Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 145 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En la oscuridad de la noche en Calle Caballero, la sangrienta batalla continuaba. Los Cazadores eran atacados sin piedad por las numerosas cuchillas de hueso voladoras. Ya heridos en su anterior escaramuza con los matones, los Cazadores apenas tenían fuerzas para resistir estas cuchillas aéreas, viéndose obligados a defenderse pasivamente, con varios ya abatidos.
Sin embargo, no todo fue malo. Gracias a la orden de Gregor de replegarse al interior, las cuchillas de hueso, cuyo objetivo era mantener a los Cazadores en la calle, pasaron de un ataque frontal a limitar su retirada. Esto redujo la presión sobre los Cazadores, permitiéndoles mantener sus posiciones aunque no pudieran entrar en los edificios.
El propio Gregor se convirtió en la principal fuerza de resistencia contra los ataques, desviando más de la mitad de las hojas que se aproximaban. Aunque lograba soportar la presión por el momento, hervía de rabia por dentro.
“¡Maldita sea… ¿Dónde se esconde el bastardo que controla estas cosas? ¡Quiero acabar con él!”
Gregor se había dado cuenta de que esas cuchillas de hueso estaban siendo controladas por alguien oculto en las sombras, que se acercaba sigilosamente. Si la resistencia de Gregor se agotaba y ya no podía bloquear las cuchillas con eficacia, todos morirían en la calle.
Frustrado ante el enemigo invisible, Gregor era incapaz de cambiar la situación. Igual de ansiosa estaba Elena, apostada en el balcón con su rifle. Quería aliviar la presión sobre sus compañeros, pero no encontraba ningún blanco para su puntería. Las pequeñas y afiladas cuchillas de hueso estaban muy por encima de su alcance.
Elena escudriñó su entorno, desesperada por encontrar la ubicación del controlador. Pero el ambiente oscuro y caótico hacía que sus esfuerzos fueran inútiles, aumentando su sensación de impotencia y ansiedad.
“¿Qué se supone que debo hacer…?”
Mientras los Cazadores estaban frenéticos y desorientados, Goffrey, oculto en una habitación oscura, permanecía impasible. Observaba a los Cazadores atrapados abajo, calculando cuánto tiempo podría resistir el ser sombrío y cuándo se derrumbaría su defensa.
“No está mal para un equipo de Perro Negro, pero aquí termina…”
Goffrey estaba satisfecho con cómo iban las cosas, salvo por un detalle. Poco antes, había enviado una hoja de hueso para matar a una marioneta que se movía con la agilidad de un mono. A pesar de sus esfuerzos, la marioneta se le había escapado de la vista.
Pero eso ya no importaba. El controlador de la marioneta no era su objetivo principal, y su fuga no afectaba al desarrollo de la batalla.
Justo cuando Goffrey pensaba esto, de repente divisó una figura familiar bajo una farola cercana: ¡la misma marioneta que había ahuyentado antes!
En lugar de huir como esperaba, la marioneta se mantuvo erguida y desafiante en la luz... ¿bailando?
¡Sí, la marioneta estaba bailando!
En medio del campo de batalla empapado de sangre, realizaba un baile de claqué impecablemente ejecutado.
El enérgico juego de pies resonaba contra el empedrado, y el rostro de la joven bailarina irradiaba alegría, como si actuara en un gran escenario. Al ver esto, Goffrey apretó los puños.
“¡Ese bastardo… ¿Cómo se atreven a provocarme?”
Al ver la marioneta danzante, Goffrey murmuró entre dientes. Era claramente una provocación, un desafío del controlador de la marioneta.
La cara sonriente de la marioneta parecía burlarse de él, como diciendo: “¡Vamos, córtame si puedes!”
“¿Pretendes que use mis cuchillas de hueso para rescatar a esos Perros Negros? ¡Sueña! Cuatro cuchillas son suficientes para lidiar con los Perros Negros, ¡y solo necesito una para acabar contigo!”
Decidido, Goffrey ordenó que la hoja de hueso que había estado persiguiendo a la marioneta volviera a atacarla. No iba a dejar semejante provocación sin respuesta.
Cuando la hoja de hueso silbó hacia él, la marioneta ladrona detuvo inmediatamente su danza y salió corriendo, esquivando los ataques como lo había hecho antes.
Gracias a la vista panorámica que tenía Dorothy del campo de batalla, pudo ver la trayectoria de la hoja de hueso. La marioneta no necesitaba estar constantemente vigilando ni reaccionando; simplemente tenía que seguir corriendo. Con la posición ventajosa de Dorothy, esquivar la hoja de hueso era mucho más fácil que para una persona normal.
Dorothy dirigió a la marioneta ladrona para que zigzagueara por las calles, mientras la implacable hoja de hueso la perseguía de cerca.
Esta vez, sin embargo, la marioneta no desapareció del campo de visión de Goffrey. En cambio, se movió entre diversos obstáculos” vallas, papeleras, farolas y carteles publicitarios” como un artista de parkour. La visión de Goffrey se veía obstruida intermitentemente, lo que provocaba que su espada de hueso flaqueara. Esto no hizo más que aumentar la creciente frustración de Goffrey.
Mientras tanto, desde lo alto de un tejado oscuro, Dorothy observaba la escena con una leve sonrisa.
Así, sin más... Despacio. Déjame ver dónde puedes ver y dónde no...”
Mientras controlaba la marioneta, Dorothy no la hacía moverse al azar. Usaba los obstáculos para determinar los puntos ciegos del espíritu controlador, identificando gradualmente la dirección desde la que observaba.
Si la marioneta se escondía tras el lado izquierdo de una valla publicitaria y la hoja de hueso se detenía, significaba que el controlador observaba desde la derecha. Si la marioneta se ocultaba tras el lado sur de un vehículo estacionado y la hoja atacaba sin obstáculos, el controlador no observaba desde el norte. Para abarcar toda la escena, su punto de vista debía estar elevado, probablemente desde un edificio.
Al maniobrar la marioneta para sortear diversos obstáculos, Dorothy podía obtener información sobre la línea de visión del enemigo. Una vez recopilados suficientes datos, podía localizar su posición.
Pronto, Dorothy dedujo que el controlador de espíritus probablemente se encontraba en uno de los pisos superiores de un edificio al sur de la Calle de los Caballeros, a la izquierda del campo de batalla. Envió dos marionetas de pájaro al lugar indicado para que hicieran un reconocimiento. Poco después, una de ellas divisó una figura en la ventana del cuarto piso, observando fijamente el campo de batalla.
“Por fin te encontré…”
Al inspeccionar el edificio, Dorothy observó que las puertas y ventanas estaban selladas, lo que dificultaba la infiltración. Luego hizo que las marionetas de pájaros se posaran en una repisa de piedra sobre la ventana, dejando atrás una caja de cerillas.
Los pájaros abrieron la caja de cerillas, agarraron una cerilla larga y, mientras uno sujetaba la caja, el otro encendió la cerilla contra el lateral de la caja, provocando una pequeña llama en la oscuridad.
En ese momento, Elena, que seguía en el balcón de la casa número 26, notó la tenue luz que parpadeaba en una ventana que antes estaba oscura del edificio de enfrente.
“Qué es eso…?”
Curiosa, Elena activó sus poderes de Linterna Verde y fijó la mirada. A la tenue luz de la luna, vio una figura sombría en la ventana del cuarto piso: alguien que observaba el campo de batalla.
Al percatarse de la amenaza, Elena no dudó. Levantó su rifle, apuntó y disparó directamente a la figura.
¡Bang!
El disparo rasgó la noche; la bala atravesó la ventana. Goffrey, que dirigía la batalla abajo, fue alcanzado en el pecho por el proyectil.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 145
Estás leyendo el capítulo 145 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.