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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 143 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
A altas horas de la noche, en la Calle de los Caballeros, frente al número 26, se escuchó una serie de disparos. Bajo la manipulación de ciertos individuos, un conflicto que debería haberse resuelto repentinamente se convirtió en una violencia desenfrenada; una intensa batalla era ahora inevitable. Provocados y creyendo que los Cazadores querían aniquilarlos, los gánsteres agarraron sus armas y, aullando, cargaron contra los Cazadores que los rodeaban. La Calle de los Caballeros ya era estrecha, y la distancia entre los gánsteres y los Cazadores era mínima. Los Cazadores acababan de disparar una ráfaga de balas y ni siquiera habían tenido tiempo de recargar cuando los gánsteres, gritando, irrumpieron. Sin otra opción, los Cazadores desenvainaron sus espadas, preparándose para el combate cuerpo a cuerpo. Ni siquiera en combate cuerpo a cuerpo, los Cazadores sentían miedo. Seleccionados generalmente entre policías de élite, los Cazadores recibían un entrenamiento riguroso y poseían habilidades de combate superiores, muy superiores a las de los gánsteres. A pesar de estar en inferioridad numérica, confiaban en poder acabar con todos sus oponentes. En circunstancias normales, los gánsteres habrían sido masacrados sin piedad por los Cazadores. Sin embargo, esta situación distaba mucho de ser normal... Los espíritus inquietantes e invisibles que habitaban en los cuerpos de los Cazadores volvieron a agitarse. Los Cazadores se sorprendieron al notar que sus movimientos se ralentizaban, impidiéndoles lanzar contraataques rápidos contra los gánsteres que se acercaban. Solo les quedaba defenderse pasivamente, obligados a retroceder. Pronto, se vieron obligados a formar una formación defensiva compacta, espalda con espalda, para evitar ser rodeados por completo. ¡Jajaja! ¡Estos tipos son puro espectáculo y nada de sustancia! ¡Hermanos, acaben con todos! Al ver a sus supuestos formidables enemigos huir presas del pánico, los gánsteres se volvieron aún más agresivos. Blandiendo sus toscas armas sin técnica alguna, atacaron salvajemente a los Cazadores. Aturdidos por los efectos de los espíritus, los Cazadores se vieron incapaces de seguirles el ritmo. Varios ya habían resultado heridos por las armas inferiores de los gánsteres. Por suerte, sus uniformes estaban especialmente diseñados, brindándoles cierta protección sin dejar de ser ligeros. Desde la ventana de un cuarto piso de un edificio cercano, Goffrey manipulaba a sus espíritus, entorpeciendo aún más la batalla que se libraba abajo. Su objetivo era ayudar a los gánsteres a derrotar a los Cazadores, poniendo a Anna en peligro y obligando al Beyonder que la apoyaba a intervenir. Esa persona podría ser justo a quien buscaba. “¡Muéranse ya, Perros Negros... A menos que ese mocoso esté realmente amenazado, el que está detrás de todo esto no aparecerá...” Murmurando para sí mismo, Goffrey observaba el campo de batalla abajo, esperando” esperando” que la espiritualidad de Rocoso se manifestara. La caótica batalla continuaba, y los Cazadores se encontraban en una situación desesperada. Pero justo entonces, una sombra irrumpió en el campo de batalla. Con una máscara de hierro, Gregor blandió su espada, abatiendo a tres gánsteres en cuestión de segundos. Su espada, imbuida de Sombra, atravesó sus cuerpos con facilidad. La sangre salpicó el aire, conmocionando a los gánsteres que, momentos antes, habían rebosado confianza. Al principio, Gregor había desdeñado a los gánsteres, considerándolos simples matones de poca monta, y los había dejado en manos de sus subordinados. Pero al ver lo mal que les iba a sus hombres, no tuvo más remedio que intervenir personalmente. “Algo anda mal… Esta pelea está mal… Algo raro pasa aquí. Pero da igual, primero acabaré con todos ellos.” Con este pensamiento, Gregor alzó su espada y prosiguió su ataque. Mientras tanto, oculto en el edificio de arriba, Goffrey lo observaba atentamente. “¿Un Shader? Ja, es normal que un aprendiz lidere un escuadrón... pero un aprendiz sigue siendo solo un aprendiz.” Murmurando, Goffrey agitó el artefacto de hueso que tenía en la mano. Al instante, tres espíritus emergieron de los cazadores heridos y caídos y se adentraron en el cuerpo de Gregor. Justo cuando Gregor estaba a punto de partirle la cabeza a un gánster en dos, su cuerpo se paralizó de repente, completamente fuera de su control. Sus movimientos se detuvieron bruscamente, como si alguien hubiera pulsado el botón de pausa. Quiso moverse, pero un dolor agudo le recorrió los músculos. “Qué es esto…?” Los ojos de Gregor se abrieron desmesuradamente por la sorpresa. El gánster al que casi había matado vaciló un instante antes de que su expresión se torciera con malicia. Empuñando un pequeño cuchillo, se abalanzó sobre Gregor. El cazador, paralizado, no pudo hacer nada más que observar cómo la hoja, que normalmente habría esquivado con facilidad, se dirigía hacia él. ¡¡Thud!! En ese instante, un enorme martillo de hierro impactó de lado contra el rostro del gánster, fracturándole el cráneo y haciéndole volar los dientes. La sangre salpicó mientras el hombre se desplomaba al suelo, sin vida. Gregor, momentáneamente aturdido, se giró para ver a su salvador: un corpulento gánster empapado en sangre que sostenía el martillo ensangrentado. La mirada del hombre era vacía. Tras una breve mirada a Gregor, levantó el martillo sin decir palabra y lo estrelló contra el cráneo de otro gánster, abriéndoselo en canal. ¿Qué demonios...? ¿Ahora se están atacando entre ellos? Gregor estaba desconcertado. Miró a su alrededor el caótico campo de batalla y vio a varios otros gánsteres que de repente se volvían contra sus propios aliados, lanzando ataques brutales. ¡Maldito seas, Barry! ¿Qué demonios estás haciendo? Al comenzar a atacarse unos gánsteres entre sí, los demás gritaron furiosos y contraatacaron. En un instante, los gánsteres se enzarzaron en una lucha encarnizada, y el campo de batalla se tornó aún más caótico. … “¿Qué acaba de pasar? ¿Por qué se están atacando de repente? ¿Acaso alguien más interfirió? No… Esto no parece obra del poder místico de Rocoso.” Al observar el inesperado giro de los acontecimientos, Goffrey frunció el ceño. Acto seguido, invocando a dos espíritus más de los Cazadores, los dirigió hacia uno de los gánsteres descontrolados, intentando detenerlo. Pero en el instante en que el espíritu entró, Goffrey notó que algo no iba bien. “¿Esto es... una marioneta de carne? La interferencia no viene de Rocoso, sino de Chalice...” Murmuró, dándose cuenta de que otra fuerza oculta de Beyonder estaba manipulando el campo de batalla, moviendo piezas en su contra. … Mientras tanto, en la azotea de otro edificio de Calle de los Caballeros, Dorothy observaba la caótica batalla que se desarrollaba abajo. Utilizando su Anillo de Marioneta de Cadáveres, reanimó en secreto a los gánsteres muertos en la escaramuza, enviándolos a atacar a sus propios aliados y, al mismo tiempo, logrando salvar a Gregor. Con esta herramienta, también se había infiltrado sigilosamente en la batalla. “¿Un Beyonder que manipula espíritus, eh? Supongo que al final valió la pena trabajar horas extras…” … De vuelta al campo de batalla, la situación había comenzado a cambiar. Los gánsteres, que antes gozaban de una gran ventaja, se vieron sumidos en el desorden cuando sus propios aliados los atacaron inexplicablemente. Al mismo tiempo, para mantener a Gregor inmovilizado, Goffrey ya había utilizado tres de sus cinco espíritus. Luego, para contrarrestar a las marionetas de cadáveres, desplegó dos más. Con los cinco espíritus ocupados, ya no podía interferir con los Cazadores restantes. Liberados de la influencia de los espíritus, los Cazadores heridos apretaron los dientes y contraatacaron. En un instante, varios gánsteres cayeron abatidos. Al ver caer a sus camaradas uno tras otro, su bravuconería se desvaneció. Presos del pánico, gritaron y se dispersaron, desesperados por escapar. “Hmph. Basura inútil…” Al observar la retirada, Goffrey se burló con frialdad. Con un movimiento de su artefacto de hueso, extrajo a todos los espíritus de sus anfitriones, permitiendo que Gregor recuperara el control de su cuerpo. “No crean que esto ha terminado… Mi objetivo aún no se ha cumplido…” Con ese pensamiento, Goffrey volvió a mover su artefacto de hueso, ordenando a sus cinco espíritus que se dirigieran rápidamente hacia un lugar específico. Los espíritus volaron hacia un macizo de flores. Escondida entre los arbustos había una maleta; algo que Goffrey había guardado allí con antelación. Bajo su control, los cinco espíritus se sumergieron en la maleta. Esta se abrió de golpe, revelando su contenido bajo la luz de la farola. En su interior había cinco hojas de hueso serradas de medio metro de largo, cada una sin empuñadura, elaboradas íntegramente de hueso blanco. Entonces, los cinco espíritus se fusionaron con una espada. Al hacerlo, las armas de hueso comenzaron a flotar en el aire, apuntando hacia el campo de batalla. “Ahora, sean testigos... del poder de un Herrero de Huesos.” Murmurando para sí mismo, Goffrey dirigió las cinco hojas de hueso que flotaban hacia Gregor y los Cazadores.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 143

Estás leyendo el capítulo 143 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.