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Leer El Descenso del Santo (Novela) Capítulo 48 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Yan Shixu quiso responder "no teníamos trato alguno", pero apenas surgió el pensamiento, sintió un dolor de cabeza desgarrador. Miedo, culpa, cobardía, pánico... Innumerables emociones llegaron en tropel, desatando un tsunami psíquico que barrió su terraza espiritual. Frente a aquel "tsunami" que cubría el cielo y eclipsaba el sol, él no era más que una insignificante hormiga. '¿Acaso es imposible combatirlo...?', pensó Yan Shixu con amargura. La verdadera naturaleza de la Formación Conmocionadora del Espíritu era un castigo dirigido de forma exclusiva al Espíritu Primordial, en nada distinta a las torturas atroces aplicadas en las mazmorras de la Oficina de Asuntos de Inspección. Puesto que se trataba de un castigo, existía la posibilidad de resistirlo a pura fuerza de voluntad. Sin embargo, Yan Shixu comprendió que había subestimado los métodos de la Secta Chongzhen. Apretó los dientes con fuerza, concentró su espíritu e intentó aguantar a pulso. El sudor frío empapaba su frente, su cabeza ardía con una punzada intolerable y oleadas de oscuridad nublaban su visión; estaba rozando su límite absoluto. 'Primero usaré el dialecto de mi vida pasada para ganar un respiro...', pensó, ingeniando una estratagema para burlar las reglas. "Ténele contásto". El Maestro Daoísta Wangji se quedó perplejo, sin comprender en absoluto: "¿Qué?". "Alá y é ténele contásto", balbuceó Yan Shixu, intentando pasar inadvertido recurriendo al dialecto de su vida anterior. El Maestro Daoísta Wangji frunció el ceño: "Habla en la lengua oficial". En pleno punto muerto, Yan Shixu escuchó un murmullo etéreo y distante junto a su oído: "Busca el Antiguo Reino de Zhuli... Busca el Antiguo Reino de Zhuli...". Sintió brotar desde las profundidades más recónditas de su mar de la conciencia una fuerza espiritual avasalladora e incontenible, la cual expulsó de cuajo la abrumadora presión externa. Toda la tensión, el dolor y la tormenta de emociones se disiparon por completo en un instante. El monstruo que habitaba en sus sueños, sumido en letargo durante días, acababa de bloquear por él la implacable opresión de la Formación Conmocionadora del Espíritu. Dentro del Salón Tianyuan, el Maestro Daoísta Wangji contempló a Yan Shixu postrado en silencio en el suelo, frunció el ceño y lo interrogó de nuevo: "¿Mantuviste contacto privado alguno con He Siqi?". Fuera del salón, los estudiantes no cesaban de señalar y murmurar entre sí. Yan Shixu mantuvo la cabeza gacha, postrado ante la estatua del Patriarca Daoísta, y respondió: "Ningún contacto". El Maestro Daoísta Wangji insistió con voz grave: "¿Por qué no hablaste antes en la lengua oficial?". "Yo... no podía pronunciar palabra...", balbuceó Yan Shixu. Al oírlo, Lianyangzi, que permanecía fuera del salón, intervino presuroso: "La Formación Conmocionadora del Espíritu daña el alma divina. Aquellos con una fuerza de voluntad endeble sufren daños en la conciencia en el mejor de los casos, y en el peor, una confusión mental absoluta. Si permanece allí un instante más, no solo balbuceará incoherencias. Sacadlo de inmediato". El Maestro Daoísta Wangji meditó unos instantes y, con un leve ademán de la manga, lo expulsó del Salón Tianyuan. "¡El siguiente!". Huangfu Yi miró a derecha e izquierda con nerviosismo antes de adentrarse en el salón. Yan Shixu yacía tendido en el suelo de piedra, fingiendo confusión mental y una debilidad extrema. Las miradas inquisitivas que convergían sobre él no tardaron en desviarse hacia Huangfu Yi en cuanto este cruzó el umbral. Pocos minutos después, Huangfu Yi fue arrojado a su lado, inclinándose una y otra vez para vomitar en seco. Uno tras otro, los estudiantes entraron y salieron del salón; luego les tocó el turno a los empleados y escribanos. Para cuando el sol alcanzó el cenit, todos los presentes, a excepción de los Eruditos Asistentes, habían sido examinados. No obtuvieron resultado alguno. "¿El asesino no se encuentra en la academia?". "Es muy probable que se trate de un enemigo de He Siqi que vino a cobrarse una venganza personal, nada que ver con nosotros". "¡Qué escándalo! Atreverse a infiltrarse en la academia para cometer un asesinato es pisotear las leyes imperiales". Los estudiantes parloteaban a viva voz, ostensiblemente aliviados. El asunto no guardaba relación alguna con ellos. '¿Qué demonios ha ocurrido? Li Yanzhen también pasó la prueba sin el menor contratiempo...', pensó Yan Shixu, haciendo acopio de esfuerzo para no clavar la vista en Li Yanzhen. A juzgar por su carácter, Li Yanzhen era competitivo, vanidoso y siempre buscaba destacar para demostrar su propia valía. Desde la perspectiva del comportamiento, todo encajaba de manera lógica. Sin embargo, Yan Shixu jamás creía en las casualidades. \*\*\* Por la tarde. El homicidio quedó archivado provisionalmente y tanto la rutina como los estudios de los jóvenes volvieron pronto a la normalidad. Nadie guardaba duelo por He Siqi; al contrario, su trágico desenlace se convirtió en el tema predilecto para amenizar las tertulias cotidianas. Yan Shixu no mostró la menor anomalía y se dirigió al Pabellón de Libros como de costumbre. En el espacioso patio se extendían esteras de caña sobre las que tres escribanos secaban volúmenes al sol con la cabeza baja. "¿Se encuentra adentro la Maestra Daoísta de la Escuela del Sur?", preguntó Yan Shixu. "Adentro está", respondió uno de los escribanos con una amplia sonrisa obsequiosa. "Joven maestro, si precisa ayuda para consultar registros históricos, no dude en ordenárnoslo". '¿Pretenden sacarme provecho? ¡Sigan soñando!', sonrió Yan Shixu para sus adentros mientras sorteaba con cautela las esteras y entraba en la estancia oriental. El aposento estaba en penumbra. Gu Xiyin permanecía recostada junto a la ventana leyendo un libro. El batiente de madera estaba sostenido por una delgada vara de bambú, permitiendo que la dorada luz del sol cayera en diagonal sobre las páginas y sobre sus hombros; motas de polvo danzaban con parsimonia a través del haz luminoso. "Mayor Gu", saludó Yan Shixu, deteniéndose a tres pasos de distancia y haciendo una reverencia con las manos unidas. Gu Xiyin alzó la mirada. Aquellos ojos hermosos pero carentes de expresión lo escrutaron durante unos segundos antes de decir: "Tu estado anímico es sombrío y apesadumbrado. ¿Te ha ocurrido algo?". '¿Esta mujer es tan perceptiva?', pensó Yan Shixu, desconcertado por dentro. "¿Ha conseguido la Mayor alguna noticia sobre el Antiguo Reino de Zhuli?", preguntó directamente, eludiendo responder a su comentario. Gu Xiyin negó suavemente con la cabeza. Su voz era fresca y melodiosa: "Hanzhang lee la historia de forma bastante mediocre". "Pues este humilde servidor ha encontrado registros vinculados al Antiguo Reino de Zhuli", reveló Yan Shixu. Los ojos vacíos de Gu Xiyin se iluminaron con un destello. Yan Shixu procedió entonces a relatarle todo lo referente a la Tribu Zhuli en Nanzhao. Al instante, Gu Xiyin se apartó de la ventana; con sus amplias mangas ondeando, caminó hacia las estanterías y extrajo con pasmosa familiaridad un ejemplar de las \*Crónicas de Nanzhao\*. ¡Flas, flas! Las páginas crujieron al pasar con rapidez. Alzó la mirada y su rostro, de una belleza etérea y desapegada, reflejó un inusual atisbo de entusiasmo: "Nanzhao se sitúa en el suroeste y la mitad de su territorio colinda con el mar. La vestimenta imperante en Nanzhao adoptó los preceptos de la Gran Dinastía Sheng, idéntica a la de las Llanuras Centrales". "Por lo tanto, existe la posibilidad de que seas originaria de Nanzhao...", Yan Shixu la observó durante un momento y luego negó repetidamente con la cabeza: "Aunque no lo pareces en absoluto". Los ojos límpidos de Gu Xiyin se clavaron en él: "¿Por qué?". "Por razones geográficas, la gente de Nanzhao suele tener la tez oscura y áspera, y una complexión baja pero robusta. En cambio, la Maestra Daoísta Gu posee una piel blanca como la nieve, facciones hermosas y un porte esbelto y grácil; no tiene en absoluto el aspecto de los bárbaros del sur", afirmó Yan Shixu con absoluta convicción. Gu Xiyin bajó la vista hacia el libro. Entre el rítmico susurro del papel hojeado, volvió a levantar la cabeza: "La descripción del texto coincide plenamente con lo que dices". 'Con ese rostro tuyo, pareces una belleza indiscutible de pura cepa de las Llanuras Centrales; es prácticamente imposible que provengas de Nanzhao', meditó Yan Shixu antes de añadir: "No obstante, es muy probable que la Maestra Daoísta Gu se encontrara en Nanzhao antes de perder la memoria. Algo debió de salir mal en el camino, cayó al mar desprovista de recuerdos y finalmente fue rescatada por Gu Hanzhang". Gu Xiyin guardó silencio unos instantes y sentenció: "Debo viajar a Nanzhao". De inmediato, frunció el ceño con pesar: "Hanzhang debe cumplir sus funciones en la academia y no podrá ausentarse durante este año. Y dentro de un año, tras la Transmisión de Registros Daoístas, necesitará consolidar sus artes talismánicas". "¿Qué es exactamente la Transmisión de Registros?", inquirió Yan Shixu, captando con agudeza el punto crucial. Huangfu Yi había mencionado con anterioridad que los discípulos de las tres grandes sectas acudían a impartir lecciones a la Academia Daoísta precisamente para obtener la Transmisión de Registros del Monasterio Chongzhen. Gu Xiyin, respondiendo a todo sin la menor intención de ocultar nada, explicó: "La Secta Chongzhen posee un tesoro supremo conocido como el 'Decreto Soberano del Origen Misterioso'. Únicamente con la bendición conferida por este documento es posible aprender las artes talismánicas. Sin dicha bendición, los talismanes no son más que trozos de papel ordinario. La Secta Chongzhen acordó con las tres grandes sectas que cada una enviaría un discípulo cada año para ocupar un puesto en la academia; cumplido el plazo, se les concedería la oportunidad de recibir la Transmisión de Registros". '¿Solo con la bendición del Decreto Soberano del Origen Misterioso se pueden aprender artes de talismanes?'. La revelación trastocó en buena medida los esquemas conceptuales de Yan Shixu. Visto de ese modo, los talismanes no eran una simple rama del saber ni un mero hechizo ordinario, sino un "arma" monopólica en posesión exclusiva de la Secta Chongzhen. Tanto la patente como el núcleo del conocimiento permanecían bajo el cerrojo de Chongzhen. Con razón, tanto en el Jianghu como en la corte imperial, aquellos capaces de emplear talismanes eran tan escasos como cuernos de unicornio o plumas de fénix. "Descuide, Maestra Daoísta Gu, no revelaré estas palabras a ningún forastero". Gu Xiyin negó con la cabeza: "No se trata de ningún secreto". Aquello dejó a Yan Shixu sin saber qué contestar. Tras un breve silencio, titubeó antes de añadir: "Hay un asunto que quisiera consultar con la Maestra Daoísta Gu... Verá, tengo un amigo que siente que en su interior, para ser más exactos, dentro de su mar de la conciencia, podría haber una entidad extraña parasitándolo. Dicha entidad se manifiesta esporádicamente en sus sueños, permanece latente la mayor parte del tiempo, pero despierta y se revela al recibir estímulos externos". El monstruo de sus sueños probablemente había "despertado" debido a la provocación directa de la Formación Conmocionadora del Espíritu. Gu Xiyin lo miró fijamente: "Ese amigo al que te refieres eres tú mismo, ¿verdad?". Yan Shixu se quedó mudo. 'Pero bueno, muchacha, ¿hasta tú te sabes ese truco?'. "Deberías preguntarle esto a Hanzhang", comentó Gu Xiyin. "¿Esa entidad intenta controlarte?". Yan Shixu negó con la cabeza. "¿Guarda intenciones hostiles hacia ti?". Yan Shixu volvió a negar: "Por el momento, se desconoce". "¿Has padecido algún debilitamiento de tu energía vital?". Los límpidos ojos de Gu Xiyin contemplaron el suelo de madera, sumida en una profunda reflexión antes de sopesar sus palabras: "El Espíritu Yin de la Escuela del Sur es capaz de alojarse en el mar de la conciencia ajeno, pero incluso careciendo de malicia, drenará de forma inconsciente tu esencia, energía y espíritu. Para que un Espíritu Primordial perdure en el mundo humano, resulta indispensable nutrirse de la esencia y sangre de un cuerpo físico. Tu caso aparenta ser bastante peculiar. Al no pertenecer yo a la Escuela del Sur, no dispongo de amplios conocimientos al respecto. Podrías solicitar la orientación de Hanzhang". 'Precisamente porque eres medio lela me atreví a preguntarte a ti; en tu hermana adoptiva no confío ni un pelo, ni que tuviéramos una confianza tan estrecha...', pensó Yan Shixu, sacudiendo la cabeza en el acto: "No hace falta. Solo ruego a la Maestra Daoísta que mantenga esto en reserva". Gu Xiyin caviló un momento y dijo con voz serena: "La incapacidad para percibir y expulsar a un Espíritu Yin adherido obedece únicamente a la debilidad de tu propio Espíritu Primordial. Si te aplicas con ahínco en el cultivo, quizás logres romper el estancamiento". Yan Shixu se estremeció por dentro: '¿Qué estás insinuando? ¿Acaso descubriste que oculto un poder marcial sin parangón?'. Esta Maestra Daoísta Gu parecía una belleza abstraída e ingenua a simple vista, pero poseía una perspicacia verdaderamente aterradora. "Este humilde servidor todavía tiene tareas pendientes. Me retiro", dijo, deseando marcharse cuanto antes. La distante mujer asintió levemente. Al salir del Pabellón de Libros, Yan Shixu se dirigió sin vacilar a la sala de alquimia. El pequeño patio gozaba de una sosegada tranquilidad. Por los respiraderos practicados en los muros de la sala ascendían tenues espirales de vapor blanquecino. Lianyangzi permanecía sentado con las piernas cruzadas frente al caldero, consagrado por entero a la elaboración de sus píldoras de belleza. Yan Shixu acarreó agua y barrió el suelo sin articular palabra, desenvolviéndose con la soltura y diligencia de un auténtico aprendiz. "¿Terminaste de leer la \*Explicación Elemental del Clásico de la Alquimia\*?", preguntó de pronto Lianyangzi. Subido a un pequeño taburete de madera mientras removía un denso brebaje medicinal con una vara larga, Yan Shixu respondió sin levantar la cabeza: "La terminé". "¿La memorizaste?". "La memoricé". "A partir de mañana, tú mismo te encargarás de refinar la Píldora de Embellecimiento Facial. Si consigues completar doce calderos con éxito, te obsequiaré una fórmula alquímica. Si arruinas la tanda, el costo saldrá de tu propio bolsillo". '¿Planea dejarme pasar a la práctica real?'. Yan Shixu se llenó de júbilo: "Muchas gracias, maestro". Lianyangzi emitió un leve asentimiento gutural y soltó con tono desapegado: "¿Tuviste algo que ver con la muerte de He Siqi?". "...¿Por qué insinúa semejante cosa, maestro?". "Mejor así si no tuviste nada que ver", murmuró Lianyangzi para sus adentros. "El homicida dejó una línea escrita en la pared: '¡Te encontraré!'. No se sabe a quién iba dirigida". "¡¿Semejante cosa ocurrió?!", exclamó Yan Shixu, con el rostro desencajado por el asombro. Lianyangzi comentó con tono sombrío: "Me temo que este asunto traerá repercusiones y no concluirá tan fácilmente. A partir de esta noche, los tres Eruditos Asistentes nos turnaremos para patrullar la academia". "Presumiblemente fue un forastero quien se infiltró en la Academia Daoísta para cometer el crimen", tanteó Yan Shixu en voz baja. "Maestro, ¿cómo murió exactamente He Siqi? El Erudito Asistente Wangji se mostró hermético y no soltó prenda alguna. Este estudiante siente curiosidad". "¡Se suicidó! Al parecer, alguien controlaba su mente". '¿Suicidio...?'. El movimiento de la vara con la que Yan Shixu removía la decocción se detuvo una fracción de segundo, y preguntó con fingido espanto: "¿Cómo pudieron controlarlo?". "Dentro del Reino Humano, los métodos capaces de manipular la mente y la voluntad ajenas son sumamente escasos. Aparte de las Artes de los Estrategas y la brujería Gu, a este pobre daoísta no se le ocurre ninguna otra posibilidad". \*\*\* Media hora más tarde, Yan Shixu abandonó la sala de alquimia con el semblante ensombrecido. Regresó directamente a su dormitorio y permaneció sentado junto a la ventana durante un largo rato. Xueyi consiguió desprenderse de las fantásticas y variopintas páginas del libro en el que estaba absorta, dio unos saltos hasta colocarse frente a él, alzó la cabecita y lo escrutó con sus ojillos oscuros y vivaces. Con su vocecita infantil, preguntó: "¿Qué ocurre?". "He Siqi ha muerto", susurró Yan Shixu con voz queda. "Ese idiota de He Siqi se quitó la vida para no delatarme". Xueyi se quedó pasmada un instante. Agachó la cabeza y levantó un ala para darle unas palmaditas suaves en el brazo a modo de consuelo. Al segundo siguiente, el pequeño loro volvió a erguir la cabeza y graznó con furia infantil: "¡Véngalo, pues!". Yan Shixu se puso de pie, sacó una hoja de papel rugoso del armario, la alisó sobre la mesa, molió tinta y deslizó el pincel, redactando una misiva breve y contundente. "Claro que me vengaré. Voy a encontrarlo y lo voy a destazar". Yan Shixu enrolló con cuidado la carta de denuncia y la acercó al pico de Xueyi: "Ayúdame a llevar esta carta a la Oficina de Asuntos Generales". \----- • Novela: Lín Shèng / 临圣 • Autor: Mai Bao Xiao Lang Jun (卖报小郎君) • Traductor: Inmensurable ⚔️ ¿Qué te pareció el capítulo? ¡Deja tu reacción y comenta abajo! Tu apoyo impulsa con fuerza los próximos capítulos. 💬✨
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Estás leyendo el capítulo 48 de El Descenso del Santo (Novela), un novela. En este mundo, ¿quién mueve las piezas del tablero y quién es tan solo un peón? La pluma y la espada grabaron la lealtad y la rectitud, solo para volverse y conspirar con traición. Las danzas en el Salón del Trono… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Descenso del Santo (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.