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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 146 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
“¡Ah!!!” Con un sonido de cristales rotos, una bala impactó directamente en el pecho de Goffrey, haciéndolo caer al suelo con una fuerza inmensa. Al mismo tiempo, en la calle, las incontables cuchillas de hueso flotantes que habían estado atacando se congelaron en el aire antes de caer inertes al suelo. Los Cazadores, que habían estado bajo asedio, contemplaron atónitos la escena. Aquellas feroces y sanguinarias cuchillas de hueso habían perdido repentinamente su poder, dejando a los Cazadores momentáneamente sin comprender lo que acababa de suceder. “¡El controlador! ¡El que controla esas cuchillas de hueso está detrás de la ventana derecha del edificio número 14! ¡Acabo de golpearlo!” Desde el balcón, Elena gritó a viva voz a sus compañeros cazadores que estaban abajo. Gregor, que iba al frente del grupo, reaccionó de inmediato al oír su advertencia. ¡Muévanse! ¡Vamos a capturarlo! Sin dudarlo, Gregor condujo a los Cazadores restantes hasta la entrada del edificio número 14. Sin perder tiempo, sacó su pistola y disparó varias veces contra la cerradura antes de abrir la puerta de una patada y entrar a la fuerza. En el cuarto piso, Goffrey, que había recibido un disparo y se había desplomado en el suelo, movió levemente los dedos antes de apretar los dientes y sentarse lentamente, con el rostro pálido como la ceniza. “Ugh… ahhh…” Goffrey gimió y se llevó la mano al pecho, rasgando su ropa para dejar al descubierto la piel agrietada como la piedra. La sangre manaba de las fisuras, y en el centro de las fracturas, que parecían una telaraña, una bala estaba alojada profundamente. Apretando los dientes, extendió la mano hacia la bala y la extrajo de su pecho. La bala ensangrentada estaba gravemente deformada, como si hubiera impactado contra algo increíblemente duro. Una vez extraída, la textura pétrea de su pecho se desvaneció rápidamente, y la red de grietas se convirtió en una serie de pequeñas heridas. “¡Uf… uf… ¿Por qué? ¿Por qué me descubrieron? ¿Cómo me vieron…?” Sentado en el suelo, la confusión y la furia deformaban el rostro de Goffrey. Pero antes de que pudiera detenerse en ello, oyó una ráfaga de disparos desde abajo, seguida del sonido de múltiples pasos que irrumpían en el edificio. Comprendió de inmediato que habían entrado a la fuerza. “No puedo quedarme aquí más tiempo. Necesito salir, ahora mismo.” Al percatarse de que su ubicación había sido descubierta, Goffrey se puso rápidamente a cubierto y se levantó. Con un movimiento ágil, blandió su arma de hueso, atrayendo hacia sí las cuchillas de hueso esparcidas por la calle. Las cuchillas atravesaron la ventana y regresaron a su lado. Manteniendo cerca las hojas de hueso flotantes, Goffrey comenzó a bajar las escaleras. Justo al llegar al tercer piso, cruzó miradas con los Cazadores que subían. ¡Ahí está! Al divisarlo, Gregor apretó con fuerza su espada y cargó hacia adelante con los Cazadores a su espalda. En respuesta, Goffrey agitó la mano, lanzando las cuchillas de hueso silbando hacia ellos. Gregor desenvainó rápidamente su espada y desvió varias cuchillas con una serie de fuertes golpes metálicos. Como todas las cuchillas provenían de la misma dirección, bloquearlas fue más fácil. Mientras tanto, los demás Cazadores se pusieron a cubierto rápidamente, esquivando los proyectiles que se incrustaban en paredes y muebles. Dentro del espacio confinado y complejo del edificio, las habilidades de Goffrey se vieron significativamente limitadas. La escasa visibilidad le dificultaba maniobrar, y mucho menos contrarrestar a Gregor y su equipo. Su ataque había sido neutralizado casi al instante, pero eso no importaba. Goffrey nunca había tenido la intención de causarles daño grave. Su objetivo era retrasarlos. Utilizando las cuchillas de hueso para distraer brevemente a los Cazadores, Goffrey se lanzó repentinamente hacia la ventana abierta, recuperando todas sus cuchillas mientras se movía. Justo cuando saltó hacia la ventana trasera del tercer piso, Gregor le arrojó su espada. La hoja golpeó el hombro de Goffrey, pero rebotó con un fuerte chasquido. Saltando desde el tercer piso, Goffrey agarró dos de sus cuchillas de hueso por sus bordes romos, usando su levitación para frenar su caída. Aterrizó a salvo en el césped detrás del edificio número 14 e inmediatamente corrió hacia el bosque lejano. Gregor corrió hacia la ventana justo a tiempo para ver la figura de Goffrey desvanecerse en la oscuridad de la noche. “¡¡Maldita sea!!” Furioso, Gregor golpeó el alféizar de la ventana con el puño. Respiró hondo varias veces, intentando calmarse, antes de volverse hacia su equipo. ¡Contacten inmediatamente con el cuartel general! ¡Llamen al equipo de respuesta a emergencias; tenemos varios heridos que necesitan tratamiento urgente! … En la oscuridad del bosque, Goffrey jadeaba mientras huía. Al poco tiempo, salió de la pequeña arboleda que servía de franja verde al barrio residencial y llegó al borde del camino. Siguió el camino un rato antes de detenerse bajo un árbol, donde lo esperaba un carruaje sin conductor. Cargó todas sus cuchillas de hueso en el carruaje, luego subió al asiento del cochero y partió en la noche. Mientras se alejaba, un cuervo batió sus alas y descendió del cielo, posándose sobre el carruaje. En silencio, lo acompañó en la lejanía. … En la parte alta de la ciudad de Igwent, en un lujoso hotel a orillas del río. En una suite bien amueblada, un hombre demacrado permanecía de pie junto a la ventana que daba al río oscuro. Su rostro reflejaba una profunda reflexión mientras miraba de vez en cuando el reloj de la pared, como si esperara algo. Unos instantes después, la puerta se abrió de golpe y un maltrecho Goffrey entró tambaleándose. Cerró la puerta tras de sí y se desplomó en una silla, jadeando con fuerza. Tras recuperar el aliento, se rasgó la ropa para dejar al descubierto una herida reciente en el hombro. “¿Estás herido? ¿Qué pasó? ¿Cómo fue la investigación sobre ese mocoso prodigio?” El hombre, llamado Oswan, frunció el ceño y preguntó con seriedad. Goffrey dejó escapar un largo suspiro, con la voz cargada de frustración y resentimiento. “¡Ja… la cagué! Esa mocosa tiene a los Perros Negros locales protegiéndola. Intenté capturarla para ver si tenía algún rastro del tratamiento de la Piedra, pero fracasé. En vez de eso, terminé siendo mordido por esos malditos Perros Negros.” Los ojos de Oswan brillaron con sorpresa ante las palabras de Goffrey. Murmuró con un dejo de incredulidad. “¿Los Perro Negros locales? En Pritt… salvo en algunas ciudades selectas, su influencia no es muy fuerte. A lo sumo, tendrían un solo director de alto rango. No me digas… ¿te topaste con el director aquí?”
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 146

Estás leyendo el capítulo 146 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.