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Leer El Descenso del Santo (Novela) Capítulo 90 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Cerca del Medio Otoño, una luna llena y gélida colgaba en el cielo nocturno, cubriendo la tierra con un velo de nívea claridad. En el pequeño patio, Gu Hanzhang sostenía el Espejo de los Ocho Trigramas, canalizando la luz lunar para condensarla en un haz tenue y resplandeciente que activaba los encantamientos, otorgando espiritualidad a los hombrecillos de papel. Aquellas figuras de papel del tamaño de una palma se pusieron en pie una tras otra; sobre la mesa de piedra, se rascaban la cabeza mirando a su alrededor y deambulaban de un lado a otro, con ademanes que distaban de parecer inteligentes. Para garantizar que la operación fuera infalible, Gu Hanzhang había preparado treinta figuras de papel. Tras infundirles espíritu, se sujetó la frente con un tambaleo repentino, con la mirada dispersa y fuera de foco. "¿Estás bien?". Rápido de reflejos, Yan Shixu extendió el brazo y la sostuvo por la espalda. Gu Hanzhang se cubrió la frente con una mano mientras apoyaba la otra en su hombro, presa del mareo y la visión borrosa: "Entremos primero a la habitación...". Soportando el agotamiento, hizo un leve ademán con la mano para recoger a los hombrecillos de papel y guardarlos en sus mangas. De vuelta en la estancia, Gu Hanzhang tragó dos píldoras y tomó asiento con las piernas cruzadas para regular su respiración. Yan Shixu salió de la habitación, se sentó junto a la mesa de piedra y sacó de su pecho un puñado de mijo que esparció sobre la superficie. Al poco tiempo, se escuchó un aleteo en el aire. Fundido con la oscuridad de la noche, Xueyi descendió y comenzó a picotear los granos con un rítmico repiqueteo. Tras terminar el mijo, Xueyi empezó a saltar entre sus hombros y su cabeza, desbordante de energía. Una hora después, Gu Hanzhang empujó la puerta y salió, sosteniendo un farol en una mano y un trozo de carbón en la otra. De un vistazo vio al pajarillo negro posado sobre la coronilla de Yan Shixu. Xueyi batió las alas y echó a volar. Yan Shixu se levantó con compostura y preguntó: "¿Estás mejor?". Gu Hanzhang asintió con un leve sonido de garganta, siguiendo con la mirada a Xueyi, que ya se había fundido con la noche: "¿Tú criaste a ese lorito? Cuando te rescaté antes, no paraba de seguirnos; mientras yacías inconsciente en la habitación, saltaba de un lado a otro sobre el tejado, visiblemente angustiado". Yan Shixu se quedó pasmado. "Es un ave inteligente. Tras entrenarla un tiempo, puede servir para enviar mensajes", repuso él con tono sereno. Gu Hanzhang lo miró de reojo: "¿Y por qué teñirla con tinta?". Mientras hablaba, le tendió el farol y el trozo de carbón. Yan Shixu extendió las manos para recibirlos y comentó con ligereza: "Completamente blanca llamaba demasiado la atención. No perdamos más tiempo, es hora de partir". La delicada mano de Gu Hanzhang le dio un par de palmaditas en la espalda: "Bien". Yan Shixu dio un respingo como electrocutado: "¿Acaso me acabas de manchar la ropa con ceniza de carbón?". Gu Hanzhang mantuvo el semblante impávido: "Para nada, solo te estaba alisando las arrugas". Yan Shixu: "De acuerdo...". Ambos se deslizaron sigilosamente a través de la noche, treparon los altos muros de la Academia Daoísta, esquivaron a los sacerdotes daoístas que patrullaban y penetraron sin contratiempos en el Pabellón de los Tesoros Escondidos. Gu Hanzhang atrajo los rayos con su propio cuerpo mientras Yan Shixu aprovechaba la brecha para entrar; la compenetración entre ambos fue impecable. Al subir al segundo piso, Gu Hanzhang extrajo un hombrecillo de papel y lo guio hacia la Formación Jiuchou Hengyuan: "Esta formación concuerda en secreto con las constelaciones y el Libro de Luo; ambos se rigen por el orden celestial, de modo que se reinician cada doce shichen". Dicho esto, ordenó a la figura de papel que corriera hacia la Puerta de la Vida de Kan Uno. No ocurrió nada. Para cerciorarse de que la zona que tenían justo enfrente correspondía en verdad a Kan Uno, dirigió el muñeco de papel hacia la Puerta de la Muerte; al instante, una ráfaga de viento desgarró la figura en pedazos. Los atributos coincidían; la Puerta de la Vida era idéntica. "Es Kan Uno. Los Ocho Palacios han regresado a su posición". Tras verificar la posición de los Ocho Palacios, Gu Hanzhang volvió a convocar a los muñecos de papel e inició la lenta y minuciosa labor de tanteo. Ya dominaban las Puertas de la Vida de Kan Uno, Gen Ocho, Dui Siete y la posición Central Cinco del núcleo de la formación: cuatro de los Nueve Palacios estaban en su poder. Para los cinco palacios restantes emplearon el método anterior: gracias a la intrépida carga de los hombrecillos de papel que desafiaban la muerte, tanteaban la ubicación de cada Puerta de la Vida. A su lado, Yan Shixu anotaba con precisión las coordenadas de las Puertas de la Vida y de la Muerte. La noche era profunda y reinaba un silencio absoluto; el halo del farol formaba una especie de barrera que los protegía a ambos. En aquel rincón desapercibido para el mundo, consagrados a una meta común y bajo una misma condición, afrontaban juntos el peligro. Yan Shixu alcanzaba a percibir el tenue aroma que desprendía ella, y de pronto lo embargó una especie de trance melancólico, esa sensación de que 'estos sentimientos solo aguardan para convertirse en recuerdo'; se preguntó qué experimentaría cuando, muchos años después, rememorara lo vivido en la Academia Daoísta. "Encontré la Puerta de la Vida de Kun Dos". La voz alegre de Gu Hanzhang interrumpió sus divagaciones. Yan Shixu bajó la cabeza y apuntó las coordenadas. "Tuvimos buena suerte, solo consumimos tres figuras de papel". Con el ánimo rebosante de brío, Gu Hanzhang manipuló al hombrecillo para que saltara hacia la Puerta de la Vida de la posición Central Cinco con el fin de hacer girar los Ocho Palacios, disponiéndose de inmediato a explorar la siguiente zona. Yan Shixu tuvo que admitir que la fortuna de Gu Hanzhang era ciertamente envidiable: cada palacio poseía nueve casillas, y ella lograba acertar con la Puerta de la Vida en menos de cinco intentos en cada ocasión. Si dependiera de un desdichado con tan pésima suerte como él —alguien que en toda su vida jamás se había ganado nada—, sin preparar ochenta y una figuras de papel ni en sueños habría podido localizar todas las Puertas de la Vida. El tiempo transcurría a toda prisa; aunque en el pabellón no había clepsidra, el canto de los insectos al otro lado de la ventana disminuía paulatinamente. Ya corría la segunda mitad de la noche. Por fin, tras consumir dieciséis figuras de papel, Gu Hanzhang descifró a la perfección las Puertas de la Vida de los Ocho Palacios. "Iré a recoger la base del reloj de sol", se ofreció Yan Shixu por propia iniciativa. Gu Hanzhang lo detuvo tomándolo del brazo y negó con la cabeza: "Mi cultivo es más elevado que el tuyo y mi rango también lo supera. Correr riesgos en carne propia no es algo que te corresponda a ti". En una formación dispuesta por un experto del Reino Terrenal, ¿qué diferencia había entre tener un poder de combate de cinco o de diez? Yan Shixu no insistió más y le entregó el farol: "Tómalo. Ten muchísimo cuidado, no te descuides en absoluto". Gu Hanzhang asintió, tomó el farol y se plantó frente a la formación. Dio un salto ligero, cruzó tres metros por el aire y cayó con precisión en la Puerta de la Vida de Xun Cuatro. De inmediato, apoyó la mano en el estante de antigüedades frente a ella, tomó impulso para elevarse de nuevo, sobrevoló el mueble y aterrizó sin vacilar en la Puerta de la Vida de la posición Zhong Cinco, reuniéndose con su figura de papel. Gu Hanzhang se puso de puntillas, inclinando el cuerpo de manera pronunciada hacia la derecha para alcanzar la base del reloj de sol, colocada en el estante a más de un metro de distancia. Aferró la base, aplicó fuerza desde el torso y recuperó la vertical con aplomo. "¡La tengo!" Su voz teñida de júbilo llegó a los oídos de Yan Shixu desde detrás del estante. ¡Lo había logrado! Una emoción incontenible se dibujó en el rostro de Yan Shixu. Gu Hanzhang se quitó la túnica exterior, envolvió con ella la base tallada en jade blanco y se la cargó a la espalda. En ese momento, los Ocho Palacios ya habían rotado una casilla hacia la izquierda. La posición en la que había entrado era Xun Cuatro, pero ahora se había convertido en Zhen Tres. No se apresuró en emprender el regreso. En su lugar, ordenó a la figura de papel que cruzara el estante y saltara hacia la Puerta de la Vida de Zhen Tres. Tanto para entrar como para salir, lo más prudente era que la figura de papel fuera por delante. Al instante siguiente, un arco eléctrico de color púrpura relampagueó y se extinguió en un pestañeo; la figura de papel, que acababa de posarse en la Puerta de la Vida, quedó reducida a cenizas. La alegría en los rostros de Gu Hanzhang y Yan Shixu se congeló de golpe. "¡¿La Puerta de la Vida de Zhen Tres ha cambiado?!", soltó Yan Shixu, con la voz quebrada por el sobresalto. Con semblante sombrío, Gu Hanzhang dijo: "La figura de papel fue destruida por un rayo, lo cual concuerda con el atributo de Zhen Tres. Y en las adyacentes, Li Nueve pertenece al agua y Gen Ocho al viento... No es que los Ocho Palacios hayan rotado, es que la Puerta de la Vida realmente ha cambiado". La casilla que momentos antes era una Puerta de la Vida acababa de transformarse en una Puerta de la Muerte. Aquel imprevisto sumió a ambos en un profundo desconcierto. "Si la Puerta de la Vida ha cambiado, esto significa que...", murmuró Yan Shixu, "ni siquiera hemos deducido el verdadero patrón de la formación". Gu Hanzhang respiró hondo, apartó cualquier inquietud de su espíritu y, sentándose con las piernas cruzadas en el suelo, dijo: "No importa. Si la Puerta de la Vida cambió, no hay más que encontrarla de nuevo. Aún me quedan trece figuras de papel, son más que suficientes". Extrajo una figura de papel, se la acercó a los labios y sopló con suavidad. La figura flotó sobre el estante y cayó en una de las casillas del sector de Zhen Tres. Al instante, un rayo púrpura la redujo a polvo. Gu Hanzhang apretó los labios, sacó otra figura de papel y repitió la exploración. Tras fallar tres veces consecutivas, la cuarta figura de papel pisó sana y salva la Puerta de la Vida de Zhen Tres y, bajo la guía de Gu Hanzhang, salió de la formación y se detuvo frente a Yan Shixu. El rostro tenso de Gu Hanzhang se distendió: "He encontrado la Puerta de la Vida". Dicho esto, se puso de pie con gracia, disponiéndose a salir de la formación. "¡Espera!" Un fuerte grito la detuvo en seco. El pie izquierdo de Gu Hanzhang quedó suspendido en el aire, y preguntó con extrañeza: "¿Qué ocurre?". "¡No te muevas, por lo que más quieras, no te muevas!". Yan Shixu, como un contable que al cuadrar los libros descubriera que le falta una moneda, daba vueltas desesperado fuera de la formación: "Está mal, todo está mal. El método de usar figuras de papel para buscar la Puerta de la Vida es erróneo; esta no es la forma correcta de deducirlo". Gu Hanzhang miró a la figura de papel que había logrado salir y dijo: "Pero si ya ha salido". "¿Acaso tú y esa figura de papel son lo mismo?", replicó Yan Shixu con una severidad insólita en él. "Figuras de papel tienes muchas, pero tú solo hay una... Solo tienes una vida". Gu Hanzhang lo miró de reojo y dijo: "Entonces usaré las figuras de papel para explorar el camino una vez más. Todavía me quedan nueve". Mientras hablaba, extrajo otra figura y sopló con suavidad. La figura cobró vida, trepó por iniciativa propia por el estante, saltó hacia la nueva Puerta de la Vida de Zhen Tres y avanzó hasta plantarse ante Yan Shixu, hombro con hombro junto a la otra figura de papel. "La ruta es la correcta, no ha cambiado", alzó la voz Gu Hanzhang. "¡No, no, no, está mal!", la contradijo Yan Shixu con vehemencia. "¿Qué es lo que está mal?". "No lo sé, ¡pero solo conozco un principio incuestionable: en el terreno del cálculo, si el procedimiento es erróneo, el resultado jamás podrá ser el correcto!". '¿Al final quién de los dos es el maestro, tú o yo?', no pudo evitar reprocharse Gu Hanzhang para sus adentros. Sin embargo, sin escudarse en su posición ni en su cultivo para actuar con terquedad, preguntó: "Entonces, ¿qué sugieres que hagamos?". La mente de Yan Shixu era un torbellino. Tras sopesarlo una y otra vez, dijo: "Haz que una figura de papel repita el recorrido". Apenas cayeron las palabras, una de las figuras de papel que tenía delante se dio la vuelta y corrió hacia la formación, saltando hacia la nueva Puerta de la Vida. Y acto seguido, quedó reducida a cenizas. La Puerta de la Vida había cambiado una vez más. "Sabía que no podía ser tan sencillo...", murmuró Yan Shixu para sí. Gu Hanzhang frunció el ceño y guio a la otra figura de papel para que se adentrara en la formación, dirigiéndola hacia la Puerta de la Vida original de Zhen Tres. No ocurrió nada. La figura de papel permaneció intacta. "Ya lo entiendo", Gu Hanzhang esbozó una leve sonrisa. "La Puerta de la Vida para entrar no es la misma que para salir. Esta formación oculta trampas mortales a cada paso; es sumamente traicionera". Yan Shixu respiró aliviado en secreto y, tras reflexionar unos instantes, dijo: "Haz volver primero a la figura de papel al centro de la formación. Empecemos desde el principio; la cautela nunca sobra". ... \----- • Novela: Lín Shèng / 临圣 • Autor: Mai Bao Xiao Lang Jun (卖报小郎君) • Traductor: Inmensurable ⚔️ ¿Qué te pareció el capítulo? ¡Deja tu reacción y comenta abajo! Tu apoyo impulsa con fuerza los próximos capítulos. 💬✨
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Estás leyendo el capítulo 90 de El Descenso del Santo (Novela), un novela. En este mundo, ¿quién mueve las piezas del tablero y quién es tan solo un peón? La pluma y la espada grabaron la lealtad y la rectitud, solo para volverse y conspirar con traición. Las danzas en el Salón del Trono… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Descenso del Santo (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.