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Leer El Descenso del Santo (Novela) Capítulo 87 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El rostro de Yan Shixu se iluminó de alegría. Aunque el proceso había estado plagado de giros y contratiempos, seguía resultando mucho más fluido de lo que había previsto. Quizás aquello se debía también a la abrumadora fortuna de Gu Hanzhang; con solo dos intentos, había encontrado sin problemas la Puerta de la Vida en la posición Central Cinco. Tras la alegría, no obstante, sobrevino la perplejidad: ¿qué debían hacer con el Reloj de Sol de Mingzong? Según el plan trazado por el Anciano Letrado Confuciano, tras robar el Reloj de Sol de Mingzong, debía entregárselo a la Oficina de Asuntos de Inspección como prueba de lealtad. De ese modo, primero lograría infiltrarse en la oficina y, segundo, buscaría una oportunidad para apoderarse del cuadrante del reloj. Sin embargo, ahora que Gu Hanzhang estaba involucrada, la base del Reloj de Sol de Mingzong ya no podría llevársela. Pensándolo bien, en su situación actual, incluso sin el reloj de sol, podría conseguir un puesto en la Oficina de Asuntos de Inspección. Por supuesto, el cargo no sería comparable al que obtendría si regresaba con el reloj en mano. Aun así, mientras consiguiera colocarse dentro de la Oficina de Asuntos de Inspección, su primer objetivo se daría por cumplido. 'Primero saquemos el reloj de sol y luego vemos...' Yan Shixu dejó de inmediato la linterna en el suelo y dijo: "¡Iré a buscarlo!". "Espera", lo detuvo Gu Hanzhang, vacilando. "Siento que algo no anda bien". "¿Qué no anda bien?", preguntó Yan Shixu. "No sabría decirlo con exactitud", sopesó ella sus palabras. "Aunque nos basamos en tu talento aritmético para posicionar los Nueve Palacios, y encontrar la Puerta de la Vida en el ojo de la formación tiene un componente de buena suerte, me parece demasiado sencillo". Aunque la suerte era algo elusivo e inexplicable, dotado de tal misterio, el Maestro Daoísta Yunmo bien podría no haber dispuesto una formación que dependiera del azar. Yan Shixu se acarició la barbilla imberbe: "Tiene sentido. El Maestro Daoísta Yunmo es un experto del Reino Terrenal; con las formaciones que él despliega, ninguna precaución sobra. Por seguridad, verifiquemos la ruta". Gu Hanzhang pensaba lo mismo, así que de inmediato guio al hombrecillo de papel en el centro de la formación para que regresara por el mismo camino. Cuando el hombrecillo de papel trepó por la estantería de antigüedades y dio un salto para regresar a la Puerta de la Vida de Dui Siete, una serpiente de relámpagos cayó fulminante y redujo la figura a cenizas. ¿La Puerta de la Vida de Dui Siete había cambiado? Yan Shixu y Gu Hanzhang intercambiaron una mirada, y ambos descubrieron en los ojos del otro un repentino pavor. Si hace un instante hubieran creído haber hallado la ruta correcta y se hubieran precipitado hacia el centro de la formación, habrían sido ellos los reducidos a cenizas. "Dui Siete se corresponde con el viento, pero el hombrecillo de papel acaba de ser destruido por un relámpago; no entró en Dui Siete. En otras palabras, en cuanto alguien pisa la posición Central Cinco, sea por una Puerta de la Vida o de la Muerte, los Ocho Palacios rotan un casillero hacia la derecha", explicó Gu Hanzhang con voz sombría. "Incluso si lográramos entrar al centro por pura suerte y tomáramos el Reloj de Sol de Mingzong, para salir tendríamos que deducir la ruta de nuevo". Yan Shixu analizó con semblante grave: "Aunque es engorroso, sigue estando dentro de los límites de lo controlable. Mientras descifremos todas las Puertas de la Vida de los Ocho Palacios, podremos trazar el camino para salir de la formación". Al oírlo, Gu Hanzhang esbozó una leve sonrisa que pareció iluminar un poco el sombrío pabellón. "Romper una formación no es labor de un solo día; esto debe de ser a lo que mi maestro se refería con el método de deducción", dijo con una hermosa sonrisa. "Dentro de tres días, una vez que haya repuesto energías, vendremos a romper la formación. Calculando la hora, ya casi es la hora Mao; vámonos". Ambos bajaron por las escaleras y regresaron a la primera planta. Con pasos etéreos, Gu Hanzhang abrió de golpe las puertas del Pabellón de los Tesoros Escondidos mientras los rayos púrpuras la perseguían; las imágenes residuales que dejaba a su paso se disolvían una tras otra entre las serpientes eléctricas. Yan Shixu aprovechó el intervalo de tres respiraciones y, como un proyectil de cañón, se disparó fuera del Pabellón de los Tesoros Escondidos. Gu Hanzhang se detuvo junto a la puerta, aguzando el oído hacia los ruidos lejanos, temerosa de que justo pasara una patrulla de sacerdotes daoístas y los descubrieran al salir de la formación ilusoria. Yan Shixu se giró para cerrar la puerta y dijo: "Vámonos, ahora es un momento seguro". "¿Cómo lo sabes?", inquirió Gu Hanzhang. '¡Porque mi ave no ha reaccionado!' Yan Shixu echó a correr con los ojos cerrados: "Simplemente lo sé". A Gu Hanzhang no le quedó más remedio que cerrar los ojos y seguirlo. Al salir de la formación ilusoria, el Pabellón de los Tesoros Escondidos a sus espaldas volvió a convertirse en un discreto parterre de flores. Todo estaba en calma alrededor; en efecto, no había sacerdotes patrullando. Aprovechando el cobijo del complejo de edificios, avanzaron pegados a los aleros y al pie de los muros, saltaron con rapidez y sigilo la alta tapia y regresaron a la Academia Daoísta. Como un ratón que tras robar comida se escabulle de vuelta a su madriguera, los tensos nervios de Yan Shixu se relajaron de golpe. La voz ligera de Gu Hanzhang resonó a su lado: "Cuando regrese, simplificaré las ilustraciones de cultivo dual para reducir el perjuicio. Mmm, y añadiré algunas posturas que permitan al varón aguantar más tiempo durante el gozo íntimo. Aunque la Escuela del Sur también ha impartido artes secretas de cultivo dual a los nobles de Chang'an, enseñarlo en círculos selectos o divulgarlo a gran escala en los burdeles son asuntos de naturaleza muy distinta". '¿No solo sabes pintar ilustraciones eróticas, sino que además puedes modificar las artes de cultivo dual hasta cierto punto?' Yan Shixu miró a Gu Hanzhang con una expresión extraña. Gu Hanzhang le dirigió una mirada severa: "¿En qué estás pensando?". Yan Shixu mintió descaradamente sin pestañear: "Pensaba en lo hermosa que está la luna esta noche". Gu Hanzhang curvó los labios con desdén: "Ja". Luego explicó: "El cultivo dual es una disciplina obligatoria para los discípulos de la Escuela del Sur; no es algo que se aprenda a las prisas en el último momento. Una vez que los discípulos alcanzan la mayoría de edad, la secta les imparte la vía de la armonía del yin y el yang del \*Tratado de la Concordancia de Qian y Kun\*, y las diferentes posturas se corresponden en secreto con distintos meridianos... Puedes entenderlo como el método de circulación de qi de la Escuela del Norte". 'En este momento, si soltara un "¿por qué te molestas en explicarlo?", ¿explotarías en el acto?' Yan Shixu se contuvo y fingió comprender de repente: "Ah, conque era eso". En el Pabellón de los Tesoros Escondidos ya se había montado a horcajadas sobre Gu Hanzhang una vez; convenía ser prudente y no tentar la suerte. Ambos tomaron caminos separados en la salida del jardín. Al regresar a su habitación de la residencia estudiantil, Yan Shixu se tomó diez Píldoras para Consolidar la Raíz y Nutrir el Origen y cayó dormido en cuanto tocó la cama. El desgaste anterior aún no se había recuperado por completo, la noche previa no había podido evitar excederse una vez, y tras pasar la noche entera explorando la formación con Gu Hanzhang sin pegar un ojo, se encontraba exhausto hasta el límite. "¡Pum, pum, pum!". Los golpes en la puerta dados por Huangfu Yi lo despertaron: "Boheng, levántate a asearte". Por primera vez, Yan Shixu sintió que Huangfu Yi resultaba sumamente fastidioso: "No voy a desayunar, ¡deja de interrumpir mi sueño!". Si se saltaba el desayuno, ganaría veinte minutos más de descanso. Huangfu Yi preguntó suspicaz: "Mocoso, ¿acaso fuiste a mis espaldas al Pabellón Jinhe?". "No". "No te creo. ¿Un artista marcial tosco quedándose en la cama hasta tarde? Eso no tiene ningún sentido". "Sí, sí, lo que tú digas, ¿contento?". "¡Pues con más razón no puedo dejarte dormir! Confiésalo, ¿acaso tú también, igual que el hermano Gao, descubriste un atajo para el cultivo dual?". Huangfu Yi aporreó la puerta con más fuerza todavía. Yan Shixu estalló en furia, arrojó a un lado la sábana de lino, saltó de la cama, salió disparado del cuarto, arrojó a Huangfu Yi contra el suelo y le propinó una tremenda tunda a puñetazos. "Muchacho, ¿acaso fuiste a buscar a Gu Hanzhang ayer y le dijiste que yo le había robado su manual secreto de cultivo dual?". "¿Cómo lo supiste?", exclamó Huangfu Yi con gran sorpresa. "Porque yo también fui a buscarla y le dije exactamente lo mismo". "... ¡Maldito perro traidor!". "Humph, ahora, ante los ojos de Gu Hanzhang, no eres más que un pervertido ladrón de tratados". "Tú también, así que no salgo perdiendo en nada". "Hijo de perra". Ambos se enzarzaron a golpes. No muy lejos, de espaldas a ellos, Gao Mei se cepillaba los dientes y se lavaba la cara sintiéndose renovado, escuchando cómo sus compañeros de habitación se peleaban y forcejeaban. Al final, Yan Shixu tampoco pudo holgazanear en la cama; arrastrando su cuerpo agotado, se dirigió al Salón Xuanming. Por fortuna, el Erudito Asistente que impartía la clase de hoy era el Maestro Daoísta Wangyuan. Yan Shixu entró al aula y se desplomó sobre el escritorio a dormitar. El Maestro Daoísta Wangyuan era muy estricto en su enseñanza y jamás permitía que los discípulos cabecearan bajo sus narices, pero si se trataba del primero de la lista, no había problema alguno. Si cualquier otro estudiante cabeceaba, era un caso perdido para la enseñanza y una rebeldía imperdonable. En cambio, si el primero de la lista dormitaba, lo hacía para cultivar su persona y nutrir su naturaleza, todo con el fin de reponer energías y entregarse mejor a sus estudios. Yan Shixu durmió de un tirón hasta el mediodía. Huangfu Yi lo sacudió para despertarlo, diciéndole que era hora de ir al refectorio a comer. Tras almorzar, justo cuando Yan Shixu se disponía a encaminarse a la sala de alquimia, desde el exterior del patio llegó el llamado de Wei Chengshuo: "Hermano Yan, este humilde servidor ha venido a consultarle sobre ciertos temas de estudio". Yan Shixu miró a Xueyi, que estaba de pie sobre el escritorio absorto leyendo libros misceláneos; sin inmutarse, salió de la estancia y cerró la puerta tras de sí. "Vayamos a los jardines, viene perfecto para hacer la digestión tras el almuerzo". "De acuerdo", respondió Wei Chengshuo agitando su abanico plegable con una sonrisa contenida. Ambos llegaron a los jardines y escogieron un rincón desierto bajo la sombra de un árbol. Wei Chengshuo juntó las manos con el rostro radiante de satisfacción: "Felicidades, hermano Yan, muchas felicidades". Yan Shixu replicó preguntando: "¿De dónde proviene tal dicha?". Wei Chengshuo bajó la voz: "Ayer, el Oficial de Enlace mandó a un emisario para avisarme. Ya ha preparado dinero, caballos veloces y una carta de recomendación dirigida al Comisionado Militar, recomendándote para que partas hacia Yunshuo y asumas el puesto de Asistente de Graneros". Yan Shixu se quedó atónito: "¿Asistente de Graneros?". Wei Chengshuo asintió sonriendo y murmuró: "En un comando fronterizo, el Asistente de Graneros, aunque carece de un rango oficial fijo, administra los depósitos de grano y forraje de todo el ejército, los gastos militares, las entradas y salidas de las arcas públicas, los intercambios comerciales y los terrenos de cultivo de la guarnición. Es una posición de inmenso poder, un puesto crucial reservado exclusivamente para los hombres de confianza del Comisionado Militar. El Oficial de Enlace sabe que destacas en la gestión fiscal y financiera, por lo que te ha recomendado de manera excepcional". '¿Acaso no es el puesto de superintendente general de logística y finanzas? ¿Tanto me valoran?', pensó Yan Shixu, sumamente sorprendido en su interior. La situación le resultaba un tanto irreal. En esta época en la que todo el mundo buscaba lucrarse a manos llenas, él ni siquiera era el hijo bastardo del Comisionado Militar, ¿por qué motivo le otorgarían un cargo de semejante trascendencia? Pero pensándolo con detenimiento, acababa de vencer a Baoyue y, por medio de la Academia Daoísta, había presentado a la corte una propuesta política para pacificar el imperio. Con el paso de los días y la difusión del asunto, su fama se propagaría sin duda por los cuatro mares. Que una figura de tal calibre pasara a servir bajo el estandarte de Yunshuo poseía, a los ojos de aquel Oficial de Enlace, un valor propagandístico infinitamente superior a su utilidad práctica. 'En cuanto acepte, me temo que romperé cualquier lazo con la corte imperial. En ese momento, incluso si Yunshuo no cumple sus promesas, ya no podré regresar al bando del gobierno central. Y aun si Yunshuo mantiene su palabra, carezco de raíces y apoyos allí; sería sumamente fácil que me marginaran y me dejaran como una figura decorativa...', los pensamientos bullían en la mente de Yan Shixu. ¡Aleteo! Una pequeña ave negra se posó en una rama, observando a ambos desde lo alto. Wei Chengshuo alzó la vista, le echó un vistazo y no pudo evitar reír: "Qué pájaro tan feo". Antes de que Xueyi montara en cólera, Yan Shixu se apresuró a ahuyentarlo alzando la voz: "¡Fuera, fuera, lárgate!". El ave negra soltó un chillido agudo, batió las alas y se alejó volando. Wei Chengshuo vio alejarse al pájaro y retiró la mirada, diciendo: "Hermano Yan, a lo largo de estos años, el Comisionado Militar ha estado sediento de hombres talentosos. Si partes hacia Yunshuo, ten por seguro que serás colmado de importantes responsabilidades". Yan Shixu dibujó una sonrisa de regocijo: "Si el Oficial de Enlace me trata como a un pilar de la nación, sin duda corresponderé con la misma devoción que a un estado soberano". Acto seguido, cambió de tono: "Sin embargo, la misión en torno al Reloj de Sol de Mingzong aún no ha concluido. Dejemos el asunto de asumir el cargo para más adelante". Wei Chengshuo negó con la cabeza: "La intención del Oficial de Enlace es que te pongas en marcha de inmediato. El conducto para salir de la ciudad ya ha sido asegurado para ti". Yan Shixu dijo perplejo: "¿Tanta prisa hay?". Wei Chengshuo asintió: "Pide un permiso hoy mismo para marcharte a casa, recoge tus pertenencias y luego dirígete a la Oficina de Enlace de Yunshuo en el Barrio Xingjiao. Antes de la puesta de sol de hoy, alguien se encargará de sacarte de la ciudad". A Yan Shixu le brillaron los ojos con astucia: "... A decir verdad, tras abandonar ayer el Monasterio Chongzhen, la Oficina de Asuntos de Inspección me entregó información sobre la formación defensiva del segundo piso del Pabellón de los Tesoros Escondidos. Deseo intentar quebrar la formación para robar el Reloj de Sol de Mingzong en beneficio de Yunshuo, y así demostrar mi lealtad". Wei Chengshuo negó con la cabeza: "El Maestro Daoísta Yunmo es un poderoso experto del Reino Terrenal. Las formaciones dispuestas por él no son algo que tú puedas desentrañar. Entrégame los informes de la Oficina de Asuntos de Inspección y este asunto dejará de ser tu problema. Hermano Yan, cuando volvamos a vernos en el futuro, espero que ya te hayas convertido en una figura de peso indiscutible en Yunshuo". La postura de su interlocutor era tajante, sin dar cabida a la negociación. Yan Shixu se quedó sin palabras por un instante. Wei Chengshuo clavó los ojos en él, y la sonrisa en su rostro comenzó a desvanecerse poco a poco: "¿Acaso el hermano Yan no está dispuesto a servir a Yunshuo?". "Desde luego que no es eso, pero...", Yan Shixu soltó un suspiro, "este asunto es demasiado repentino, no he tenido tiempo de prepararme. Hermano Wei, ¿podrías concederme un par de días para considerarlo?". Wei Chengshuo lo contempló sin pronunciar palabra. Una tensión cargada de aspereza se adueñó del silencio. Tras más de una docena de respiraciones, Wei Chengshuo sonrió: "Entiendo perfectamente tus dudas y vacilaciones, hermano Yan, pero debo darte una advertencia: el Oficial de Enlace siente una profunda aversión hacia la corte imperial, y le resulta aún más intolerable ver que los hombres virtuosos y talentosos sean empleados por el gobierno central. El envío de asesinos aquel día para eliminarte es la prueba más fehaciente de ello. Yo puedo permitirme esperar, pero el Oficial de Enlace no". El semblante de Yan Shixu se tornó frío: "¿Me estás amenazando, hermano Wei?". Wei Chengshuo soltó una carcajada: "Te estás preocupando de más, hermano Yan. Ambos somos personajes insignificantes, y el camino de supervivencia para la gente pequeña radica en aprender a observar rostros, medir palabras y poner el talento propio al servicio de quien corresponda. Después de todo, el júbilo y la furia de los grandes personajes son cosas verdaderamente difíciles de predecir". Giró sobre sus talones mientras agitaba el abanico y comenzó a marcharse: "Mañana vendré de nuevo a preguntarte. Espero que la respuesta que reciba no termine decepcionándome". Al contemplar la espalda de Wei Chengshuo alejándose, la expresión de Yan Shixu se volvió glacial. El Maestro Daoísta Wangji tenía razón: bajo el peso de la gran fama, los problemas también llegarían en tropel, uno tras otro. Si bien antes los intentos de captación de Yunshuo habían sido relativamente moderados, tras su victoria sobre Baoyue su actitud se había transformado en una exigencia intransigente y avasalladora. En el fondo, todo radicaba en que se habían percatado de que la Oficina de Asuntos de Inspección le encomendaría grandes responsabilidades; cuanto más tiempo dejaran pasar, menos posibilidades tendrían de arrancarlo de sus filas. Un talento extraordinario que no pudiera ser utilizado por ellos era mejor destruirlo: esa era la solución predilecta. Aquello encajaba a la perfección con la forma de actuar de aquel Oficial de Enlace; de lo contrario, no habría enviado asesinos durante su día libre para terminar con su vida. "Ay, esa maldita mocosa de Baoyue me ha perjudicado hasta el tuétano", murmuró Yan Shixu entre dientes. La mina que representaba Yunshuo, tarde o temprano, estaba a punto de estallar. Y, sin embargo, él todavía no estaba preparado. \----- • Novela: Lín Shèng / 临圣 • Autor: Mai Bao Xiao Lang Jun (卖报小郎君) • Traductor: Inmensurable ⚔️ ¿Qué te pareció el capítulo? ¡Deja tu reacción y comenta abajo! Tu apoyo impulsa con fuerza los próximos capítulos. 💬✨
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Estás leyendo el capítulo 87 de El Descenso del Santo (Novela), un novela. En este mundo, ¿quién mueve las piezas del tablero y quién es tan solo un peón? La pluma y la espada grabaron la lealtad y la rectitud, solo para volverse y conspirar con traición. Las danzas en el Salón del Trono… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Descenso del Santo (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.