Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 133 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En la parte alta de la Ciudad Igwynt, a un kilómetro aproximadamente del Hospital Saint Tenet, había un parque.
Durante el día, las hojas del parque susurraban con la suave brisa, y a lo lejos, las campanas de la iglesia repicaban con un ritmo solemne. En un rincón apartado del parque, sentada en un banco, una niña de larga cabellera blanca permanecía en silencio. Llevaba un sombrero de sol, una blusa de cuadros y una falda marrón, con unos botines de cuero. Con los ojos cerrados, parecía disfrutar de la tranquilidad del lugar.
Entre el sonido del viento y las campanas de la iglesia, Dorothy abrió lentamente los ojos, contempló el paisaje apacible que se extendía ante ella y exhaló profundamente.
¡Uf!... No esperaba que se encontraran en una situación tan problemática. Menos mal que vine a comprobarlo; de lo contrario, esto se habría convertido en un desastre.
Dorothy murmuró para sí misma. Justo ahora, a través de una pequeña marioneta de cadáver que había colocado dentro del hospital, había escuchado una conversación entre los médicos y las monjas, descubriendo un asunto grave.
Tras la batalla en la mansión, Dorothy había pasado los últimos días relajándose: leyendo, paseando por las calles, tomando té, intentando despejar la mente. Sin la presencia de la Eucaristía Carmesí en la ciudad, la presión que antes sentía había desaparecido por completo, haciendo que la ciudad le resultara inesperadamente revitalizante.
En medio de su tiempo libre, Dorothy pensó de repente en Anna y los demás. Fue al orfanato a buscarlos, con la intención de consolarlos y saber cómo se recuperaban. Pero ninguno había regresado. Dorothy supuso que seguían en tratamiento.
Deseosa de averiguar más sobre su situación, Dorothy utilizó el Mar Literario para comunicarse por escrito con Vania. De Vania supo que el tratamiento de lesiones no comunes en personas comunes solía estar a cargo de departamentos especializados en hospitales públicos, con el apoyo tanto de la Iglesia como de la Oficina de la Serenidad.
Los hospitales eran responsables de esto porque las lesiones atípicas a menudo venían acompañadas de otras dolencias o complicaciones comunes que requerían recursos médicos convencionales.
Una vez que Dorothy comprendió que el tratamiento de lesiones no ordinarias se realizaba en un hospital público, solo necesitaba encontrar el hospital público de Igwynt, del cual solo había uno: el Hospital Saint Tenet, cerca de la iglesia.
A partir de ahí, todo fue rutinario para ella. Usando una pequeña marioneta de cadáver, se infiltró en el hospital, empleó la evaluación para detectar rastros espirituales y localizó el departamento especial oculto. Dentro, encontró a Anna y a los demás aún en tratamiento. Escuchando a escondidas las conversaciones de los médicos, se enteró de la difícil situación que afrontaban.
Dorothy no esperaba que estos niños estuvieran tan profundamente afectados por el veneno y los fármacos, y que aún no se recuperaran. Le sorprendió aún más saber que, a pesar de haber sido adoptados por el vizconde Field, ahora corrían el riesgo de que se les interrumpiera el tratamiento por falta de fondos.
“Uf… esto va a ser problemático. Si los dejo solos, acabarán en un psiquiátrico. Pero si quiero ayudar, ni siquiera sé por dónde empezar… ¿Tengo que pagar sus facturas médicas de mi propio bolsillo?”
Dorothy frunció el ceño al pensarlo.
Tras haber estado inmersa en el mundo del misticismo durante un tiempo, sabía que todo lo relacionado con lo místico era absurdamente caro, incluido el tratamiento médico. Por lo que sabía, curar una profunda adicción a las drogas del Cáliz requería un suministro prolongado de drogas de Piedra. Ya le había comprado drogas de Piedra a Aldrich y sabía que tan solo unos gramos costaban más que el salario anual de un trabajador promedio.
Y eso sin siquiera considerar el tratamiento para la contaminación por envenenamiento cognitivo.
La mayoría de estos siete niños estaban gravemente infectados. Curarlos por completo no sería fácil. Los gastos médicos totales ascenderían sin duda a una suma considerable, y Dorothy ni siquiera estaba segura de que su situación económica actual pudiera cubrirlos.
“Mmm… necesito pensar en una solución mejor.”
Apoyando la barbilla en la mano, Dorothy comenzó a contemplar en silencio posibles soluciones.
Mientras observaba a los pájaros volar por el cielo, repasó con atención los detalles de la conversación de los médicos, buscando alguna pista útil. Al poco tiempo, tuvo una revelación.
“Tal vez… debería intentarlo.”
Mirando al cielo, Dorothy murmuró para sí misma.
…
Al desvanecerse la luz del día, cayó la noche.
En la oscuridad de la noche, la sala de tratamiento de lesiones especiales del Hospital Saint Tenet permanecía en silencio. En los pasillos tenuemente iluminados, impregnados del penetrante olor a medicamentos, una figura oscura que portaba una lámpara de gas avanzaba con paso ligero.
Esa figura era Dorothy. Se había infiltrado en la sala secreta del hospital.
Aunque la sala de tratamiento de lesiones no ordinarias era un departamento oculto con medidas de seguridad, no estaba ni mucho menos tan fortificada como la Oficina de la Serenidad, la Iglesia o la Mansión Field. Allí no había figuras importantes, solo pacientes desafortunados, por lo que su seguridad era relativamente débil.
Normalmente, la Oficina de la Serenidad solo reforzaba la seguridad temporalmente si se admitía a un testigo clave en un caso importante. De lo contrario, el nivel de protección habitual era bastante deficiente, principalmente para evitar que personas comunes entraran por error.
Para una infiltradora experimentada como Dorothy, entrar fue pan comido.
Robó una llave utilizando una pequeña marioneta de cadáver, atrajo a los guardias con marionetas de animales como gatos y perros, y, con el Anillo de Ocultación en su dedo, atravesó directamente el Faro Iluminador de la entrada, entrando sin dificultad.
Mientras se apresuraba por el pasillo vacío y tenuemente iluminado, unos sonidos espeluznantes se filtraban de las puertas de hierro cerradas herméticamente a ambos lados: algunos eran aullidos, otros golpes en las puertas, otros risas maniáticas.
El ambiente recordaba al de un manicomio, lo que hacía que el entorno resultara inquietantemente perturbador.
Sin inmutarse, Dorothy siguió adelante hasta llegar a la última puerta de hierro al final del pasillo.
Hizo una pausa por un momento, luego recuperó la llave robada y la introdujo en la cerradura.
Con un chirrido chirriante, la puerta se abrió de golpe.
Alzando su lámpara de gas, Dorothy miró hacia adentro.
Una figura familiar y frágil permanecía inmóvil en la cama, con la mirada perdida al frente.
“Anna.”
Cerrando la puerta tras de sí, Dorothy entró en la habitación y se bajó la mascarilla. Mirando a la chica a la que no había visto en días, habló.
Anna giró lentamente la cabeza, y su mirada perdida se posó en Dorothy.
La miró fijamente durante un largo rato antes de murmurar finalmente con voz apagada:
“Profesor… Mays… choss…”
“Su estado mental está claramente deteriorado. Parece que el veneno cognitivo del Canto del Cordero aún persiste…”
Dorothy observó a Anna, pensó para sí misma. Luego, volvió a hablar con cuidadosa seriedad.
“Anna, hoy estoy aquí para darte una lección.”
“¿Una lección? ¿Acaso un cordero todavía necesita aprender?”
Anna murmuró algo apagado en respuesta.
Dorothy respondió con firmeza.
“Por supuesto. Todo el mundo necesita aprender, sin importar nada. Escucha atentamente, Anna. Voy a enseñarte a rezar.
“¿Rezar? ¿A quién? ¿Al lobo?”
“No te preocupes por eso. Solo repite después de mí, exactamente como te digo, igual que en nuestras lecciones anteriores. ¿Entiendes?”
Anna asintió lentamente.
“Lo entiendo… Como una lección…”
“Muy bien, Anna. Ahora, comencemos.”
Los ojos de Dorothy se volvieron serios mientras abría la boca y hablaba lentamente.
“En este mundo sin límites…”

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Estás leyendo el capítulo 133 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.