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Leer El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 16 online gratis en español

![](/api/get-image/ce1d0de5-95cb-40fc-8f25-cca21a395893.webp/chapters/false) Al bajarse de la camioneta, Keita se estiró con tranquilidad, soltando un largo y satisfecho suspiro. —Ahh... qué buen viaje —dijo, relajado—. El paisaje es bonito, aunque… sigue siendo extraño no ver a ningún hombre en la calle. Airi y Yui intercambiaron una mirada tensa, pero se limitaron a sonreírle dulcemente. —Es normal —dijo Airi con voz suave—. Hoy en día... no salen mucho. —Por eso tú eres tan especial —añadió Yui, bajando un poco la mirada como si hablara de un unicornio en peligro de extinción. Caminaron por los pasillos del centro comercial como si fuera una salida casual de domingo… o eso creía Keita. Airi y Yui se sentían como reinas de belleza, desfilando del brazo del tesoro más codiciado. Interior de Airi: (¡Todas me están mirando con celos! ¡Y claro que sí! ¡Voy caminando junto a él! ¡Su aroma flota en el aire y yo tengo entrada VIP!) Interior de Yui: (¡Lo tengo del lado izquierdo! ¡Eso significa que parezco su pareja oficial! ¡Y mamá lo tiene derecho! ¡JA, EMPATE TÉCNICO! por ahora…) Aunque las agentes encubiertas disimulaban muy bien su papel de vendedoras y clientas casuales, en el fondo, muchas se retorcían de pura envidia por no poder estar caminando junto a un hombre como si nada. “¿¡Y por qué ellas!? ¿¡Por qué no yo!?” “¡Yo tengo más experiencia en atención al cliente!” “¡Yo fui la que procesó su ficha de adopción” La tensión en el aire podía cortarse con una tarjeta de crédito. Finalmente, llegaron al gran almacén de ropa masculina. Y Keita… se detuvo en seco. —¿Pero qué es esto...? Sus ojos recorrieron la tienda gigante. Ropa masculina, solo masculina, tan ordenada y reluciente que parecía más un museo que una tienda. Racks de trajes, estanterías con camisetas, pantalones, chamarras, ropa deportiva, urbana, formal, casual. Estilos para todas las edades, personalidades, climas, dimensiones y líneas temporales. —Oye… —dijo volteando hacia Airi—. ¿No me habías dicho que todos los hombres usan la misma ropa? —¿E-eh? ¡Ah! ¡Sí! ¡Claro! Es que… —balbuceó Airi, atrapada. —Esto es un almacén de… diseños experimentales —intervino Yui rápidamente—. Solo se guardan por si… algún día se necesitan para una ocasión especial. —Sí, sí, eso —repitió Airi, con sonrisa tensa—. Coincidió que justo hoy... prepararon algunos de tu talla. Keita miró las etiquetas. Todas… absolutamente todas… tenían su talla. Hasta los zapatos. —Vaya... — murmuró. Mientras él ojeaba la ropa con calma, completamente ajeno a las cientos de cámaras ocultas que lo grababan desde todos los ángulos, las agentes encubiertas en los pasillos fingían doblar ropa o revisar precios, aunque sus ojos estaban fijos en él. —Está revisando los joggers... —susurró una. —¡Agente 23, prepárate! ¡Mueve los pantalones ajustados a la zona central! —ordenó otra desde su auricular. —¡Comprobado! ¡Tomo posición! Keita, mientras tanto, ya había cargado un carrito entero con varios conjuntos: —Este se ve cómodo… este otro para salir… esto parece ropa de citas… bueno, por si acaso. Metió conjuntos deportivos, camisas frescas, chaquetas con estilo, y hasta una bufanda aunque era pleno verano. Porque sí. Porque podía. —Voy a probarme algunos —anunció finalmente—. No quiero comprar cosas que me queden raras. —¡Te esperamos afuera del probador! —dijeron Airi y Yui al mismo tiempo, con sonrisa brillante. Ambas lo acompañaron hasta la puerta del vestidor privado —una sala amplia con sillones, espejos LED y cortinas opacas — y se quedaron justo afuera, mordiéndose los labios, entre la ansiedad y la anticipación mortal. Interior de Airi: (¡Vamos, Keita, sal con algo elegante! ¡Quiero verte con traje! ¡Con botones abiertos! ¡Con chaqueta! ¡¡CON TODO!!) Interior de Yui: (¡Sál con algo que te marque los brazos! ¡O que se te suba un poco al moverte! ¡¡O UN SWETER SUELTO!! ¡¡VOY A MORIR FELIZ AAAAA!!) Mientras tanto, dentro del vestidor, Keita colgaba cuidadosamente las prendas y pensaba: —Espero que esto sea cómodo… aunque me siento un poco observado. Pero seguramente es mi imaginación. Y afuera, más de mil mujeres contenían la respiración. Porque en cualquier momento… Keita iba a salir. Y el desfile... iba a comenzar.
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Estás leyendo el capítulo 16 de El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela), un novela. En un mundo donde la tasa de natalidad se ha desplomado y solo nace un hombre por cada nueve mujeres, la figura masculina es un bien escaso y extremadamente protegido. La mayoría son tímidos, frágiles y evitan cualquier… Este capítulo tiene publicado el 16 de julio de 2026. El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.