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Leer El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 15 online gratis en español

Durante la noche, el centro comercial más grande de la ciudad vivió una transformación que rozaba lo épico… y lo ilegal. El lugar, que hasta entonces solo había vendido ropa femenina, cosméticos y accesorios para mujeres solteras con exceso de dinero, fue invadido por cientos de agentes encubiertas del gobierno. Bajo la luz tenue de la madrugada, se movieron como un ejército de hormigas con uñas pintadas y botas militares. Cada prenda femenina fue removida con precisión quirúrgica. Las vitrinas cambiaron. Los anuncios fueron reemplazados. Hasta los maniquíes de vestidos fueron sustituidos por maniquíes masculinos. Y ni una sola mujer protestó. Porque esta vez… no lo hacían para ellas. Lo hacían para él. Vuelos privados llegaron desde todas partes del país, transportando trajes, conjuntos y accesorios diseñados a la medida exacta de Keita. Más de 300 estilos diferentes, desde el rebelde con chaqueta de cuero hasta el elegante de gala. Desde lo deportivo hasta lo provocador. Cada prenda había sido fabricada en menos de 12 horas por los mejores diseñadores del país. —Este evento… es histórico —susurró una agente mientras colocaba una camiseta con transparencias estratégicas en un perchero especial. Porque en ese mundo… vestir a un hombre era un sueño prohibido. Por años, los hombres fueron tan asustadizos, tan retraídos, tan paranoicos… que incluso el gobierno tuvo que imponer un uniforme para ellos, todo para evitar el estrés de enfrentarse al monstruo más aterrador del planeta: la moda femenina. Se sabía que algunas mujeres habían intentado vestir a hombres con ropa diferente… y terminaron arrestadas por intento de secuestro. Había rumores, leyendas, capturas borrosas de la dark web: hombres obligados a vestir trajes de baño, camisas abiertas, jeans ajustados… Siempre a la fuerza. Siempre como material de culto. Era un mercado negro silencioso, prohibido y altamente codiciado, pero vetado por los derechos humanos. Pero esta vez... Keita lo haría por voluntad propia. Y el gobierno estaba listo para sacarle hasta la última gota de jugo mediático. Riko usando este evento como estrategia de marketing para su departamento limpiará la imagen del gobierno y este pequeño evento dará de qué hablar por meses. Rico incluso podía oler un aumento de salario llegando, quizás un ascenso sorpresa. —¡Todas las cámaras están listas! —gritó una agente con auriculares. —¡Fotógrafas encubiertas en posición! ¡Influencers camufladas listas para grabar reacciones espontáneas! —¡Ya llegaron las cámaras corporales para las “vendedoras”! ¡Se están colocando como si fueran botones en la blusa! —¡Atención! ¡El convoy está a cinco cuadras! ¡Repetimos, cinco cuadras! En lo más alto del edificio, en una sala de control llena de pantallas, la comandante Riko observaba todo desde un sillón giratorio de cuero negro. —No quiero errores —dijo con tono bajo, pero firme—. Este será el mayor desfile de moda masculina jamás documentado. Y ese chico… será el rostro de una revolución estética. —¿Informamos a los sponsors que ya pueden conectarse? — preguntó una asistente con traje formal y mirada temblorosa. —Ya están conectados —respondió otra—. Las empresas ya han comprado derechos de transmisión en exclusiva. Varias marcas quieren convertirlo en embajador sin siquiera haberlo visto vestido. Netflix... Hulu… incluso el gobierno de Corea del Sur pidió acceso al streaming. —¿Y Keita lo sabe? —preguntó una más. —No tiene idea de nada —respondió Riko con una sonrisa sutil—. Todo lo que ve en su televisión, su internet, incluso sus notificaciones están filtradas por nosotros. Vive feliz… y completamente desinformado. Y justo entonces… VRRRRRRRMMMMM Una camioneta negra se acercó lentamente por la entrada principal del centro comercial. —¡Atención, todas las unidades! ¡Se aproxima el objetivo! —gritó alguien por el intercomunicador. Las “vendedoras” se acomodaron. Soldadas camufladas con trajes de boutique tomaron posiciones estratégicas detrás de mostradores. Agentes encubiertas con carteras fingían ser clientas casuales caminando por los pasillos, listas para reaccionar a cualquier prenda con comentarios cuidadosamente ensayados como: “Oh, qué guapo se ve ese chico, ¿es modelo?” “¡Qué suerte tiene esa señora de tener un hijastro así!” Las luces se ajustaron a temperatura perfecta. Los pasillos fueron perfumados con aroma neutro de lavanda y madera para no “estresar” al sujeto. Y en la puerta de cristal… la camioneta se detuvo. Dentro, Keita se estiraba un poco los hombros. —¿Listas para buscar ropa nueva? —preguntó con una sonrisa casual. —¡Sí~! —respondieron Airi y Yui, perfectamente sincronizadas, conteniendo los gritos de emoción con una profesionalidad que habría hecho llorar a la comandante Riko. Interior de Airi: (¡Al fin lo veré con ropa que resalte sus abdominales... digo, su estilo! ¡Voy a llorar!) Interior de Yui: (¡Que alguien me prepare un ataúd! ¡Voy a morir cuando lo vea con traje de cuero!) La puerta del auto se abrió lentamente. Los tacones de Airi tocaron el suelo. Las botas de Yui pisaron con firmeza. Y finalmente, los zapatos negros básicos de Keita hicieron contacto con el mármol del centro comercial rediseñado. Y con esa pisada… comenzó la catarsis nacional de la moda masculina. un evento tan raro que había llegado a los oídos de todo el país.
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El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 15

Estás leyendo el capítulo 15 de El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela), un novela. En un mundo donde la tasa de natalidad se ha desplomado y solo nace un hombre por cada nueve mujeres, la figura masculina es un bien escaso y extremadamente protegido. La mayoría son tímidos, frágiles y evitan cualquier… Este capítulo tiene publicado el 16 de julio de 2026. El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.