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Leer El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 31 online gratis en español

![](/api/get-image/8b0db83b-599b-4716-bd24-f0a1411483ea.webp/chapters/false) Keita observó la pantalla de la computadora con una creciente sensación de frustración. Después de descubrir aquel extraño video del hombre tocando guitarra en SheTube, la idea de subir videos tocando música comenzó a rondar le la cabeza. En su vida anterior jamás había sido un músico profesional, pero conocía suficientes canciones como para divertirse un rato y para uno de sus papeles aprendió algo de guitarra así que tenía una base sólida para empezar. El problema era conseguir una guitarra. — A ver... Escribió "guitarras" en el buscador. Nada. Probó con "tienda de instrumentos". Nada. "Tienda de música". Nada. "Tienda online". Nada. Tras varios minutos de búsqueda, apoyó la cabeza contra el respaldo de la silla. —¿Cómo demonios compra cosas la gente en este mundo? ¿Tal vez el proveedor de internet de esta ciudad tiene restricciones? Mientras tanto, a varios kilómetros de distancia, una alarma roja comenzó a sonar dentro del Centro Nacional de Observación de Keita. —¡Código amarillo! ¡Código amarillo! Varias operadoras se levantaron de golpe. Una de ellas casi derramó el café sobre su teclado mientras otra corría por los pasillos sujetando una tableta contra el pecho. La puerta de la oficina principal se abrió de golpe. —¡Comandante Riko! Riko levantó la vista de una montaña de informes que llevaban títulos tan absurdos como "Proyecto Agua Sagrada", "Estadísticas del Sudor Glorioso" y "Predicciones Económicas Basadas en Sonrisas Masculinas". —¿Qué ocurre? —¡El sujeto intenta comprar una guitarra! La comandante permaneció inmóvil durante varios segundos. —...¿Una guitarra? —Sí. —¿Por qué quiere una guitarra? —Creemos que encontró el video del famoso guitarrista. Riko frunció el ceño. —¿Ese video sigue disponible? —Sí. —¿Por qué nadie lo eliminó? La asistente pareció incómoda. —Estaba incluido en una antigua campaña de propaganda para incentivar actividades artísticas masculinas. —Ah… Pero si recuerdo bien no funcionó. Otra operadora levantó la mano. —Técnicamente tuvo bastante éxito. —¿Cómo? —Consiguió mil doscientos millones de likes. —... —Eso no cuenta como éxito. —Bueno, el problema fue que el chico dejó de tocar. Riko arqueó una ceja. —¿Por qué? La sala quedó extrañamente silenciosa. Finalmente una de las analistas respondió. —Porque se dio dislike a sí mismo. —¿Qué? —Accidentalmente. Riko cerró lentamente los ojos. —Después millones de personas comenzaron a amenazar al responsable del dislike. Y cuando descubrió que todas estaban amenazando lo a él sufrió una crisis nerviosa y nunca volvió a publicar contenido ni tocar una computadora o guitarra. desde entonces ningún otro niño ha publicado video por su cuenta. Durante varios segundos nadie dijo nada. Finalmente Riko se sostuvo la barbilla. —¿Keita vio ese video? ¿Y ahora quiere una guitarra? —Sí. Una sonrisa apareció lentamente en el rostro de la comandante. Todas sus asistentes sintieron un escalofrío. Conocían esa sonrisa. Era la misma expresión que había provocado la transmisión del centro comercial. La misma que había generado cuarenta millones de dólares vendiendo agua de piscina en solo dos días. La misma que había dado origen al Proyecto Sudor Glorioso donde se subastaba entre las millonarias las toallas mojadas de Keita — Contacten a Yui y compren una guitarra, también un amplificador. además busquen todos los tutoriales de música en la red normal e incluirlos como aprobados en la red para los chicos. — Entendido. — Luego hagan que Yui le comente casualmente que ya no usa la guitarra y que le estorba en su habitación. Una operadora levantó la mano. —¿Casualmente? —Casualmente. —Entendido. En ese mismo momento, Yui se encontraba en la universidad respondiendo un examen parcial. Llevaba casi media hora escribiendo cuando la puerta del salón se abrió. Cuatro mujeres con traje negro entraron caminando con la confianza de quien podría arrestar a la rectora si quisiera. Todo el salón quedó en silencio. —Señorita Yui. Yui levantó la vista. —¿Sí? —Debe acompañarnos. —¿Qué? —Ahora mismo. —¿Qué? —Es una emergencia. Yui miró el examen. Miró a las agentes. Volvió a mirar el examen. —Tengo un parcial. —No importa. —¡Claro que importa! Una de las agentes hizo un gesto amenazante con su dedo pasando suavemente por su cuello y la profesora al verla se puso pálida y asintió con nervios. — La profesora le pondrá cinco. —¿Qué? Menos de tres minutos después estaba dentro de una camioneta negra. Yui seguía protestando mientras el vehículo avanzaba. —¿Qué clase de emergencia justifica esto? —Keita quiere una guitarra. El silencio fue absoluto. Yui parpadeó. —... —¿Mi hermano quiere aprender música? —Sí. —¿Porque vio “EL” video? —Sí. Yui se llevó ambas manos a la cabeza. —¡Yo tengo esa canción como alarma del teléfono! —Yo también — dijo una agente. —Yo la tengo de tono de llamada. Cuando regresó a la mansión encontró a Keita en la cocina. La imagen la golpeó con una fuerza inesperada. Su hermano estaba preparando la cena mientras tarareaba algo para sí mismo. El aroma de la comida llenaba la habitación y la luz del atardecer entraba por las ventanas. Por alguna razón la escena parecía sacada de una película romántica. Yui se quedó inmóvil observando. "Es ridículamente atractivo." Keita removió una sartén con absoluta normalidad. "¿Cómo puede verse tan bien haciendo algo tan simple? No entiendo porque solo verlo me emociona tanto" Probó la comida y asintió satisfecho. Yui sintió que su corazón daba un salto. "Si no fuera porque probablemente me arrestarían… le pediría que cocinara usando solo un delantal. jeje" Inmediatamente se sonrojó hasta las orejas. "¡¿Qué demonios estoy pensando?!" —¿Yui? —¡AH! Keita la observó con expresión confundida. —¿Te encuentras bien? —¡Perfectamente! —Pareces enferma. —¡NO ESTOY ENFERMA! Estoy perfectamente sana. Keita decidió no insistir. Ya estaba acostumbrándose a que las mujeres de este mundo fueran extrañas. aveces. Yui respiró hondo. Era momento de cumplir la misión. —Por cierto... —¿Sí? —Necesito espacio en mi habitación. —¿Para qué? —Voy a poner otro escritorio. —¿Otro? —Sí. —¿Por qué? —Porque sí. Keita decidió aceptar aquella explicación. —Entiendo... —Y tengo una guitarra ocupando espacio. El cambio fue inmediato. Los ojos de Keita brillaron. —¿Una guitarra? —Sí. —Justamente estaba buscando una. —¿En serio? —Vi un video de alguien tocando y me dio curiosidad. Yui casi se ríe de forma sádica, pero se contuvo mordiéndose la lengua. —¿Te gustó? —La verdad... Keita se rascó la mejilla. —No parecía tocar muy bien. Yui sintió que el alma del legendario guitarrista acababa de recibir daño crítico. —N-No seas tan duro. —Solo digo la verdad. —Bueno… Ya que me estorba, puedes quedártela. —¿En serio? —También puedes quedarte el amplificador. —¿También tienes uno? —Sí. —¡Genial! Cada palabra parecía aumentar la felicidad de Keita. Y cada sonrisa hacía que el corazón de Yui perdiera años de vida al tratar de no decirle nada indebido. —Voy a buscarla. Antes de que pudiera avergonzarse más, salió casi corriendo escaleras arriba. En el Centro Nacional de Observación Masculina, la transmisión en vivo mostraba exactamente el momento en que Keita aceptaba la guitarra. Durante unos segundos reinó el silencio. Luego alguien comenzó a aplaudir. Otra se unió. Luego otra. Y otra más. En cuestión de momentos más de cien operadoras estaban de pie aplaudiendo. Algunas incluso tenían lágrimas en los ojos. —Funcionó... —La comandante lo logró otra vez... —¡La operación fue un éxito! NOTA \[Les recuerdo que en patreon esta la obra adelantada e incluso especiales que no publico por fuera. Si no puedes apoyarme en patreon dejando una reseña positiva en esta pagina igual me ayudas mucho, además las leo todas, porque para los que no sepan es el autor de la novela el que esta publicando en esta plataforma\]
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El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 31

Estás leyendo el capítulo 31 de El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela), un novela. En un mundo donde la tasa de natalidad se ha desplomado y solo nace un hombre por cada nueve mujeres, la figura masculina es un bien escaso y extremadamente protegido. La mayoría son tímidos, frágiles y evitan cualquier… Este capítulo tiene publicado el 3 de septiembre de 2026. El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.