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Leer El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 34 online gratis en español

![](/api/get-image/5e1f6740-cdfc-4c8e-b17a-4bab0b35e12c.webp/chapters/false) Riko, aún sentada en la cabecera de la mesa, cerró su libreta y asintió con satisfacción. — Buen trabajo con el Proyecto Colegio — felicitó a su asistente principal — Ahora… — cambió su tono a uno mucho más grave — quiero el informe sobre el asunto más delicado: la visita al Centro de Recolección de “Semillas”. En ese instante, la atmósfera en la sala se volvió más tensa que un juicio militar. Una segunda asistente, de traje impecable, se levantó con una carpeta en mano y el rostro serio. Caminó hasta la pantalla, pulsó un control remoto y aparecieron imágenes del interior del centro: pasillos blancos, luces frías y personal femenino moviéndose como si estuvieran preparando una operación quirúrgica de alto riesgo. — Señora Comandante — empezó la asistente con voz firme — la madre de Keita-sama, la señora Airi-sama, ha completado el entrenamiento especial. Ha practicado todos los diálogos posibles para abordar el tema de la donación de semillas, con simulaciones supervisadas por expertas en psicología masculina. Riko asintió, con el ceño fruncido. — Continúe. — En el centro de recolección, muchas de las empleadas originales han sido reemplazadas por agentes encubiertas del Servicio de Inteligencia. Actualmente, la Recolectora Número Uno de “Semillas” del país se encuentra preparando personalmente la sala de extracción. Varias oficiales intercambiaron miradas: ese título no se otorgaba a cualquiera; era la élite absoluta en una labor que, para los hombres de ese mundo, era equivalente a entrar a la boca del lobo. — Como ordenó, señora, la sesión sólo será grabada por un miembro designado del Palacio Real y la asistente personal de la Primera Ministra. La sala cuenta con un vidrio unidireccional especial para que únicamente usted pueda observar la escena en tiempo real. El circuito de video es cerrado, cifrado y aislado de la red. El acceso a las grabaciones estará restringido a solo tres personas: usted, la Primera Ministra y la Emperatriz. Riko se inclinó hacia adelante, sus ojos fijos en la pantalla. — Perfecto… aunque sigo pensando que estamos a punto de dar un paso demasiado grande. Esperemos que Keita sea diferente al resto de los hombres y no acabe traumatizado como suele pasar… — dijo, recordando los cientos de informes de varones que, después de su primera “extracción”, no querían volver a acercarse a un centro oficial ni con escolta armada. la mayoría al final tenían que ser sedados y sus personalidades se volvían aún más retraídas hacia las mujeres. Algunos simplemente entran en depresión permanente y hasta dejan de comer. —Ahora… quiero el informe de salud —ordenó. Tres especialistas se levantaron al unísono y avanzaron hasta la pantalla. La primera mostró gráficos de barras y curvas ascendentes. —El incremento de masa muscular de Keita es constante, con un aumento del 8% desde su inicio en el entrenamiento. Su postura erguida y rutina de ejercicio lo están volviendo físicamente más atractivo que el promedio masculino, aún no estamos seguras de como se verá en el futuro pero estimamos que será algo asombroso. La segunda especialista presentó imágenes microscópicas y hojas de resultados. —Su dieta, alta en proteínas y carbohidratos balanceados, junto con la carne fresca que consume, mantiene sus niveles energéticos por encima de lo normal. Hemos detectado compuestos en su sudor que… — hizo una pausa incómoda— …son extremadamente populares entre nuestras suscriptoras. La tercera especialista, con una bata blanca, mostró una imagen de cabello en una pantalla ampliada. —El crecimiento de su cabello es acelerado y saludable. La densidad y brillo superan el estándar de belleza masculina actual. Ya hay tres marcas de productos capilares pidiendo derechos exclusivos para usar su imagen. Riko suspiró, masajeándose el puente de la nariz. — Está bien… siguiente tema: modificaciones de la ciudad. Dos oficiales más se levantaron y comenzaron su informe. —Señora, el traslado de personas sospechosas en la ciudad está en un 80% completado. Las familias reubicadas fueron seleccionadas por historial conductual. —Además —añadió la segunda—, hemos comenzado la construcción de muros de seguridad en varios anillos concéntricos alrededor de la zona donde Keita se moverá. El área de tránsito de Keita tendrá control militar total, con puntos de chequeo cada 200 metros. —El personal encargado de la reubicación pertenece al ejército y a los servicios secretos. No habrá civiles sin autorización en un radio de 3 kilómetros del objetivo. Riko asintió satisfecha. —Perfecto. Quiero que esta ciudad sea una fortaleza invisible. Ninguna periodista, fanática o… cazadora solitaria debe acercarse a él. La reunión terminó. Riko se levantó, ajustó su uniforme y, con paso rápido, se dirigió hacia la salida. No iba a dejar esto en manos de la suerte: ella misma hablaría con Airi antes de que llegara a casa. En la entrada trasera de la mansión, un vehículo oficial esperaba. Cuando Airi descendió, Riko estaba allí, de pie, con las manos detrás de la espalda. La mirada de la comandante era firme, pero en sus ojos había una advertencia silenciosa. —Airi-sama… —dijo Riko, haciendo un saludo militar por protocolo—. Escuche con atención: no debe asustar a Keita. Explíquele con calma la necesidad de la donación de “semillas”. Hágale entender que es un acto de responsabilidad nacional… y que el país entero depende de ello. Airi tragó saliva, asintiendo. —Entiendo, Comandante… lo convenceré. Riko la miró fijamente unos segundos más. —Recuerde: la primera impresión lo es todo. Si fracasa, ni la Primera Ministra ni la Emperatriz lo perdonarán… y yo tampoco. Airi sonrió nerviosamente. la presión que tenía encima era mucha. —Confía en mí. Mientras Airi entraba en la mansión, Riko sabía que este sería uno de los momentos más críticos en toda la operación. Si Keita aceptaba… el país entraría en una nueva era. Si se negaba… el caos que seguiría sería imposible de contener e incluso podría costarle la cabeza en su trabajo.
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El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 34

Estás leyendo el capítulo 34 de El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela), un novela. En un mundo donde la tasa de natalidad se ha desplomado y solo nace un hombre por cada nueve mujeres, la figura masculina es un bien escaso y extremadamente protegido. La mayoría son tímidos, frágiles y evitan cualquier… Este capítulo tiene publicado el 12 de septiembre de 2026. El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.