Leer El Descenso del Santo (Novela) Capítulo 67 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Maestro, tuve un encuentro fortuito en la Academia Daoísta."
Yan Shixu se apoyó contra un escritorio y explicó: "El Erudito Asistente de la Escuela del Norte me tiene en gran estima. Me enseñó a refinar píldoras, a refinar el Qi, e incluso me concedió una Píldora de Establecimiento de la Fundación."
"¿Te concedió una Píldora de Establecimiento de la Fundación?" El Anciano Letrado Confuciano se llevó una enorme sorpresa.
Aquella píldora era una transmisión secreta de la Escuela del Norte, reservada para los discípulos que completaban sus preceptos y estaban listos para ingresar en el reino del Refinamiento de Qi.
Que un Erudito Asistente de la Escuela del Norte hiciera una excepción para concedérsela dejaba al descubierto su evidente intención de aceptarlo como aprendiz.
¿Acaso este estudiante suyo poseía semejante talento?
De inmediato, el Anciano Letrado Confuciano frunció el ceño: "Boheng, los preceptos de la Escuela del Norte son severos e implacables. Los discípulos recién admitidos deben cumplir tres años de votos en la montaña antes de consagrarse a la práctica. Si ingresas en la Escuela del Norte, las grandes aspiraciones que guardas en el corazón jamás llegarán a cumplirse."
"Descuide, maestro. No pienso ingresar en la Escuela del Norte. Es solo que me resultaba difícil rechazar la desbordante amabilidad del Erudito Asistente, y tampoco me disgusta aprovechar los recursos de la Escuela del Norte para elevar mi cultivo en el Sendero Marcial." Yan Shixu mostró un semblante de absoluta sinceridad.
"Si es así, me dejas tranquilo." El Anciano Letrado Confuciano asintió con suavidad.
Acto seguido, Yan Shixu le relató de cabo a rabo lo sucedido en la Academia Daoísta, incluidas las muertes de He Siqi y de Gu Hanzhang.
Sin embargo, no reveló la auténtica identidad de Gu Hanzhang; tan solo mencionó que había establecido contacto con la representante actual del Emisario del Inframundo.
El Anciano Letrado Confuciano permaneció en silencio durante un largo rato. Incluso escuchándolo solo de labios de su estudiante, era capaz de calibrar los peligros extremos y las crisis al borde del abismo que había atravesado.
Tras una prolongada pausa, habló con un tono que apenas contenía la indignación: "¿Por qué no me enviaste una carta? ¿Por qué no viniste a deliberar conmigo?"
Yan Shixu extendió las manos con resignación: "En la superficie, tenía a la discípula del Emisario del Inframundo para idear estratagemas. En las sombras, la Oficina de Asuntos de Inspección me servía de gabinete asesor. La verdad es que no hacía falta molestarlo, maestro."
La expresión del Anciano Letrado Confuciano se congeló al instante. Por un momento, no encontró un solo pretexto para dar rienda suelta a su enojo.
Inhaló una honda bocanada de aire y desvió la conversación:
"En cuanto al diagrama de la formación del Pabellón de los Tesoros Escondidos, ya no tienes que preocuparte. Dejemos que la Oficina de Asuntos de Inspección y el Emisario del Inframundo se rompan la cabeza con eso."
Yan Shixu asintió y, de inmediato, comenzó a reclamar su paga y beneficios:
"Maestro, durante las operaciones en la Academia Daoísta me esforcé al máximo por entablar amistad con mis condiscípulos y desentrañar información secreta, lo que me supuso un gasto considerable. El dinero que me entregó casi se ha terminado. Además, ya he logrado la Entrada en Rango en el Sendero Marcial. ¿Cuándo me enseñará las técnicas de respiración?"
Una vez alcanzada la Entrada en Rango marcial, el paso siguiente consistía en refinar el Qi.
Sin embargo, todavía no había aprendido el método de circulación de energía imprescindible para el refinamiento de Qi.
"El arroz en la Capital Oriental es caro; hay que ahorrar siempre que sea posible." El Anciano Letrado Confuciano soltó un suspiro de resignación antes de proseguir: "Puesto que ese Erudito Asistente de la Escuela del Norte te concedió la Píldora de Establecimiento de la Fundación, imagino que también te habrá transmitido un método de circulación de energía."
"En efecto."
"Habiendo cultivado el Método de Nutrición del Qi de la Escuela del Norte y cimentado unas bases tan firmes, lo más prudente es que no te desvíes hacia los métodos de refinamiento de Qi de la plebe del Jianghu", aconsejó el Anciano Letrado Confuciano. "La Escuela del Norte refina el gran elixir del cuerpo humano; una vez alcanzada la culminación, la carne se vuelve inmortal."
"Pero si no entro formalmente en la Escuela del Norte, ese Erudito Asistente jamás me enseñará las fases avanzadas del método de circulación de energía." Yan Shixu sacudió la cabeza.
El Anciano Letrado Confuciano meditó unos instantes: "Apenas acabas de ingresar en el Reino Humano y tus cimientos aún no se han asentado con firmeza, de modo que no hay prisa por refinar el Qi. Hagamos esto: esperemos diez días más. Si para entonces no consigues el método de circulación de Lianyangzi, te enseñaré la técnica de respiración exclusiva para guerreros marciales."
El legítimo Método de Nutrición del Qi de la Escuela del Norte era una doctrina suprema con la que soñaba cualquier practicante marcial bajo el cielo.
No quería que su estudiante, por precipitarse en su avance, dejara escapar una oportunidad tan valiosa.
Yan Shixu mantenía el ceño fruncido. La verdadera índole de su relación con Lianyangzi solo la conocía él mismo.
Aunque Lianyangzi le enseñaba el arte de la alquimia, jamás había manifestado el menor deseo de tomarlo como aprendiz, ni mucho menos le había regalado píldora de fundación alguna.
Entrar en la Escuela del Norte no era empresa fácil.
Pensándolo bien, uno no sabía en qué momento se había quedado ciego Lianyangzi: tenía a semejante joya justo delante de sus ojos y actuaba como si no viera nada.
"Ese asunto es sumamente difícil, maestro", suspiró Yan Shixu.
El Anciano Letrado Confuciano frunció también el entrecejo y tamborileó con las yemas de los dedos sobre la mesa. Tras reflexionar un instante, soltó de pronto: "Esa Erudita Asistente llegada de la Escuela del Sur... es la discípula del Emisario del Inframundo, ¿verdad?"
"¿Qué?" Yan Shixu fingió ignorancia.
"En aquellos años, el Emisario del Inframundo pecó de ambiciosa y abarcó más de lo que podía sostener. Hizo oídos sordos a nuestros consejos y congregó a una multitud de secuaces en la Capital Oriental. Montó una gran estructura, sí, ¿pero cuál fue el resultado? Cada mañana, en cuanto abría los ojos, tenía a decenas de bocas esperando que encendiera el fogón. Durante los años posteriores, se la pasó leyendo el feng shui y refinando píldoras para los nobles y magnates de la ciudad, o bien dando lecciones sobre los secretos del cultivo dual.
"Llegó al extremo de instalar puestos en las calles para adivinar la fortuna o tender partidas inconclusas en los barrios a fin de timar al prójimo, y encima nos prohibía terminantemente sacar el tema. Con eso descuidó por completo su cultivo y casi terminó convertida en una vulgar embaucadora del Jianghu.
"Después de huir a hurtadillas de regreso a la Escuela del Sur, no ha cesado de mandar discípulos para recoger sus propios desastres. En cuanto esos discípulos ponen un pie en la Capital Oriental, cargan con deudas exorbitantes y andan tan ocupados tratando de ganar dinero que no los verías ni queriendo. A menos, claro está, que hayan venido con un cargo asignado en la Academia Daoísta."
Yan Shixu soltó una risa seca: "Maestro, usted tiene una vista prodigiosa para juzgar a las personas. Pero ¿a qué viene mencionar ahora al Emisario del Inframundo?"
Acariciándose la barba, el Anciano Letrado Confuciano explicó:
"Cuando el patriarca fundador de la Escuela del Caldero de Alquimia formuló el Método de Nutrición del Qi, las Escuelas del Sur y del Norte aún no se habían escindido."
Los ojos de Yan Shixu se iluminaron de golpe: "Maestro, ¿lo que quiere decir es...?"
El Anciano Letrado Confuciano asintió:
"Aunque el método de circulación de energía contemporáneo, tras incontables mejoras introducidas por las generaciones de sabios de la Escuela del Norte, dista mucho del de aquellos tiempos, ambas ramas provienen del mismo tronco. Además, a lo largo de un milenio de incesantes debates sobre el Dao, cada una ha buscado con esmero las fisuras de la otra. Por muy herméticamente que la Escuela del Norte custodie el método de circulación de energía del Reino Humano, la Escuela del Sur es perfectamente capaz de deducirlo."
Yan Shixu sonrió complacido: "¡Magnífica idea! Como suele decirse, más sabe el zorro por viejo que por..."
"¿Mmm?" El Anciano Letrado Confuciano abrió los ojos de par en par con severidad.
Yan Shixu rectificó de inmediato:
"...es decir, nada se compara a la astuta previsión de mi maestro."
Tratándose del mismo método de circulación de energía, Lianyangzi estaba sujeto a las estrictas reglas de su secta y le resultaba imposible impartirlo de forma clandestina.
En cambio, Gu Hanzhang no era discípula de la Escuela del Norte; las técnicas ajenas carecían de valor sentimental para ella. Siempre que él le ofreciera un precio tentador, no existía razón alguna para que se negara a comerciar.
¿Qué era lo que buscaba Gu Hanzhang por encima de todo?
¡Por supuesto, dinero!
"¿Pareces muy seguro de ti mismo?", inquirió el Anciano Letrado Confuciano, examinando sus ademanes.
Yan Shixu soltó una breve risita entre dientes, sin replicar.
"Has cambiado. En el pasado respondías dócilmente a todo lo que se te preguntaba; carecías de criterio propio y era sumamente fácil mangonearte", comentó el Anciano Letrado Confuciano con un suspiro impregnado de alivio.
'¡Así son los jóvenes!', replicó Yan Shixu en su fuero interno.
El Anciano Letrado Confuciano advirtió con gravedad: "Ahora que has alcanzado la Entrada en Rango en el Sendero Marcial, si la Oficina de Asuntos de Inspección abriga intenciones de reclutarte, la vigilancia y las averiguaciones sobre ti se redoblarán. A menos que surja un asunto de vital trascendencia, no te presentes aquí en persona. Deja que esa ave tuya se encargue de traer los mensajes."
"Este estudiante comprende."
Ambos deliberaron en voz baja durante un rato más, y no fue sino hasta que despuntaron los primeros rayos del sol matutino cuando Yan Shixu abandonó la escuela privada.
No se dirigió a su hogar; en su lugar, avanzó a lo largo de la Calle de la Encrucijada en dirección a la salida del barrio.
Habiendo rendido cuentas en Xingchadu, el paso siguiente correspondía a la Oficina de Asuntos de Inspección.
"Tener dos empleos agota a cualquiera, pero da una reconfortante seguridad", murmuró Yan Shixu mientras sopesaba los dos sartales de monedas de cobre que llevaba ceñidos a la cintura.
...
Barrio Banzheng.
Cubierto con un sombrero de gasa adquirido en un puesto al borde del camino, Yan Shixu avanzó con paso firme y desenvuelto hacia la sede de la Oficina de Asuntos de Inspección.
Dos soldados acorazados con sables al cinto le cerraron el paso y dijeron con voz profunda: "Este recinto es sede oficial. Se prohíbe el acceso a los curiosos."
Pese a sus palabras, ambos comenzaron a estrechar el cerco a su alrededor; a la menor falta de una justificación convincente, Yan Shixu sería reducido e interrogado de inmediato.
Era la primera vez que Yan Shixu se presentaba en solitario en la Oficina de Asuntos de Inspección: no había nadie que lo escoltara ni portaba una placa que acreditara su rango. Sin embargo, no mostró la más mínima turbación y manifestó con serenidad:
"Deseo ver al Magistrado Yang. Transmítanle estas cuatro palabras: 'Recibir el mandato del Cielo y escudriñar lo sutil'. Con eso sabrá al instante de quién se trata."
Los dos guardias intercambiaron una mirada y uno de ellos se adentró a toda prisa en el complejo.
Aproximadamente un cuarto de hora más tarde, el soldado regresó acompañado por un escribano, quien saludó con deferente cortesía:
"El magistrado lo aguarda desde hace tiempo. Acompáñeme, por favor."
Yan Shixu siguió al escribano al interior del recinto gubernamental, cruzando pabellones y patios judiciales hasta llegar, finalmente, al despacho del Magistrado Yang.
El escribano abrió la puerta y dijo: "Adelante, por favor."
Yan Shixu cruzó el desgastado umbral y se dio la vuelta para cerrar la puerta.
El Magistrado Yang estaba sentado tras el escritorio revisando documentos oficiales, sin levantar la cabeza.
"Mis saludos al Magistrado Yang."
El Magistrado Yang emitió un seco gruñido de asentimiento, esperando a que continuara.
Yan Shixu sopesó con cuidado sus palabras y comenzó a relatar de manera pausada y elocuente todo lo ocurrido en la Academia Daoísta.
En esta versión de su informe, omitió por completo Xingchadu y el mundo dentro del libro; en su relato, había luchado solo de principio a fin y, por fortuna, contó con el apoyo externo de la Inspectora de Zona A Yan. Tras superar innumerables penalidades y librar una batalla de ingenio y coraje contra la mano que movía los hilos en las sombras, finalmente se alzó con la victoria.
Durante toda la narración, el Magistrado Yang no pronunció una sola palabra.
Solo cuando Yan Shixu terminó de hablar, el magistrado dejó a un lado los documentos, levantó la mirada y dijo:
"Tanto Qi Shaoyou como Cheng Silie eran artistas marciales que ya habían entrado en rango. ¿Cómo te las arreglaste para enfrentarte a los dos a la vez y matarlos? No me digas que fue gracias a un uso ingenioso de los mecanismos del pabellón."
'¡Aquí viene!', pensó Yan Shixu. Sin perder la compostura, levantó la barbilla: "Desde luego que no. Matarlos requirió una ardua batalla, pero tampoco fue demasiado difícil."
Hizo una pausa y, sosteniendo la mirada del Magistrado Yang con absoluta confianza y la arrogancia propia de la juventud, añadió: "He llamado la atención de un Erudito Asistente de la Escuela del Norte, quien me otorgó un método de circulación de qi y una Píldora de Establecimiento de la Fundación. Ya he dado el paso al Reino Humano; un par de guerreros comunes de rango no son rivales para mí."
El Magistrado Yang lo observó con fijeza, sin rastro de sorpresa en los ojos.
Era evidente que ya había recibido los informes correspondientes con anterioridad.
"Lo has hecho muy bien", reconoció el Magistrado Yang con tono aprobatorio. "El diagrama de la formación del segundo piso del Pabellón de los Tesoros Escondidos ya ha sido descifrado por la Oficina de Asuntos de Inspección. Debería tratarse de una Formación Combinada Hanhe."
"¿Una Formación Combinada Hanhe?"
"Una formación mayor que encierra formaciones menores, una estructura externa que envuelve una interna; a eso se le llama Formación Combinada Hanhe", explicó el Magistrado Yang. "Los trazos grabados en las columnas corresponden a la Formación Jiuchou Hengyuan, mientras que los talismanes amarillos adheridos a las vigas del techo pertenecen a la Formación Hetu Tianshu."
"La parte de la Formación Combinada Hanhe la he entendido; las otras dos, ni una palabra", admitió Yan Shixu con total franqueza.
"Se trata de una gran formación del Reino Terrenal." El Magistrado Yang levantó su taza de té, dio un sorbo pausado y prosiguió con parsimonia:
"Todas las formaciones del Daoísmo se originan en el Yin y el Yang, los Ocho Trigramas y los cálculos numéricos de los Diagramas del Río Luo; armonizan en secreto con los principios supremos del movimiento celeste, no son meras ilusiones etéreas nacidas de la fantasía. Mientras existan reglas fijas que seguir, siempre habrá un método para quebrantarlas. Romper una formación exige poderío, pero no es estrictamente obligatorio pertenecer al Reino Terrenal para lograrlo.
A partir de ahora, tendrás que cometer tantos errores como sean necesarios mediante el método de prueba y error para recopilar las variaciones de la formación. La Oficina de Asuntos de Inspección te prestará todo su apoyo, deduciendo los patrones de la formación por ti y deduciendo el método exacto para neutralizarla."
'Solo tengo una miserable vida, ¿cómo se supone que voy a dedicarme al ensayo y error?', Yan Shixu negó con la cabeza, esbozando una sonrisa amarga:
"El señor Magistrado me tiene en demasiada alta estima. Mi capacidad es limitada y no sé nada de formaciones; me resulta imposible asumir una responsabilidad tan mayúscula. El señor Magistrado debería elegir a otra persona para superar el Pabellón de los Tesoros Escondidos."
"Tú eres la mejor opción. No veas las formaciones como algo inalcanzable ni excesivamente arcano; en última instancia, no son más que alteraciones del cálculo numérico y del Feng Shui." El Magistrado Yang extrajo un tomo antiguo de entre la pila de documentos: "Aquí tienes una copia de la 'Explicación Elemental de las Formaciones'. Llévatela para estudiarla y reflexionar sobre ella."
Yan Shixu no se movió.
El Magistrado Yang alzó los ojos para mirarlo. Su rostro adusto y rígido permanecía inexpresivo mientras dejaba el libro suavemente sobre la mesa, comentando con absoluta ligereza:
"Anoche, dos asesinos se infiltraron en la residencia registrada a tu nombre en el padrón civil con siniestras intenciones. Los Agentes de Inspección los capturaron en el acto. Tras el interrogatorio, confesaron haber sido enviados por la guarnición militar de Yunshuo para darte muerte."
La dirección registrada en el padrón civil de Yan Shixu no era la Herrería de los Yan, sino una vivienda común bajo el control encubierto de la Oficina de Asuntos de Inspección.
Hoy en día, si alguien intentaba investigar por vías oficiales a este sujeto llamado "Yan Shixu", ni su identidad ni su domicilio levantarían la menor sospecha; no guardaban vínculo alguno con Yan Erlang, el joven de la herrería del Barrio Ningyang.
"¿Yunshuo?" El corazón de Yan Shixu dio un vuelco.
Su mente comenzó a trabajar a marchas forzadas, repasando meticulosamente cada uno de sus movimientos en la academia para averiguar qué descuido había cometido para que Yunshuo descubriera su rastro.
"No tiene nada que ver con tu misión en la Academia Daoísta. Recibieron órdenes de asesinar al estudiante que encabezaba la lista de nuevos ingresos. Presentaste una y otra vez disertaciones políticas para pacificar el imperio, y con ello entraste de lleno en el punto de mira de las diversas Oficinas de Enlace de la Capital Oriental. Otras guarniciones militares no se habrían preocupado tanto, pero Yunshuo y la corte imperial son como el agua y el fuego; ellos son los que menos tolerarán tu existencia."
Yan Shixu: "..."
"Mantener un perfil bajo e infiltrarse en las sombras es el principio fundamental de cualquier espía. Has llamado demasiado la atención. Aunque la Oficina de Asuntos de Inspección detuvo este atentado por ti, aun así..." El Magistrado Yang posó la taza de té, chasqueó la lengua de repente y preguntó:
"Un simple estudiante que logra hacer morder el polvo a dos asesinos profesionales y bien entrenados... ¿Qué crees que pensará la Oficina de Enlace de Yunshuo al respecto?"
Yan Shixu suspiró: "Mis anomalías quedarán completamente expuestas ante los ojos de la Oficina de Enlace de Yunshuo."
El Magistrado Yang asintió levemente y continuó:
"La Oficina de Enlace de Yunshuo tiene un inmenso poder e influencia en la Capital Oriental. Aquellos a quienes ponen en la mira jamás tienen un buen final. Pero tú eres distinto: eres una pieza vital para la Oficina de Asuntos de Inspección y un joven valor estimado por el señor Vicesecretario de la Izquierda. Mientras cuentes con la protección de nuestra oficina, no tendrás que preocuparte por Yunshuo."
Yan Shixu se acercó al escritorio y tomó el ejemplar de la "Explicación Elemental de las Formaciones".
Justo cuando una leve sonrisa comenzaba a asomar al rostro del Magistrado Yang, Yan Shixu volvió a dejar el libro sobre la madera y declaró:
"Haber obtenido el favor del señor Vicesecretario de la Izquierda es una bendición ganada a lo largo de tres vidas enteras. Este humilde servidor hace mucho que dejó atrás ese pasado que no desea recordar, resuelto a entregarse en cuerpo y alma al servicio de la corte imperial. Sin embargo... hay un asunto en particular que me causa una enorme tribulación."
El Magistrado Yang preguntó: "¿Qué asunto?"
Yan Shixu soltó un prolongado suspiro: "El Maestro Daoísta Lianyangzi de la Escuela del Norte consideró que este servidor posee raíces de sabiduría innatas y es una semilla prometedora para el cultivo del Dao. Me concedió una Píldora de Establecimiento de la Fundación y un método de circulación de qi, obligándome a unirme a su escuela. Por desgracia, este cuerpo de siete pies ya ha sido consagrado a la corte imperial; bajo ninguna circunstancia podría entrar en la Escuela del Norte.
Si no se corta de raíz este lazo de causa y efecto, temo que a este servidor le resulte muy difícil seguir entregando su lealtad a la Oficina de Asuntos de Inspección."
El Magistrado Yang lo contempló durante un largo rato antes de entrecerrar los ojos con una sonrisa ambigua:
"Tus palabras tienen sentido. ¿Cómo cree Boheng que debería resolverse el asunto?"
Yan Shixu sopesó y reconsideró una y otra vez la cifra antes de decir: "Tampoco quiero aprovecharme de él: devolveré cuatro Píldoras de Establecimiento de la Fundación y cien liangs en lingotes de plata para saldar cualquier deuda. Así ambas partes quedaremos en paz."
A la mejilla del Magistrado Yang le dio un ligero temblor espasmódico.
Tras una prolongada deliberación interna, terminó asintiendo con lentitud: "Lleva una nota escrita de mi puño y letra y retíralo del almacén."
Solo entonces Yan Shixu guardó la "Explicación Elemental de las Formaciones" dentro de su túnica y declaró con tono solemne y devoto: "¡Estoy dispuesto a verter mis entrañas en el suelo y morir diez mil veces por la magna causa de la corte imperial!"
Antes no tenía opción alguna, y ahora en el fondo seguía sin tenerla; sin embargo, al menos había conseguido un margen para maniobrar y negociar.
...
En la Academia Daoísta, en la casa de baños.
Se hallaban en la temporada en que las flores de hibisco y los lirios florecían con mayor exuberancia; pétalos inmaculados y rosáceos flotaban apaciblemente sobre la superficie del agua templada.
Gu Hanzhang reposaba con indolencia recostada contra el borde de la tina, moviendo con desgana sus brazos blancos como la nieve para jugar con los pétalos flotantes.
Con el suave balanceo del agua, los pétalos se apartaban a la deriva, revelando y ocultando por turnos retazos tentadores de su piel primaveral.
En el extremo opuesto de la tina, Gu Xiyin permanecía sentada con las piernas cruzadas y los ojos cerrados, inmóvil como una exquisita escultura de jade blanco.
Ambas llevaban sus hermosas melenas recogidas en lo alto con horquillas de madera, dejando al descubierto sus frentes tersas y luminosas.
La de la izquierda ostentaba un rostro de facciones ovaladas tan radiante y seductor como una peonía en flor, con ojos almendrados llenos del brillo chispeante y húmedo de las aguas de primavera, rebosantes de encanto y coquetería.
La de la derecha poseía un rostro afilado y fino, de una belleza etérea y pura que parecía ajena al polvo del mundo terrenal, fría y distante como un hada celestial surgida de una montaña de nieve perpetua.
Gu Hanzhang jugaba distraídamente con los pétalos mientras recitaba con voz cantarina:
"Las nubes evocan sus ropajes, las flores su semblante;
la brisa primaveral acaricia la baranda y el rocío se espesa.
Si no es en la cima del Monte Qunyu donde se la encuentra,
¡habrá de ser bajo la luna de Yaoyue donde nos crucemos!"
Se pegó un pétalo húmedo en el centro de la frente y alzó el rostro: "¿Acaso no parezco un hada inmortal?"
Gu Xiyin continuó meditando con absoluta concentración, sin inmutarse.
"Pedazo de leño...", refunfuñó Gu Hanzhang en un susurro antes de darse la vuelta, dejando a la vista las curvas impecables y armoniosas de su espalda de alabastro.
Apoyó la barbilla sobre el borde de madera de la tina y dejó escapar un lamento quejumbroso: "Ay, Xiyin... Dime, ¿conoces alguna forma de conseguir dinero rápido y sin esfuerzo?"
Gu Xiyin, con los ojos aún cerrados, lo pensó un momento y soltó una sola palabra: "¡Robar!"
Gu Hanzhang puso los ojos en blanco: "No tengo el menor interés en que la Escuela del Sur me ejecute para purgar la secta."
Gu Xiyin meditó unos instantes más y propuso: "Buscar a alguien de una familia adinerada para practicar el cultivo dual."
"No hay necesidad de llegar a tanto; ni siquiera la Maestra llegó al extremo de vender su cuerpo", replicó Gu Hanzhang sacudiendo la cabeza con vehemencia.
Gu Xiyin optó por ignorarla por completo.
"La Capital Oriental está atravesando tiempos convulsos y nos hace falta gente con urgencia. Tenemos que idear alguna manera de ganar dinero, aunque solo sea para pagar los sueldos atrasados del año pasado", volvió a suspirar Gu Hanzhang.
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• Novela: Lín Shèng / 临圣
• Autor: Mai Bao Xiao Lang Jun (卖报小郎君)
• Traductor: Inmensurable
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El Descenso del Santo (Novela)
Capítulo 68
El Descenso del Santo (Novela) Capítulo 67
Estás leyendo el capítulo 67 de El Descenso del Santo (Novela), un novela. En este mundo, ¿quién mueve las piezas del tablero y quién es tan solo un peón? La pluma y la espada grabaron la lealtad y la rectitud, solo para volverse y conspirar con traición. Las danzas en el Salón del Trono… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Descenso del Santo (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.