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Leer El Descenso del Santo (Novela) Capítulo 91 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Gu Hanzhang guio al hombrecillo de papel, haciéndolo cruzar con ligereza la estantería de antigüedades hasta alcanzar la Puerta de la Vida en la quinta posición central. Los Ocho Palacios reaccionaron girando una casilla hacia la izquierda; Zhen Tres se transformó en Gen Ocho. Si querían salir ahora, debían hallar de nuevo la Puerta de la Vida de Gen Ocho. Justo cuando Gu Hanzhang se disponía a hacer que el hombrecillo de papel diera la vuelta para despejar el camino, escuchó a Yan Shixu gritar desde detrás de la estantería: "Erudita Asistente, no mueva a ese hombrecillo de papel todavía; use otros para buscar la Puerta de la Vida. Ese hombrecillo replica su mismo estado; consérvelo para después, no lo desperdicie aquí". '¡Vaya que es atento!', pensó ella. Gu Hanzhang no se negó; sacó hombres de papel de su pecho, los despertó con un soplo de aire y los envió a buscar la Puerta de la Vida de Gen Ocho. Uno tras otro, los muñecos de papel fueron despedazados por el viento en una marcha suicida. El aura de carpa dorada de Gu Hanzhang surtió efecto como de costumbre y, al llegar al quinto hombrecillo de papel, logró dar con la Puerta de la Vida de Gen Ocho. El muñeco de papel saltó fuera de Gen Ocho y se detuvo con firmeza frente a Yan Shixu, alzando la cabeza y mirándolo con fijeza inocente. Al ver que el momento era propicio, Yan Shixu dijo: "Erudita Asistente, ya puede hacer pasar al otro hombrecillo de papel". Gu Hanzhang guio al hombrecillo que la emulaba, haciéndolo atravesar la estantería de antigüedades y saltar hacia la Puerta de la Vida de Gen Ocho. En cuanto el hombrecillo de papel tocó el suelo, fue despedazado por el viento. Al presenciar esto, una oleada de frío brotó desde lo más profundo del corazón de Yan Shixu. Detrás de la estantería, el semblante de Gu Hanzhang cambió levemente: "¡La Puerta de la Vida de Gen Ocho ha vuelto a cambiar!" Comprendió que el recelo de Yan Shixu estaba justificado; de haberse empeñado en avanzar por su cuenta, ese muñeco de papel habría sido su propio destino. "¿Por qué ocurre esto?". Las delicadas cejas de Gu Hanzhang se fruncieron en un nudo. "Toda formación deja rastros que seguir, fundamentos en los que apoyarse y obedece a un patrón determinado. La Puerta de la Vida no debería ser tan veleidosa". Meditó con el ceño fruncido durante un buen rato, invocó de nuevo otro muñeco de papel y le ordenó atravesar la estantería para saltar hacia la Puerta de la Vida de Gen Ocho. Ocurrió un hecho asombroso: el hombrecillo de papel aterrizó a salvo, sin ser despedazado por el viento. Aquello... Lejos de alegrarse, ambos sintieron cómo sus pensamientos se enredaban en un caos absoluto, incapaces de descifrar la lógica detrás de la alternancia entre la Puerta de la Vida y la Puerta de la Muerte. Pasaron tres minutos enteros antes de que Yan Shixu, en medio de la confusión, desenredara parte de la maraña de ideas: "Erudita Asistente, use otro hombrecillo de papel". A Gu Hanzhang solo le quedaban dos en el pecho, pero al oírlo, no vaciló en sacar uno. Ese hombrecillo también cruzó sin contratiempos, indemne. Yan Shixu afirmó con convicción: "Los hombres de papel sacados de su pecho pueden cruzar la nueva Puerta de la Vida, pero aquel que logró entrar al núcleo de la formación es incapaz de cruzarla... ¿Cuál es la diferencia entre ambos?". El corazón de Gu Hanzhang dio un brinco: "¡El número de pasos!" Los muñecos sacados de su pecho partían del núcleo, atravesaban el Palacio de Gen Ocho y salían de la formación: en todo ese trayecto solo daban un paso. En cambio, el anterior había entrado desde el exterior hasta el núcleo y luego intentó salir desde el núcleo: había recorrido tres casillas. Yan Shixu asintió: "Cuando probamos las Puertas de la Vida de los Ocho Palacios desde fuera, los hombres de papel también recorrieron una sola casilla. Quizá la Puerta de la Vida no sea fija, sino que está determinada por la cantidad de pasos. Si desea salir, necesita que un hombrecillo de papel con su mismo número de pasos explore el camino y halle la Puerta de la Vida correspondiente". Habían encontrado el método para romper la formación. Sin embargo, no era motivo de alivio. Gu Hanzhang sonrió con amargura: "Solo me quedan tres hombres de papel. Hay nueve casillas por palacio; mis probabilidades de salir son de menos del treinta por ciento". ¡Pero era mejor que nada! Contuvo sus emociones e hizo volver a los tres hombres de papel al núcleo de la formación. Los hombrecillos saltaron hacia la antigua Puerta de la Vida de Gen Ocho, resultando ilesos, y luego pasaron por la estantería hasta alcanzar el núcleo. Al ver esto, Yan Shixu tuvo aún más certeza de que la Puerta de la Vida no era estática, sino que mutaba según el número de pasos. "Los Ocho Palacios han rotado tres casillas a la izquierda. Ahora, el que está justo frente a nosotros debería ser Dui Siete", le advirtió Yan Shixu. La antigua Puerta de la Vida de Dui Siete podía descartarse de antemano. De ese modo, las probabilidades pasaban de una entre nueve a una entre ocho. Gu Hanzhang guio al hombrecillo para que saltara hacia Dui Siete, viéndolo humedecerse y deshacerse hasta quedar pegado al suelo como una plasta. Envió al segundo hombrecillo de papel, que fracasó una vez más. Solo quedaba el último. Gu Hanzhang sostenía el hombrecillo entre sus dedos sin moverse durante un largo rato. Yan Shixu rezó en silencio, esperando que la suerte de carpa dorada de Gu Hanzhang estallara una vez más. "Uf...", Gu Hanzhang exhaló un suave suspiro y, con firme resolución, ordenó al hombrecillo saltar hacia Dui Siete. A través de la estantería de antigüedades, las miradas de ambos se clavaron fijamente en el hombrecillo de papel. El hombrecillo tocó el suelo, se empapó a toda velocidad y quedó deshecho y blando sobre las baldosas. El rostro de Gu Hanzhang se cubrió de desesperación. Yan Shixu cerró los ojos. Con amargura y resignación, Gu Hanzhang apartó la vista y sonrió desolada: "Olvídalo, tal parece que este es el designio del Cielo. Regresa; mañana escribe una carta anónima denunciándome, y la Secta Chongzhen vendrá por su cuenta a rescatarme. No te preocupes, soy discípula de la Escuela del Sur, no me pasará nada grave. A lo sumo, Chongzhen me escoltará de vuelta a mi secta". Yan Shixu negó con la cabeza: "La Escuela del Sur es una secta retirada del mundo terrenal. Si tu identidad queda al descubierto, la Escuela del Sur se enterará de que el linaje del Emisario del Inframundo actúa como espía en el mundo mortal". Gu Hanzhang fingió desenvoltura y dijo con una sonrisa: "A lo mucho me expulsarán de la secta". Yan Shixu permaneció en silencio. "Quédate tranquilo, no te delataré", insistió Gu Hanzhang. "Te voy a sacar de aquí", dijo Yan Shixu en voz baja, pero firme. Gu Hanzhang se quedó perpleja, y enseguida suspiró: "De las nueve casillas de Dui Siete ya probamos cuatro, y aún quedan cinco por determinar. Si fuera elegir entre dos o entre tres, tal vez me arriesgaría a jugármelo todo a una sola carta. Pero ahora que se han agotado los hombres de papel, ¿con qué pretendes salvarme?". "¡Con cálculos matemáticos!", articuló Yan Shixu, palabra por palabra. Gu Hanzhang mostró una expresión de total impotencia. "Tú no entiendes de formaciones, y menos de formaciones dispuestas por expertos del Reino Terrenal. Si pudieras romper la formación con matemáticas, hasta el Maestro Daoísta Yunmo tendría que arrodillarse a pedirte que fueras su maestro". Yan Shixu replicó de mal humor: "Lo que tienes que hacer ahora es callarte. No hables ni interrumpas mis pensamientos". Las palabras que Gu Hanzhang iba a pronunciar a continuación se le quedaron atoradas en la garganta. Yan Shixu se sentó con las piernas cruzadas en el suelo, devanándose los sesos en busca de una salida. Al principio no tenía ni la más mínima pista; todo tipo de datos e informaciones flotaban caóticamente en su mente. No fue sino hasta que empezó a rememorar el contenido de la Explicación Elemental de las Formaciones, aunado a sus dos experiencias previas descifrando formaciones, que poco a poco llegó a una conclusión: en realidad, una formación no era más que una aplicación matemática fusionada con poder espiritual. Tenía una lógica estricta; se apoyaba en principios y seguía patrones bien definidos. Y si se dejaba de lado el factor del poder espiritual, la formación era, en su esencia más pura, un problema matemático. Claro que este problema matemático carecía de fórmulas preconcebidas que pudieran aplicarse de golpe. Pero no importaba que no hubiera fórmulas: al fin y al cabo, era un problema de secuencias y patrones, ¡y no era como si nunca antes hubiera resuelto uno! Yan Shixu tomó un trozo de carboncillo y comenzó a trazar sobre el suelo las coordenadas de las Puertas de la Vida de los Ocho Palacios. Puerta de la Vida de Kan Uno: (dos, tres); Puerta de la Vida de Gen Ocho: (uno, ocho); Puerta de la Vida de Dui Siete: (tres, cinco); Puerta de la Vida de Kun Dos... El método para romper la formación se ocultaba en esos números. Si encontraba su patrón y deducía una fórmula, podría rescatar a Gu Hanzhang. Yan Shixu lo pensó un momento y escribió un "uno": era el número de pasos. Durante la exploración de las Puertas de la Vida de los Ocho Palacios, la figura de papel solo había dado un paso. El número de pasos estaba estrechamente ligado a las Puertas de la Vida. Yan Shixu comenzó a desmenuzar el problema. Los ocho grupos de números se desordenaban y recombinaban sin cesar en su mente en un intento por descifrar el patrón. Su cerebro fue calentándose gradualmente y finas gotas de sudor brotaron de su frente. En varias ocasiones sintió que rozaba la respuesta, pero siempre le faltaba una pieza. "No, el enfoque está mal..." Yan Shixu se pellizcó el ceño adolorido. Las condiciones para resolver un acertijo de secuencias debían hallarse por completo en los números conocidos. Pero con esta formación no ocurría así. Además del número de pasos, la formación ocultaba sin duda algún mecanismo que todavía no descubría. En el ático reinaba un silencio tal que se habría oído caer una aguja. Gu Hanzhang intentó meditar para calmar su espíritu, pero fue incapaz de sosegarse; espiaba a través de las celosías de la estantería curio al muchacho que, fuera de la formación, se rascaba las orejas y la cabeza exasperado. Al verlo alternar entre cavilaciones, suspiros y murmullos entre dientes, sin que su ceño se relajara un solo instante, sintió una mezcla de enfado y gracia. ¿De verdad pretendía romper la formación a base de pura aritmética? ¡No obstante, en lo más hondo de su ser, abrigaba una sutil expectativa! El tiempo transcurrió segundo a segundo, y la noche más allá de la ventana se fue aclarando. Gu Hanzhang dejó escapar un leve suspiro. Su límite era la hora Mao; en cuanto llegara esa hora, asumiría su cargo de emisaria suplente del Inframundo de Xingchadu y le ordenaría a Yan Shixu replegarse. En ese momento, Yan Shixu preguntó de pronto: "Erudita Asistente, leí en la \*Explicación Elemental de las Formaciones\*: 'Toda formación posee tres fundamentos: el tiempo celeste gobierna el orden, el beneficio geográfico determina la orientación y la transformación humana concilia la armonía; empujándose mutuamente los tres, engendran variaciones sin fin. No hay formación bajo el cielo que escape a esto'. Lo que deseo consultar es: ¿acaso existe alguna excepción?". Gu Hanzhang le ofreció una respuesta categórica: "El cielo actúa como principio rector, la tierra como vehículo y el hombre como fuente de cambio. Solo si cumple con esos tres elementos se considera una formación legítima". Ese era el principio fundamental de las formaciones. Yan Shixu agachó la cabeza y trazó líneas y garabatos en el suelo, sin volver a pronunciar palabra. Dos cuartos de hora después, soltó el carboncillo, se enjugó el sudor de la frente y exhaló hondo: "Ya casi es la hora Mao, ¿verdad?". Gu Hanzhang asintió con un murmullo: "Mm. Si te marchas ahora, aún estás a tiempo...". Antes de que terminara de hablar, vio una sombra negra saltar por encima de la estantería curio y aterrizar a su lado. El muchacho, que actuaba por cuenta propia, sonrió con desenvoltura y dijo: "Así es, hora de irnos. Te sacaré de aquí". "Tú...". La pequeña y sonrosada boca de Gu Hanzhang se abrió despacio. Al segundo siguiente, prorrumpió furiosa y alarmada: "¡¿A qué has entrado?!". Rara vez perdía los estribos, pero esta vez la exasperación fue genuina. "Vine a sacarte". Yan Shixu tomó el farol de sus manos. La expresión colérica de Gu Hanzhang se congeló, teñida de asombro, duda y alegría: "¿Acaso... dedujiste la ruta correcta?". ¡¿Cómo era posible?! Sin embargo, ese muchacho jamás disparaba al aire; si se atrevía a asegurarlo, sin duda contaba con certezas. Yan Shixu no se detuvo a dar explicaciones: "No te muevas todavía. Espera a que salga de la formación y luego me sigues". Dicho esto, dio un salto ágil y aterrizó sobre una casilla específica de Kun Dos. La calma reinó sin perturbación alguna. El semblante de Gu Hanzhang mudó de la angustia al júbilo; el destello resplandeciente que floreció en su rostro pareció iluminar la oscura estancia. Por desgracia, Yan Shixu no podía verlo de espaldas, mientras que ella observó cómo los hombros tensos del joven se relajaban al fin. A continuación, Yan Shixu cubrió tres metros de una sola zancada y cayó con aplomo fuera de la formación. Gu Hanzhang no vaciló más. Con la gracia etérea de un cisne en vuelo, superó con elegancia la estantería curio, pisó exactamente en el mismo punto donde él se había apoyado y, con otro salto ligero, llegó a su lado. "¡Salí!". Los ojos almendrados y las cejas finas de Gu Hanzhang se curvaron en una sonrisa, rebosante del regocijo de quien halla la salvación en un callejón sin salida. "Déjame ver la base del reloj de sol". Yan Shixu le retiró el fardo de tela del hombro para examinar el objetivo de la misión. La base del reloj de sol estaba esculpida enteramente en jade blanco y pesaba unas cinco libras; constaba de un gnomon y una carátula. La superficie de la carátula lucía grabados incompletos de diminutos caracteres en escritura renacuajo y carecía de marcas horarias. La verdadera carátula se hallaba en manos de la Oficina de Asuntos de Inspección. ¡Por fin estaba en sus manos! Yan Shixu experimentó el alivio de quien se quita una carga inmensa de los hombros. Gu Hanzhang sacudió su túnica daoísta, se la puso de nuevo y, a la luz del farol, divisó una hilera de números y símbolos incomprensibles trazados en el suelo. "¿Qué es esto?". Pestañeó con curiosidad. "¿Dedujiste la ruta correcta basándote en esto?". '¡Eso se llama fórmula, no lo entenderías!'. Yan Shixu señaló los trazos y explicó de manera simplificada: "La equis y la ye representan los números de la Puerta de la Vida, el uno es la cantidad de pasos y el tres simboliza los Tres Poderes: Cielo, Tierra y Hombre". Gu Hanzhang lo miró con desconcierto: "¿Y luego?". "La Puerta de la Vida de Kan Uno son el dos y el tres. Si sumas ambos y luego le sumas uno, para después dividir entre tres, ¿cuánto da?". "Dos". Yan Shixu apuntó a la Puerta de la Vida de Gen Ocho: "La Puerta de la Vida de Gen Ocho son el uno y el ocho. Si sumas ambos, le sumas uno y luego divides entre tres, ¿cuánto da?". "Tres". Gu Hanzhang respondió de inmediato, cada vez más intrigada: "¿Qué demuestra eso?". Yan Shixu señaló la hilera de números correspondiente a las Puertas de la Muerte: "¡Sustituye los números de las Puertas de la Muerte y calcula!". Gu Hanzhang movió los dedos haciendo cálculos mentales por un momento y exclamó con estupefacción: "Las Puertas de la Muerte dejan residuo; únicamente en la Puerta de la Vida el resultado es exacto". Yan Shixu sonrió: "Exacto. Solo cuando la cuenta es exacta se trata de la Puerta de la Vida". Gu Hanzhang murmuró atónita: "¡Es una destreza casi divina! No deberías haber entrado a la Academia Daoísta; tendrías que haberte presentado a los exámenes de la Sección de Aritmética". Yan Shixu replicó: "Esto es una fórmula... digo, una mnemotecnia inventada a la fuerza tras deducir el patrón. Apenas tenía un setenta por ciento de certeza; por suerte acerté la apuesta". Gu Hanzhang no pudo evitar recordar su silueta tensa de hacía unos instantes y se debatió entre la risa y el reproche: "Si no tenías una certeza absoluta, ¿por qué te arriesgaste a entrar en la formación?". Yan Shixu sacudió la cabeza, con tono solemne: "Precisamente porque no tenía una certeza absoluta no podía permitir que te arriesgaras tú. Preferiría que me ocurriese algo a mí antes que dejarte caer en un callejón sin salida". Gu Hanzhang se quedó de una pieza y bajó la mirada con turbación, temerosa de sostenerle los ojos. ...Al ver su reacción, Yan Shixu comprendió que la Erudita Asistente lo había malinterpretado. 'En realidad, lo que quería decir es que el hoyo que uno mismo cava lo tapa uno mismo. ¡¿Cómo iba a dejar que otra persona arriesgara el pellejo comprobando mis conjeturas?!'. "Ejem, ejem...". Se aclaró la garganta y, observando a la bella dama que fingía acomodarse las mangas con la cabeza gacha, comentó: "Pronto amanecerá en la hora Mao. Realizar tantos cálculos mentales desgasta demasiado el espíritu, y tengo la boca seca. Regresemos ya". Apenas cayeron las palabras, una taza de té apareció extendida desde sus espaldas: "¿Tienes sed? Bebe un poco de agua para humedecerte la garganta". \----- • Novela: Lín Shèng / 临圣 • Autor: Mai Bao Xiao Lang Jun (卖报小郎君) • Traductor: Inmensurable ⚔️ ¿Qué te pareció el capítulo? ¡Deja tu reacción y comenta abajo! Tu apoyo impulsa con fuerza los próximos capítulos. 💬✨
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Estás leyendo el capítulo 91 de El Descenso del Santo (Novela), un novela. En este mundo, ¿quién mueve las piezas del tablero y quién es tan solo un peón? La pluma y la espada grabaron la lealtad y la rectitud, solo para volverse y conspirar con traición. Las danzas en el Salón del Trono… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Descenso del Santo (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.