Leer El Descenso del Santo (Novela) Capítulo 86 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"La Puerta de la Vida de Gen Ocho no es igual a la de Kan Dos".
Gu Hanzhang convocó con serenidad al tercer hombrecillo de papel. Manipulándolo para que pisara la Puerta de la Vida de Kan Uno, lo hizo dar un salto y caer flotando en la zona de Gen Ocho.
Una serpiente de relámpagos centelleó y el hombrecillo de papel ardió hasta quedar reducido a cenizas.
"¡Continúa!" En el tosco mapa trazado sobre el suelo, Yan Shixu tachó con una cruz las dos Puertas de la Muerte que acababan de sondear.
El cuarto hombrecillo de papel se puso en marcha, saltando desde Kan Uno hacia Gen Ocho, solo para ser destrozado una vez más por el viento.
No fue sino hasta el octavo hombrecillo de papel que, tras haber empleado a los anteriores para abrir camino y descartar cinco Puertas de la Muerte, consiguieron hallar la Puerta de la Vida de la zona de Gen Ocho.
Yan Shixu se apresuró a registrar las coordenadas: (1, 8) Puerta de la Vida de Gen Ocho.
Gu Hanzhang, sin embargo, no mostró la menor señal de júbilo. Frunció el ceño y dijo: "Tan solo con Kan Uno y Gen Ocho hemos consumido ocho hombrecillos de papel, y todavía quedan siete zonas con sesenta y tres casillas. No nos alcanzarán los que quedan. Tenemos que idear una forma de encontrar la ubicación del Reloj de Sol de Mingzong".
En el segundo piso del Pabellón de los Tesoros Escondidos había un total de nueve hileras de estantes de exhibición, las cuales se correspondían con los Nueve Palacios.
Si se empeñaban en comprobar una por una las Puertas de la Vida de cada palacio, ni hablar de veinte: ni cincuenta hombrecillos de papel bastarían.
Yan Shixu comentó en tono despreocupado: "Pues volvemos mañana y listo".
Gu Hanzhang le replicó de mal humor: "Convocar espíritus y gobernar fantasmas desgasta enormemente la mente. Lanzar este conjuro una sola vez exige tres días de reposo para recuperar el espíritu. Si logramos ubicar el Reloj de Sol de Mingzong, el número de zonas que tendremos que descifrar se reducirá de forma considerable".
De haber sido de día, nada de esto sería un problema.
Pero uno era estudiante y la otra Erudita Asistente; durante las horas diurnas les resultaba imposible ausentarse. Además, al amparo de la noche podían sortear las rondas de los sacerdotes daoístas, cuyas patrullas seguían un patrón regular.
De día era distinto: los sacerdotes del monasterio se desplazaban a su antojo y el más mínimo descuido bastaría para toparse con alguno.
Incluso con Xueyi vigilando, no era seguro.
'Ah, si supiera las artes de control de fuego del Culto del Fuego Sagrado, bastaría con arrojar una bola de fuego sobre nuestras cabezas para encontrarlo en un santiamén', pensó Yan Shixu.
De pronto se le ocurrió una idea y dijo: "Erudita Asistente, hace un momento vi que llevaba un espejo de bronce encima".
Gu Hanzhang extrajo el espejo de bronce de su ancha manga y preguntó desconcertada: "¿Tienes una idea?".
Yan Shixu tomó el espejo de bronce y lo examinó minuciosamente. Era de borde octogonal con centro circular, y su superficie estaba tan pulida que reflejaba como un azogue.
Bajo la curiosa mirada de Gu Hanzhang, Yan Shixu retiró el armazón de tiras de bambú del farol y, sosteniendo la vela en la mano, acercó el espejo de bronce a la llama.
La superficie desvió la luz de la vela, proyectando una mancha brillante pero tenue.
Yan Shixu dijo decepcionado: "La llama no alumbra lo suficiente".
El pulido del espejo bastaba, pero la intensidad de la luz no era suficiente.
Los ojos de Gu Hanzhang brillaron: "Yo tengo una solución".
La joven unió sus manos formando un sello y murmuró el conjuro: "El esplendor de los nueve yang fluye brillante, el fuego de Li se alza radiante. El qi de la vela eleva su luz, iluminando cada intersticio y rincón. Que el resplandor solar acuda en auxilio y el reflejo del espejo se colme por entero".
Al resonar su encantamiento, Yan Shixu percibió que una fuerza invisible descendía en la penumbra sobre la vela.
¡Fwoosh!
La llama creció de golpe hasta alcanzar un pie de longitud. La vela comenzó a consumirse a una velocidad visible a simple vista, y regueros de cera hirviente escurrieron sobre el dorso de la mano de Yan Shixu.
En el interior del pabellón no soplaba viento; el fuego se elevaba sereno y estilizado, ofreciendo una fuente de luz estable propicia para el reflejo del espejo.
Yan Shixu movió el espejo barriendo las hileras exteriores de estantes, pero no halló el Reloj de Sol de Mingzong.
De inmediato surgió el segundo obstáculo: los estantes de las filas traseras no se alcanzaban a ver.
Al ver que la vela ya iba por la mitad, Yan Shixu se agachó de inmediato y dijo: "Móntate sobre mis hombros y mira tú".
Gu Hanzhang se quedó mirando la nuca del joven, apretó los labios y vaciló: "¿No hay otra manera?".
Levantó la vista para observar, buscando alguna viga de donde pudiera sujetarse.
Yan Shixu reflexionó un instante y dijo: "Bueno, hay otra alternativa. Agáchate aquí".
Gu Hanzhang se acuclilló a su lado.
Yan Shixu se levantó de pronto y pasó las piernas sobre los hombros de ella: "Cambiemos; me monto yo sobre ti".
Gu Hanzhang: "???".
El hermoso rostro de Gu Hanzhang enrojeció al instante. Apretó los dientes y soltó: "¡Bájate de encima ahora mismo!".
Yan Shixu acató de inmediato sin oponer resistencia.
Antes de que Gu Hanzhang se lanzara a golpearlo, volvió a agacharse y dijo con una sonrisa: "Mejor súbete tú sobre mí".
Gu Hanzhang, hinchada de furia, se encaramó sobre él.
Yan Shixu se puso de pie de inmediato y le entregó el espejo de bronce y la "antorcha".
Con la "antorcha" en una mano y el espejo de bronce en la otra, Gu Hanzhang dirigió la mancha de luz, barriendo de un lado a otro entre los estantes.
La antorcha proporcionaba suficiente luminosidad y, sumada al reflejo del espejo, bastaba para ver con claridad a diez metros de distancia.
Unos minutos después, Gu Hanzhang exclamó complacida: "¡Lo encontré! En el corazón de la formación, en la posición central cinco."
Le dio unas palmaditas en la cabeza a Yan Shixu: "Bájame."
Yan Shixu volvió a ponerse en cuclillas.
Gu Hanzhang puso ambos pies en el suelo, apagó la antorcha apretándola con dos dedos y le entregó la vela, a la que apenas le quedaba un tercio, a Yan Shixu.
Yan Shixu sacó la mecha de yesca y encendió de nuevo la vela; la llama recuperó su calma habitual: "De este modo podremos ahorrarnos muchos rodeos y mandar a los hombrecillos de papel a explorar directamente la posición central cinco. Doce hombrecillos de papel deberían bastar."
Conforme a la disposición de los Nueve Palacios, la "posición central cinco" limitaba con las ocho áreas restantes.
Ahora que habían descifrado la Puerta de la Vida de Kan Uno, justo más adelante se hallaba la posición central cinco.
Esta constaba únicamente de nueve casillas pequeñas; con doce hombrecillos de papel, de una forma u otra lograrían dar con el emplazamiento de la Puerta de la Vida.
Gu Hanzhang invocó al noveno general diminuto y sopló con suavidad.
El hombrecillo de papel descendió flotando hasta el suelo. Volvió la cabeza para mirar a Gu Hanzhang, luego miró a Yan Shixu y, dando zancadas con sus dos patitas cortas, corrió hacia sus pies, se abrazó a la punta de su zapato y comenzó a menear la cintura.
'¿Acaso en la Gran Dinastía Sheng también existen los perros caniche?', pensó Yan Shixu, y lo apartó de una patada: "Vete al carajo."
El semblante de Gu Hanzhang se tornó frío y recitó un conjuro en voz baja.
El hombrecillo de papel se sujetó la cabeza y empezó a rodar por el suelo de un lado a otro.
"¡Ve deprisa!", lo reprendió Gu Hanzhang con voz severa pero melodiosa.
El hombrecillo de papel se puso en pie y, bajo su guía, echó a correr a toda prisa hacia la Puerta de la Vida de Kan Uno. Luego trepó por la estantería de antigüedades, se escurrió entre los resquicios de los tesoros y saltó hacia la posición central cinco.
Una columna de fuego del grosor de un dedo destelló y se extinguió en un instante.
El caniche pereció.
Sin mostrar el menor remordimiento, Gu Hanzhang invocó al duodécimo general diminuto y lo condujo hacia la Puerta de la Vida de Kan Uno.
Sin embargo, apenas el hombrecillo de papel alcanzó la Puerta de la Vida, se empapó a toda velocidad, se pudrió y quedó reducido a una masa de pasta de papel pegada al suelo.
Esto...
El semblante de Yan Shixu y Gu Hanzhang cambió al unísono.
"¿¡Ha cambiado la Puerta de la Vida de Kan Uno?!", preguntó Yan Shixu, quien apenas tenía nociones a medias, dirigiendo la mirada hacia la Erudita Asistente a su lado. "¿Cómo ha podido pasar esto?"
Gu Hanzhang frunció el ceño, cavilando: "Esta formación tiene como armazón los Ocho Trigramas y domina las variaciones del yin, el yang y los cómputos de Hetu y Luoshu... Si no me equivoco, la 'posición central cinco' es el núcleo de la formación. Como el hombrecillo de papel no logró pisar la Puerta de la Vida del núcleo, provocó que la formación cambiara."
"Ya veo que ha cambiado; la cuestión es qué ley o patrón sigue esa mutación", replicó Yan Shixu.
Ambos se miraron en silencio.
El corazón de Yan Shixu se hundió poco a poco en el pecho.
Si no lograban descifrar el principio tras las variaciones de la formación, sería imposible romperla.
Gu Hanzhang inclinó la cabeza, sumida en sus reflexiones, mientras sus esbeltos dedos de jade se movían con rapidez calculando sin cesar, sin que estuviera claro qué computaba.
En lo referente a formaciones, Yan Shixu ni siquiera calificaba como principiante, de modo que solo le quedaba aguardar con paciencia.
De pronto, los ojos de Gu Hanzhang se iluminaron en medio de sus cavilaciones: "Recuerdo que el primer hombrecillo de papel fue destrozado por el viento."
"¡Así es!", asintió Yan Shixu confirmándolo.
Gu Hanzhang continuó: "Y el hombrecillo de hace un momento quedó corroído por el vapor de agua. Eso demuestra que... los Ocho Palacios están en movimiento. Al principio, Kan Uno estaba justo frente a nosotros y Gen Ocho a la izquierda, albergando la fase del trueno."
Cuanto más hablaba, mayor era su seguridad: "Pero el hombrecillo fue corroído por el vapor de agua. Por lo tanto, quien reemplaza ahora a Kan Uno no es Gen Ocho, sino Qian Seis: los Ocho Palacios han rotado una casilla hacia la izquierda."
Gu Hanzhang señaló hacia el flanco izquierdo: "Si mi conjetura es correcta, Kan Uno se ha desplazado hasta allí."
Extrajo otro hombrecillo de papel y lo guio a la carrera hacia la izquierda, haciéndolo saltar hacia la Puerta de la Vida de Kan Uno.
El hombrecillo de papel aterrizó sano y salvo.
"Tal como pensaba." Gu Hanzhang sonrió con un semblante radiante como una flor en floración, deslumbrante y encantadora.
"Ahora hemos encontrado el patrón, pero la dificultad para deducirlo ha aumentado drásticamente", suspiró Yan Shixu.
Antes creían que doce hombrecillos de papel bastarían; ahora parecía que tal vez no.
Gu Hanzhang condujo al hombrecillo a saltar hacia la posición central cinco; el muñeco quedó reducido a cenizas en medio de una columna de fuego.
Los Ocho Palacios volvieron a rotar hacia la izquierda.
Ahora, lo que tenían justo enfrente era Dui Siete.
No tuvieron más remedio que buscar de nuevo la Puerta de la Vida de Dui Siete, lo que les costó otros cuatro hombrecillos de papel.
Yan Shixu anotó de inmediato las coordenadas: (3, 5), Puerta de la Vida de Dui Siete.
Solo les quedaban tres hombrecillos de papel. Pretender dar con la Puerta de la Vida de la posición central cinco con apenas tres muñecos dependía exclusivamente de la suerte.
Decidida a jugárselo al todo por el todo, Gu Hanzhang guio al hombrecillo a través de la estantería de antigüedades y lo hizo saltar a ciegas hacia la posición central cinco, dejando el éxito o el fracaso en manos del cielo.
El hombrecillo de papel aterrizó con éxito.
Al instante, los ojos de Gu Hanzhang se abrieron de par en par.
A Yan Shixu se le escapó un: "¡No me jodas!" ¿De verdad habían encontrado la Puerta de la Vida así de fácil? ¿Acaso tenían tanta suerte?
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• Novela: Lín Shèng / 临圣
• Autor: Mai Bao Xiao Lang Jun (卖报小郎君)
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 86 de El Descenso del Santo (Novela), un novela. En este mundo, ¿quién mueve las piezas del tablero y quién es tan solo un peón? La pluma y la espada grabaron la lealtad y la rectitud, solo para volverse y conspirar con traición. Las danzas en el Salón del Trono… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Descenso del Santo (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.