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Leer El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 33 online gratis en español

![](/api/get-image/25d0fa91-fafc-4ec3-9d26-af65f35edcfa.webp/chapters/false) Mientras Keita nadaba felizmente en su piscina privada, ajeno al caos que su simple existencia causaba, la Comandante Riko atravesaba con paso firme el pasillo de la nueva Sala de Coordinación Estratégica. Varias de sus subordinadas la seguían, portando carpetas, tabletas y termos de café como si se prepararan para una guerra. Entró a la sala de reuniones, ocupó el asiento principal — un sillón negro con respaldo alto, reforzado como si fuera un trono — y miró a todas las presentes con seriedad. —Bien… — dijo cruzando las manos — Informe sobre el avance del Colegio. Una de las asistentes, una mujer de cabello recogido y uniforme impecable, se levantó. Caminó hasta la gran pantalla de la pared, encendió el proyector y comenzó a mostrar imágenes y videos en tiempo real. — Señora Riko — empezó — la infraestructura del colegio está completada en un 80%. Hemos trabajado en turnos dobles durante las 24 horas del día. Actualmente, el personal está instalando las cámaras de seguridad y trasladando los asientos y pizarras a las aulas. En la pantalla se veían camiones entrando y saliendo, obreras cargando muebles, ingenieras revisando planos y un grupo de técnicos colocando dispositivos de vigilancia ocultos detrás de los ventiladores de techo. Además de los pasillos ocultos donde ya se estaban instalando las puertas secretas y mujeres soldando, cortando, pegando, paleando, puliendo, pintando, cientos de mujeres trabajando como hormigas se movían sin descanso. tal obra era el ejemplo máximo de lo que podía hacer la voluntad política, presupuesto ilimitado y los corazones de las trabajadoras dándolo todo por su idol. La asistente continuó: — Siguiendo las órdenes de la Primera Ministra, Keita será inscrito en segundo año de secundaria alta, junto a estudiantes de entre 16 y 17 años, igual que su edad. Sin embargo, el colegio tendrá alumnas desde primer año de secundaria baja, con edad mínima de 12 años, hasta tercer año de secundaria alta, con edad máxima de 18. todo esto para maximizar los cupos disponibles. Riko asintió en silencio, anotando algo en su libreta y la asistente continuó. — En total, tendremos 2.000 estudiantes y 600 profesoras. Todas las profesoras serán miembros de nuestras fuerzas especiales, y ya están en entrenamiento intensivo para integrarse a esta misión. Riko levantó la mirada. — Muy bien. ¿Y los cupos para estudiantes? ¿Ya están completos? La asistente negó con la cabeza. — No, señora. Actualmente tenemos 1.000 cupos confirmados. Todas han pasado un estricto control de antecedentes. La mayoría son hijas de funcionarias de alto rango y de empresarias influyentes. El perímetro alrededor del colegio será ocupado exclusivamente por las familias de las estudiantes y por miembros del ejército. Los cupos restantes aún están en negociación directa con la Primera Ministra. Riko frunció el ceño. — ¿Y extranjeras? — Sí, señora. Hasta ahora tenemos confirmadas 200 estudiantes extranjeras de países aliados como Estados Unidos, Corea y Reino Unido. Además… — la asistente tragó saliva— hay miembros de la realeza británica que están a punto de confirmar su asistencia. El murmullo en la sala se volvió evidente. Varias oficiales intercambiaron miradas nerviosas. Riko soltó un suspiro profundo. — Esto significa que tendremos a medio mundo mirando. La seguridad será prioridad absoluta. Cerró su libreta y empezó a dar órdenes rápidas, mientras las secretarías tomaban nota frenéticamente. — Entre las estudiantes, seleccionaremos 100 monitoras de clase. Solo ellas tendrán permiso para portar táseres, porras y gas pimienta. Su tarea será: proteger a Keita desde las sombras y mantener a raya a cualquier estudiante que intente sobrepasar los límites quiero que sean escogidas de inmediato y se les entrene con toda la disciplina militar. Varias asistentes asintieron con expresión grave, como si estuvieran aceptando una misión suicida. — Quiero guardias patrullando los pasillos en todo momento, y el personal de limpieza debe estar armado y en constante vigilancia — añadió Riko — Sí, incluso las encargadas del aseo. Y no olviden las guardias en el perímetro externo, con mínimo dos escáneres faciales en cada entrada y varios chequeos para evitar que entren cualquier objeto. Riko golpeó suavemente la mesa. — Keita tendrá su propia entrada privada y segura. Nada de pasillos abarrotados ni aglomeraciones donde alguna niña pueda estirar la mano más de la cuenta. Necesitamos una salida solo para hombres y baños para hombres exclusivos. Una mano tímida se levantó al fondo. Era una joven oficial que parecía recién graduada. — Señora… ¿qué hacemos si alguna estudiante intenta… contacto físico no autorizado con el objetivo? Riko la miró con seriedad. — Dependerá de la situación. Si es algo leve, intervención inmediata de las monitoras. Si es algo grave… —hizo una pausa, y todas las presentes se inclinaron hacia adelante esperando la respuesta— …aplicar el Protocolo Jaula de Acero. Un escalofrío recorrió la sala. El Protocolo Jaula de Acero era famoso en el ejército: una maniobra de extracción ultrarrápida, en la que un objetivo era rodeado por una formación de agentes en cubierto y trasladado en menos de diez segundos a un lugar seguro siendo sedada y atada en el proceso con un paralizante tan fuerte que dormiría a un elefante. —Una última cosa… — añadió Riko con tono más bajo—. Si hay algún estudiante extranjero con intenciones políticas… neutralícenlo antes de que se acerque. No importa si es hijo de un presidente o un príncipe. La reunión terminó con todas las oficiales poniéndose de pie y respondiendo al unísono: — ¡Sí, señora! Mientras tanto, a kilómetros de distancia, Keita seguía nadando tranquilamente, pensando en cuál canción debería copiar y modificar de su antiguo mundo. No tenía la menor idea de que, gracias a su petición de ir a un colegio, se acababa de iniciar la operación de seguridad escolar más cara y compleja en la historia del país… y que actualmente tenía más seguridad que el 90% de mandatarios del mundo ya que solo con una de sus canciones había roto el internet y las plataformas sociales a las que el no tenia acceso se habían llenado de sus fotos, videos, canciones y hasta poemas en su nombre.
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El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 33

Estás leyendo el capítulo 33 de El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela), un novela. En un mundo donde la tasa de natalidad se ha desplomado y solo nace un hombre por cada nueve mujeres, la figura masculina es un bien escaso y extremadamente protegido. La mayoría son tímidos, frágiles y evitan cualquier… Este capítulo tiene publicado el 9 de septiembre de 2026. El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.