Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 132 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Al oír las palabras de James, el corazón de Gregor se encogió un poco, y continuó preguntando con cierta preocupación.
"¿Entonces… esos niños todavía tienen alguna posibilidad de recuperarse?"
Tras dos años trabajando en la Oficina de la Serenidad, Gregor había visto a muchas personas comunes afectadas por sucesos místicos. Algunas estaban controladas por sectas que utilizaban drogas, otras sufrían el deterioro cognitivo causado por envenenamiento, poseídas por espíritus malignos o atacadas por criaturas místicas.
Las personas comunes que habían experimentado sucesos místicos a menudo sufrían secuelas persistentes, algunas leves y otras graves. Algunas afecciones eran intratables o requerían un coste exorbitante para su curación, y permanecían con las víctimas de por vida. Otras, debido a la peligrosidad de sus dolencias, eran 'tratadas por la fuerza'.
Gregor fue quien descubrió a los siete niños en la villa, y aún recordaba la escena con nitidez. Esperaba que estuvieran sanos y salvos.
"El Conocimiento Místico que se vieron obligados a practicar no es particularmente profundo, y el nivel de veneno cognitivo que ingirieron no ha llegado al punto de causar daño mental permanente. Siempre que reciban un tratamiento integral y prolongado, no es imposible que se recuperen. El veneno del Cáliz en sus cuerpos está profundamente arraigado, pero si se les administra medicina de Piedra de alta calidad en cantidades suficientes, combinada con los métodos de recuperación de la Iglesia, pueden sanar. Sin embargo…"
Mientras hablaba, la expresión de James se ensombreció antes de continuar.
"Pero un tratamiento tan prolongado requiere una enorme cantidad de medicamentos raros. El costo es astronómico, mucho mayor de lo que podemos cubrir con nuestro fondo de seguro. Son huérfanos, sin familia que pueda seguir pagando su tratamiento. Pronto se les acabarán los medicamentos y serán enviados al manicomio, donde pasarán el resto de sus vidas."
La Oficina de la Serenidad contaba con un fondo médico especial para lesiones extraordinarias, destinado a brindar tratamiento a las víctimas de sucesos místicos. Sin embargo, este fondo tenía un límite estricto. Una vez superado, los pacientes debían sufragar los gastos restantes, pero estos huérfanos no tenían familia.
Al oír las palabras de James, Gregor se puso ansioso. Luego, como si recordara algo, habló rápidamente.
"Pero… ¿pero no fueron adoptados por el vizconde Field? ¿Qué pasa con las propiedades del vizconde Field?"
"Es inútil. Los siete niños, incluso el que presenta los síntomas más leves, siguen estando legalmente clasificados como mentalmente incapaces debido a su estado actual. Esto significa que no tienen derecho a la herencia. Varios parientes lejanos de la familia Field ya se han enterado de la situación y han traído equipos de abogados a Igwynt para disputarse las propiedades. He hablado con ellos: solo les importa la herencia. Ninguno está dispuesto a cubrir los gastos médicos de los niños."
"Así que… su destino está prácticamente sellado…"
James habló con expresión solemne, recordando las burlas de aquellos nobles parientes. La ira le consumía el corazón. Gregor, al oír sus palabras, apretó los puños con fuerza.
"Así es… entonces…"
…
El Hospital Saint Tenet, ubicado en la parte alta de la ciudad, cerca de la Iglesia de la Radiante, era el único hospital público del condado de Igwynt. Los pocos médicos que trabajaban allí atendían constantemente a un número abrumador de pacientes.
Debido a su carácter público, el hospital también tenía ciertas obligaciones. El único departamento del condado para el tratamiento de lesiones extraordinarias se encontraba allí, gestionado conjuntamente por la Iglesia y el hospital para atender a personas comunes heridas en incidentes místicos.
En una planta específica del hospital, pesadas puertas de hierro y ventanas enrejadas flanqueaban el pasillo, dando al lugar el aspecto de una prisión. Dentro de estas habitaciones, varios niños, vestidos con batas de hospital, estaban confinados.
Algunos se acurrucaban en la cama, temblando incontrolablemente. Otros, inmovilizados, forcejeaban desesperadamente y gritaban sin cesar. Algunos eran sujetados por médicos y monjas, quienes les administraban medicamentos a la fuerza. Otros permanecían inmóviles, murmurando palabras incomprensibles.
A pesar de que las habitaciones estaban herméticamente selladas, aún se oían voces dispersas.
"¡Déjenme ir! ¡Déjenme ir! ¡Necesito encontrar a mi padre! ¡Debo ir con mi padre!"
"Quiero té… el té rojo de mi padre… Tráiganme té rojo…"
"El cordero… el cordero… Yo soy el cordero… El cordero del lobo… Lobo, ¿dónde estás…?"
En la sala se desató una escena de locura. Tras la muerte de Luer, los niños a los que había criado mediante drogas y adoctrinamiento habían perdido completamente el control.
Al final del pasillo, en una habitación entreabierta, había una cama de hospital blanca. Sentada en ella, una niña frágil, de cabello rubio, de unos diez años, vestida con una bata de hospital, tenía la mirada perdida.
Junto a ella estaban un médico y una monja. El médico levantó una tarjeta con la imagen de un conejo y se la mostró a la niña.
"¿Qué animal es este, Anna?"
"Es una oveja…"
Anna respondió con voz monótona y sin vida. El rostro del doctor se endureció. Guardó la tarjeta del conejo y sacó otra, esta vez con la imagen de un caballo.
"¿Y esto? Anna, tómate tu tiempo. Piensa antes de responder."
"Es un lobo…"
Anna siguió respondiendo con el mismo tono hueco y monótono. El doctor y la monja intercambiaron miradas, y entonces el doctor sacó otra tarjeta. Esta mostraba a un grupo de niños jugando alegremente. Se la enseñó a Anna y le preguntó: "Mira esto, Anna. ¿Qué están haciendo?".
"Los lobos están cazando a las ovejas. Las ovejas deberían ser devoradas…"
Anna murmuró su respuesta. Al ver esto, tanto el médico como la monja negaron con la cabeza, con decepción reflejada en sus rostros.
"Muy bien, Anna. Lo hiciste muy bien hoy. Descansa bien. Nos vemos luego."
El doctor y la monja saludaron levemente con la mano, salieron de la habitación y cerraron tras de sí la pesada puerta de hierro. Caminaron juntos por el pasillo.
"Parece que incluso el niño con los síntomas más leves aún está lejos de recuperarse."
El doctor suspiró mientras caminaban.
La monja asintió y respondió: "El Conocimiento Místico que se vieron obligadas a aprender fue breve, pero la concentración de veneno cognitivo era increíblemente alta. Aunque logramos eliminar la mayor parte del veneno de Anna a tiempo, los restos no se borran tan fácilmente. Para una recuperación completa, necesitará al menos cuatro o cinco meses de tratamiento".
"Tres o cuatro meses… Me pregunto si su seguro durará tanto. Pero al menos ella todavía tiene una oportunidad. Los demás, en cambio… no creo que tengan ninguna esperanza."
Mientras hablaba, el doctor echó un vistazo a las otras habitaciones, donde los niños que quedaban seguían forcejeando violentamente. Tras años sometidos al condicionamiento de Luer, su estado era mucho peor que el de Anna. No era algo que pudiera revertirse en tan solo unos meses.
Sin apoyo financiero adicional, Anna aún podría tener una pequeña posibilidad, pero para los otros seis casos graves, su único destino era el manicomio.
Los médicos y las monjas de este hospital habían presenciado demasiadas tragedias similares. En la sala de urgencias, donde incluso los medicamentos más básicos resultaban prohibitivos, estos casos eran aún más frecuentes.
"Resulta difícil de creer que ni un solo familiar del vizconde Field esté dispuesto a sufragar los gastos médicos de los niños. ¿Acaso no fueron adoptados oficialmente?"
"Quizás esta sea la verdadera naturaleza de los nobles. Y pensar que el vizconde Field solo hacía buenas obras porque estaba bajo control… ¡Santa Madre, ¿de verdad no existe el benefactor desinteresado en este mundo?"
Mientras continuaban su conversación, caminando por el pasillo, un pequeño gecko se aferraba al techo sobre ellos, sacando la lengua.

Continúa leyendo
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 133
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 132
Estás leyendo el capítulo 132 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.