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Leer El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 32 online gratis en español

![](/api/get-image/29a041b5-7599-408e-aabe-4fcde01d8c76.webp/chapters/false) Keita recibió la guitarra de su hermana con estrellas en los ojos. Era una guitarra eléctrica roja brillante, con un acabado tan pulido que casi parecía un espejo. El cuerpo reflejaba la luz del techo y los detalles cromados brillaban como plata recién pulida. Por un instante, Keita simplemente se quedó mirándola. —Es preciosa... Yui sintió que el corazón le daba un vuelco. —M-Me alegra que te guste... Antes de que pudiera decir algo más, Keita conectó el amplificador. Sus dedos recorrieron las cuerdas. Una nota. Luego otra. Y después una pequeña secuencia de acordes que resonó por toda la habitación. Yui se quedó inmóvil. Aquello no parecía el sonido torpe de alguien que tocaba por primera vez. Keita cerró los ojos. Sus manos comenzaron a moverse con naturalidad. Un pequeño riff de rock salió de los altavoces. No era especialmente complicado, pero tenía ritmo, energía y una seguridad que hizo que Yui olvidara respirar durante varios segundos. Cuando terminó, Keita abrió los ojos. Sonrió. Luego tomó ambas manos de Yui. —¡Gracias, hermana! Yui se congeló. —¿Eh? —En serio. Me encanta. Antes de que pudiera reaccionar, Keita cargó la guitarra y el amplificador. —Voy a practicar un poco. Y desapareció escaleras arriba. La puerta de su habitación se cerró. Yui permaneció inmóvil en medio de la sala. Su cerebro había dejado de funcionar. (Interior de Yui) "¡Me tomó las manos!" "¡Las dos!" "¡Con una sonrisa!" "¡Y dijo que le encantaba!" "¡Voy a casarme!" "No, cálmate." "¡No puedo calmarme!" "¡Me tomó las manos!" Mientras Yui sufría un colapso emocional silencioso, las transmisiones de monitoreo estallaron. Miles. Decenas de miles. Cientos de miles de espectadoras comenzaron a comentar simultáneamente. —¡TOCA GUITARRA! —¡KEITA TOCA GUITARRA! —¡SE VE TAN GENIAL! —¡PARECE UN PROTAGONISTA DE ANIME! —¡QUIERO SER ESA GUITARRA! Los servidores comenzaron a ralentizarse. Luego se congelaron. Después explotaron. Técnicamente. No literalmente. Pero los administradores tuvieron exactamente la misma reacción. Arriba, en su habitación, Keita no sabía nada. Se sentó frente al escritorio. Sacó un cuaderno. Tomó un bolígrafo. Y comenzó a escribir. Recordaba cientos de canciones de su mundo anterior. Algunas más claras que otras. —No creo que el copyright me persiga en un universo paralelo... Comenzó a anotar acordes. Frases. Melodías. Ideas. Modificó algunas palabras. Cambió ciertas partes que no recordaba bien. Y tras casi una hora de trabajo, ya tenía algo funcional. Encendió la cámara de la computadora. Descargó un programa sencillo para grabar. Colocó la guitarra sobre sus piernas. Se acomodó en la silla. Y comenzó. La cámara mostraba su rostro. Sus manos. La guitarra roja. La luz cálida de la habitación. Los primeros acordes sonaron suaves. Luego la melodía comenzó a crecer. Su voz acompañó la música. No era la voz de un cantante profesional. Pero era agradable. Honesta. Transmitía emociones. Y eso era suficiente. Cuando llegó al estribillo, cerró los ojos y se dejó llevar por la música. Durante varios minutos simplemente cantó y tocó. Como si estuviera solo. Como si nadie más existiera. Sin saber que era la persona más vigilada del planeta. Finalmente la canción terminó. Keita revisó el video. Cortó algunos silencios. Ajustó el inicio. Corrigió un pequeño error. Y asintió satisfecho. —Nada mal. Entró en SheTube. Creó una cuenta usando simplemente su nombre. "Keita". Subió el video. Escribió un título sencillo. Y presionó publicar. —Bien... dudo que llegue a muchas vistas, pero me sentí bien. Se estiró en la silla. —Creo que dedicaré algo de tiempo a recordar canciones. Minutos después se acostó. Y se quedó dormido. Sin revisar estadísticas. Sin mirar comentarios. Sin sospechar absolutamente nada. Porque mientras él dormía... ...las alarmas del cuartel general de Riko estaban sonando como si hubiera comenzado una invasión alienígena. —¡SERVIDOR SATURADO! —¡LOS COMENTARIOS SE MULTIPLICAN MÁS RÁPIDO DE LO QUE PODEMOS BORRARLOS! —¡HAY TREINTA MILLONES DE MENSAJES NUEVOS! —¡NO, CUARENTA MILLONES! —¡CINCUENTA! Oficiales corrían de un lado a otro. Teléfonos sonaban sin descanso. Pantallas parpadeaban. Y en medio de todo aquel caos, Riko sostenía un teléfono pegado a la oreja. —¡Escucha! ¡Keita no puede saber esto! Al otro lado de la línea, la directora ejecutiva de SheTube parecía estar al borde del colapso. —¡¿ESTÁS LOCA?! —¡Necesito que alteres los números! —¡¿ALTERARLOS?! —¡Sí! —¡El video alcanzó mil quinientos millones de reproducciones! —¡Precisamente por eso! —¡Nuestros servidores explotaron veinte veces! —¡No importa! —¡¿NO IMPORTA?! Riko se masajeó las sienes. —Si ve esos números podríamos asustarlo. Es mejor que vea trescientas visitas y cien me gusta. —¡ESO ES FRAUDE! —Es protección psicológica. —¡ESO SIGUE SIENDO FRAUDE! —Protección psicológica patriótica. Hubo un largo silencio. Finalmente la CEO suspiró. —Odio que eso tenga sentido. Riko apoyó la frente contra la mesa. Aquella noche comprendió una dolorosa verdad. El problema no era proteger a Keita del mundo. El problema era proteger al mundo de cualquier cosa nueva que Keita decidiera hacer.
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El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 32

Estás leyendo el capítulo 32 de El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela), un novela. En un mundo donde la tasa de natalidad se ha desplomado y solo nace un hombre por cada nueve mujeres, la figura masculina es un bien escaso y extremadamente protegido. La mayoría son tímidos, frágiles y evitan cualquier… Este capítulo tiene publicado el 6 de septiembre de 2026. El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.