluntad de todo el Departamento de Escrituras Históricas. Con ello, tendré motivos suficientes para entrar en la biblioteca y recuperar los textos para ustedes. ¿Qué les parece?”

Continúa leyendo
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 258
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 257
Estás leyendo el capítulo 257 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.